Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Lunes, 01 Marzo 2021

Es falso que todas las secretarías de la Alcaldía de Medellín trabajen para partido Farc

Por Ana María Saavedra

Foto de Rodrigo Londoño con el Secretario de la No-Violencia de Medellín fue en el marco de novenas navideñas para hijos de excombatientes en la Casa del Común de Medellín. 

En Facebook circula una publicación que asegura: “¡ MUY GRAVE! Todas las secretarias de la Alcaldia Dichosas trabajando para el partido Farc. Ahora las Farc son los articuladores de la instrumentalización del acuerdo de Quintero Calle con la Criminalidad de Medellín, para que no sean extraditados y los destinó en gestores de Paz. ¿Que te parece esta desfachatez? Foto: secretario de la "no violencia" Juan D. Upegui. PARA QUE LAS FARC NO VENGAN A GOBERNAR NUESTRA CIUDAD TU VOTO A LA REVOCATORIA DAR” (sic). 

El mensaje se encuentra acompañado, además, de una fotografía de Rodrigo Londoño Echeverri, anteriormente conocido como “Timochencko”, presidente del partido político Comunes (llamado anteriormente Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, Farc), y el secretario de la No-Violencia de Medellín, Juan Carlos Upegui Vanegas, chocando los puños junto a un pendón del partido político Farc.

La foto y su descripción fue publicada originalmente en el grupo “Más Medellín”, que pertenece a una página promotora de la revocatoria de mandato al alcalde Daniel Quintero liderada por Alejandro Posada, exedil de la comuna 12 de Medellín por el partido Centro Democrático. 

En una plataforma a la que tenemos acceso gracias a una alianza con Facebook para combatir la desinformación encontramos que esta frase ha sido compartida por más de 2.600 personas y vista por más de 80.000 desde el pasado 2 de noviembre hasta la fecha. Aparte de esto, la foto, con un mensaje similar, fue publicada en Twitter.  Por esa razón en Colombiachek decidimos verificarla y encontramos que es falsa.

Para realizar este chequeo verificamos y pusimos en contexto tanto la foto como las afirmaciones de la publicación de Facebook.  

Respecto a la fotografía del secretario de despacho Upegui y el líder exguerrillero Londoño, el equipo de prensa del Secretario informó a Colombiacheck que esta fue tomada en el marco de las novenas navideñas que realizó el Partido Comunes para los hijos e hijas de los excombatientes en diciembre del año pasado, en la Casa del Común, en Medellín. 

La Alcaldía de la ciudad apoyó el evento con regalos para los niños y niñas y realizaron acompañamiento logístico. “El proyecto de Paz y Reconciliación proyecta trabajar con firmantes de la paz (reincorporados) y por ello se llevan a cabo estas actividades, las cuales a futuro se seguirán realizando con este partido y con otros individuos y grupos que se comprometan a la protección de la vida y la construcción de paz”, nos respondieron desde el equipo de prensa de la Secretaría.

La imagen había sido publicada en la cuenta de Twitter de Upegui el pasado 20 de diciembre.

Sin embargo, esta foto no prueba las afirmaciones del post de que el partido Farc gobierna en Medellín.

Entre tanto, el mensaje mezcla datos falsos con informaciones no probadas para decir que las Farc gobiernen en Medellín y pedir la revocatoria del alcalde Daniel Quintero Calle.  

En ese sentido, el partido político Farc, ahora llamado Comunes, es un partido reconocido y que tras el acuerdo de paz tiene asiento en el Congreso. 

“El partido político tiene presencia en Medellín y debe ser contemplado dentro de la agenda de la Alcaldía, y está en todas las agendas de alcaldías y gobernaciones de Colombia, porque estos procesos de paz y reintegración tienen presencia territorial. No nos ha de extrañar que una secretaría de la No-Violencia hable con estos actores”, le explicó a Colombiacheck Andrés Felipe Lopera Becerra, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. 

