Pasar al contenido principal

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Viernes, 08 Marzo 2019

En Manizales sembraron 12.000 árboles. . . perdón, 10.000. . . no, 21.000

Por Sania Salazar

No solo hay diferencias en el número de árboles donados y sembrados, sino que a la Secretaría de Ambiente se le olvida decir que los árboles fueron donados por varias instituciones. Además, no hubo un estudio técnico previo y no está claro en manos de quién está el cuidado de los árboles.

La administración del alcalde de Manizales, Octavio Cardona León, dice estar comprometida con la reforestación de la ciudad, pero parece que no tienen claro cuántos árboles han sembrado.

En un trino publicado en la cuenta de la Secretaría de Medio Ambiente de Manizales el 12 de octubre de 2018, fecha del cumpleaños de la ciudad, se asegura que con motivo de la celebración esa dependencia lideró la siembra de 12 mil árboles.

Pero el periódico La Patria preguntó por medio de un derecho de petición enviado a la Secretaría de Medio Ambiente cuántos árboles se sembraron en la ciudad con motivo del cumpleaños 169 (en 2018). La respuesta fue: “el total de siembra alcanzado en el reto del cumpleaños de Manizales 10.426”.

Sin embargo, el secretario de Medio Ambiente de esa ciudad, Ricardo Germán Gallo, le dijo a W Radio en enero de 2019 que esa dependencia sembró “más de 27 mil especies arbóreas en el mes de octubre de 2018”.

Después de una investigación realizada en conjunto con el periódico La Patria, de Manizales, Colombiacheck califica la afirmación como cuestionable por las siguientes razones: la Secretaría de Ambiente admite que no se sembraron los 12 mil árboles que aseguraron inicialmente, sino 10.426. En los mensajes de Twitter revisados no se les da el crédito a las instituciones, en su mayoría privadas, que donaron los árboles,  y se presenta como una gestión exclusiva de la Administración Municipal, además hay diferencias entre el número de árboles que dicen haber donado algunas entidades y lo que dice haber recibido la Secretaría.

Además, en la respuesta al derecho de petición la Secretaría de Ambiente reconoce que no gastó un peso en compra de semillas o árboles para la reforestación ni en la logística para tal actividad, sino que el material vegetal sembrado lo donaron: la Central Hidroeléctrica de Caldas, Chec, (8.000 individuos); la Corporación Autónoma Regional de Caldas, Corpocaldas, (1.000 individuos); CDA Canguro, (2000 individuos); Visión Norte (700 individuos) y Vivero Paraíso (300 individuos). Las donaciones suman 12 mil árboles.

Es decir, el gasto lo hicieron, en gran parte, privados y el mérito se lo lleva la Secretaría, que ni siquiera hizo un estudio técnico para sembrar adecuadamente los árboles y tampoco hubo un convenio formal para la donación, ni ningún tipo de interventoría para determinar si se estaban sembrando las especies indicadas en lugares adecuados, como también lo reconoce la Secretaría en la respuesta del derecho de petición.

José Humberto Gallego, quien coordinó el Manual de Silvicultura de la ciudad, duda de que se haya sembrado los 12.000 árboles de los que habla la Administración Municipal y menos en tan corto tiempo "porque es muy complejo lograr una meta tan grande cuando, para plantar un solo árbol se requieren 8 minutos si la persona es experta", explicó. 

Diferencias en cifras de donantes

Hernando Betancourt, propietario del Vivero el Paraíso, dice que donó 600 árboles y no 300, como asegura la Secretaría. "Hace parte de una filosofía de vida de regresarle a la tierra un poco de lo que nos ha dado", explicó Betancourt al preguntarle por la razón de la donación de su vivero, ubicado en Santander de Quilichao, Cauca.

Juan David Arango Gartner, director de la Corporación Autónoma Regional de Caldas, Corpocaldas, le dijo a La Patria que donaron entre 200 y 300 árboles, pero la Secretaría de Ambiente dice que esa entidad aportó mil. Además, aseguró que sembraron el material en las quebradas Olivares y El Guamo, en Monteleón y bosques Los Alcázares y Los Caracoles. De esa lista solo Monteleón coincide con los lugares donde la Secretaría de Ambiente dice haber realizado la reforestación.

