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Lunes, 13 Septiembre 2021

Los mensajes engañosos acerca de ex ministro Gaviria y Camila Abuabara

Por Cindy A. Morales

En redes sociales circulan mensajes que dicen que Gaviria le negó el tratamiento a la joven, que la dejó morir o que fue su verdugo. Al verificar esto, encontramos que son afirmaciones engañosas.  

En cadenas de WhatsApp o en trinos, como un mensaje del abogado Abelardo de la Espriella, publicaron informaciones acerca del caso de la joven Camila Abuabara, quien falleció por leucemia, y aseguraron que el actual precandidato a la presidencia Alejandro Gaviria la “dejó morir” o “le negó la posibilidad de recibir el único tratamiento que salvaría su vida”.

Uno de los mensajes asegura: “No sobra  recordar el caso de la joven Camila Abuabara de 25 años, quien falleció porque la EPS Sanitas le negó un trasplante de médula, para tratar la leucemia linfoblástica aguda, que padecía y que el Minsalud Gaviria, se negó autorizar para su tratamiento en USA, argumentando un exagerado tecnicismo de legalidad, que se hubiera podido evitar con una muestra de humanidad y  vulnerando además un derecho constitucional”.

En Facebook (1,2,3) y en Twitter (1,2) se han compartido mensajes similares en los que se asegura, por ejemplo: “​​Alejandro Gaviria fue el ministro que se lavó las manos y dejó morir a Camila Abuabara sin tratamiento por que abría una brecha jurídica que el presupuesto no aguantaba” y “Oiga y el tal Candidato no es el mismo que dejó Morir de Cáncer a la Niña Camila Abuabara?”. 

En Twitter se destaca un tuit de Abelardo de la Espriella, abogado de la estudiante en ese proceso judicial.

Gaviria-Abuabara

Camila Abuabara, una joven colombiana que falleció en febrero de 2015 por una leucemia detectada en 2010, lideró una de las batallas más fuertes contra una EPS para lograr que le permitiera hacer una trasplante de médula ósea en Estados Unidos.

El caso de Camila Abuabara

La estudiante de derecho fue diagnosticada en 2010 con leucemia linfoblástica aguda, un tipo de cáncer por el que la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos. Según consta en la tutela interpuesta por la joven, tras una recaída en 2013 la clínica Foscal de Bucaramanga le solicita a la EPS Sanitas la autorización para realizarle un trasplante haploidéntico de médula “dado alto riesgo de segunda recaída y disminución de las posibilidades de nueva remisión completa”.

El documento indica que en varias ocasiones la EPS Sanitas dilató la autorización por razones como el cambio en la orden médica o porque ese tipo de procedimiento no estaba en el POS (Plan Obligatorio de Salud). La EPS también solicitó a la clínica el traslado de Abuabara de Bucaramanga a Medellín “ya que en esa ciudad el costo era de 170 millones de pesos”, 30 millones menos.

De acuerdo con la tutela, Abuabara inició una campaña en medios de comunicación y redes sociales para dar a conocer su caso y logró contactarse en 2018 con Alejandro Gaviria, ministro de Salud de Juan Manuel Santos desde septiembre de 2012 hasta el final del gobierno.

“Ya hable con la Dra. Buendía, presidenta de SANITAS EPS, ella me dice que está al frente del tema y que en el transcurso del día queda autorizada la operación saludos. Alejandro” lo que efectivamente ocurrió, escribiéndole el Ministro ‘me dicen que ya quedo autorizada la operación. Quedo pendiente. Saludos, Alejandro’”, explica la tutela en alusión a dos mensajes del entonces ministro el 23 de diciembre de 2013.

El trasplante no pudo ser realizado dada la recaída de Abuabara y la presencia de linfoblastos en su médula. Esa es la razón por la que la joven interpuso un derecho de petición para pedir que “se le realizara un tratamiento experimental en el extranjero como una forma de compensar la pérdida de oportunidad que en Colombia le quitó la EPS SANITAS al dilatar tanto tiempo su trasplante”.

