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Martes, 15 Octubre 2019

Conexión Oriente-Occidente sí está financiada por valorización, pero aún no está pagada del todo

Por Vanguardia

Esta obra de la capital santandereana sí hace parte de las obras financiadas por valorización, pero aún no cuenta con cierre financiero y le hacen falta 70.000 millones de pesos.

En el debate con los candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga realizado por el canal TRO, el 10 de septiembre, el candidato Fredy Anaya, indicó que uno de los proyectos que va a impulsar es la Conexión Oriente-Occidente, que según él “ya se pago por valorización”.

No obstante, si bien es cierto que esta obra vial está incluida en el paquete de proyectos con los que se irrigó la valorización con el Acuerdo 075 de 2010, es preciso aclarar que aún no cuenta con cierre financiero y el Municipio debe gestionar o buscar más de 70.000 millones de pesos para la obra.

En el debate de TRO, Anaya Martínez afirmó: “otra obra que hay que hacer es la Conexión Oriente-Occidente, que ya se pagó por valorización, por la Calle 52 desde cabecera para terminar de manera rápida en el Intercambiador del Mutis”.

La obra a la que se refiere Anaya es un megaproyecto que pretende alcanzar una solución definitiva a la conectividad vial entre el oriente y el occidente de la ciudad, ya que las vías primarias o secundarias existentes son insuficientes.

Según el ingeniero Wilson Motta de la Alcaldía de Bucaramanga, el objetivo es construir una doble calzada de cuatro carriles con separador central, atravesando toda la Calle 54 (Anaya dijo 52, pero es más preciso decir que pasará por la 54), pasando por la Carrera 27, la Carrera 15 y hasta conectar con la vía antigua al barrio Mutis. Esta iniciativa incluye también el mejoramiento de las condiciones actuales de la Calle 56 del municipio.

El cobro de la valorización

La Conexión Oriente-Occidente fue pensada para pagarse con el dinero recogido por el cobro a los contribuyentes. Se cobraron 236.000 millones para financiar cuatro proyectos: la obra de la Calle 54, el Intercambiador de Neomundo, el de la Quebradaseca con 15 y el Mesón de los Búcaros.

Según Fabiola Figueredo, subsecretaria de Infraestructura de Bucaramanga, hasta el momento el total recaudado por valorización es de 214.000 millones, el 90 por ciento del total, y se han invertido de la siguiente manera:

  • Intercambiador de Neomundo: 60.772'698.828
  • Quebradaseca con carrera 15: 48.840'894.765
  • Mesón de los Búcaros (en ejecución): 98.647'349.790

El costo total de estas obras hasta el momento, teniendo en cuenta que el Mesón de los Búcaros sigue en ejecución y su costo puede aumentar, es de 208.270’000.000 de pesos aproximadamente. En otras palabras, el presupuesto restante de 5.300 millones no alcanza para financiar la Conexión Oriente-Occidente, que tiene un presupuesto original de 78.000 millones.

Este valor incluso podría aumentar, pues debe ajustarse a la inflación y se debe mirar la variación de los avalúos de los casi 130 predios que tiene que adquirir el municipio para la construcción. Por esta razón, según la funcionaria, el Municipio no alcanzaría a contratar esta obra y el próximo Alcalde deberá gestionar los recursos para prácticamente todo el proyecto vial.

El plan A: pedir un crédito

Esto fue confirmado recientemente por el entonces Jefe de Gobernanza de Bucaramanga, Manuel Francisco Azuero (actual alcalde encargado), quien hace unas semanas le aseguró a Vanguardia que la Conexión Oriente-Occidente no se iba a contratar en esta administración y el próximo Alcalde debía buscar el dinero, a través de un crédito o recursos propios.

Según le contó a Vanguardia el mandatario encargado, gran parte del dinero recaudado en la valorización se gastó en las adiciones presupuestales que se realizaron para la construcción de los tres intercambiadores.

Por ejemplo, inicialmente el intercambiador del Mesón de Los Búcaros comenzó costando 54.000 millones, y hasta la fecha se han invertido más de 86.000 millones para sacar adelante dicho proyecto vial. Es decir, se han invertido 32.000 millones más de lo planeado.

Por otro lado, si bien el costo aproximado de la Conexión Oriente-Occidente es de 78.000 millones, es probable que se requiera más dinero para su ejecución, pues este valor es a precios de hace unos cinco años.

La administración local estima que actualmente el proyecto vial puede alcanzar la cifra de 100.000 millones, especialmente si se tiene en cuenta que se deben adquirir más de 100 predios y a la fecha sólo se tienen unos 40 avalúos.

