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Viernes, 28 Mayo 2021

‘Dejen de llorar por un solo ojo’: una metáfora de Paola Holguín sacada de contexto en redes

Por José Felipe Sarmiento

Con videos cortados, como uno compartido por Gustavo Bolívar, han hecho parecer que fue una respuesta directa a Juan Fonseca, víctima de lesión ocular por abuso policial, pero el sentido de la frase era otro.

“Dejen de estar llorando por un solo ojo” es la frase de la senadora Paola Holguín que ha causado polémica en redes sociales, donde algunos usuarios la han enmarcado como una “respuesta” a las víctimas de lesiones oculares por disparos de la Fuerza Pública en el Paro Nacional 2021 (van 46 personas del 28 de abril al 26 de mayo, según el registro de Temblores ONG y el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz).

Con la etiqueta #HolguínMiserable aparecen trinos virales (1, 2) acompañados de un video en el que se ve a la congresista del partido Centro Democrático decir eso como si estuviera dirigido a Juan Fonseca, quien perdió un ojo por esa causa. El joven intervino el 24 de mayo de 2021 en el debate de moción de censura en el Senado contra el ministro de Defensa, Diego Molano Aponte.

Incluso el senador del MAIS en la coalición Decentes, Gustavo Bolívar, publicó otro mensaje en el que se ve parte el testimonio de Juan Fonseca en el Senado, seguido por este fragmento de la intervención Holguín: “No engañen más, no engañen a los colombianos y a la comunidad internacional y dejen de estar llorando por un solo ojo”. El congresista de oposición escribió que ella “le dice a Juan Fonseca: ‘Deje de llorar por un solo ojo’”.

Trino de Gustavo Bolívar sobre frase de Paola Holguín: "llorar por un ojo"

Este trino ha sido replicado más de 6.900 veces en Twitter. Además, varias capturas de pantalla suman más de 400 interacciones en Facebook, según la herramienta de monitoreo de redes CrowdTangle, en páginas como Colombia Realmente Libre.

Esa viralidad llevó a Colombiacheck a verificar las publicaciones y determinar que son cuestionables, pues sacan de contexto la frase de la senadora uribista. Ella sí dijo eso en referencia a los acontecimientos del Paro Nacional 2021, pero no en el debate contra Molano ni en respuesta específica a los casos de lesiones oculares. Se trata de una expresión metafórica que tiene un sentido más amplio.

La intervención completa se puede ver en el video de la sesión del 26 de mayo de la Comisión Segunda del Senado (dos días después de la plenaria sobre la moción en la que habló Fonseca), que fue transmitida en directo por YouTube. La discusión era sobre los ascensos del general Jorge Luis Vargas Valencia, director de la Policía Nacional, y cuatro miembros de la Armada.

“Donde se va a ejercer violencia, el Estado tiene la obligación de garantizar los derechos de marchantes y no marchantes. Es que marchan miles, pero millones también tenemos derecho a trabajar, a la vida, a la salud. Pero ustedes no hablan de eso”, dijo en referencia a la oposición. Luego hizo un recuento de los daños a comercios, bancos e infraestructuras públicas durante las recientes manifestaciones, además de los efectos de los bloqueos.

Fue entonces cuando hizo el reclamo que se hizo viral. “No engañen más. No engañen a los colombianos y no engañen a la comunidad internacional. Y dejen de estar llorando por un solo ojo porque ustedes, además, están inflando las cifras; están condenando sin debido proceso”, continuó.

En la misma línea, reclamó que “hay que hablar” tanto de los civiles como de los uniformados lesionados y asesinados durante el paro. También sacó a colación las capturas de integrantes de grupos armados ilegales que, según las autoridades, supuestamente estaban detrás del vandalismo en las protestas.

