Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Sábado, 06 Junio 2020

Post comparte foto y descripción falsa de ‘cárceles del pueblo’ del M-19

Por Laura A. Gracia

Aunque las “cárceles del pueblo” sí fueron una de las estrategias militares usadas por la guerrilla desmovilizada en los 90, no eran huecos donde “enterraban secuestrados vivos y los tapaban con follaje de la selva”.

 

En una publicación realizada en un grupo público de Facebook abierto de 16.000 miembros, llamado ‘Apoyamos a Claudia Gurisatti, Hassan Nassar y a Salud Hernández Mora’, se muestra un collage con la imagen del senador colombiano Gustavo Petro, quien fue militante de la extinta guerrilla M-19, y una escena en una zona rural en la que aparentemente peritos forenses hacen una inspección, acompañado por el texto: 

“PODRÁ ALGUIEN HABLAR DE ‘HUMANISMO’, CUANDO ENTERRABA VIVAS A SUS VÍCTIMAS EN LAS LLAMADAS ‘CÁRCELES DEL PUEBLO’?

Petro y su organización M-19-, hacían un hueco en picada de tres metros de profundidad, luego lo desviaban otros dos metros quedando en forma de ‘L’ .

Ahí enterraban a sus secuestrados y lo tapaban con follaje de la misma selva, por días o meses.

Si usted se siente incómodo en la cuarentena por el COVID-19, cómo se sienten los secuestrados de esa izquierda narcoterrorista?” (sic).

posteo Facebook

 

Pero ni la foto fue tomada en Colombia, ni la descripción corresponde a una “cárcel del pueblo” del M-19

Para encontrar la imagen, hicimos una búsqueda inversa. Así, encontramos que la foto corresponde a la búsqueda de evidencias de incineración de los cuerpos de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en México. Los estudiantes fueron detenidos por agentes de la policía de Iguala y Cocula al servicio del cartel de los Guerreros Unidos y entregados a sicarios de esa organización criminal, en septiembre de 2014. 

Debido a la necesidad de sus familias de esclarecer la verdad de lo ocurrido y el paradero de los restos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) envió al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para inspeccionar si había ocurrido una incineración en basurero de Cocula, Guerrero, México. 

ayotzinapa-cocula-guerreroayotzinapa-cocula-guerrero 2

 

Así mismo, otros portales de noticias usan la imagen como referencia para ilustrar noticias sobre Colombia, pero haciendo la salvedad de que corresponde a la inspección en México. 

También encontramos otras publicaciones sobre “cárceles del pueblo” en redes sociales que usan imágenes que no corresponden. Por ejemplo, las imágenes usadas en este trino en realidad son fotos de un joven llamado Todd Stopps, una de las víctimas del asesino en serie estadounidense Robert Berdella que fue condenado por haber violado, torturado y asesinado a seis hombres en Kansas City, Missouri, entre 1984 y 1987.

tuit M19 falso

 

Además, se nota en las imágenes del post de Facebook que los uniformes blancos no cuentan con los logos del CTI ni de la Fiscalía, como si los tienen en excavaciones que realizan estas entidades en Colombia.

exhumación CTI- Colombiaexhumación Fiscalia- Colombia

Así que es falso que la foto corresponda a una “cárcel del pueblo” del M-19.

Pero, ¿qué era una “cárcel del pueblo”?

Las “cárceles del pueblo” del M-19

La guerrilla Movimiento 19 de Abril, o M-19, fue una organización guerrillera colombiana​ fundada a raíz de lo que percibió como un fraude en las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, que dieron como ganador a Misael Pastrana Borrero sobre Gustavo Rojas Pinilla. La guerrilla se desmovilizó en marzo de 1990

A diferencia de otros grupos guerrilleros, implementó en su estrategia militar la presencia de la guerra en espacios urbanos, no sólamente rurales. Según la tesis para maestría “La Guerra Revolucionaria del M-19 (1974-1989)” de Esmeralda Narváez, de la Facultad de Ciencias Humanas y Departamento de Historia de Universidad Nacional de Colombia, el M-19 tenía entre sus tácticas de guerra el secuestro bajo dos modalidades. 

