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Lunes, 12 Agosto 2019

Publicidad del Polo Joven con datos sobre bicicletas contiene información aproximada

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Tres de cuatro datos son verdaderos, pero les hace falta contexto o más información que permita comprenderlos en su integridad.

El pasado 16 de julio comenzó a circular en redes sociales una imagen titulada “Bogotá no es la capital mundial de la bicicleta”. Debajo del título se leen cuatro afirmaciones que servirían de argumentos para respaldar la idea principal, entre los que se cuentan cifras de hurto a bicicletas, homicidios o el lugar que ocupa la la ciudad en un ranking mundial. Tanto la imagen como la publicación fue impulsada por Polo Joven, una colectividad de jóvenes pertenecientes al partido político Polo Democrático Alternativo.

Todo parece indicar que las cifras de la imagen fueron tomadas, parcialmente, de un informe de la Personería de Bogotá. En abril de este año, la entidad publicó el comunicado de prensa “Bogotá no es la ‘capital mundial de la bicicleta’, en el cual aparecen dos de los datos utilizados por Polo Joven.

Estas cifras surgen, aparentemente, en respuesta a una campaña impulsada por la Alcaldía de Enrique Peñalosa, quien en el lanzamiento del libro ‘Bogotá Capital Mundial de la Bici, una visión de ciudad’ en el marco de la Feria del Libro, aseguró que la ciudad cada vez se consolida más en el uso de la bicicleta

Colombiacheck decidió verificar cada una de las afirmaciones de la imagen de Facebook para revisar la veracidad de los datos allí dispuestos.

  1. El hurto a bicicletas ha aumentado en los últimos tres años en más del 400 por ciento.

Falsa

Según la información de la Personería de Bogotá, “en 2016 se presentaron 1.799 hurtos de bicicletas; en 2017, 3.133 y en 2018 se pasó a 7.732, lo que representa un aumento del 429% en tres años”.

Consultamos la Oficina de la bicicleta de la Secretaría Distrital de Movilidad y lo que nos dijeron es que no es posible comparar los últimos tres años en cifras de hurto, debido a un cambio en la metodología de recepción de las denuncias. 

En abril de 2018 la Alcaldía de Bogotá publicó una presentación de “Aclaración sobre las implicaciones de los cambios metodológicos introducidos por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación en las cifra de criminalidad en Bogotá”. 

Y de acuerdo con esta presentación, el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (Siedco) de la Policía Nacional (principal fuente de información para el análisis criminológico en el país) se fusionó con el Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa) de la Fiscalía General de la Nación en marzo de 2017 “en un esfuerzo por unificar las cifras de criminalidad del país”, según dice la presentación.

Pero además, en agosto de 2017 se implementó el canal de denuncia virtual “A denunciar” que permitió facilitar la recepción de las denuncias.

De modo que la fusión de estas fuentes, más el canal virtual, pudieron haber generado un incremento en las denuncias dando la impresión de un aumento en la criminalidad. Asimismo, imposibilita la comparabilidad de las cifras desde el año 2015 hasta enero de 2018.

Y, tomando las únicas cifras comparables, según la Secretaría Distrital de Seguridad, entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2018 se presentaron 3.744 hurtos de bicicletas, frente a 3.769 ocurridos en el mismo periodo de 2019; es decir, un aumento de apenas el 1 por ciento.

2. Aumentaron en 15 por ciento los homicidios producto de los hurtos.

Verdadero, pero

Según la información de la Personería, Bogotá “registra actualmente un aumento del 15% en homicidios cometidos durante el hurto de bicicletas en el primer trimestre del año, respecto al mismo periodo del año anterior, al pasar de 13 a 15”.

Para verificar esta afirmación acudimos a la Oficina de la Bicicleta, pero nos dijeron que no contaban con esta información pues eso le correspondía a la Secretaría Distrital de Seguridad. En esta última entidad tampoco nos dieron respuesta pues esa información no era de su competencia. 

De modo que acudimos a la Policía Metropolitana de Bogotá. Sin embargo, en esta última institución, a pesar de haber insistido en la pregunta, hasta el momento de publicar la nota no obtuvimos ninguna respuesta. Por esta razón, tomamos lo dicho por la Personería.

3. Entre enero y mayo, 27 ciclistas murieron.

Verdadero, pero

Esta cifra es correcta, según la Oficina de la Bicicleta. Y es exactamente la misma cifra que se presentó durante el mismo periodo en 2018; es decir que no hubo aumento ni reducción. Sin embargo, a junio de este año van 33 muertos; dos menos que el mismo periodo del año pasado, lo que significa una reducción del 6%.

 

4. En el global Bicile Cities Index 2019 ocupa el puesto 81 de 90 (sic).

Verdadero, pero

Aunque está mal escrito, la publicación se refiere al Bicycle Cities Index 2019 en el que, efectivamente, Bogotá ocupa el puesto 81 entre 90 ciudades calificadas.

Darío Hidalgo, experto en movilidad, sin embargo, señala que este es apenas uno de los índices que evalúa el desempeño de las ciudades frente a la inclusión de la bicicleta como medio de transporte, y los criterios de cada índice no son consistentes y dependen un poco de pautas subjetivas. El índice Bicycle Cities es absoluto, según el experto, mientras que el Copenhagenize es de crecimiento.

Este último incluyó en 2019 a Bogotá en su top 20 en el puesto 12 y al respecto dijo:

“Aunque todavía hay metrópolis congestionadas de automóviles que sufren de mala calidad del aire, Bogotá definitivamente merece los puntos que ha ganado en el Índice de este año. Como líder de las personas y las iniciativas centradas en la bicicleta en América del Sur, se ha hecho mundialmente famoso por popularizar la Ciclovía, una actividad dominical semanal que ve más de 60 millas de calles de la ciudad cerradas a los automóviles para que los ciudadanos jueguen a pie o en bicicleta”.

