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Martes, 20 Febrero 2018

¿Bebés endeudados? Benedetti y sus datos inflados sobre deuda externa

Por Juan Sebastián Jiménez

El candidato al Senado aseguró que cada niño en Colombia nace con una deuda de $10 millones, en virtud de que la deuda externa del país asciende, según él, a $490 billones. Colombiacheck investigó y descubrió que ambas afirmaciones están infladas.

En su campaña al Senado, Armando Benedetti ha convertido su cuenta de twitter en un canal para difundir sus propuestas. Y con ese fin ha promovido hashtags como #HablemosDeDesigualdad para decir qué hará ante este problema, ya que, de acuerdo con el Banco Mundial, Colombia es el segundo país más desigual del continente.

El pasado 8 de febrero Benedetti trinó que “en el 2010 la deuda externa ascendía a 230 billones de pesos y en 2017 subió a 490. Se los digo en otras palabras, ¡cada niño nace debiendo hoy en el país alrededor de 10 millones de pesos!”. Declaración que acompañó con una imagen de unos niños en un cambuche y del ya mencionado hashtag. Colombiacheck verificó esta publicación y encontró que ambos datos son inflados.

 

 


Primero, en lo que tiene que ver con deuda externa, esta no es de $490 billones sino de 123.927 millones de dólares, de acuerdo con el último informe del Banco de la República, con corte a noviembre de 2017; es decir: alrededor de $358 billones de pesos, conforme al cambio actual. Mejor dicho: una diferencia de $132 billones con respecto a lo que dice Benedetti. Esta deuda se divide en dos: 72.178 millones de dólares de deuda pública, unos $209 billones, que es lo que el Estado debe en el exterior y 51.749 millones de dólares de deuda privada, unos $149 billones, que es lo que los particulares deben a acreedores internacionales. Esto representa, en sentido estricto, el 39.8% del Producto Interno Bruto.

 

 

Benedetti casi le atina al decir que entre 2010 y 2017 la deuda aumentó $260 billones. En realidad aumentó $234 billones ya que, en 2010, era de 64.792 millones de dólares; es decir: $124 billones, conforme al precio del dólar de diciembre de ese año: el 22.6% del PIB de 2017.

De hecho, en un rango más amplio, entre 2007 y 2016 hubo un aumento del 161%, de acuerdo con un informe del Observatorio Empresarial de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario. Debido, en parte, a las variaciones que ha habido en el precio del dólar y del petróleo, como se lo explicaron varios analistas a El Colombiano, en noviembre de 2016, en momentos en los que la oposición uribista criticaba al gobierno por este aumento.

En ese momento, Colombia era -según el Observatorio- el sexto país más endeudado del continente; no obstante, el tamaño de su deuda externa, en relación con su PIB, es similar al de la región, en general. La deuda combinada representa el 37% del PIB combinado del continente, de acuerdo con el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica.

La segunda parte del trino -es decir, que cada niño que nace en Colombia lo hace debiendo 10 millones de pesos- también se aleja de la realidad. Si se toma el total de la deuda y se divide entre los 49,3 millones de colombianos que hay, de acuerdo con el DANE, da un aproximado de $7.200.000 por persona.

Por otra parte, no es del todo correcto repartir esa deuda entre todos los habitantes del país, pues sólo nos correspondería pagar juntos la deuda pública. La privada es responsabilidad de cada persona o empresa que la adquirió. En este caso, el promedio por persona daría alrededor de 4 millones de pesos.

En un artículo del 20 de octubre de 2017, la revista Dinero -con base en un informe de la EAE Business School, de Barcelona- aseguraba que la deuda externa por persona era de 2.319 euros; es decir, $6.957.000, al precio del euro en ese momento. Sea como sea, no se acerca a los $10 millones de deuda que acusa Benedetti.

Aquí una explicación resumida de las cifras:

Desarrollado por Colombiacheck en Biteable.

 

¿Una confusión?

Colombiacheck le preguntó a Benedetti de dónde sacó la cifra y este dijo que del Ministerio de Hacienda y de “dos PhD en economía de la Sociedad Colombiana de Economistas”. Al pedirle el nombre de los mencionados doctores, Benedetti dijo que no podía brindarlos.

Revisando informes del Ministerio de Hacienda y buscando testimonios que validaran la afirmación de Benedetti, Colombiacheck se encontró con una noticia que explicaría una posible equivocación del candidato a senador.

El 22 de agosto de 2017, Dinero publicó un artículo titulado “En Colombia cada niño al nacer ya debe en promedio $9,7 millones”. El autor de la nota llegaba a esta cifra al sumar la deuda pública externa en ese momento, 217 billones de pesos, y la deuda interna (es decir: lo que se le debe a acreedores nacionales) que ascendía, en ese entonces, a $265 billones. Lo que da un total de $482 billones que, divididos en la población, dan los $9.7 millones por persona.

