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Miércoles, 18 Noviembre 2020

Historia de Biden con el juez supremo Thomas es distinta a versión de redes

Por José Felipe Sarmiento

Publicaciones virales aseguran que, en 1991, el entonces congresista de Estados Unidos “orquestó” acusaciones de violencia sexual contra el hoy miembro de la Corte Suprema de ese país.

Según un meme que circula en Facebook y ha sido compartido 454 veces desde un solo perfil, el presidente electo de Estados Unidos, Joseph R. Biden Jr., supuestamente “hizo todo lo posible para destruir la vida y la reputación del hoy juez de la Corte Suprema de Justicia [de ese país] Thomas Clarence para impedir su nominación” en 1991, una historia muy similar a la que también contó la senadora colombiana María Fernanda Cabal en un trino del 9 de noviembre.

Meme que acusa a Biden de haber hecho todo lo posible contra Thomas

Trino de María Fernanda Cabal sobre acusaciones contra juez Thomas

El mensaje de la congresista incluyó un video de la audiencia presidida en 1991 por Biden, entonces senador demócrata de Delaware, sobre la confirmación del jurista postulado para el tribunal. “Mi nombre ha sido dañado”, reclamó este al Comité Judicial del Senado; pidió terminar el proceso sin importar si su nombramiento era o no avalado por esa corporación; se declaró a sí mismo “víctima” de un supuesto “linchamiento” y dijo que no permitiría “más humillación”, por lo que no respondería preguntas sobre temas “íntimos”.

La historia completa es bien distinta a la que pinta la parlamentaria del partido Centro Democrático y, por tanto, Colombiacheck concluyó que es cuestionable. Lo que Thomas señaló como su vida privada en los dos minutos y cuarto de grabación compartidos en la publicación se refiere, en realidad, a denuncias en su contra por acoso sexual que salieron a la luz en esa época y por las que Joe Biden hizo poco o nada, según las mismas víctimas e incluso sus copartidarios.

El proceso de selección de los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos consiste en que la Presidencia envía una candidatura al Senado y este debe confirmar el nombramiento por mayoría simple. El Comité Judicial de ese órgano hace unas audiencias para evaluar a la persona postulada y vota para decidir si le recomienda o no a la plenaria que le dé el aval. En 1991, cuando el presidente republicano George H.W. Bush propuso a Thomas, el congresista encargado de liderar esas sesiones era Biden.

A través de su equipo de prensa, Cabal le respondió a Colombiacheck que, en su calidad de presidente del comité, fue él “quien, luego de cerrada la investigación general de confirmación del juez Clarence Thomas, permitió que se reabriera y organizó una audiencia televisada con la acusadora, Anita Hill, que, recuerda, se convirtió en un fiasco”. A esa respuesta, aunque cierta, le faltan partes importantes.

La testigo que menciona la senadora era abogada, en ese entonces profesora titular de la Universidad de Oklahoma (la primera afroestadounidense en esa institución). Había sido asesora del jurista cuando trabajaba como secretario de la Oficina de Derechos Civiles en el Departamento de Educación y, luego, como presidente de la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, en inglés) a principios de los ochentas.

Fue una excompañera de clase de ella quien le dio la pista del caso al Comité Judicial, según recordó uno de los primeros periodistas en conocer y publicar el testimonio, Timothy Phelps, en una columna de 2018 con motivo de las audiencias de confirmación del también juez Brett Kavanaugh, denunciado por abuso sexual. Su texto fue publicado por el periódico Newsday de Long Island, estado de Nueva York, donde trabajaba en 1991.

Empleados de la corporación trataron de convencer a Hill de hablar pero ella no quería exponer su identidad. “El equipo de Biden le dijo que no podrían entregar sus denuncias a los miembros del Comité Judicial a menos que las compartieran también con Thomas, incluyendo su nombre”, contó un reportaje del diario The Washington Post en 2019.

