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Falso

Sábado, 16 Septiembre 2017

Instancia de seguimiento al Acuerdo de Paz debía tener una mujer negra

Por Sania Salazar

Aunque en La Habana se prometió espacio y varias afrodescendientes se postularon, no cumplieron con los requisitos. Además, el Acuerdo Final no obliga a que esa instancia incluya a una mujer de esta etnia.

Nigeria Rentería, defensora Delegada para los derechos de los indígenas y las minorías étnicas y exnegociadora del Gobierno en la mesa de La Habana, publicó varios trinos en los que critica que no haya ni una mujer negra en una de las instancias de seguimiento al Acuerdo Final entre Gobierno y Farc, pues, según ella, se había acordado.

 

 

 

 

Llamamos a Rentería, quien nos dijo que se refería a “un grupo particular de mujeres que se inscribían para participar de la verificación de la implementación de los Acuerdos en territorio”.

Rentería se refiere a una Instancia Especial conformada por mujeres que se pactó en La Habana para garantizar el cumplimiento del enfoque de género y de los derechos de las mujeres incluidos en el Acuerdo Final.

Después de revisar el Acuerdo Final y de acudir a otras fuentes, Colombiacheck califica la afirmación como falsa.

Revisamos el Acuerdo y no encontramos alusiones específicas a mujeres afrocolombianas en el punto que habla sobre la Instancia Especial de verificación:

“Con el fin de contribuir al seguimiento del enfoque y garantía de los derechos de las mujeres en la implementación del Acuerdo Final se creará una Instancia Especial conformada por representantes de seis organizaciones de mujeres colombianas nacionales y territoriales que tendrá interlocución permanente con la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (Csivi). En el marco de la Csivi se definirá su composición y funcionamiento en consulta con las organizaciones de mujeres”.

Así se conformó

Según información de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la Instancia se conformaría por “siete mujeres propuestas por organizaciones de mujeres colombianas nacionales y territoriales, de las cuales cuatro serán de organizaciones territoriales, una de ellas deberá ser víctima del conflicto armado. Dos de carácter nacional y una mujer propuesta por organizaciones Lgbti”.

La información de la Oficina del Alto Comisionado indica, además, que para la selección de las integrantes de esa Instancia se abrió una convocatoria en la que organizaciones de mujeres de caracter nacional y territorial puedan presentar candidatas, luego de lo cual los nombres se pusieron a consideración de la Csivi (integrada por representantes del Gobierno y de las Farc), que con asesoría técnica, concluyó la selección.

En un comunicado conjunto de las partes que integran el Csivi, se informó que en el proceso de selección de las mujeres que conformarían esta Instancia, se realizaron 32 asambleas departamentales y dos jornadas informativas para organizaciones nacionales en las que se dio a conocer la convocatoria. “Se postularon 87 mujeres por las organizaciones territoriales, 5 duplas por organizaciones nacionales y una dupla por organizaciones de sectores Lgtbi”, precisa el comunicado.

Sindy Torres, asesora de género del Csivi en las Farc, explicó que la escogencia se basó en un criterio eminentemente técnico con base en lo pactado en el Acuerdo y en que las mujeres cumplieran los requisitos solicitados.

Entre esos requisitos estaba que las organizaciones postulantes tuvieran experiencia certificada en trabajo de paz y mujeres. Que estuvieran asentadas en zonas afectadas por el conflicto y que contaran con experiencia en incidencia en política pública para las mujeres. Por último, que hubieran participado en algún proceso de pedagogía del Acuerdo.

En total 818 organizaciones postularon mujeres, entre las cuales había alrededor de diez afrodescendientes, pero no quedaron seleccionadas porque no cumplieron con los criterios de selección, explicó Torres.

“Hicimos una revisión muy juiciosa. No es cierto que teníamos que incluir a una mujer negra. Más que un criterio de pertenencia étnica, era un criterio territorial, no era una acción afirmativa específicamente para el tema étnico porque hay una instancia especial para lo étnico y ahí hay una mujer indígena y una negra”, aclaró la asesora.