Solo después de todo eso fue que se refirió a lo que había pasado en el reciente debate de moción de censura. “Ni siquiera permitieron que se oyeran a todas las víctimas, solo a las que a ustedes les gustan. Porque les encanta llorar por un ojo”, insistió. De nuevo en alusión a los sectores de oposición, manifestó que “creen que los derechos humanos no son para todos los seres humanos sino solo para los que a ustedes les interesa”.

Entonces la intervención no incluyó ninguna alusión directa y literal a quienes han perdido un ojo por disparos de la Fuerza Pública. Lo que pretendía señalar, de manera metafórica, era lo que ella considera un doble rasero de quienes propusieron la moción de censura contra el ministro por no escuchar por igual a las víctimas de los abusos policiales y a las de diferentes formas de violencia que se han presentado durante el paro.

Presentar sus declaraciones como una respuesta a Fonseca o las demás víctimas de ese tipo de lesiones cambia el contexto de tiempo y lugar, pues fueron dos debates aparte (aunque relacionados) en días diferentes. Esto cambia la connotación de lo que dijo, pues la frase proviene de un refrán como se evidencia a continuación.

La expresión

“Llorar con un ojo y reír con el otro”, según el blog educativo Escuelapedia.com, “describe a los herederos que fingen pena ante el cuerpo del difunto, pero al mismo tiempo se alegran por los bienes que van a recibir”. En España, al menos en Murcia, “llorar por un ojo” se refiere a conformarse con una situación ante un contratiempo o un aspecto negativo, como se explica en un texto de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y se infiere de múltiples mensajes de Twitter.

El sentido que le dio la congresista es más cercano al primero. Coincide, además, con el uso de la misma expresión en algunas publicaciones de Colombia que son anteriores al actual paro. La connotación que se le da es la de cuestionar una actitud que se considera hipócrita o un doble rasero.

Por ejemplo, el 4 de agosto de 2017, el escritor y contador Diógenes Armando Pino Ávila publicó una columna titulada “Hay que llorar por los dos ojos”, en la que criticaba a los medios de comunicación porque, según él, “callan y no lamentan” la situación colombiana igual que la crisis de Venezuela. “Me niego a llorar por un solo ojo como hace hipócritamente un sector considerable de compatriotas”, concluyó.

De otro lado, un trino de la cuenta @MiGeneralUribe fechado el 11 de diciembre de 2020 afirma que la izquierda “solo sabe llorar por un solo ojo”. El mensaje responde a las críticas sobre el programa de televisión que tenía en ese entonces el presidente, Iván Duque, y lo compara con que “no decían nada” ante la administración de Holman Morris como gerente de Canal Capital durante la alcaldía de Gustavo Petro en Bogotá.

El presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, también redactó una columna publicada el 1 de diciembre de 2019 en la que acusaba a algunos medios de incitar “a los colombianos a llorar por un solo ojo”. A renglón seguido señaló que “es lamentable la muerte de cualquier colombiano, pero no vemos un hashtag invitando a honrar a 20 cadetes asesinados por el ELN o a 376 policías heridos por vándalos, entre ellos 26 mujeres”.

Este último caso es el contexto más parecido al de la senadora, pues hace referencia al Paro Nacional de finales de ese año. La frase de Holguín, puesta en el contexto que le corresponde, va en la misma dirección. Por eso es cuestionable citarla como si fuera una respuesta en sentido literal a las víctimas de lesiones oculares.

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Jueves, 15 Julio 2021

Afirmación de Marta Lucía Ramírez en la ONU sobre homicidios en el paro es falsa

Por Ana María Saavedra

La canciller y vicepresidenta dijo que los muertos en las protestas se han dado solo por infiltrados. Pero esto contradice los datos dados incluso por la Fiscalía y organizaciones de DD.HH.

En su discurso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la vicepresidenta y canciller, Marta Lucía Ramírez, aseguró que los muertos de las protestas que sacuden a Colombia desde el 28 de abril de 2021 se han dado por infiltrados.