Con la ayuda de familiares y con sus propios recursos, Abuabara viajó en febrero de 2014 al Hospital Md Anderson Cáncer Center de Houston para someterse a ese tratamiento experimental. En septiembre de ese año se conoció que el procedimiento que la libraría de los blastos en su médula resultó exitoso, así que estaba lista para hacer el trasplante de médula ósea. De acuerdo con esta nota de El Espectador, “el mejor candidato es su hermano, cuya compatibilidad apenas llega al 50% cuando lo ideal es que supere el 90%”.

Para ello, interpuso una nueva tutela a la EPS solicitando que le diera la autorización para que ese hospital en Estados Unidos le realizara el trasplante. En la petición se pedía tener en cuenta que la joven no podía trasladarse nuevamente de ese país a Colombia por temor a una recaída y que “en Colombia no se tienen antecedentes de trasplantes de médula en pacientes de tercera remisión”.

El 20 de octubre de 2014 la EPS respondió -como se ve en este documento que publicó la revista Semana el 4 de noviembre de 2014- afirmando que “la solicitud se encuentra expresamente excluida del plan obligatorio de salud del régimen contributivo, no siendo posible cubrir el referido servicio en el exterior”. También indicaba que ese tipo de trasplante “es realizado en Colombia” por lo que ponían a disposición los servicios de los profesionales para que el tratamiento pudiera seguirlo en este país.

Días después, el juez 28 de control de garantías autorizó el trasplante de Camila en Estados Unidos, a través de una medida provisional -también publicada por Semana-. Según la decisión, “el costo del trasplante debe ser asumido, por ahora, por parte del Fosyga (Fondo de Solidaridad y Garantía)”.

El recurso del Ministerio y  la EPS contra la decisión

En esta parte entra el exministro de Salud Alejandro Gaviria. Tras la orden del juez, el Ministerio de Salud que él lideraba interpuso una apelación contra esa medida provisional porque incumplía los requisitos que la Corte Constitucional estableció en esta sentencia T-279 de 2017 sobre la autorización de requisitos en el exterior entre los cuales está este:

“Cuando se trate de procedimientos a practicar en el exterior, la existencia de un procedimiento cuya eficacia esté científicamente acreditada; que exista aprobación y concepto técnico-científico favorable del médico tratante; que no se practique en el país y sea viable practicarlo al afiliado dadas sus condiciones particulares de salud. Se deben descartar, por ende, los tratamientos y procedimientos experimentales (artículo 37 de la Ley del Plan de Desarrollo 508 de 1999)”, dice la sentencia de la Corte Constitucional.

La misma respuesta de Sanitas, anteriormente expuesta, indica que los procedimientos de salud en el exterior están excluidos del POS -como también lo dice la Resolución 5521 de 2013 del Ministerio de Salud - y por tanto “no es posible para la EPS Sanitas cubrir ese servicio”. La EPS también indica que en su misiva que el país cuenta con los medios para realizar ese tipo de trasplante.  

En su momento Gaviria se pronunció sobre el tema argumentando que si bien se debía propender por la salud de la joven, su otra responsabilidad era cuidar los recursos de la salud.

“Es un caso complicado donde uno como funcionario tiene doble responsabilidad, tenemos que ser sensibles ante una tragedia humana pero también tenemos que cuidar los recursos de la salud, creemos que la decisión del juez puede ir en contravía de la ley”, señaló Gaviria en una entrevista hecha el 7 de noviembre de 2014 por la cadena radial Blu Radio.

Y agregó:  “Aquí puede haber un mal uso de recursos públicos porque el trasplante de médula ósea que está incluido en el POS, se tiene que pagar con recursos directos de la UPC y no del Fosyga”, agregó.

Javier González, médico con doctorado en Economía y Gestión de la Salud, explicó que la decisión de Gaviria fue en buena vía porque de lo contrario podría sentar un principio de jurisprudencia que supondría el detrimento del sistema de salud. 