Julián López Palacio, líder del equipo socioambiental del área de generación de energía de Chec, indicó que aportaron “aproximadamente” 8.000 árboles, cifra que coincide con la oficial, pero de las siete especies que dice que donaron solo tres aparecen en la lista que la Secretaría de Ambiente aseguró haber sembrado.

López Palacio agregó que la jornada de siembra la citaron para el 12 de octubre, y que adicionalmente se hicieron otras siembras de menor proporción en áreas rurales en fechas cercanas.

Según López Palacio, la Fundación Ecológica Cafetera “brindó los criterios técnicos y la asesoría para la implantación del material” y concluyó que la Secretaría de Ambiente es la encargada del mantenimiento de los árboles.

Mario Edison Alzate,  representante legal de Visión Norte, indicó que donaron 700 árboles, cifra que coincide con la suministrada por la Secretaría, además de maquinaria para hacer los huecos para las siembra. Alzate comentó, que en la primera jornada de siembra el tiempo solo les alcanzó para plantar aproximadamente 7.000 árboles.

Pablo Felipe Gómez, propietario del centro de diagnóstico automotor  CDA Canguro, indicó que ellos donaron 2.000 árboles para la jornada de siembra de octubre de 2018, lo que coincide con la información oficial y que verificaron que todo el material se sembrara. Además, aseguró que son la Secretaría de Ambiente y Visión Norte los encargados del mantenimiento de esos árboles.

Diferencias en la cantidad sembrada

En la respuesta al derecho de petición la Secretaría de ambiente indica que los árboles se sembraron así: 

Respuesta a derecho de petición.

Resulta llamativo que mientras la Secretaría de Ambiente asegura que en el Ecoparque Los Yarumos se sembraron 2.700 árboles, en la cuenta de Twitter de la Quinta División del Ejército informaron el 13 de octubre de 2018 que en ese sitio se sembraron solo mil árboles. En la misma cuenta informaron el 12 de octubre que habían participado en la siembra de 1.000 árboles en el Bosque Popular El Prado, cifra que sí coincide con la de la Secretaría.

La Secretaría de Ambiente concluye en la respuesta al derecho de petición: “los árboles aún no se encuentran consolidados en el terreno y son sujetos a diferentes afectaciones, las cuales pueden comprometer su estado fitosanitario. Hasta tanto  posean un tamaño considerable no pueden ser valorados como tal e incluidos al inventario arbóreo de la ciudad”.

El director de Corpocaldas explicó que un grupo de esa entidad, en conjunto con la Secretaría de Ambiente, monitorea las zonas donde se sembraron los árboles y repone los necesarios porque es normal que haya un porcentaje de mortandad.

La Patria hizo un recorrido por los lugares donde la Secretaría de Ambiente dijo haber sembrado los árboles. En sectores como la Ladera de Santos y Montelón los líderes comunales explican que la jornada de siembra se realizó. "El problema que tenemos es que los dejan a la deriva. Es un trabajo que se hace con esfuerzo, pero no hay veeduría", afirmó Jhon Jairo Muñoz, líder comunal del barrio el Caribe, donde se ubica Monteleón. Esto mismo sostuvieron habitantes del barrio Santos y vecinos del bulevar de Fátima.

Tanto en la Ladera de Santos y en Fátima la cifras de los árboles plantados difiere de los aún vivos. En la Ladera se observan 8 de los 100 iniciales y en el bulevar de Fátima hay 17 de los 50 plantados.

Fotos:Cortesía La Patria

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Martes, 26 Mayo 2020

Manizales no tuvo ‘sus picos de desarrollo más altos’ tras guerras mundiales

Por Sania Salazar

El Alcalde de Manizales también se equivocó al comparar una crisis económica producto de una guerra con la de una pandemia como la actual.