“Esos muertos se dieron porque en un contexto de protestas válidas, legítimas, que nuestro gobierno apoya y que protege, desafortunadamente hubo minorías que se infiltraron en esas protestas, desarrollando vandalismo, destrucción, llegando armados a esas protestas, dando muerte a muchos de los ciudadanos que estaban allí”, dijo Ramírez en su intervención.

En Colombiacheck le pusimos la lupa a esta afirmación y encontramos que es falsa porque contradice incluso las información entregada por la Fiscalía, así como la publicada por diferentes organizaciones de Derechos Humanos.

Para nuestro chequeo, contactamos al equipo de prensa de la funcionaria con el fin de preguntarle en qué datos sustenta su afirmación, pero no nos ha contestado.

Para poner en contexto lo dicho por la vicepresidenta y canciller debemos explicar que las cifras del número de homicidios ocurridos en el marco de las protestas no están unificadas. Mientras la Fiscalía maneja unas cifras, organizaciones de derechos humanos como Temblores, Indepaz o Human Right Watch tienen otras. 

En Colombiacheck habíamos explicado antes este tema en un chequeo sobre las afirmaciones hechas por la congresista Paloma Valencia en un video. La senadora del Centro Democrático usó datos engañosos para desestimar la participación de la fuerza pública en los homicidios denunciados durante el Paro Nacional. 

Para ese chequeo le solicitamos al área de prensa de la Fiscalía la información sobre las muertes relacionadas con el Paro Nacional y nos compartieron varios comunicados de prensa (1, 2, 3, 4 y 5) que publican semanalmente con la información disponible. 

En su informe más reciente, esta entidad habló de que “24 fallecidos tendrían relación con las protestas”, entre el 28 de abril y el 14 de junio de 2021. El boletín hace esta enumeración: “en lo referente a personas fallecidas, los elementos de prueba dan cuenta de que, de las 54 muertes conocidas, 24 tienen nexo directo con las protestas, así: Bogotá (1), Cali (14), Cauca (1), Cundinamarca (3), Valle del Cauca (4) y Tolima (1). Adicionalmente, hay 11 decesos en proceso de verificación; y sobre 19 hay evidencia suficiente para establecer que no guardan vínculo con las manifestaciones o movilizaciones”.

Una investigación realizada por La Silla Vacía, en la que detalla cada uno de los homicidios cometidos en el marco de las protestas, contradice estos datos. El portal creó una base de datos, “alimentada con los reportes de las ONG y la Fiscalía, en sus respectivos informes a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh)”.

Con esos reportes, ese medio analizó “caso por caso, con fuentes externas al origen de la base de datos (ONG o Fiscalía), para agregar información acerca de las circunstancias en las que esa persona perdió la vida”. De esa forma, llegó a la conclusión que durante el paro habría 47 personas muertas en el marco de las protestas. 

Gráfico de La Silla Vacía

torta de informe de La Silla sobre homicidios en el paro

Como se observa en esta torta publicada por La Silla Vacía en su investigación, de los 47 reportes de homicidios relacionados con las protestas,  31 fueron atribuidos a la Fuerza Pública, es decir el 66% de los casos.  Los casos de civiles contra manifestantes investigados por La Silla son 7 y los homicidios de miembros de la Fuerza Pública, 3.

Aparte del informe de La Silla Vacía, nuestros colegas de Rutas del Conflicto también construyeron una base de datos en la que registraron “al menos 78 víctimas mortales durante las manifestaciones en Colombia”. 

Estos son algunos apartes del informe Rutas: 

“De acuerdo con las fuentes consultadas, varias víctimas fueron asesinadas por policías que arremetieron violentamente en manifestaciones pacíficas, como las velatones caleñas de Calima y Siloé. En Madrid, Cundinamarca, el joven padre de un niño de dos años fue asesinado por un disparo desde una tanqueta, según su hermana, a unos 20 metros de distancia, que llegó para atacar manifestantes que estaban cantando arengas y bailando. 

