Pasar al contenido principal

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Jueves, 01 Junio 2017

¿Es válido hablar de desarme total sin que las Farc dejen las caletas?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Aunque Carlos Antonio Lozada, miembro del secretariado de las Farc, afirmó que el 20 de junio todos los integrantes de esa guerrilla habrán dejado las armas, esto no es del todo cierto pues ese día todavía faltarán por dejar las que tienen encaletadas en 949 depósitos.

El pasado 29 de mayo fue el último día en que el presidente Juan Manuel Santos tuvo las facultades extraordinarias aprobadas por el Congreso de la República para desarrollar por medio de decretos las distintas iniciativas que permitan dar cumplimiento al Acuerdo Final de paz firmado con las Farc.

Ese fin de semana, con lunes festivo incluido, el presidente Santos puso su rúbrica sobre 23 decretos con fuerza de ley, todos firmados entre el 26 y el 29 de mayo, según la página de Presidencia de la República.

Además de la maratónica firmatón del Presidente, ese mismo lunes festivo, el mandatario colombiano anunció por medio de una alocución presidencial: “decidimos que la entrega de las armas no se terminará mañana (30 de mayo) como estaba previsto, sino dentro de 20 días”, explicó. Frente a la extensión del plazo se pronunció Carlos Antonio Lozada, cuyo nombre de pila es Julián Gallo Cubillos.

 

 

La afirmación de este miembro del secretariado de las Farc es engañosa porque el 20 de junio esa guerrilla no habrá dejado la totalidad de las armas de sus integrantes sino apenas las armas individuales que cada guerrillero tiene en los diferentes campamentos y zonas veredales en los que la guerrilla está concentrada, así lo estableció el Mecanismo de Monitoreo y Verificación de la ONU, Mm&v, en un comunicado del 29 de mayo.

“A partir del 1 de junio y hasta el 20 de junio, la totalidad de los integrantes de las Farc - EP, incluyendo las milicias, habrán hecho dejación de armas y tránsito a la legalidad, salvo aquellos que deban realizar tareas de identificación de caletas, extracción de armamento y seguridad de los campamentos existentes en las Zvtn”, apunta el documento.

En definitiva, no se puede afirmar categóricamente que el 20 de junio próximo los excombatientes de las Farc habrán dejado la totalidad de sus armas porque en esa fecha aún faltarán por ser dejadas las que están encaletadas.

Un tema sin duda espinoso y que es criticado con fuerza por los opositores al Acuerdo Final toda vez que, como lo calculó el propio Lozada, se trata de unos 949 depósitos aproximadamente. Al menos así lo contamos en Colombiacheck a comienzos de mayo, “Farc: de acusador a acusado en el tema de armas y caletas”.

Por cuanto las caletas farianas también hacen parte de las armas que tendrá que dejar esa guerrilla, Colombiacheck califica la aseveración de Lozada como engañosa.

¿Lozada se contradice?

Según el comunicado del Mm&v, las caletas de las Farc solo serán dejadas hasta el 1 de septiembre. Lo curioso de todo el asunto es que el propio Lozada en una entrevista concedida a la revista Semana el 6 de mayo pasado, manifestó que la dejación de las armas encaletadas por parte de las Farc se podría hacer en tres meses, “si se dispone de la logística adecuada”, explicó.

Es decir, las declaraciones del propio Lozada a Semana desmintieron su trino del 29 de mayo. En aquella oportunidad él reconoció la complejidad y el retraso en cuanto al otro tipo de armas que tienen que ser dejadas por las Farc, las que están en las 949 caletas, y por ello solicitó tres meses más para lograrlo.

Colombiacheck buscó a Lozada para conocer su punto de vista sobre el tema y para saber de dónde saco los datos que sustentan su afirmación, pero hasta el momento no ha obtenido una respuesta.

Según manifestó Lozada en la entrevista con Semana, la dejación de las armas encaletadas por parte de las Farc ha sido un proceso complejo en buena parte porque los lugares en los que está el material bélico son de difícil acceso y ubicación. Además, para esta labor es necesario el acompañamiento de algunos integrantes de las Farc que están en las zonas y campamentos veredales. El meollo del asunto, según el comandante guerrillero, es que a varios de ellos se les ha tardado su salida de estos lugares porque el proceso de cedulación se ha retrasado.

Sobre la dejación de armas es fundamental aclarar que el Acuerdo Final, en su página 222 (protocolo para la dejación de las armas), diferenció entre los tipos de material bélico que dejarán las Farc: las armas individuales y el armamento inestable.

Este último tipo de material bélico (las caletas) tiene plazo de ser dejado hasta el 1 de septiembre pero las armas individuales sí deben dejarlas a más tardar el 20 de junio, es decir, si todo lo pactado se cumple, el 20 de junio se podrá decir que los guerrilleros de las Farc ya dejaron sus armas individuales pero no se podrá afirmar, como lo hizo Lozada, que “la totalidad de integrantes de las Farc habrán dejado las armas”.

Para decir esto hay que esperar a la dejación de las caletas que está presupuestada para el 1 de septiembre, en ese momento sí se podrá afirmar que las Farc se desarmó totalmente.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Miércoles, 28 Junio 2017

¿La amnistía garantizaba la libertad de los presos de las Farc en 10 días?

Por Sania Salazar

En la entrega final de armas de las Farc, el comandante de esa organización, Rodrigo Londoño, se quejó porque aún hay guerrilleros presos cuando la Ley de amnistía prometía libertad en 10 días.

