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Jueves, 10 Mayo 2018

Pinzón se confunde con la Ley de Víctimas

Por Ana María Saavedra

Cuando le preguntaron por el asesinato de líderes sociales, el candidato a la Vicepresidencia aseguró que la Ley 1448 es insuficiente y que estamos más preocupados por “darle beneficios a los victimarios”. Es una afirmación Engañosa.

Durante el debate de vicepresidentes de la Universidad Javeriana, Juan Carlos Pinzón, fórmula de Germán Vargas Lleras, habló de la necesidad de renovar la Ley 1448 de víctimas.

“Nosotros estamos convencidos de renovar la ley 1448 de víctimas, ha sido una ley valiosa pero terminó siendo insuficiente. Hemos terminando más preocupados por darle beneficios a victimarios que por estar pendientes de las víctimas”.

Esa fue una de sus respuestas a la pregunta del profesor acerca de su opinión de ¿si los asesinatos de los líderes sociales eran líos de faldas o se trataba de una estrategia de terror y cómo el Gobierno enfrentaría esto?

Pinzón rechazó los asesinatos y dijo que la vida de cualquier colombiano debe ser defendida y no cabe el análisis de la condición en la que ocurrió el homicidio. “El centro de esta historia es la capacidad del Estado de proteger la vida y honra de los ciudadanos”, dijo.

Colombiacheck verificó su afirmación acerca de la Ley de Víctimas y de los beneficios a los victimarios y encontró que es Engañosa.

La Ley 1448 de 2011, Ley de Víctimas, no tiene nada que ver con los desmovilizados o miembros de grupos guerrilleros o paramilitares.

El abogado Elmer Montaña, quien fue coordinador de Comisión de Reparación del Valle y Cauca, explicó que Pinzón está equivocado pues esa ley “no contiene garantías ni medidas que beneficien a los victimarios. Está diseñada con el objeto de establecer toda una serie de medidas de carácter administrativo, judicial,, económicos, sociales, sicológicas, individuales y colectivas en beneficio fundamentalmente de las víctimas del conflicto armado. La Ley establece unos mecanismos de justicia transicional”.

Agregó que lo que le preocupan algunas personas es lo referente de la restitución de tierra, que “le preocupa a los grandes despojadores” para que las víctimas puedan recuperar sus tierras. “Esa es la preocupación de los enemigos de esa ley, que tiene como núcleo los derechos de las víctimas”, agregó.

Por su parte, Diana Guiza, investigadora de Dejusticia, que no entiende la referencia de cómo esta ley beneficie a los victimarios. En ese caso hay “normas de judicialización como la Ley 975 de 2005 y sus reformas o las normas de reintegración”.

Además, está la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), que espera la revisión de la Corte Constitucional.

Colombiacheck revisó La Ley de Víctimas en sus 207 artículos y encontró que en ninguno de ellos se establecen beneficios para los victimarios, sean guerrilleros o paramilitares.

A la fecha, la Unidad de Víctimas, creada con esta ley, ha recibido 8.666.577 solicitudes de reparación.

En este tiempo, ha realizado 795.139 giros y entregado en dinero $5.022.007 millones en indemnizaciones y ayudas por $4.362.619 millones, según cifras de la entidad.

En un balance, entregado en diciembre pasado, la unidad explicó sus funciones y todos se relacionan con el apoyo a las víctimas y no a los victimarios. Los únicos exintegrantes de grupos guerrilleros o paras que se incluyen como población víctima son los menores de edad.

La Ley de Víctimas sí ha tenido críticas y recomendaciones, pero no relacionadas con los victimarios. Un informe de la Procuraduría explicó que a partir de la expedición de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, el Gobierno Nacional ha realizado un “esfuerzo presupuestal importante”, entre el año 2012 y el 2017, de $61 billones.

Pero el informe critica varios puntos, como la falta de acciones en materia de rehabilitación psicosocial, que había requerido la Corte Constitucional. “Aún más, cuando esta medida es fundamental en el proceso de reparación integral, especialmente en el caso de las víctimas de delitos contra la libertad e integridad sexual”.