El dilema se resolvió con una declaración juramentada para que el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) iniciara un proceso en el que entrevistó a 10 personas, pero su informe final no aportó ninguna conclusión. El senador demócrata solo compartió las declaraciones de la testigo con sus compañeros apenas unas horas antes de la votación para definir si el equipo le recomendaría o no a la plenaria del Senado la confirmación. El resultado fue un empate con siete votos a cada lado.

El aval definitivo para Thomas parecía garantizado hasta que entró la prensa en escena. Así lo relató la periodista Nina Totenberg de National Public Radio, que compartió la primicia con Phleps, en una entrevista de octubre pasado: “Ella [Hill] dijo que, si yo podía obtener su declaración juramentada, ella accedería a hablar. Creo que no pensó que yo la podría conseguir, de modo que no tendría que hacerlo. Pero sí lo logré y ella cumplió su palabra”.

Los reporteros publicaron el testimonio con nombre propio tras hablar con ella. Nunca se supo quiénes filtraron a la prensa el reporte del FBI, porque ambos autores y sus medios se negaron a revelar sus fuentes a pesar de que fueron presionados con una investigación.

En todo caso, fue la noticia la que obligó a reabrir las audiencias, pero “los republicanos recibieron varias concesiones de Biden y los líderes demócratas”, aclaró el Post. Uno de los acuerdos fue que, pasara lo que pasara, la plenaria votaría en la fecha programada sin dar espacio a una nueva votación del comité.

Hill se enfrentó a un panel de congresistas compuesto solo por hombres blancos. Según contó en diálogo con el diario The New York Times en abril de 2019, después de que el exvicepresidente demócrata la llamó para pedirle perdón justo antes de iniciar su campaña presidencial, él le había dicho antes de las nuevas sesiones que ella sería la primera en hablar pero Thomas tuvo primero el uso de la palabra.

La abogada repitió lo que les había dicho al FBI y a los medios: cuando era su superior, el postulado juez la había invitado de forma insistente a salir a pesar de sus rechazos, le había hecho comentarios inapropiados sobre su ropa y había desviado conversaciones laborales para tocar temas sexuales, incluyendo descripciones explícitas de pornografía. Como respuesta, ella recibió toda clase de ataques de los republicanos sin que le dieran la oportunidad de defenderse.

Arlen Specter, de Pensilvania, la acusó de mentir bajo juramento. Orrin Hatch, de Utah, leyó un pasaje de la novela El exorcista para argumentar que uno de los episodios que contó estaba basado en una escena de ese libro. Alan Simpson, de Wyoming, sugirió que estaba delirando con base en un concepto de un fiscal anónimo que resultó ser parte del equipo de defensa de Thomas. Otros citaron el testimonio en el que un amigo de infancia de él la describió a ella como “inestable”.

Hill culpa a Biden de no haber hecho nada al respecto, lo contrario a lo que dicen el meme y Cabal. Además, Thomas tuvo la oportunidad de volver a intervenir al final para negar las acusaciones en su contra y uno de sus asesores, el exsenador John Danforth, invitó a un psiquiatra forense que diagnosticó a la testigo como “erotomaníaca” sin haberla visto nunca antes. Mientras tanto, otras tres exfuncionarias de la EEOC que se ofrecieron a declarar fueron ignoradas.

Angela Wright incluso viajó a Washington para las audiencias, tenía una historia similar a la de la profesora; pero ni ella ni su testigo de respaldo, Rose Jourdain, fueron llamadas a testificar. A la tercera, Sukari Hardnett, solo le permitieron enviar un escrito en el que afirmó que “si eras una mujer joven, negra y razonablemente atractiva sabías muy bien que estabas siendo inspeccionada y auditada [por él] como mujer”, pero el documento entró al registro tan tarde que pocos lo vieron a tiempo.

A pesar de haberse disculpado, la defensa de Biden ante las críticas por su inacción ha sido que actuó “según las reglas” del proceso. Sin embargo, “le faltó reconocer que, como presidente del Comité Judicial del Senado en 1991, él ponía muchas de ‘las reglas’ que le hicieron daño a Hill”, resaltó un artículo en la revista The New Yorker el año pasado. Incluso sus colegas demócratas consideran que, en su afán por ser justo con las dos partes, dejó desprotegidas a las víctimas.