Lopera agrega que existe un cruce de actores en la cadena criminal del Valle de Aburrá, algunos son de alcance nacional como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), pero otros de alcance regional como Los Caparros, Los Pachelly y la Oficina de Envigado. 

“Hay una multiplicidad de actores para la articulación criminal, pero existe una diferencia fundamental entre un partido político que antes era un grupo subversivo, se desmovilizó e hizo un acuerdo de paz; y las disidencias y los grupos residuales”, asegura el investigador en Seguridad. 

En Antioquia, por ejemplo, existen disidencias principalmente en los municipios de Ituango y Peque, del frente 18 Román Ruiz, y grupos residuales del frente 36 y Los Cabuyos, que de acuerdo con el experto, han tenido relación profunda con actores de municipios más urbanos como Bello (con Los Pachelly), pero también tienen presencia en Briceño, San Andrés de Cuerquia, Toledo, Ituango, Peque, Yarumal. “Ellos sí han estado articulados a las lógicas de la confrontación con la criminalidad en el Valle de Aburrá”, precisó Lopera. 

Para el docente investigador sería un error la asociación de las agendas políticas dentro de un partido que está en pos de terminar su proceso de reinserción a la sociedad civil con la criminalidad de Medellín.

“No hemos conocido hasta ahora un acuerdo del gobierno de Quintero con la criminalidad. Tampoco se han esclarecido los rumores de administraciones anteriores donde se haya dicho que existió un pacto de fusil”, afirma el docente Andrés Felipe Lopera. “Sin embargo, hay que recordar que muchas de las lógicas del crimen organizado son Estadocéntricas, es decir, se aproximan al obrar del Estado para que se omitan acciones o presionar para subir o bajar indicadores”, explicó. 

De acuerdo con el investigador de la Universidad de Antioquia, tendría que existir un caso penal para probar los nexos con actores específicos, como fue el caso del primer secretario de Seguridad de la administración de Federico Gutiérrez, Gustavo Alberto Villegas Restrepo, inhabilitado por la Personería de Medellín para ejercer cargos públicos por 16 años y condenado a 33 meses de prisión por los delitos de abuso de autoridad, por omisión de denuncia y abuso de función pública, por una presunta relación con la Oficina de Envigado y no denunciar una extorsión de la que habría sido víctima su familia. 

Por otra parte, de acuerdo con el equipo de prensa de la Alcaldía de Medellín, si bien es cierto que la Secretaría de la No-Violencia desarrolla procesos en el marco del proyecto de Paz y Reconciliación con población reincorporada, entre ellos, exguerrilleros miembros del partido Comunes; también incluye dentro de este proyecto a excombatientes de otros grupos ilegales extintos o vigentes. Además, a víctimas del conflicto armado, y población privada de la libertad, pospenada y en riesgo, y con los jóvenes del sistema de responsabilidad penal para adolescentes.

“En este proyecto estamos trabajando conjuntamente con la Secretaría de Desarrollo Económico, para todo lo relacionado con autonomía económica. Claro está que con el Partido Comunes hacemos principalmente procesos y actividades en el marco de la Paz y la Reconciliación”, declaró la Secretaría de la No-Violencia. 

Todas las secretarias trabajando para el partido Farc

Para verificar esta afirmación consultamos al magíster en Ciencia Política Juan Carlos Escobar Escobar, también investigador del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, quien opinó que el peso político del partido Comunes en general es muy pequeño tanto en el país como en Medellín. 

“Tuvieron 2.476 votos en las elecciones pasadas, no les dio el umbral para alcanzar curules, son una fuerza política minoritaria en la ciudad y hasta cierto punto despreciada por los partidos de corte independiente o de izquierda que vieron con malos ojos una coalición”, afirmó el docente. “No creo que tenga alguna injerencia en ninguna secretaría, es equívoca esa afirmación en una ciudad como Medellín donde ha habido un desprecio muy grande por lo que fue esta guerrilla. Pese a que el alcalde tiene nexos con políticos del orden nacional o departamental, el partido Comunes no hizo parte de la coalición que lo llevó al poder”. 