Puede que Benedetti se haya confundido por esta nota. Son tantos conceptos que, para que se entienda la posible equivocación, vale la pena aclarar lo siguiente:

La deuda externa -valga reiterarlo- se compone de la deuda pública, que es lo que el Estado le debe a bancos y organizaciones internacionales, y de la deuda privada, que es lo que las empresas y particulares colombianos les deben a esas mismas entidades. Mientras que la deuda interna es lo que el Estado le debe a acreedores nacionales; es decir, a personas y entidades colombianas.

Por eso mismo, para que el trino de Benedetti fuera acertado debería decir -por ejemplo- que cada niño que nace en Colombia lo hace debiéndoles a bancos y organizaciones internacionales unos $4.200.000, que es el resultado de tomar la deuda externa pública (sin incluir la privada), $209 billones, y dividirla en 49,3 millones de personas.

¿El vaso medio lleno o medio vacío?

Sin embargo, para el director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, el economista Jorge Restrepo, el problema del trino no es que sea equivocado sino que es “demagógico”.

“¿Cada niño nace debiendo hoy en el país alrededor de $10 millones? ¿O cada niño nace en un hospital que no tuvo que pagar, atendido por un doctor y una enfermera que no tuvo que pagar antes de nacer y llegando al hospital en una carretera que no pagó y la capacidad de disfrutar de escuelas y parques que no pagó y que ‘sólo’ costaron $10 millones?”, dijo Restrepo.

Y agregó que “es la demagogia del que sólo ve un acumulado de deuda. Colombia tiene una gran riqueza pública, unos bienes públicos que nos han costado, y que es justo que debamos costear. Por otra parte, no hay un problema de capacidad de pago, ni de mal uso de recursos -en el agregado- de esa deuda que se contrajo. ¿Acaso no es correcto que el Estado se endeude públicamente para proveer esos bienes colectivos, de los que ningún niño que nace en Colombia será excluido en su goce?”.

Para Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario, el problema es que Benedetti mezcla “peras con manzanas” y que, finalmente, esa deuda se contrajo para obtener unos activos, por lo que la frase, en su criterio, es por lo menos engañosa. Sea como sea, la afirmación no es verdadera, pese a la posibilidad de que haya sido producto de una equivocación por parte del congresista.

Adenda

Después de realizada esta publicación, el senador admitió que cometió un error "de digitación. Estábamos hablando de la deuda pública bruta del sector público no financiero. Sin embargo, no quiere decir que lo dicho no sea cierto. 490 billones divididos en casi 50 mill de colombianos da una deuda a c/u de alrededor de 10 mill (...) Es más, en este momento mientras les estoy respondiendo los bebés que están naciendo abren sus ojos con esa deuda" y adjuntó un informe del Banco de la República al respecto. Sin embargo, cuando lo contactamos para este chequeo no mencionó esa confusión.

Viernes, 06 Abril 2018

El día que Petro le dio la espalda al Polo

Por Juan Sebastián Jiménez

En el segundo debate presidencial realizado en Barranquilla, Gustavo Petro aseguró que se retiró de ese partido después denunciar el carrusel de la contratación en Bogotá. Colombiacheck verificó que es cierto, pero hay otras versiones de su salida.

El debate presidencial organizado por en la Universidad del Norte de Barranquillla fue la primera confrontación entre los cinco candidatos que puntean las encuestas. Y fue el primero en el que los candidatos empezaron a confrontar propuestas y pasados.

Por ejemplo: cuando Iván Duque le dijo a Sergio Fajardo que el Polo debía “despercudirse” de un “largo legado de corrupción en Bogotá”, en referencia al exalcalde de la capital Samuel Moreno.

Gustavo Petro, quizás aludido o porque vio la papayita, respondió antes que el candidato por la Coalición Colombia, recordándole a Duque que, en su caso, se retiró del Polo al conocerse del carrusel de la contratación en Bogotá, para luego preguntarle al candidato por el Centro Democrático si él estaba dispuesto a salirse de su partido, ahora que “acaba de descubrir los falsos positivos”, .

Colombiacheck revisó en los anaqueles de la izquierda colombiana, habló con dos dirigentes y un periodista que conocieron lo sucedido en ese momento, con base en esto y en artículos de prensa, concluyó que lo dicho por Petro es cierto, aunque existen otras versiones al respecto.

Esta salida -un hecho clave en la historia reciente de la izquierda colombiana- se dio en noviembre de 2010, en el inicio del primer gobierno de Juan Manuel Santos.

Dos fueron las razones de su retiro: no haber sido elegido presidente de esa colectividad, pese a haber sido el vencedor en las primarias, y la renuencia de su partido a retirar al entonces alcalde Samuel Moreno y a su hermano, el congresista Iván Moreno, tras conocerse el escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá: una multimillonaria conspiración entre contratistas y funcionarios para robarse miles de millones en contratos.

“Las instancias clave del Polo no fueron capaces de enfrentar el poder de la familia Moreno Rojas dentro del partido”, le dijo Petro al diario El Tiempo, en una entrevista del 28 de noviembre de ese año.

Dos fuentes confirmaron esta historia: el periodista Óscar Sevillano, quien conoció de primera mano de esta pelea, y el hoy senador por la Alianza Verde, Antonio Sanguino.