Otra de las críticas en la aplicación de la Ley, que habla de darle garantías de no repetición a las víctimas, fue el asesinato de líderes sociales, a la fecha del informe iban 186 homicidios.

Conozca la ruta del chequeo
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    Frase: “Nosotros estamos convencidos de renovar la ley 1448 de víctimas, ha sido una ley valiosa pero terminó siendo insuficiente. Hemos terminando más preocupados por darle beneficios a victimarios que por estar pendientes de las víctimas”.

    2. Autor de la frase: Juan Carlos Pinzón

    3. Fuentes consultadas y expertos: Ley 1448 de 2011, Unidad de Víctimas y los analistas Elmer Montaña, excordinador de Comisión de Reparación del Valle, y Diana Guiza, investigadora de Dejusticia.

    4. Contexto: Lo dijo durante el debate realizado por la Universidad Javeriana a la pregunta sobre el asesinato de los líderes sociales.

    5. Calificar la afirmación: Engañosa

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Lunes, 28 Mayo 2018

Duque repitió discurso, con verdades y mentiras

Por José Felipe Sarmiento Abella

El candidato del Centro Democrático celebró su paso a segunda vuelta con las mismas frases de su cierre de campaña y la votación más alta de una primera ronda presidencial.

Lo que dijo el candidato presidencial Iván Duque, del partido Centro Democrático, luego de ganar la primera vuelta presidencial del pasado domingo fue casi calcado de su discurso de cierre de campaña una semana antes en el parque El Tunal del sur de Bogotá, con excepción de dos frases recientes que soltó al principio sobre el tiempo que le tomó posicionarse como aspirante y la votación que obtuvo.

“Empezamos (a hacer campaña) hace más de dos años y medio con los talleres Construyendo País”, señaló primero. Ya lo había dicho también en el debate de Caracol Televisión el viernes en la noche y algunos usuarios de redes sociales incluso se habían mofado del comentario, pues tomaron como fecha de inicio el momento en el que Duque, como ficha única del uribismo, empezó a subir en las encuestas, a finales de 2017.

 

 

 

 

Sin embargo, el candidato empezó a recorrer el país desde febrero de 2016, junto con su compañero de bancada Everth Bustamante en el primero de los mencionados talleres, que se realizó en Girardot (Cundinamarca).

También empezó a posicionarse ante la opinión pública con su participación activa en los debates sobre el proceso de paz, el impuesto a las gaseosas y los temas económicos; hasta que venció en las encuestas de su colectividad y la consulta de coalición del pasado 11 de marzo.

Tras los resultados del 27 de mayo, Duque aseguró que fue gracias a todo eso que logró “la votación más alta que se conozca en Colombia en una primera vuelta”.

En principio las cifras le dan la razón. Incluso pasó al senador y expresidente Álvaro Uribe, su mentor, que ganó la reelección en 2006 con 7,4 millones de votos. Duque obtuvo 7’569.693, más de 150.000 votos por encima de los que sacó su jefe político hace 12 años.

 

 

 

Le ayudó el hecho de que en 2018 fueron muchos más votantes que en cualquier otra elección presidencial, 19,6 millones (cifra récord para cualquier elección).

También hay que decir que Uribe sí aseguró la Presidencia en primera vuelta las dos veces que se lanzó, en 2002 y 2006; mientras que el actual presidente, Juan Manuel Santos, sacó 46 % de los votos en 2010 y Ernesto Samper obtuvo 45 % en 1994; por tanto, la votación de Duque fue proporcionalmente más baja que la de ellos.

 

 

 

En consecuencia, la frase sobre la duración de su campaña puede considerarse inflada, porque las cuentas de tiempo dan dos años y tres meses, no más de seis, y los talleres no pueden considerarse actos de campaña presidencial como tal. Entre tanto, la de sus resultados en la votación es ligera, porque le da en votos pero no en porcentajes.