La misma historia y las mismas conclusiones salen en varios de los reportajes ya citados y otros más [1, 2]. Por otro lado, las grabaciones de las audiencias están disponibles en el portal de red pública de televisión por cable y satélite de Estados Unidos, C-SPAN [día-parte: 1-1, 1-2, 1-3, 1-4, 2-1, 2-2, 2-3, 2-4, 3-1, 3-2, 3-3, 3-4, 3-5, 3-6].

La afirmación de Cabal incluso fue corregida en Twitter por el abogado Santiago Pardo Rodríguez, coordinador del Laboratorio de Diseño para la Justicia de la Universidad de los Andes. El profesor ya había escrito un hilo en abril sobre el papel que tuvo el candidato presidencial demócrata en este caso.

La abogada experta en enfoque de género y docente universitaria Lina Buchely Ibarra le dijo a Colombiacheck que “hay mucha documentación que habla de cómo jueces blancos heterosexuales de capas medias-altas o altas, usualmente relacionados con las élites judiciales, pueden ser tremendamente intimidadores para las mujeres víctimas de acoso sexual y, en ese sentido, la justicia actúa patriarcalmente”. A esto se le conoce como doble victimización y fue lo que Hill experimentó en las audiencias.

De modo que lo más cerca que estuvo Biden de “orquestar” las acusaciones contra Thomas fue que su equipo le insistió a Hill para obtener su testimonio, hasta que la convenció de declarar ante el FBI. Sin la presión mediática, no hubiera permitido la reapertura de las audiencias. De resto, su papel incluso favoreció al candidato a magistrado, que fue confirmado por la plenaria con 52 votos contra 48 y se posesionó el 23 de octubre de 1991.

Por otro lado, no está claro a qué se refiere la publicación viral con que “Clarence está hoy en pleno control de la Corte Suprema de Estados Unidos”. El actual presidente vitalicio del tribunal es John Roberts, quien fue postulado para ese cargo por el presidente republicano George W. Bush (hijo) en 2003 y se posesionó en 2005. Tras la posesión de la nueva juez Amy Coney Barrett, impulsada por Trump, la mayoría es conservadora, pero esto no quiere decir que Thomas la controle.

Lo que sí es cierto es que, a sus 72 años, Thomas sigue activo como juez supremo. La víctima, ciertamente, no es él.

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Miércoles, 04 Noviembre 2020

Mapas de incremento de votos de Biden en Wisconsin y Michigan no son sospechosos ni evidencian fraude

Por Ana María Saavedra

Los gráficos, que han sido utilizados en varias desinformaciones en Estados Unidos, fueron publicados por tuiteros en Colombia. 

Como lo habían previsto expertos, las desinformaciones durante el conteo de los votos para las elecciones de Estados Unidos no se han hecho esperar, y datos con interpretaciones erradas han llegado a Colombia. 

En nuestro país, varios tuiteros han publicado gráficos de las votaciones en los estados norteamericanos de Wisconsin y Michigan para asegurar que hay algo sospechoso.

Uno de ellos fue el tuitero Andrés Felipe Portillo, quien publicó un trino con un gráfico acompañado del mensaje: “El incremento repentino de votos a favor de Biden en Wisconsin y Michigan es, por lo menos, sospechoso. Todos votos para Biden y cero para Trump”.

Luego, el pantallazo de ese tuit fue publicado por la página de Facebook Realidad Política Colombiana, que ya hemos verificado en otra ocasión. En esa misma página de la red social compartieron un pantallazo de un trino de la ex editora adjunta del PanAm Post, Vanessa Vallejo, en el que asegura que es “por lo menos sospechoso” que el “100% de las casi 140 mil boletas contadas consecutivamente en Michigan fueron a Biden”.