“Si a alguien le dieron este beneficio, el día de mañana cualquiera podría solicitarlo. A lo mejor en el caso de Camila esa podría haber sido una única alternativa, pero otra podría hacer esa petición solo basado en que simplemente no confía en el sistema colombiano o se quiere beneficiar de otro procedimiento, y eso llevaría a un boquete de gastos muy costoso para el país”, explica. 

González detalla un punto clave con el cambio de la ley 100. Según su declaración, antes de esa normativa había un sistema de privilegios que hacía inequitativo el acceso de todos a la salud. “Muchas veces teníamos que autorizar tratamientos costosos en el exterior solo por el rango de la persona”, agrega. 

“Con todos los defectos que tiene la ley 100, es de lejos mejor que lo que había antes, por lo menos en cuanto a cobertura y equidad de acceso. Uno de los principios fundamentales de la ley 100 es la universalidad, es decir, la ley igual para todos; que si le doy a uno, a los demás les tengo que dar lo mismo. Con una cosa importante: hay que hacer una distribución de los recursos de tal manera que alcance para todas las necesidades de la población”.

Y agrega: “También hay que tener en cuenta que en economía de la salud se aplica un principio y es que siempre las expectativas, las necesidades y los deseos de la gente son más altos que los recursos, entonces le toca a uno racionalizar el gasto de los mismos (...) Y en el caso de Camila ese procedimiento sí se daba en Colombia”, explicó. 

En decisión en segunda instancia, el juez suspendió la medida que autorizaba el trasplante en Estados Unidos y ordenó que este procedimiento se realizara “sin dilaciones de ninguna naturaleza para ser atendida en la ciudad de Medellín en la Clínica de las Américas o en otra de igual o superior servicio”.

En ese fallo, el juez también indicó que “el Ministerio de Salud y Protección a la fecha no ha violado ni puesto en peligro la salud y vida de Sandy Camila Abuabara Franco”.

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Captura de pantalla con el fallo del juez en segunda instancia del caso de Camila Abuabara

En noviembre de 2014, Camila regresó al país y un mes después recibió el trasplante  en la Clínica Las Américas de Medellín con parte positivo, aunque días después fue internada en la Unidad de Cuidados Intensivos por una falla hepática. En esta nota de El Espectador se afirma que los médicos estimaron que la operación apenas había sido exitosa en un 30%.

El 25 de febrero de 2015, la joven falleció tras una infección en su sistema digestivo.

En conclusión, los mensajes acerca de este caso mezclan un caso verdadero con afirmaciones engañosas. No existió una vulneración de Gaviria al derecho a la salud de Camila Abuabara ni tampoco le “negó” el trasplante de médula ósea como afirman las publicaciones virales. Aunque el caso tuvo retrasos demostrados por la joven de parte del sistema de salud colombiano y de su EPS, el Ministerio de Salud se aseguró de cumplir con los requisitos que exige la Corte Constitucional para la realización de tratamientos en el exterior.

 

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Falso

Miércoles, 13 Septiembre 2017

“Dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental”

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Efraín Cepeda, nuevo presidente del Senado, se pifió en su discurso de posesión pues dijo que casi la mitad de los colombianos hemos padecido trastornos mentales en algún momento de la vida. Las cifras oficiales lo desmienten. ¿Se enloqueció o se equivocó?

Con el Capitolio Nacional lleno hasta las barras se posesionó como presidente del Senado Efraín Cepeda, un político barranquillero y miembro del partido Conservador. Su discurso fue claro y sin rodeos: “Prefiero a las Farc en este recinto (en el Congreso) antes que en el monte”.

Cepeda, quien estará durante un año al frente del máximo órgano legislativo del país, explicó que el fin del conflicto con las Farc “debía servir para ponerle el ojo a otros problemas que ha invisibilizado la guerra, por ejemplo, la violencia sexual contra los menores de edad y los trastornos mentales que han sufrido los colombianos”.

En relación con los trastornos mentales que han sufrido los colombianos el presidente del Congreso manifestó en el minuto 24:05 de su alocución que “de acuerdo con el Ministerio de Salud, dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental en algún momento de su vida; de estas, aproximadamente un 90% no ha accedido a un servicio de salud”.