Intentamos contactar al candidato Fredy Anaya Martínez para conocer su posición sobre este tema, pero no fue posible que nos atendiera. De todas formas, calificamos las afirmaciones del candidato como ‘Verdadero, pero’.

Si bien los bumangueses sí pagaron la valorización por esta obra como mencionó Anaya Martínez, la Conexión Oriente-Occidente no está pagada, como afirma el candidato, por el contrario, falta prácticamente todo el presupuesto necesario para su construcción.

RedCheq

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Viernes, 02 Octubre 2020

Medellín aún no tiene 1.000 UCI activas

Por Morada Noticias

Ni la Alcaldía de Quintero amplió en 200 por ciento la capacidad instalada de la ciudad. El gobierno de Medellín incluye dentro de sus cuentas las UCI “bloqueadas” y sin instalar.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, celebró la inauguración de la cama de Unidad de Cuidado Intensivo - UCI - número 1.000 en la ciudad el pasado 15 de septiembre. “Medellín ha cumplido su meta, y la ha superado, de tener 1.000 camas de cuidados intensivos”, dijo en una rueda de prensa

A través de sus redes sociales, además, expresó: “El 27 de marzo nos comprometimos con el Plan Mil. En solo 6 meses logramos ampliar la red hospitalaria de la ciudad, aumentando la capacidad instalada de camas UCI en un 200%. Cumplimos nuestra palabra”.

Las cifras compartidas por el alcalde implicarían que Medellín posee el 97 por ciento de la capacidad de atención de cuidados intensivos de todo el departamento de Antioquia. Y aunque la mayoría de camas UCI del departamento sí está en la ciudad capital, las declaraciones del alcalde son imprecisas.

¿Qué son las UCI?

“Una Unidad de Cuidados Intensivos es un lugar destinado en un hospital que cuenta con un personal médico y paramédico altamente entrenado en el manejo de pacientes con una enfermedad grave o crítica que implique un riesgo inmediato o temprano para la vida”, explicó Edison Gómez, especialista en Medicina de Urgencias y Emergencias de la Universidad de Antioquia. 

Una cama UCI tiene también un equipo multidisciplinario alrededor del paciente y un equipo tecnológico a su disposición: monitores para medición de signos vitales, ventiladores mecánicos, máquinas de terapia de reemplazo renal, bombas de infusión (para suministrar medicamentos en dosis y velocidad constante), un carro de reanimación, equipos de aspiración, apoyo e intubación de emergencia, entre otros. Además, la cama debe permitir mover al paciente en distintas posiciones. 

Para operar una cama UCI se requiere un médico especialista en cuidado intensivo, un enfermero profesional y auxiliares de enfermería, un terapeuta respiratorio, personal de rayos x y laboratorio. “El recurso humano es lo más importante”, aseguró el médico Gómez que se desempeña en cuidados intensivos en el Oriente Antioqueño. 

Las 1.000 camas

Según la Secretaría de Salud de Medellín, en marzo, la ciudad contaba con 332 camas UCI. En mayo, consiguieron 121 más, para completar 453; en junio se sumaron 47 más (500 en total); en julio se entregaron 242 más (742 en total); en agosto 217 (959 en total) y en septiembre 41 extras, para el total de 1.000 UCI. Es decir que, de acuerdo con la entidad municipal, el aumento de camas UCI, de marzo a septiembre, es precisamente del 301,2% por ciento. 

Así presentó la Alcaldía de Medellín el incremento de nuevas UCI mes a mes, en rueda de prensa el pasado 15 de septiembre: 

Pero estas cifras no coinciden con las de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia. Según el gobierno departamental, al 1 de octubre en Antioquia hay 1.159 camas de Unidad de Cuidados Intensivos para adultos para tratar pacientes Covid y otras patologías. De esas camas, según el gobierno departamental, 598 están en Medellín. Es decir, que la capital paisa posee el 51,6 por ciento de las UCI del departamento.  

Por otro lado, el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud - REPS del Ministerio de Salud, reportó para el 1 de octubre un total de 754 UCI de adultos en Antioquia, de las que 566 están en Medellín. Para el gobierno nacional, Medellín tiene el 75 por ciento de las UCI de adultos de Antioquia. 

El REPS también reporta que en Medellín, además, hay 50 UCI pediátricas y 79 neonatales, para un total de 695 camas UCI para pacientes de todas las edades.  