“El secuestro extorsivo tenía como fin proveer la organización insurgente de recursos económicos que le garantizaran su supervivencia y sus formas de operar, de ahí que lograra financiar operativos, que en su momento, implicaban un alto costo … La segunda modalidad tuvo que ver con los secuestros con fines políticos, éstos pretendieron presionar a personalidades públicas y diplomáticas, pertenecientes al gobierno colombiano y en algunos casos, a gobiernos extranjeros”.

Para llevar a cabo los secuestros, se usaban lugares subterráneos llamados “cárceles del pueblo”. Lugares con alta seguridad en las que retenían a las víctimas, igualmente, bajo la vigilancia de guerrilleros. Narváez cita en su tesis el testimonio que dejó el propio Jaime Bateman, líder del M-19, en el artículo “¿Cómo es el M-19?” de 1980: 

“El M-19 reconoció la posesión de cuatro ‘cárceles del pueblo’, Bateman afirmaba que tuvieron dos en Bogotá, una en Cali y otra en el departamento del Caquetá (Bateman,1980). En 1979, se hallaron planes para construir cinco cárceles más (El Tiempo, 4-I1979). A estas cárceles subterráneas llevaban los secuestrados y los mantenían bajo fuertes medidas de seguridad, con una orden implacable, sí (sic) las fuerzas armadas descubrían el lugar, los secuestrados debían ser asesinados”. 

En el libro Militares y Guerrillas: La memoria histórica del conflicto armado en Colombia desde los archivos militares (1958-2016) de Juan Esteban Ugarriza y Nathalie Pabón Ayala, se detalla uno de estos lugares de secuestro en el testimonio de uno de los oficiales que participó en el rescate fallido que intentó el Ejército (en el que murieron el prisionero y los guerrilleros) de Nicolás Escobar Soto, gerente de la empresa petrolera Texas Petroleum Company, quien fue secuestrado el 29 de mayo de 1978 por el M-19 y permanecía custodiado por dos guerrilleros: 

“En la entrada de la cocina, junto a la papelera de un baño, se bajaba una baldosa. Ahí había una argolla pegada a una plataforma corrediza. Al bajar la argolla se corría una planta del piso que conducía a una plataforma. Por ahí se bajaba en un ascensor de compensación de fuerzas. No podía ser ni muy pesado, ni muy liviano, mínimo tres personas. Por este ascensor se bajaba a la ‘cárcel del pueblo’. Donde yo entré había una cama empotrada con su reja. A cinco metros de profundidad”. 

El comando superior del M-19, en diálogo con la Revista Cromos en abril de 1980 se refirió a las cárceles del pueblo, contestando al cuestionamiento sobre las condiciones del lugar en el que se tenía a Escobar Soto: 

“Usted la conoció después que la dinamitó el Ejército, contestan. Usted no pudo respirar porque todavía estaban concentrados los gases que utilizaron los militares, todavía olía a sangre. Esta cárcel, al sur de Bogotá, tenía buena luz, ventilación adecuada. El prisionero estaba bien tratado. Mire esta celda, analice las condiciones en que vivimos, recuerde las torturas a que fuimos sometidos. Compare, solo eso, compare esto con la cárcel donde la organización tuvo al gerente de la Texas Petroleum Company con las mazamorras y ‘las cuevas’ donde nos torturaron”. 

Así mismo, en la Biblioteca Digital de la Universidad Icesi, encontramos una imagen del Archivo del Patrimonio Fotográfico y Fílmico del Valle del Cauca tomada en 1980 de una de las “cárceles del pueblo” ubicada en Santiago de Cali. La imagen muestra en blanco y negro la infraestructura del lugar, que no tiene nada que ver con zona selvática o hueco cavado directamente en la tierra que se menciona en la publicación. 

Cárcel del pueblo en Cali

 

Es decir que las “cárceles del pueblo” sí existieron, sí eran subterráneas y sí fueron parte de una estrategia de guerra de la extinta guerrilla del M-19, pero estas estaban ubicadas en zonas urbanas y eran sótanos, en los que además del prisionero, también estaban guerrilleros custodiándolos. Los prisioneros no eran “enterrados vivos”, como asegura el post de Facebook.

Por esto calificamos la publicación como falsa, tanto en la imagen que la acompaña, como en la información sobre el hecho referido de la historia del conflicto armado en Colombia.

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Jueves, 13 Agosto 2020

Chequeo a la oposición: Gustavo Petro

Por Laura Castaño Giraldo y José Felipe Sarmiento

Este artículo hace parte del chequeo al discurso de la oposición del 7 de agosto de 2020.