En la ceremonia en la que se dio por terminado el proceso de dejación de armas individuales de las Farc el comandante de ese grupo, Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko, aprovechó para recriminar al Gobierno por lo que considera como incumplimientos de lo pactado en el Acuerdo Final.

“Resulta lamentable que buena parte de los guerrilleros, milicianos, simpatizantes o acusados de pertenecer a nuestras filas permanezcan en prisión a seis meses de la expedida una Ley de amnistía e indulto que les garantizaba libertad en 10 días”, fue uno de sus reclamos.

La Ley de Amnistía e Indulto entró en vigencia el 30 de diciembre de 2016, cuando el Presidente Santos la sancionó. Efectivamente, el próximo 30 de junio se cumplen seis meses. Hay que recordar que esta ley aplica solo para delitos políticos y conexos, no para quienes hayan cometidos delitos graves y de lesa humanidad.

Colombiacheck revisó el decreto que detalla la manera como se debe aplicar esta ley. Ese documento deja claro que en el caso de guerrilleros privados de la libertad, con procesos en curso o condenados, el trámite no debe demorar más de 10 días “contados a partir del momento en que se presente la solicitud de amnistía o de que inicie el trámite de oficio”.

Además la Ley de amnistía precisa que “respecto de los integrantes de las Farc que por estar encarcelados no se encuentran en posesión de armas, la amnistía se aplicará individualmente a cada uno de ellos cuando el destinatario haya suscrito un acta de compromiso comprometiéndose a no volver a utilizar armas para atacar al régimen constitucional y legal vigente”.

Esto precisamente es lo que al parecer no tiene claro ‘Timochenko’: Que los procesos son individuales, así que ese término de 10 días se vence en diferentes fechas según cada caso, que son jueces de ejecución de penas los que tienen en sus manos el análisis de esos casos, aparte de los demás procesos que ya tenían pendientes cuando se aprobó esta ley y que, según las Farc, son 3.400 los prisioneros de esa organización que esperan que se estudien, lo que requiere tiempo.

Si se trata de lo que dice literalmente el papel, Londoño tiene razón, pero consideramos que desconocer el contexto de la aplicación de la ley da para mal interpretar el espíritu del decreto, por lo que Colombiacheck califica la afirmación de Londoño como aproximada.

Del papel a la realidad

A la hora de aplicar la Ley de amnistía hubo inconvenientes, como en otros aspectos de la implementación del Acuerdo Final, escollos que han tenido ambas partes del proceso, y por las que se han acusado mutuamente de incumplir.

“No creo, honestamente, que esto sea un incumplimiento del Acuerdo. Las Farc y el Gobierno llegaron a un acuerdo político, el Gobierno hace todo lo que está en sus manos para cumplir con lo pactado. La Ley de amnistía se adoptó en tiempo récord, esa ley enfrentó dificultades en su aplicación por algunas interpretaciones de los jueces, el Gobierno inmediatamente se puso a la tarea de expedir un decreto reglamentario que explica varias cosas. Luego está en manos de los jueces la aplicación de la amnistía”, argumentó Catalina Díaz, directora de Justicia Transicional del Ministerio de Justicia.

Díaz resaltó que se trata de decisiones judiciales que no están en manos del ejecutivo, ni del Gobierno, ni en manos del Alto Comisionado para la Paz, sino de los jueces. Recordó además, que quienes toman estas decisiones son jueces de ejecución de penas con una carga de trabajo alta que están revisando en detalle cada solicitud, lo cual, enfatizó, le da mucha seriedad y legitimidad a las decisiones.

La directora de Justicia Transicional del Minjusticia aseguró que el Gobierno ha hecho todo lo que está en sus manos en el marco de la independencia de la rama judicial para que se garantice lo acordado, incluso talleres con los jueces para explicarles en detalle el funcionamiento de la ley.

Díaz recordó que para acelerar el proceso en el Minjusticia indultaron alrededor de 221 miembros de las Farc privados de la libertad (por delitos amnistiables e indultables) con la ley 418, la ley vigente antes de la Amnistía pactada en el Acuerdo Final. “Eso también muestra el compromiso”, concluyó.

En un chequeo titulado Solo falta un ‘papel’ para que las Farc se beneficien de la ley de amnistía contamos el pasado 25 de enero que el proceso estaba sufriendo demoras debido a que se estaba sometiendo a consenso de las partes involucradas un documento que deben firmar los beneficiados con la amnistía y que bautizaron como acta de compromiso.

Precisamente, antes del acto de cierre de la entrega de armas de las Farc, se conoció que Seusis Pausivas Hernández, cuyo alias es Jesús Santrich, se declaró en huelga de hambre en solidaridad con los presos de las Farc que no han sido beneficiados todavía con la ley de amnistía e indulto. Según explicó, la ley solo ha beneficiado a 832 de los 3.400 prisioneros reconocidos por la que hasta ayer fue la guerrilla de las Farc.

Según cifras del Ministerio de Justicia, hasta el pasado 23 de junio se habían concedido 295 libertades condicionales, beneficio que se otorga a guerrilleros con investigación o condena por delitos no amnistiables siempre y cuando lleven cinco años privados de la libertad y hayan firmado el acto de compromiso ante la Secretaría Ejecutiva de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP. En este caso la libertad se obtiene bajo ciertos compromisos y obligaciones.

Hasta la misma fecha se habían trasladado a Zonas Veredales Transitorias de Normalización a 226 exguerrilleros. En este caso se trata de personas con investigaciones o condenas por delitos no amnistiables con menos de cinco años privadas de la libertad a los que se traslada a las zonas veredales para que continúen allí su detención.