Las cifras de la nación se diferencian a las de la Gobernación y la Alcaldía porque estas últimas cuentan aquellas camas de UCI que se encuentran bloqueadas (es decir, inactivas debido a mantenimiento o falta de personal para operarlas), mientras que el REPS, por el contrario, cuenta la capacidad instalada y en funcionamiento en su reporte actualizado diariamente. Es decir, en el REPS están únicamente las UCI que se pueden utilizar apenas se necesiten. 

Por otra parte, el sistema MEData para el seguimiento del COVID-19 en tiempo real de la Secretaría de Salud de Medellín informa, a 2 de octubre de 2020, que la ciudad tiene 681 camas ocupadas, 11 bloqueadas y 308 libres. Dentro de este último grupo (las camas libres) hay 222 camas por activar. 

La Alcaldía reporta 72 camas UCI de uso inmediato más que el registro nacional. El alcalde Daniel Quintero aseguró en entrevista con la emisora Blu Radio el 16 de septiembre que no todas las camas habían sido cargadas al REPS porque “no hay personal suficiente ni son necesarias”. 

En MEData se evidencia que la Alcaldía también añade a su cifra global de 1.000 camas, 200 unidades que registran en dicho sistema como “UCI por aprobar INVIMA”. 

MEData

Si bien el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, vigila todo lo referente al uso de equipos médicos en una UCI, el equipo de prensa de la Secretaría de Salud de Medellín le dijo a Colombiacheck que el aval que falta para esas 200 unidades de cuidado intensivo es el de los ventiladores mecánicos de InnspiraMed, “una iniciativa de varias instituciones para la producción de ventiladores mecánicos de bajo costo para pacientes con COVID-19”. 

En este proyecto, profesionales de la Universidad de Antioquia, la Universidad EIA e Industrias Sampedro diseñaron tres prototipos de ventilador mecánico con apoyo de Ruta N y una sinergia de empresas privadas. 

Los prototipos se encuentran en su fase de prueba en humanos desde julio de este año y según el equipo de prensa de la Secretaría de Salud, es altamente probable que el INVIMA dé el aval pronto. 

Sin embargo, Mauricio Vélez, presidente de la junta directiva de Industrias Médicas Sampedro, y Leonor Hidalgo, líder de Innspiramed, aseguraron para el periódico Vivir en El Poblado, que existen dificultades para el reclutamiento de pacientes no COVID para pruebas y aún no hay financiación para la siguiente fase del proyecto. Por ello, tampoco hay una fecha específica proyectada para el uso de los ventiladores en pacientes de UCI. 

Ruth Elena Mena Pino, subsecretaria de Gestión de Servicios de Salud de Medellín, afirmó que al 28 de septiembre, la ciudad contaba con las 770 camas UCI para adultos activas y de ellas, ninguna funcionaba con ventilador de InnspiraMed. 

Además, los ventiladores que aún no aprueba el INVIMA “podrán ser usados en circunstancias excepcionales graves, cuando se demuestre riesgo latente para la vida del paciente y se medie consentimiento informado con él y sus familiares responsables”, dijo la subsecretaria, pues la Circular Externa No.31 de 2020 del Ministerio de Salud lo permite como medida extraordinaria. 

Pero, según la consulta que Colombiacheck realizó con el urgentólogo Gómez, aún en una emergencia de ocupación, la disponibilidad de 1000 camas no sería inmediata, pues una UCI no se compone únicamente del ventilador mecánico. 

¿Cuántas camas nuevas puso la Administración de Daniel Quintero? 

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Medellín, entre el 17 de marzo y el 15 de septiembre de 2020, se logró un incremento del 200 por ciento en camas UCI al pasar de 332 a 1.000, de las cuales 342 fueron entregadas por el Gobierno nacional, 118 por la Alcaldía de Medellín y 540 por recursos propios de las IPS.

Si bien el alcalde no precisa los artífices del logro de “ampliar la red hospitalaria de Medellín”, el número de camas UCI no es únicamente por su gestión sino por las directrices de Presidencia de la República y Gobernación de Antioquia ante la contingencia generada por COVID-19. 

Asimismo, de acuerdo con el especialista Edison Gómez, una red hospitalaria no solamente son camas UCI, sino “las diferentes clínicas, hospitales e IPS (institución prestadora de salud) que se articulan para prestar los servicios”. 

Asimismo, el porcentaje de aumento alcanzado únicamente con recursos de la Alcaldía de Medellín, respecto a la capacidad que tenían los hospitales de la ciudad en marzo, es del 35,5 por ciento. 

Por las razones anteriormente descritas, calificamos las afirmaciones del alcalde Daniel Quintero como Cuestionables.