Por otra parte, de acuerdo con un informe del periódico El Colombiano del 13 de septiembre de 2020, algunos de los secretarios de despacho tienen nexos lazos políticos con partidos tradicionales, como el secretario de Hacienda, Óscar Hurtado, con el Partido Liberal; la secretaria Privada, María Camila Villamizar, con Cambio Radical (por su relación con David Luna, exministro de las TIC) y el secretario de Gestión y Control Territorial Carlos Mario Montoya, con el partido Conservador. 

Asimismo, el nombramiento del propio Juan Carlos Upegui en la nueva Secretaría de la No Violencia, creada por la administración de Quintero, no ha sido relacionado en ningún momento con el partido Comunes. Al contrario, las críticas de diversos sectores han sido por nepotismo, pues se trata del primo de la gestora social y esposa del alcalde, Diana Osorio Vanegas, como se ha publicado en medios de comunicación como El Tiempo y La Silla Vacía, entre otros.

Así que, más que las secretarías estén trabajando para el “partido Farc”, como señala la publicación de Facebook, se evidencia que el ajedrez político de Medellín se divide entre los familiares de la gestora social y esposa de Quintero Calle y otros partidos tradicionales.

En cuanto a la afirmación de que los miembros del partido Comunes (antes Farc) no serán extraditados y fueron destinados como gestores de paz, es la Jurisdicción Especial para la Paz, creada en materia de justicia por el Acuerdo Final Para La Terminación Del Conflicto y La Construcción De Una Paz Estable y Duradera, entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc-EP, firmado el 26 de septiembre de 2016; y no ningún ente ejecutivo local, la que establece que no habrá extradición para excombatientes de la extinta guerrilla que se sometieron a partir de ese año al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.  

Por su parte, el Plan de Desarrollo municipal Medellín Futuro 2020-2023 no contempla la figura de gestor de paz en ninguno de sus programas y proyectos, como sí lo hizo su antecesor Medellín Cuenta con Vos 2016-2019 de la Alcaldía de Federico Gutiérrez Zuluaga. 

Por tal motivo, calificamos de falsa la publicación compartida en redes sociales.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Martes, 09 Mayo 2017

Farc: de acusador a acusado en el tema de armas y caletas

Por Óscar Felipe Agudelo B.

“Asalto del 26 de marzo a caleta de armas en Putumayo ordenado por mindefensa Villegas sin informar a ONU y Farc, viola protocolos firmados”, denunció Iván Márquez, miembro de las Farc. Su aseveración resulta falaz porque la guerrilla no cumplió en su momento con su parte: dar información sobre sus caletas.

El 20 de abril el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, anunció a la opinión pública que el Ejército Nacional había encontrado en Putumayo y Nariño unas caletas con armas de la guerrilla de las Farc. La primera fue encontrada y destruida en el departamento de Nariño y, dos semanas después (el 27 de marzo), se destruyó la de Putumayo.

Ante el hecho en Putumayo, Luciano Marín, conocido en las Farc como Iván Márquez, trinó ese mismo día en su cuenta de Twitter que la operación militar había violado los protocolos de dejación de armas firmados por Gobierno y Farc con motivo del Acuerdo Final de paz pactado en La Habana.

 

 

Tal señalamiento llamó la atención de Colombiacheck y decidimos comprobar si en realidad la operación militar se constituyó una violación a lo acordado, una especie de falso positivo como entre líneas lo manifestó Timochenko o Rodrigo Londoño Echeverri, su nombre de pila.

 

 

 

 

¿Qué dice el acuerdo frente al tema de las armas?

Frente al tema de las armas de las Farc hay que hacer una aclaración. El Acuerdo Final diferenció dos tipos de armas en su página 222 (Protocolo para la Dejación de las Armas), armas individuales y armamento inestable.