“Se dio una fuerte discusión al interior del Polo porque no decidieron expulsar a la hermanos Moreno Rojas. Clara López, presidenta del Polo de entonces, decía que sin una investigación judicial y un fallo no podía tomar tal decisión. Fue entonces cuando otros miembros como Antonio Sanguino, entonces concejal, Petro y Lucho Garzón amenazaron con formar tolda aparte. Luego vino la decisión de la Procuraduría de suspender a Samuel Moreno durante 3.meses, mientras investigaba. Como el Polo no se decidía Petro, Sanguino, Garzón junto con Camilo Romero y Luis Carlos Avellaneda salieron”, le dijo Sevillano a Colombiacheck.

Pero para ese momento Petro y el clan Moreno Rojas llevaba años peleando. Así lo recordó el hoy senador Antonio Sanguino. Todo se remonta a 2007: ese año Samuel Moreno se enfrentó a la excanciller María Emma Mejía por el aval del Polo para la Alcaldía de Bogotá.

Al principio la consulta iba a ser abierta; es decir que cualquiera podía participar en ella, pero los Moreno lograron que en la consulta no pudieran participar sino personas inscritas en el partido, afectando directamente las aspiraciones de su rival que contaba con mayor apoyo en la ciudadanía que al interior de esa colectividad. La exministra fue derrotada y, con ella, Gustavo Petro: uno de sus mayores promotores.

Las diferencias se hicieron mayores en 2009. En febrero de ese año, Petro y otros siete miembros de esa colectividad renunciaron al Comité Ejecutivo del Polo por discrepancias con el presidente del partido, el ya fallecido Carlos Gaviria, quien se perfilaba como su rival en la consulta para elegir candidato presidencial para las elecciones de 2010.

A la semana, Petro arremetió contra Samuel Moreno, tildándolo de clientelista por supuestas presiones para que elegir a Francisco Rojas Birry como personero distrital. Fue el inicio de una lucha a muerte que terminó con ambos por fuera del partido.

En septiembre de ese año, pese a todos los pronósticos, Petro venció a Carlos Gaviria en las primarias de ese partido y fue elegido candidato presidencial por el Polo, generando un cisma en esa colectividad.

Entonces, el partido se dividió en dos sectores al punto que, a finales de septiembre, Gaviria dijo que no iba a acompañar a Petro en su campaña.

El partido aparentaba unidad de cara a que Petro, por lo menos, llegara a segunda vuelta y eso dio pie a una escena inesperada: Petro abrazado con Iván Moreno. Pero como lo señaló La Silla Vacía, estaba claro que el apoyo de la Anapo - es decir: de los Moreno Rojas- iba hasta la primera vuelta. Si Petro se quedaba por fuera de la segunda vuelta, las rencillas iban a renacer. Y así fue.

En octubre de ese año, Petro aseguró que el hermano del alcalde era el jefe de una mafia. Y a las pocas semanas el exguerrillero junto con el entonces concejal Carlos Vicente de Roux y el congresista Luis Carlos Avellaneda lanzaron un informe sobre la corrupción en la administración bogotana.

Era un ultimátum de Petro a su partido: o lo elegían presidente de esa colectividad y, a su vez, expulsaban a Moreno o se iría, como otros que ya se habían hecho rancho aparte.

Los Moreno -y el sector que los acompañaba y que, incluía, entre otros, a Clara López, quien fue su secretaria de Gobierno, al senador Jorge Enrique Robledo y a Carlos Gaviria- se impusieron y Petro se fue.

Pero hay otra versión: la del senador Jorge Enrique Robledo, hoy escudero del exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo. Robledo y Petro nunca fueron aliados pero, como todos en el Polo durante ese tenso 2010, aparentaron estar unidos hasta que Juan Manuel Santos fue elegido presidente. El 22 de junio de ese año Petro le envió una carta al elegido, invitándolo al diálogo.

Entonces fue Troya. Para Robledo fue esa y no otra fue la razón de la salida de Gustavo Petro. Al preguntársele al respecto, el senador le respondió a Colombiacheck.com con un video en el que se refiere, precisamente, a esta versión.

Pero, cabe reiterar que es algo en lo que Robledo ha insistido desde 2010. “Petro se va porque no pudo ser presidente del partido para entrar en acuerdos con Santos. Ese es el fondo del asunto”, dijo el senador en una entrevista con El Universal en diciembre de 2010.

Ambas versiones -que Petro se fue por la corrupción en la administración de Samuel Moreno y que lo hizo para hacer un acuerdo con Santos- no son necesariamente excluyentes, de hecho concuerdan en que el hoy candidato presidencial quería ser presidente del partido y también por eso se fue.

El caso es que se trata de una ruptura que fue determinante. Hoy sus protagonistas son actores clave en tres campañas: Robledo como escudero de Sergio Fajardo; Clara López, como candidata vicepresidencial de Humberto de la Calle; y Petro, como uno de los punteros en las encuestas, con posibilidad de pasar a segunda vuelta.