La afirmación de Cepeda no puede pasar desapercibida ya que, al hacer la conversión en términos porcentuales, esas dos de cada cinco personas se convierten en el 40% de la población del país. Afirmar que casi la mitad de los habitantes de Colombia han presentado trastornos mentales en algún momento de su vida y que el 90% de ello no han accedido a un servicio de salud es, cuando menos, algo pintoresco sino grave.

Para darnos cuenta de la magnitud de la afirmación de Cepeda usamos la aplicación Reloj del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, que sitúa la cantidad de población estimada para una determinada fecha.

Dicha aplicación indica que para el 20 de julio pasado, cuando Cepeda dio su discurso, se proyectaba un total de 49.321.188 colombianos vivos. Así que el 40% de esa cifra, dos de cada cinco personas como dijo el presidente del Congreso, equivalen a 19.728.475 colombianos que habrían presentado un transtorno mental en algún momento de su vida.

Para conocer si realmente la cifra expuesta por Cepeda ante el Congreso y los medios de comunicación, corresponde a la realidad, verificamos su afirmación y el resultado no respalda su afirmación. En su primer día como presidente del Senado Efraín Cepeda dio una cifra falsa, esperemos que corrija su rumbo.

 

Efraín Cepeda citó mal la fuente a la que recurrió

Con el objetivo de conocer la veracidad de la aseveración de Cepeda lo contactamos y establecimos comunicación con Pamela Lozano, secretaria privada de la Presidencia del Senado.

Lozano explicó a Colombiacheck que la información expuesta por Cepeda se fundamentó en la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, que realizó el Ministerio de Salud y Protección Social junto con Colciencias.

Este medio analizó las 344 páginas de dicha encuesta y no encontró nada que indique que “dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental en algún momento de su vida”, además, tampoco encontró nada que certifique la cifra del no acceso a servicios de salud de las personas con trastornos mentales dicha por el líder conservador.

Lo que sí encontró Colombiacheck en el estudio fue cifras muy distintas de las mencionadas por Cepeda. Sin embargo, antes de mirar en detalle los números es oportuno hacer varias precisiones.

La Encuesta Nacional de Salud Mental 2015 es la cuarta encuesta a nivel nacional que el país ha hecho sobre este asunto. Las anteriores tres se hicieron en 1993, 1997 y 2003. Para la encuesta se tuvieron en cuenta 16.147 personas seleccionadas.

Según el documento (desde su página 307), la de 2015 es la primera encuesta que tiene en cuenta la población infantil, es decir, los que están entre 7 y 11 años. El documento también menciona la situación mental de la población adolescente, entre 12 y 17 años, la población adulta entre 18 y 44 años y las personas de 45 años en adelante.

En definitiva esta encuesta es un loable y completo estudio científico por diagnosticar la situación mental y de acceso a servicios de salud de cada tipo de población en Colombia.

 

Desmentido por las cifras

Al analizar los datos de trastornos mentales revelados por la encuesta queda claro que ninguna de las categorías en que el Minsalud dividió la población para realizar el estudio ha presentado trastornos mentales cercanos al 40%, como lo afirmó Cepeda. Veamos por qué.

Del primer grupo de población, la infantil, la página 307 sostiene: “Por otra parte, el 2.8% creen que estos han tenido un problema de salud mental en la vida”. En relación a la población infantil resulta fundamental mencionar que las personas a cargo de estos niños y niñas fueron las que respondieron las preguntas de la encuesta en representación de los menores de edad.

Además de este dato 2.8%, bastante lejano al 40% planteado por Cepeda, según la página 310 el acceso a servicios de salud de quienes sufrieron trastornos mentales es más alto que el referido: “En relación con el acceso a servicios de salud mental solo se solicita atención para el 48.1% de esta población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado y accedido a ella de 4.2 veces; se resalta que el 92.7% de los que solicitan acceden a esta”.