Las armas de tipo individual son aquellas con las que los guerrilleros ingresaron a las Zonas Veredales Transitorias de Normalización que los colombianos vimos a través de noticieros, cuando cada guerrillero que entraba a la zona veredal pasaba con su fusil al hombro.

Estas armas son las que debían dejar las Farc antes del 1 de mayo (día D + 150) y que la Misión de Monitoreo y Verificación de la ONU, MMV, guardaría en unos contenedores para fundirlas y realizar unos monumentos. Estas son las mismas armas que las Farc debían dejar por medio del cronograma fijado. El primer 30% de ellas en el día D + 90, otro 30% en el D + 120 y el restante 40% en el D + 150, que se cumplió el pasado lunes festivo.

Según la versión dada a los medios por Jean Arnault, jefe de la misión de la ONU en Colombia, el número de armas que dejaría las Farc y que quedaría en poder del MMV, sería de 7.000 y no de 14.000 como en una ocasión y erradamente anunció el presidente Juan Manuel Santos y Colombiacheck desmintió en este chequeo.

Pues bien, de esas 7.000 armas hasta la fecha solo han sido dejadas en manos de la ONU un total de 1.140 armas, así lo explicamos en la verificación que titulamos: Incertidumbre por cifra de armas que dejarán las Farc.

Teniendo claro cómo es el procedimiento para la dejación de armas de tipo individual, revisamos cómo es el asunto con el otro tipo de armas, las inestables.

Este tipo de armas son denominadas inestables porque su exterior está deteriorado, con rajaduras, abolladuras, hundimientos y oxidación. Lo inestable también corresponde a material explosivo envejecido que perdió algunas de sus propiedades por el fenómeno de exudación, así como por cualquier otro signo que permita determinar que su transporte pueda resultar peligroso. En el grupo de inestables también están las armas y explosivos de fabricación o insumos artesanales.

Todas las características anteriores las tomamos literalmente de la página 222 del Acuerdo Final de paz. En esa misma página, las Farc se comprometió a darle la información de las caletas con armas inestables al MMV el día D + 10, es decir, el 10 de diciembre de 2016.

En síntesis, todas las armas que entraron los guerrilleros a las Zonas Veredales debían ser dejadas al MMV de manera escalonada desde el día D + 90 (28 de febrero de 2017) hasta el día D + 150 (1 de mayo de 2017).

Por otra parte, según lo pactado en La Habana, las Farc debía entregar las coordenadas de las caletas con material o armas inestables el 10 de diciembre de 2016, pero esto tampoco se cumplió.

¿El operativo del Ejército violó los protocolos de dejación de armas?

Sobre este cuestionamiento Colombiacheck preguntó al MMV y a las propias Farc pero nunca tuvo respuesta. Al MMV enviamos un derecho de petición pero hasta la fecha no han dado respuesta.

Sin embargo, el 21 de abril Julián Gallo Cubillos conocido en las Farc como Carlos Antonio Lozada, quien lidera el tema de la dejación de armas, habló para la emisora RCN Radio y aclaró un tema fundamental: La fecha en la que las Farc dio información de las 949 caletas al MMV.

“La semana pasada tuvimos una reunión en la cual nosotros entregamos una cifra al componente internacional del mecanismo (MMV) en la que especifica claramente la cantidad de depósitos que tenemos. Son exactamente 949 depósitos. Entre depósitos de explosivos y depósitos de armamento”, dijo el exguerrillero.

La declaración evidencia que las Farc sí informó al MMV la cantidad de las caletas, pero también deja claro que esa información solo la reportaron hasta la segunda semana de abril y no el 10 de diciembre de 2016, como quedó establecido en la página 222 del Acuerdo Final.

Los operativos en los que el Ejército destruyó las caletas de Putumayo y Nariño fueron en marzo, es decir, cuando no había información de las caletas farianas.