El senador de Colombia Humana, Gustavo Petro, hizo el 7 de agosto la primera intervención del discurso colectivo de la oposición sobre los primeros dos años de mandato del presidente, Iván Duque. Después de él, participaron otros políticos como Ángela María Robledo, Gustavo Bolívar y César Pachón, entre otros.

Colombiacheck seleccionó y verificó cinco de las afirmaciones que hizo Petro. Dos resultaron ser falsas, dos, cuestionables, y una, inchequeable.

Antes de realizar todo el proceso, le escribimos al contacto de prensa del congresista para consultarle las fuentes que había utilizado para sustentar lo que dijo y para entender a qué se refería, exactamente, con algunas expresiones. Pero, hasta el momento de esta publicación, no nos contestó.

"Tenemos cinco veces más muertos por COVID-19 de los que deberíamos"

FALSO

El senador Gustavo Petro dijo que en Colombia “tenemos cinco veces más muertos [por COVID-19] que los que debíamos tener, de acuerdo a los cánones mundiales, y esto se debe no solo a la expansión del virus, sino también a que el virus ha tenido más poder mortífero que en la mayor parte del mundo”.

El 7 de agosto, la tasa de mortalidad por COVID-19 en Colombia era de 243,2 por ada millón de habitantes. De acuerdo con el reporte diario del Ministerio de Salud, se habían registrado 12.250 muertes hasta ese momento y en todo el país viven 50’372.424 personas, de acuerdo con las proyecciones de población del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para 2020 con base en el censo más reciente.

El mundo llevaba 714.618 decesos por la misma causa entre los 7.795 millones de personas que hay en el planeta según el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Así, la tasa global era de 91,7 muertes por millón. Menos de la mitad del dato nacional, pero no la quinta parte que dijo Petro.

El país está por encima del dato global desde el pasado 2 de julio. Desde entonces, ha tenido una aceleración que ya lo tiene en el puesto 23 de los territorios con las cifras de mortalidad más altas del planeta para esta variable (el día del discurso estaba en el 25), de acuerdo con el portal estadístico Our World in Data, que trabaja con datos oficiales. Pero la diferencia está lejos de ser la que afirmó el senador.

Colombiacheck también intentó con el promedio de muertes diarias por millón de habitantes de una, dos y hasta tres semanas antes del discurso. Sin embargo, las cuentas nunca dieron el resultado del que habló Petro. De hecho, Colombia tuvo una tasa promedio semanal de fallecimientos al día entre seis y ocho veces mayor a la del mundo en la segunda mitad de julio y la primera semana de agosto.

No obstante, este cálculo tiene el mismo inconveniente que las comparaciones sin contexto entre países, porque no todo el planeta está en la misma etapa de la epidemia. Tanto así, que ya había habido un pico global en abril, cuando la pandemia estaba en su peor momento en Europa, mientras que Colombia estaba aplazando el ascenso con la cuarentena nacional. Colombiacheck ya la ha explicado incluso en un podcast que surgió a partir de otro chequeo.

La aparente letalidad del coronavirus, en cambio, es menor en Colombia que en el mundo. De los 367.196 contagios confirmados en el país hasta el 7 de agosto, el 3,3 por ciento había terminado en fallecimientos. En el mundo, había sido el 3,7 por ciento de 19 millones de casos.

Sin embargo, hay que recordar que este cálculo tampoco refleja diferencias reales en el “poder mortífero” de la infección, puesto que es una cuenta apresurada y mal hecha, como lo detalló Colombiacheck en marzo. Las variables reflejan momentos diferentes del pasado porque el retraso en las cifras de muertes frente es mayor, debido al tiempo que pasa entre el contagio y el eventual fallecimiento de una persona. Además, los datos dependen de factores muy cambiantes entre países, como la cantidad de pruebas, la estrategia de testeo y la evolución local de la epidemia.

Otra posibilidad es que Petro estuviera refiriéndose al exceso de mortalidad, o sea las defunciones adicionales que se han presentado en 2020 frente a las esperadas con base en las que hubo en las mismas semanas de años anteriores. El 6 de agosto, un día antes del discurso, el DANE había publicado los datos para Colombia con corte hasta junio. Hasta ese momento, el país estaba en ascenso y ya había alcanzado un 28 por ciento de aumento máximo en una semana frente al promedio de la misma de 2015 a 2019.