Los nombres de las siete mujeres que conforman la Instancia Especial se conocieron el pasado 27 de julio en un evento en el que, como lo contó Colombia2020, no faltaron las inconformes como “tres mujeres afrocolombianas que tomaron la palabra para criticar la falta de representación de esta comunidad en esta instancia”.

*Rocío Pineda. Representante de organizaciones territoriales - Unión de Ciudadanas por Colombia (Antioquia).

Marcela Sánchez Buitrago. Representante de organizaciones Lgbti - Directora ejecutiva Colombia Diversa.

Victoria Neuta Sánchez. Representante de organizaciones nacionales - Comisión de Mujeres Indígenas de Colombia. Lideresa indígena del pueblo Muisca.

Yuly Artundiaga. Representante de organizaciones territoriales - Organización Mujeres Andino Amazónicas (Putumayo). Actualmente colabora en los procesos de sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito, posicionado en la agenda de las mujeres campesinas desde el sur del país.

Mayerlis Angarita. Representante de las organizaciones de víctimas - Corporación Narrar para Vivir. Ha trabajado en la reconstrucción de la memoria en los Montes de María.

Magda Alberto. Representante de organizaciones nacionales - Plataforma Mujeres por la Paz. Es reconocida por su activismo social con organizaciones de mujeres jóvenes para ampliar su participación política.

Francisca Aidee Castillo. Asociación de Mujeres Araucanas Trabajadoras.

*Con información de Colombia2020

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Falso

Martes, 20 Septiembre 2016

El M-19 no obtuvo mucho más que las Farc, como asegura Vargas Lleras

Por Óscar Felipe Agudelo B.

En su primera defensa del acuerdo de paz alcanzado por el Gobierno y las Farc, el vicepresidente Germán Vargas Lleras se equivoca y llama al engaño cuando afirma que el M19 obtuvo más curules que las Farc en el Congreso.

El vicepresidente de Colombia, Germán Vargas Lleras, fundador del partido Cambio Radical, afirmó en defensa del acuerdo de paz que al Movimiento 19 de abril, conocido popularmente como M19, se le dieron muchas más curules en el Congreso de las que se pactaron entre el Gobierno y Farc en el acuerdo de paz alcanzado el pasado 24 de agosto.

Colombiacheck escarbó los anaqueles de la historia del proceso de paz con la guerrilla del M19 y encontró que la afirmación es falsa.

Al M19 no se le dieron curules, el grupo guerrillero se las ganó en igualdad de condiciones respecto a los demás partidos políticos. Inicialmente sí se pactó favorabilidad política, pero dicho acuerdo se hundió en el Congreso “por la interferencia del cartel de Medellín”, según contó a este medio el senador y exintregrante del M19, Antonio Navarro Wolf.

En la entrevista del 30 de agosto que el Vicepresidente de los colombianos tuvo con Claudia Gurisatti, directora de Noticias RCN, además de romper su silencio, ratificar su respaldo al proceso de paz y echarle una que otra florecita a su jefe (el presidente Santos), Vargas Lleras lanzó varias perlas ante las incisivas preguntas de la periodista.

“Pero si tienen un voto igual se las van a dar (en referencia a las curules para las Farc). El problema es que nos dijeron que no, que no se las iban a dar a dedo. Y terminaron dandóselas a dedo...”, pregunta Gurisatti.

Acorralado Vargas Lleras replicó: “Lo que uno escucha es que en la mesa de negociación no estaban pidiendo menos de 40 curules o 30. A mi me parece muy razonable, muy razonable, el número mínimo de curules que se les ha dado como una representación transitoria. Mucho más tuvo el M19”.

Y para darle mayor fuerza a su argumento, el Vicepresidente agregó: “No se le olvide a usted, entre otras cosas, que el M19 y su reciente movimiento tuvo la tercera parte de la constituyente de este país. Hago ese “recorderis” para quienes ahora se extrañan de que se les esté asignado un número de cinco curules”.