Al respecto Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, Cerac, explicó a Colombiacheck que desde su punto de vista no hay una violación a los protocolos firmados porque en ninguna parte del Acuerdo Final se estableció sobre las autoridades civiles o militares una limitación de sus funciones constitucionales o legales.

Para Restrepo las operaciones en Putumayo y Nariño no se trataron de acciones hostiles contra las Farc, ni de “una infracción de alguno de los compromisos que tiene la Fuerza Pública en el marco de los acuerdos”, dijo.

¿Y si el Ejército encuentra más caletas?

Ese tema cada día es más espinoso porque una cosa dicen las Farc y otra el Gobierno. Por ahora las Farc ya confesaron que no entregaron la información de las caletas en el tiempo pactado.

El tema de la discordia pasa porque el Gobierno nacional, bajo la representación del ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, sostuvo el 7 de mayo en Noticias RCN que aún no habían recibido las coordenadas de las caletas.

“Ni el Ministerio ni la Fuerza Pública tiene todavía ninguna información masiva de Naciones Unidas sobre localización de los llamados depósitos de armas de las Farc”, señaló Villegas, quien agregó que la guerrilla solamente había entregado información de dos caletas.

Respecto al papel del MMV en el enredo de las caletas Restrepo explicó que si las Farc han entregado las coordenadas también habría un retraso por parte del componente internacional por “las responsabilidades que tienen en el marco del Acuerdo”.

Por ahora el propio Villegas manifestó que seguirán buscando hasta que les entreguen los puntos de ubicación de las armas: “Si hay cooperación de las Farc para encontrar armamento que esté en caletas, con mucho gusto yo les reconoceré que esas armas hacen parte del desarme y serán entregadas a Naciones Unidas. Pero si las caletas se encuentran por operaciones de control territorial de las Fuerzas Armadas pues serán incautaciones de armamento ilegal y eso es la política que vamos a aplicar hacia adelante. Ya tenemos un inventario de Naciones Unidas y nos falta ese inventario de las caletas que los jefes de las Farc han dicho que son muy numerosas”, señaló Villegas el pasado 3 de mayo en conferencia de prensa.

En referencia a los retrasos con las caletas Carlos Antonio Lozada señaló que también se debe en parte al incumplimiento del Gobierno en la construcción de las Zonas Veredales.

Sin coordenadas en manos del Ejército seguirá la polémica pues los operativos de la Fuerza Pública continuarán y en ellos puede o no que hallen caletas. Sobre la dejación de las armas Carlos Antonio Lozada en entrevista con revista Semana sostuvo que para el 31 de mayo ya las Farc habrán dejado todas las armas que tienen en los campamentos pero para las caletas solicitó tres meses más. Algo que parece el presidente Santos concederá: “posiblemente les demos el plazo”, manifestó el primer mandatario en RCN Radio.

Lozada también dijo que era necesario el plazo porque algunos de los guerrilleros que ayudarán en el hallazgo y destrucción de las 949 caletas aún no tienen cédula, una tarea que debe resolver el Gobierno. En todo caso, respecto a si las Farc ya entregó o no las coordenadas de las caletas la pelota la tiene el MMV, un componente que en varios casos ha brillado por su silencio, ha si lo contó Colombiacheck en “Los Chicharrones que revisará el Consejo de Seguridad de la ONU”.

Por todo lo anterior Colombiacheck califica la afirmación de Iván Márquez como falsa porque en el momento de la operación del Ejército (en marzo) la mismas Farc ( por medio de Carlos Antonio Lozada) confesaron que aún no habían entregado la información de las caletas pese a haberse comprometido a darla en diciembre de 2016. Además, la Fuerza Pública está legitimada para continuar con sus operaciones de control territorial porque en ninguna parte del acuerdo de La Habana se pactó una limitación en este asunto, explicó el profesor Restrepo.