Sin embargo, son pocos los países sobre los que se conocen estos datos. Algunos medios internacionales, como The Economist, Financial Times y The New York Times, les han hecho seguimiento en algunos de los lugares más afectados por la emergencia global, pero son insuficientes para establecer “cánones” o promedios mundiales para comparar con las estadísticas nacionales y obtener una razón exacta de “cinco veces más” como la que dio el senador en su intervención.

El 28 por ciento de Colombia es igual a la situación que tenía Suráfrica al principio de julio y cercano a la de Estados Unidos al final de marzo (31 por ciento), fechas en las que respectivamente estaban entrando en etapas peores. El número también es cercano a los máximos de Francia (31 por ciento) y Suiza (26 por ciento) en marzo y abril e incluso raya con el promedio de 29 por ciento que le quedó a Italia entre marzo y mayo. Pero esto tampoco prueba la cifra puntual que dio el senador Petro.

Finalmente, Colombiacheck visitó otros sitios de internet que le sugirió el epidemiólogo Leonardo León Núñez, que ha sido investigador del Instituto Nacional de Salud: los mapas de la Organización Panamericana de la Salud y la Universidad Johns Hopkins sobre la situación de la pandemia en el continente y el mundo, respectivamente, y la base de datos estadística de actualización en tiempo real Worldometer. En estos tampoco halló nada que confirmara el dato que dio el congresista.

Dado que ninguna de las posibles variables analizadas coincide con la comparación que hizo Petro, su afirmación es falsa. La tasa de mortalidad por COVID-19 en Colombia ni siquiera triplicaba y mucho menos quintuplicaba la mundial el 7 de agosto y otras posibles estadísticas que pudo haber usado para obtener ese resultado, aunque fuera con imprecisiones, tampoco se acercan a lo que dijo.

“Somos uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes en todo el planeta Tierra”

CUESTIONABLE

Petro además afirmó que Colombia es “uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes en todo el planeta Tierra”. 

Consultamos con su equipo de prensa para conocer la fuente de su afirmación, pero, hasta el momento de publicación de este chequeo, no nos han dado respuesta, así que nos remitimos a Google para hacer un rastreo de cifras que nos pudieran orientar al respecto. 

El primer referente que encontramos es un ranking de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económicos (OCDE), de la cual hacen parte 37 países de todo el mundo, entre ellos Colombia, que se unió el 28 de abril de 2020

Según la última información que ha suministrado esa organización sobre la situación de los países miembros, en términos de cantidad de personal de salud, Colombia se quedó en la ‘cola de la fila’. 

Al poner el ojo en las estadísticas, nos dimos cuenta de que los datos ubican a Colombia en el puesto 31, entre 32 países que se tuvieron en cuenta para el análisis, con 2,2 médicos por cada 1.000 habitantes. Eso en términos de porcentaje, como lo pone Petro, significa que apenas el 0,22% de ellos son médicos. 

Por el contrario, Austria, que es el país que ocupa el puesto más favorable en la gráfica, tiene 5,2 médicos por cada 1.000 habitantes. 

La posición de Colombia no mejora cuando se revisan las cifras que registran qué tan numeroso (o no) es el personal de enfermería. De acuerdo con la gráfica, hay 1,3 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes. Ese número corresponde al 0,13% y ubica a Colombia en el último puesto de los 34 países que fueron analizados. 

Con una diferencia notoria, Noruega quedó de primero en la lista con 18 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes. 

Las cifras de la OCDE parecen ser un primer sustento para la afirmación de Petro, pero recordemos que él habló de la situación de Colombia comparada con “todo el planeta Tierra”. En ese sentido, no hay que olvidar que en el mundo hay 194 países (reconocidos por la Organización de Naciones Unidas, ONU) y los análisis de la OCDE solo recogen información de personal de medicina y de enfermería de 32 y 34 países respectivamente, es decir de menos del 20% del total. 

Por ello, decidimos contrastar y ampliar los datos anteriores con los que proporciona el Observatorio Global de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Según sus estadísticas, Colombia ocupa el puesto 75, entre 193 países, con un total de 2,2 médicos por cada 1.000 habitantes.

En el caso de personal de enfermería, su posición descendió hasta el puesto 140 con un total de 1,3 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes.