El otro grupo poblacional mencionado por la encuesta es el de los adolescentes. Según la página 311 de dicho estudio, solo el 3.4% de ellos “refiere haber tenido algún problema de salud mental alguna vez en la vida”. Según la misma página de la encuesta: “El 35.2% de los adolescentes buscaron atención en los últimos 12 meses, aunque este estimado es ligeramente impreciso, lo hicieron 3.9 veces y la recibieron el 88.5% de las veces”. Solo un punto y medio por ciento por debajo del dato divulgado por el presidente del Senado.

En relación con el grupo poblacional de adultos, la información sigue dejando mal parado a Cepeda. Según la página 312, “El 4.5% de la población colombiana entre 18 y 44 años reporta haber tenido algún problema de salud mental en la vida”. La misma página menciona que “en relación con el acceso a servicios solo se solicita atención para el 38.5% de la población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado 23.5 veces; se resalta que el 94% de los que la solicitan acceden a esta”.

Con respecto al último grupo abordado por la encuesta, los de 45 años para arriba, las cifras también siguen siendo muy alejadas del panorama catastrófico mencionado por Cepeda en su discurso de posesión. La página 314 menciona: “Para las personas de 45 años en adelante el 4.8% describe problemas de salud mental”. La misma página sostiene: “En relación con el acceso a los servicios solo se solicita atención para el 34.3% de esta población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado 2.4 veces; se resalta que el 79.4% de los que la solicitan acceden a esta”.

En definitiva, los datos expuestos por el presidente del Congreso son contrarios a la realidad que estudió el Ministerio de Salud y Colciencias en 2015, los últimos datos oficiales disponibles, razón por la cual calificamos su afirmación como falsa.

 

¿Se equivocó o se enloqueció Cepeda?

En la lectura detallada del estudio Colombiacheck pudo detectar algunos apartes que tal vez fueron los que interpretó erróneamente el presidente del Congreso.

En la página 306 dice: “El último Estudio Nacional de Salud Mental 2003 muestra como entre un 85.5% un 94.7% de las personas con algún trastorno no accede a algún servicio de salud”.

De ese fragmento es posible afirmar, como lo dijo Cepeda, que aproximadamente un 90% de las personas que ha presentado trastornos mentales “no ha accedido a un servicio de salud.”

Sin embargo, esa información mencionada por la encuesta de 2015 es solo una recopilación de la anterior encuesta de salud mental que realizó el país, la de 2003. Es decir, ese dato es de hace 14 años y al actualizarse cambió drásticamente.

Otro dato que pudo haber desubicado a Cepeda fue el mencionado en la tabla 1.1 que aparece en la página 26 de la encuesta.

En esta se evidencia que en 2003 los colombianos tuvieron trastornos de ansiedad, un tipo de trastorno mental, cercanos al 20%. Es decir, lo que permitiría decir que dos de cada cinco colombianos han presentado trastornos de ansiedad una vez en su vida.

El asunto aquí es que se trata de trastornos de ansiedad, no mentales. Sin embargo, la información como lo retrata la tabla también es de hace 14 años.

En síntesis, Efraín Cepeda y su equipo de trabajo legislativo o mal interpretaron los datos o no hicieron la tarea de leer completa la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015.

Colombiacheck envió mensajes e intentó comunicarse con Cepeda y su equipo luego de hallar los verdaderos datos de la encuesta pero no recibió respuesta.

 

Salud mental, un asunto que merece atención

En relación con el panorama de salud mental en Colombia es fundamental mencionar que el asunto es serio y merece la atención de la opinión pública, que entendemos fue lo que pretendió Cepeda en su discurso.

Según la página 25 de la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, “en el mundo, las enfermedades mentales son la quinta causa de años de vida perdidos por discapacidad y, contando la carga generada por suicidio, la tercera, con una tendencia al incremento en las próximas décadas”.

Específicamente, sobre el caso colombiano, la encuesta menciona en la página 25: “El último estudio realizado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre este tema calculó que para el año 2020, las enfermedades mentales y neurológicas explicarán el 15% del Avad (Años de Vida Ajustado por Discapacidad) del mundo, y que nuestro país presenta una de las prevalencias de patologías más altas, junto con Estados Unidos”.