Para chequear las afirmaciones de Vargas Lleras, Colombiacheck regresó 27 años atrás en la historia política del país para examinar el acuerdo de paz que el Gobierno colombiano pactó en 1989 con el M19.

Según el acuerdo de 1989, que ha sido guardado por la Biblioteca de la Paz promovida por la Fundación Cultura Democrática y también en el archivo de la Presidencia de la República, el M19 tendría una favorabilidad política en Senado y Cámara de Representantes solo por un periodo, de 1990 a 1994.

Esta favorabilidad implicó un número inferior de votos respecto a los demás partidos políticos para acceder a una curul en cada una de las corporaciones del Congreso.

Dicho acuerdo, denominado “Pacto Político por la Paz y la Democracia”, establece una Circunscripción Nacional Especial de Paz que en su página ocho pactó:

“Para las dos primeras curules del Senado se requiere una votación total equivalente al mínimo residual departamental que permitió elegir a un senador en el periodo 1989-1990 (16.584 votos)”.

“En caso de no obtenerse esta votación, se tendrá derecho a una curul si se alcanza una votación mayor o igual al promedio nacional de los mínimos residuos departamentales de las tres últimas elecciones (12.212 votos)”.

“Para la cuarta curul se requiere un número adicional de votos igual al promedio de los mínimos cocientes departamentales de las tres últimas elecciones para Senado (23.561 votos)”.

El sistema de Circunscripción Nacional Especial de Paz de ese acuerdo aclaraba cuál debía ser el número de votos y lo especificaba hasta la novena curul, la cual se conseguía con 60.024 votos. De la curul número diez en adelante, el acuerdo no especificaba nada.

Pero es evidente es que entre más curules quisiera obtener el M19, más votos debían conseguir. Algo que parece de perogrullo, sin embargo, es fundamental recalcar que el M19 tenía la favorabilidad de conseguir una curul en el Congreso con muchos menos votos de los que necesitaba un partido tradicional.

Exponer el alcance de la favorabilidad que logró el M19 resulta complejo porque en 1990, año en que se pactó este beneficio, los ciudadanos votaban para Senado por departamentos y no como se hace en la actualidad que es a nivel nacional.

Por tal motivo hacer comparaciones resulta difícil, ya que en cada departamento se requería un distinto número de votos para llegar al Senado y Cámara.

De lo que no puede quedar duda alguna es que el Gobierno colombiano firmó un pacto para que este grupo insurgente tuviera una favorabilidad política en las elecciones de 1990, previa transformación del grupo armado en un partido político. Este último fue bautizado como Alianza Democrática M19, AD-M19.

Todo ese sistema quedó claro y pactado, sin embargo, no se materializó porque fue hundido en el Congreso.

Sin embargo, el hundimiento del acuerdo no enterró al M19 sino que lo impulsó, finalmente el grupo guerrillero, ahora convertido en la Alianza Democrática M19, compitió en igualdad de condiciones con los demás partidos en las elecciones de 1990 y luego participó en las elecciones atípicas de Congreso de 1991, después de la constituyente, en las que el naciente grupo político fue un ‘hit’ en las urnas.

Con Vera Grabe como cabeza de lista de la AD-M19 y otras vertientes políticas, la izquierda obtuvo 454.467 votos, un número que les permitió hacerse con nueve escaños en el Senado de la República.

Vera Grabe superó en votos a otras connotadas cabezas de lista de aquel tiempo como Andrés Pastrana, Fuad Char, José Name Terán, Álvaro Uribe Vélez, Fabio Valencia Cossio, Alberto Santofimio Botero, Juan Manuel López Cabrales, Fernando Botero Zea, el longevo senador Roberto Gerlein, entre otros.

Además de los nueve escaños que ganó en el Senado, la AD-M19 obtuvo curules en la Cámara de Representantes y el mayor número de constituyentes. Todo se lo ganaron en las urnas, por voluntad popular.

La historia es clara y desmiente al vicepresidente Vargas Lleras: el M19 no tuvo representación política fija y directa (a dedo) en el Congreso gracias al acuerdo de paz.