Allí cabe precisar que la información que la OMS recopiló sobre Colombia tiene fecha de 2018 y muchos de los datos de los otros países que figuran en el registro no están tan actualizados. La cifra de médicos en Venezuela, por ejemplo, es de 2001 y la de Canadá es de 2016.

Luego de todo este rastreo, calificamos como cuestionable la afirmación de Petro porque llega a una conclusión que puede prestarse para malas interpretaciones. Según la OCDE, Colombia sí es “uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes”. Pero ojo, como ya dijimos, eso es solo con respecto a los 32 y 34 países, respectivamente, que hacen parte de sus análisis.

Si nos fijamos realmente en su posición frente a “todo el planeta Tierra”, como enfatizó Petro, basándonos en los datos de la OMS, la situación de Colombia es más favorable. No está en las primeras posiciones en cuanto a cantidad de personal médico (75) y de enfermería (140) por cada 1.000 habitantes, pero tampoco está entre las últimas. 

De todos modos es justo aclarar que la salud en Colombia sigue penando porque los recursos humanos no son suficientes. En mayo de 2020, Sergio Isaza Villa, médico pediatra y presidente de la Federación Médica Colombiana, le dijo al periódico El Colombiano que en Colombia hay entre 90.000 y 100.000 médicos, pero se necesitan “alrededor de 250.000”, que vienen siendo aproximadamente 5,2 por cada 1.000 habitantes, para poder ofrecer un servicio de atención y prevención adecuado. 

“Somos el país en el puesto 10 en contagios y el 100 en pruebas”

El senador Gustavo Petro, en medio de su discurso, dijo que “Somos el país en el puesto 10 en contagios y el 100 en pruebas”, frase que, por motivos prácticos, dividiremos en dos para proceder con su verificación.

“Somos el país en el puesto 10 en contagios”

CUESTIONABLE

Petro dio ese dato el 7 de agosto de 2020 y, según el reporte 200 de la OMS, que recopila las cifras de casos de COVID-19 en el mundo en esa fecha, Colombia se encontraba en el puesto 9 con 345.714 contagiados, una cantidad que se aproximaba bastante a la de Chile, que ocupaba el puesto 8 y tenía en ese entonces 366.671 casos. 

También revisamos el reporte 199 para ver si el 6 de agosto, día previo al discurso, Colombia había estado en el puesto 10, como dijo Petro, pero tampoco fue así. Ese día el país se mantuvo en el crítico puesto 9 con 334.979 casos

El senador, a pesar de que no le atinó plenamente al dato, se acercó bastante a la posición de Colombia frente a otros países en términos de número de contagios por el nuevo coronavirus y por ello calificamos su afirmación como cuestionable. 

No sobra recordar que, según el Coronavirus Research Center de la Universidad Johns Hopkins, Colombia ocupa, a fecha del 12 de agosto de 2020, el puesto 8 en cuanto a cantidad de personas contagiadas con COVID-19 en el mundo, con una total de 422.519. Eso significa que desbancó a Chile y que se aproxima a Perú. 

Por otro lado, como ya explicamos y hemos dicho en varios chequeos, el número de casos confirmados se ve afectado por múltiples variables. Una de las más importantes a tener en cuenta es la capacidad diagnóstica, es decir el número de pruebas que se procesan en cada país. El senador mintió sobre ese otro dato, como explicamos a continuación.

“Y el 100 en pruebas”

FALSO

Debido a la ausencia de respuesta por parte del contacto de prensa de Petro, no pudimos aclarar si el senador se refería a que Colombia ocupa el puesto 100 en cantidad de pruebas realizadas en total o en cantidad de pruebas realizadas por cada determinado número de habitantes. Por esto decidimos revisar las dos posibilidades. 

Ahora bien, como el Coronavirus Research Center de la Universidad Johns Hopkins solo proporciona información de testeo en Estados Unidos, recurrimos a las bases de datos Our World in Data y Worldometers para poder ver qué tan cierto es lo que dijo Petro.

Con Our World in Data accedimos primero a la información del 7 de agosto, que era clave para conocer qué posición ocupaba el país con respecto a los demás en la fecha en que se dio el discurso.

Según la plataforma, Colombia había realizado un total de 1,84 millones de pruebas de COVID-19, lo que la posicionó en el lugar 21 del ranking entre 97 países que fueron tenidos en cuenta. Eso significa que, para ese entonces, estaba haciendo aproximadamente 36,21 pruebas por cada 1.000 habitantes, cifra que la ubicó en el puesto 55 de la tabla. 