Viernes, 22 Febrero 2019

El día sin carro sí empeora la calidad el aire, pero depende de la zona

Por José Felipe Sarmiento

Ante la alerta ambiental en Bogotá por la mala calidad del aire y las medidas de la Alcaldía para enfrentarla, un usuario de Facebook citó un estudio del 2018 con un descache de interpretación.

En medio de la emergencia por contaminación del aire que vivió Bogotá el pasado fin de semana, un usuario de Facebook publicó una opinión que se hizo viral en la que criticaba al alcalde de la capital, Enrique Peñalosa, por varias decisiones que ha tomado su administración en materia ambiental.

El hombre manifestaba su desacuerdo con que el mandatario “a las malas nos baje del carro con la excusa de la contaminación” porque, dijo, “la Universidad de Los Andes aseveró que el día sin carro no disminuye los niveles de contaminación”. La afirmación, en efecto, salió de un estudio de esa institución, por lo que es verdadera, pero fue el año pasado y se refiere a dos puntos específicos, no a toda la ciudad.

Publicación en Facebook que cita el estudio de Los Andes (frase resaltada)

El artículo del grupo de investigación en Salud Pública, Educación y Profesionalismo (SEP) de la Facultad de Medicina, publicado en la página de la universidad, comparó los datos de dos observatorios de la calidad del aire (Kennedy y Carvajal-Sevillana en el suroccidente de la ciudad) en el día sin carro de 2018 (que, por primera vez, aplicó también para las motos) frente a los del día anterior.

El resultado fue que “el jueves (Día sin carro y sin moto), en comparación con el miércoles, registra una elevación en todos los monitoreos realizados durante la jornada”. Es decir que la contaminación aumentó en ambos lugares para la fecha de la actividad pedagógica.

El SEP repitió el estudio este año, pero no ha publicado los resultados. Sin embargo, el médico y profesor Luis Jorge Hernández, doctor en Salud Pública e investigador del grupo, adelantó esta conclusión: “hay estaciones de medición donde la calidad del aire empeora, en otras se mantiene y en otras aumenta”. De este modo, la desactualización de la cita en Facebook es salvable pero el error de interpretación es más grande.

El artículo de la universidad se refiere solo a dos de las 13 zonas donde tiene medidores la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire de Bogotá, a pesar de que el SEP les hace seguimiento a todas en tiempo real. Incluso maneja el portal Gobernanza del Aire, donde también se puede acceder a esos datos, en convenio con la Secretaría de Ambiente.

“Lo que pasa es que usted no debe quedarse con los datos agregados, eso es simplificar demasiado la realidad. Hay que mirar punto por punto”, explicó Hernández. Él mismo le ha hecho esa crítica al Distrito. Señaló que “no es que esté mal lo que ellos hacen, sino que sacan un promedio de toda la ciudad en todo el día y así se pierde mucha complejidad”.

Tras el día sin carro y sin moto de 2018, la Secretaría informó de una reducción de 21 por ciento en la presencia de partículas de polvo gruesas (PM10, es decir, de hasta 10 micras -milésimas de milímetro- de diámetro) y de 26 por ciento en las PM2,5, que son más pequeñas y provienen sobre todo de los procesos de combustión en vehículos y fábricas, frente a un día normal reciente.

Luego del mismo ejercicio comparativo en 2019, la entidad distrital tasó en 28 por ciento la disminución general en microgramos de partículas por metro cúbico de aire en la ciudad. Sin embargo, el diario El Tiempo contrastó este dato con un análisis de Hernández, quien dio a ese medio argumentos similares a los que compartió con Colombiacheck para esta nota.

Por su parte, el ingeniero civil Luis Ángel Guzmán, director del grupo en Sostenibilidad Urbana y Regional de Los Andes, dijo que no conoce los estudios del SEP. No obstante, coincidió con él en que la contaminación no necesariamente baja con las restricciones a los carros particulares.

Guzmán, que es doctor en Planeación de Transporte Urbano, explicó que “quienes salen de circulación (el día sin carro y sin moto) son quienes menos producen material particulado”. Por el contrario, señaló que los vehículos que usan diésel como combustible (camiones y buses) siguen transitando pese a que son los mayores productores de PM2,5 junto con las industrias.

De hecho, aunque ya se levantó el pico y placa de emergencia tras un descenso del 50 por ciento en la polución (según la Secretaría de Ambiente), los vehículos de carga sí quedaron con una nueva restricción: si pesan más de dos toneladas, no podrán circular por el suroccidente de Bogotá y, de lunes a viernes entre las 6 y las 8 de la mañana, tampoco podrán hacerlo por el resto de la ciudad.

Precisamente el tránsito continuo de vehículos a diésel por el suroccidente de la ciudad (y por Soacha) sería, según Hernández, una de las causas de que haya mayor contaminación en esa zona y de que empeore en los días sin carro. Pero el problema quedaba oculto al promediar con el resto de la ciudad, porque la reducción en estaciones como las del corredor oriental compensa esos datos y por eso la Secretaría da balances de descenso.

Entre tanto, la publicación de Facebook se descachó porque asumió el aumento en dos medidores ubicados allí como si fuera información de toda la ciudad. El error pudo surgir del titular que usó la misma universidad, en el que tampoco aclara que se trata de un balance localizado y no general, aunque en el cuerpo del texto sí está claro.