El resto de su discurso se centró en promesas y la repetición de los mismos eslóganes que ha dicho hasta el cansancio en debates, auditorios y plazas públicas. De esa manera, cayó de nuevo en varios argumentos ya revisados por Colombiacheck.com.

Repetición de la repetidera

Después de celebrar sus resultados, Duque les agradeció a su fórmula vicepresidencial, Marta Lucía Ramírez, y a todos los sectores políticos que han apoyado la aspiración de ambos, incluídos los partidos derivados de iglesias cristianas como el MIRA y Colombia Justa Libres que llegaron después de la adhesión de la excandidata Viviane Morales. Por supuesto, también mencionó a los expresidentes Uribe y Andrés Pastrana.

Acto seguido prometió gobernar “sin espejo retrovisor” y elogió a algunos de sus contendores. Primero a Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia: “nos sintonizamos con él en la idea de trabajar en la educación, en la ética”, dijo. En seguida se refirió al programa de gobierno de Germán Vargas Lleras, de la coalición Mejor Vargas Lleras, como “riguroso”.

Al liberal Humberto de la Calle le reconoció “su aporte en la campaña” a los debates sobre salud y derechos de las comunidades étnicas. Esto es importante de resaltar porque a Duque lo han acusado de ser racista, incluso con noticias falsas en Facebook.

Finalmente, a su contendor para segunda vuelta, el aspirante de Colombia Humana, Gustavo Petro, lo llamó a “un debate con altura” mientras el público coreaba “no me da la gana una dictadura como la cubana”. Según Duque, “la esperanza está por encima del odio de clases”. Más tarde insistió en compararlo con Hugo Chávez y su “dedo expropiador”, como si la figura fuera inherente a la izquierda a pesar de que está en la Constitución y la usan también los gobiernos de derecha, como explicó Colombiacheck.

En lo que sí cambió de forma leve fue su discurso fue en referencia a la dosis mínima, que evitó mencionar. Planteó atención para el adicto, decomiso de cualquier cantidad de droga y cárcel para los jíbaros. Hasta el pasado fin de semana hablaba explícitamente de prohibición y daba detalles para evitar tergiversaciones. En los primeros debates, planteaba sanciones sin tantos matices. El año pasado presentó un proyecto de ley con un enfoque de salud pública que reñía con ellas y revive en parte en su posición actual.

En cuanto a la paz, trató de desmarcarse del ala radical de su partido que ha hablado de “hacer trizas” los acuerdos con las Farc. Pero advirtió que “tenemos que garantizar que los máximos responsables de verdad le cumplen al país” porque ha sido uno de los más duros críticos de la Justicia Especial para la Paz (JEP), a la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, a la reforma rural y a la participación en política de los excomandantes guerrilleros.

Pero sus llamados de atención han estado basados en información falsa, como que se ha dejado la erradicación forzosa o que los exintegrantes del grupo armado que escondieran armas no tendrían sanciones claras; ligera, como que la guerrilla todavía tenía secuestrados hasta el año pasado; o engañosa como sus cálculos sobre la posible extradición del exjefe guerrillero ‘Jesús Santrich’ por narcotráfico.

Duque también enfatizó en su discurso final en que “las empresas están asfixiadas con impuestos” para justificar su propuesta de bajar la tasa de tributación para aumentar el empleo y subir los salarios. La base de la propuesta, sin embargo, es engañosa porque esa política no tiene como consecuencia automática el efecto que, según él, se pretende crear.

El aumento que pretende crear en la formalidad laboral también es una de sus propuestas claves para mejorar el equilibrio en el sistema de salud. Pero las cifras que ha manejado su campaña sobre informalidad también están infladas y, de hecho, las cifras recientes son las más bajas de la historia desde que hay registro.

El libreto, en esencia, se mantiene de cara a la segunda vuelta contra Petro. Y esto incluye varias afirmaciones inexactas.