Como Worldometers no nos permitió acceder a la información del 7 de agosto para contrastar los datos, nos basamos solo en Our World in Data para concluir que Petro se equivocó y que, en realidad, es falso que Colombia esté en el puesto 100 en cuanto a pruebas de COVID-19. 

De todas maneras, utilizamos ambas plataformas (Our World in Data y Worldometers) para conocer las estadísticas mundiales más recientes (a fecha del 11 de agosto). 

Según la tabla de registro de la primera, Colombia había realizado 1,98 millones de pruebas hasta ese día, dato que la posicionó en el lugar 19 entre 97 países que fueron analizados.

Y, según el ranking de la segunda, el país se encontraba en el puesto 22 entre los 215 que se incluyeron en el análisis. 

Fuente: Worldometers

Pero esa posición varía de forma drástica cuando se mira desde otra perspectiva. De acuerdo con Our World in Data, Colombia estaba haciendo 38,97 pruebas por cada 1.000 habitantes y por eso ocupaba el puesto 49 entre 97. Y, según Worldometers, el país estaba haciendo 38.921 pruebas por cada millón de habitantes, lo que la empujó hacia el puesto 98 entre 215, cerca del medio de la tabla.

Fuente: Worldometers

De esta forma pudimos corroborar entonces que en ninguna de las circunstancias anteriores Colombia estuvo en el puesto “100 en pruebas”, como dijo Petro. 

“El 75 por ciento de los muertos por Covid pertenecen a los estratos 1 y 2. Son los pobres los que mueren por la enfermedad”

INCHEQUEABLE

La última frase que seleccionamos de la intervención de Petro es que “el 75 por ciento de los muertos por Covid pertenecen a los estratos 1 y 2. Son los pobres los que mueren por la enfermedad”. 

Como las dos fuentes oficiales principales para conocer este tipo de información son el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud, optamos por buscar en sus respectivos sitios web, como este y este, las estadísticas que hay disponibles, a nivel nacional, sobre muertes por COVID-19. 

Revisamos todo el material que hay tanto en bases de datos descargables como en visualizadores pero, si bien se muestran muchas distinciones por categorías como sexo, edad, poblaciones, entre otras, en ningún sitio vimos los datos de fallecidos por el nuevo coronavirus desagregados por estrato socioeconómico. 

Le preguntamos al equipo de prensa del INS si esa información existía y nos contestaron que debíamos consultarlo directamente con el Ministerio de Salud. Tratamos de comunicarnos con una de las personas encargadas de comunicaciones de esta entidad con el fin de que nos diera pistas al respecto, pero hasta la fecha de publicación de este chequeo no obtuvimos una respuesta.

Como fuente alternativa buscamos a Yaleni Solano, periodista de la Unidad de Datos de El Tiempo, ya que es una de las personas de ese medio que le ha estado haciendo seguimiento a las estadísticas relacionadas con COVID-19 en Colombia. Ella nos dijo que “no se distingue en la base de datos [que descargaban diariamente] el estrato” y corroboró esa información con su editor.

Anexo a todo lo anterior, le echamos un ojo a las bases de datos que proporciona la Alcaldía de Bogotá para ver si quizás allí encontrábamos el sustento de la afirmación de Petro porque, además, no es la primera vez que se refiere al tema. El 18 de julio de 2020 publicó un trino en el que mencionaba datos de muertos por COVID-19 en estratos 1, 2, 5 y 6 en Bogotá.

En la página web no encontramos los indicadores, pero en un trino de la Secretaría de Salud de Bogotá hallamos esta infografía del 6 de agosto de 2020 que muestra las muertes en el distrito capital clasificadas por estrato socioeconómico. 

Según la gráfica, los fallecidos de estrato 1, hasta esa fecha, eran 603 y los de estrato 2 eran 1503. La suma de ambos datos da 2106, que corresponde a un 62,4% del total de muertos en Bogotá en ese entonces.

Con base en toda la información que recopilamos, concluimos que la frase de Petro es inchequeable. Si su afirmación se refería a datos del contexto nacional, no hay cómo verificarla porque esa información no está disponible, por lo menos no hasta ahora. Por el contrario, si se refería al contexto bogotano, el senador no le atinó a las cifras.