Asimismo, Sergio Rodríguez, miembro del partido conservador y cercano a Alejandro Ordoñez, también publicó un trino en el que asegura: “Así fue la tendencia, misteriosamente en medio de la madrugada le aparecieron 170.000 votos a Biden que le darían el triunfo en Michigan, hay dudas de un posible fraude y se alistan las demandas en la Corte Suprema de corte Republicana, hay algo raro ahí” (sic).

Sin embargo, como lo explican nuestros colegas de Politifact, medio estadounidense de fact-checking, en la nota Verificación de hechos sobre la avalancha de desinformación electoral en Wisconsin, este salto era esperado y explicable. En el caso de Michigan nuestros colegas de Buzzfeed news publicaron la verificación ‘Es engañoso decir que las boletas se han “encontrado mágicamente” en Michigan, donde todavía se cuentan las boletas por correo’.

Ambos gráficos usados por los tuiteros colombianos fueron creados por fivethirtyeight.com para explicar cómo iban llegando los votos de los conteos. En estos trinos se evidencia.

Aunque el segundo gráfico no lo encontramos en la cuenta de Twitter de este portal, sí encontramos otro similar, que muestra los votos de Michigan a las 9:03 a.m. de hoy, en el que se indicaba que “otro lote de alrededor de 50.000 votos de Michigan acaba de llegar desde el condado de Wayne (Detroit), que es muy demócrata. Ahora han puesto a Biden a la cabeza por 0,1 puntos. Esa ventaja podría crecer porque Wayne solo ha informado del 70% de su voto esperado”.

La desinformación de Wisconsin

Politifact verificó la información: “Wisconsin ‘encontró’ 100.000 papeletas alrededor de las 4 a.m.,  después de las elecciones”.

Esta afirmación partió de un gráfico de FiveThirtyEight.com que mostraba cómo cambió la carrera de Wisconsin a medida que se informaron los resultados y se evidenció un fuerte repunte en los votos demócratas alrededor de esa hora.

Este es el mismo gráfico usado por Portilla en su trino para tildar de sospechoso el incremento de los votos a favor de Biden.

Sin embargo, como se observa en el trino, en ese gráfico, contrario a hablar de un fraude o de algo sospechoso, se explicaba que “partes de los condados de Brown y Kenosha aún tienen que informar los votos, pero tal como están las cosas, Biden lidera en 0,22 puntos porcentuales en todo el estado en Wisconsin, 49,25 por ciento a 49,03 por ciento, según ABC News”.

La narrativa de supuesto fraude o de algo sospechoso ha sido repetida en Estados Unidos, según Politifact, por un sitio web conservador que anunció esto como "Fraude electoral en Wisconsin", así como por otras publicaciones de Facebook. 

Además, el propio presidente candidato Donald Trump ha difundido esa misma narrativa cuando tuiteó alrededor de las 9:00 a.m. que su liderazgo en estados clave "comenzó a desaparecer mágicamente a medida que se contaban las papeletas de votación sorpresa".

“No estamos encontrando boletas”, le dijo a PolitiFact National Julietta Henry, directora de elecciones del condado de Milwaukee, “se están contando las papeletas”. Una afirmación que, al igual que otras aseveraciones de Trump en las últimas semanas, fue verificada por nuestros colegas del también medio estadounidense de verificación factcheck.org en la nota ‘El discurso lleno de falsedades de Trump sobre las elecciones’.

Politifact en su nota indica que “el aumento en la tabla simplemente muestra cuándo la ciudad de Milwaukee informó los resultados de su votación ausente. Sabíamos bien antes de las elecciones que los demócratas eran mucho más propensos que los republicanos a votar en ausencia, que se tarda más en contar esos votos y que Milwaukee es un bastión demócrata. Entonces, como era de esperar, los resultados por correo de esa área llevaron a un aumento en el número de votos demócratas cuando Associated Press agregó ese recuento, informado todos a la vez, a su recuento de votos alrededor de las 3:30 a.m.”.