Otros fueron asesinados en medio de enfrentamientos, como Marcelo Agredo, quien previamente había intentado patear a su asesino, un policía, y Santiago Murillo, quien iba camino a su casa y tuvo la desgracia de pasar por un lugar en el que un desconocido le habría lanzado una piedra a unos uniformados, quienes abrieron fuego en respuesta. Yarli Parra, asesinado en medio de enfrentamientos, fue presentado por la Policía como una víctima de asalto. También hay víctimas que aparecieron muertas, en circunstancias desconocidas, como Jesús Solano, un capitán de la Sijín que fue asesinado con arma blanca en confusos hechos en Soacha.

Hasta el momento, al menos dos adultos mayores han muerto por causa de los gases lacrimógenos, una es Jovita Osorio, de 73 años, quien después de que un casquillo de gas entrara por el patio de su casa, en Cali, murió de un paro respiratorio en la Clínica Rafael Uribe.

(...) También hubo víctimas en medio de las tensiones por las protestas. Un comerciante asesinó a Michel Reyes por pedir plata en una vía bloqueada en Bogotá y en Pijao, Quindío, un hombre al que no dejaron pasar en una manifestación sacó un arma, mató a otro hombre y, en represalia, la gente lo mató con piedras y palos”..

Tras las declaraciones de Ramírez en la ONU, el director de la División de las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, publicó este trino: 

Como vemos en las cifras, las dadas por Vivanco, las mencionadas en informes de organizaciones de DD.HH como Temblores e Indepaz o las de la misma Fiscalía, en el marco del paro sí se han presentado homicidios presuntamente cometidos por miembros de la Fuerza Pública.

En el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su visita a Colombia se entregaron estos datos: “El Estado indicó que, desde el 28 de abril hasta el 4 de junio del presente año, la jurisdicción penal militar ha iniciado diferentes investigaciones en contra de integrantes de la Policía Nacional, por delitos conexos a la intervención policial en el restablecimiento del orden público a nivel nacional, refiriendo 12 procesos por presunto homicidio y 19 por lesiones personales. La Fiscalía reportó que ha interpuesto conflictos de competencia en los casos relacionados con la muerte de Santiago Andrés Murillo y Brayan Fernando Niño Araque”.

Al hacer una búsqueda en el portal de la Fiscalía, encontramos un comunicado del 6 de mayo de 2021 en el que dice: “Fiscalía investiga 11 homicidios durante el paro nacional, 3 estarían atribuidos a miembros de la Policía”.  Y en otro boletín de prensa, del 18 de junio de 2021, informan  que  un juez de Control de Garantías dictó medida de aseguramiento privativa de la libertad contra “Jorge Mario Molano Bedoya, mayor de la Policía Nacional, presunto responsable del delito de homicidio agravado del que fue víctima Santiago Murillo Meneses, de 19 años de edad, quien murió el pasado 1 de mayo en la capital tolimense en medio de protestas violentas”.

En este boletín, del 13 de mayo, se indicó: “La Fiscalía General de la Nación judicializó al patrullero de la Policía Nacional, Luis Ángel Piedrahita Hernández, quien estaría involucrado en la muerte de un menor de edad, ocurrida el pasado 28 de abril, durante las manifestaciones registradas en Cali (Valle del Cauca). De acuerdo con la investigación y el material de prueba recaudado, el uniformado al parecer accionó su arma de dotación contra un adolescente de 17 años, después de que este supuestamente lo golpeó con el pie. Debido a la gravedad de la herida el joven falleció”.

Semanas antes de la intervención de Ramírez, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en una intervención en la que informó de retrocesos graves de los derechos humanos en el mundo, habló de Colombia.

“Mi Oficina ha expresado su profunda preocupación por las denuncias de graves violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad del Estado”, dijo la Alta Comisionada.

Así que lo dicho por la canciller y vicepresidenta Ramírez en la ONU contradice lo que han asegurado las organizaciones de derechos humanos y la propia Fiscalía. Los datos y el contexto analizado de las protestas contradicen su afirmación, por lo que la calificamos de falsa.