Y se agrega que “de 3:26 a 3:44 am en el flujo de informes de elecciones de Associated Press, el voto para el exvicepresidente Joe Biden aumentó en 149,520 (9.2% del total de votos de Biden) y el voto de Trump aumentó en 31,803 votos (2% de sus votos totales). El condado de Milwaukee representó la mayor parte, pero no todo, de ese salto. Todos estos votos se informaron juntos porque Milwaukee y otras 38 comunidades utilizaron una ubicación de conteo central. Otras comunidades contaron los votos ausentes en los lugares de votación y los informaron junto con el total de votos en persona”.

Green Bay, otra de las ciudades del estado de Wisconsin, también informó sus resultados en forma masiva poco después.

El caso Michigan

En lo relacionado con los trinos que hablan de lo ocurrido en Michigan, retomamos dos verificaciones realizadas por nuestros colegas de BuzzFeed News y de Politifact. Sin embargo, en ninguna de las notas hablaban de la cifra sorpresiva de 170.000 votos que le aparecieron a Biden, como lo aseguró Ramírez en su trino.

Las desinformaciones en Estados Unidos hablaban de 138.339 votos a favor de Biden. Aunque en esos casos las desinformaciones partían de un mapa de Decision Desk HQ , un servicio de análisis y datos electorales. “Las fotos parecían mostrar que en una actualización de la noche a la mañana, el candidato presidencial demócrata Joe Biden recibió una afluencia repentina de 138,339 votos en Michigan, mientras que otros candidatos no recibieron ninguno”. 

Sin embargo, en ese caso se trató de un error de datos, según un portavoz de Decision Desk HQ, un servicio de análisis y datos electorales citado por Buzfeednews.

“Fue un simple error de un archivo creado por el estado que ingerimos. La DDHQ no corrige / modifica / ajusta ningún archivo proporcionado por el estado. El estado notó el error y produjo un recuento actualizado. Esto sucede en las noches de elecciones y esperamos que otros tabuladores de votos que hayan experimentado este error, lo hayan corregido en tiempo real como lo hicimos nosotros”, dijo la compañía en un comunicado.

De otro lado, el gráfico usado por los tuiteros colombianos no evidencia ningún aumento mágico o sospechoso.

Como se ha explicado en medios de comunicación como factcheck.org, “se esperaba que dos estados críticos críticos, Pensilvania y Michigan, todavía tuvieran cientos de miles de boletas pendientes para contar después del 3 de noviembre, porque la ley estatal prohíbe a los funcionarios electorales en ambos estados contar las boletas por correo hasta el día de las elecciones”. 

Nuestros colegas de Politifact explicaron que las publicaciones generalizadas sobre el recuento de votos en Michigan están despegando en línea a medida que los conservadores intensifican sus esfuerzos para sembrar dudas sobre la legitimidad de los votos emitidos legalmente después del día de las elecciones

Además, como se explica en este hilo de Linterna Verde, quienes hacen investigaciones de redes sociales, hay que tener en cuenta los votos por correo para estas elecciones.

Un explicador, publicado por nuestros colegas de Chequeado, señala que “de acuerdo con la legislación de cada estado, los votantes pueden optar por votar en persona previo al día de la elección o enviar su voto por correo (algunos estados requieren una justificación para acceder a este método de voto, pero otros no)”. 

Además, debido a la pandemia por el COVID-19 y las medidas de prevención para evitar el contagio, 12 estados han modificado los requisitos para que más personas accedan al voto por correo. 

Antes de las votaciones del 3 de noviembre, de acuerdo con los últimos datos del Proyecto de Elecciones de los Estados Unidos, una fuente de información del sistema electoral, se hablaba de que más de 84 millones de personas ya habían votado de manera anticipada, superando ampliamente los datos de la última elección presidencial en 2016.

Así que aunque los gráficos usados por tuiteros son reales, estos no muestran ninguna sospecha de fraude, por lo que calificamos sus trinos de cuestionables.