En una entrevista con La Patria Radio el alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín, le dijo a los manizaleños que no deben sentir temor por la crisis económica desatada por COVID-19 porque los picos más altos de la economía de la ciudad se han alcanzado después de las dos guerras mundiales.

“Después de la primera guerra mundial y de la segunda, Manizales tocó sus picos de desarrollo más altos en la historia porque después de la primera aquí se construyó el cable aéreo más largo en la historia del mundo, de Manizales a Mariquita. Pero además de eso se construyó la segunda catedral más alta de América Latina, se tuvo un sistema férreo como el ferrocarril de Caldas, en la época de las vacas flacas, donde el estado tuvo que hacer toda la inversión pública, tuvimos que endeudarnos para construir nuestro centro histórico”.

Aunque el mandatario alude a hechos ciertos, como la construcción de las obras que señala, Colombiacheck califica la afirmación como falsa, pues las fuentes que consultamos muestran que el periodo que señala no fue de “vacas flacas” en la ciudad, no todas las obras de las que habla se construyeron con recursos públicos, la ciudad no se tuvo que endeudar para reconstruir el centro y un economista y un historiador coinciden en que no se puede comparar una crisis económica por una guerra con la de una pandemia como la actual.

En el equipo de prensa de la alcaldía de Manizales le dijeron a Colombiacheck inicialmente que la fuente de la información es el capital cultural del alcalde y el conocimiento que tiene de la historia de la ciudad. Buscando tener una respuesta más concreta le hicimos la misma pregunta a la jefe de prensa, quien nos envió los contactos de dos historiadores y un texto de la Sociedad de Mejoras Públicas sobre la construcción del Cable Aéreo, pero sin información sobre los demás datos.

Alejandro Barrera, economista y profesor de la Universidad de Manizales, aseguró que no hay cifras que permitan concluir que Manizales tuvo sus máximos desarrollos económicos después de las guerras mundiales, pues no hay información que permita comparar.

Albeiro Valencia Llano, uno de los historiadores a los cuales nos remitió el equipo de prensa de la alcaldía, dijo que, contrario a los señalado por el alcalde, cuando terminó la primera guerra mundial, en 1918, Manizales vivía una época de prosperidad económica por el café y que, con ese auge, desde 1911 se empezaron  desarrollar dos obras importantes, el ferrocarril de Caldas (inaugurado en 1927 y el Cable Aéreo (inaugurado en 1922).

Manizales gozó de una buena dinámica económica en la primeras dos décadas del siglo XX, como lo narra la publicación de la Cámara de Comercio de la ciudad "Crecimiento empresarial de Manizales: recopilación histórica y análisis cuantitativo”, según la cual dicho dinamismo “se dio a la par del positivo comportamiento de la economía del país en este periodo. Como afirman Patiño (1981) y Torres (1945) en la década de los años veinte, específicamente en el periodo comprendido entre 1924 y 1928, el país experimentó un fuerte crecimiento económico y las exportaciones tuvieron un gran impulso. Todo esto gracias a diferentes factores externos como la buena dinámica de la economía norteamericana, la indemnización por valor de 25 millones de dólares por parte de los Estados Unidos por la separación de Panamá, los favorables precios del café y el ingreso al país de cuantiosos empréstitos externos que otorgaron gran liquidez a la economía colombiana”.

Valencia Llano recordó que en 1925 y en 1926 hubo dos incendios que afectaron a los ricos de la ciudad y que en 1926, cuando empezó la reconstrucción del centro, había mucho dinero producto de la bonanza cafetera. “Fueron los comerciantes, los empresarios, los banqueros y los ricos quienes reconstruyeron la ciudad, pues la mayoría de las edificaciones estaban aseguradas, así que los afectados no perdieron dinero. En ese momento había una gran producción de panela y de oro, había mucho de dónde sacar dinero”.

El historiador recordó que después llegó la crisis de 1929 que detuvo momentáneamente la construcción de la Catedral y de otras obras.

“La primera guerra mundial casi no afectó a Caldas. En ese momento el departamento exportaba café, pero cuando empieza la guerra ya no puede hacerlo a Londres. Pero ya durante la guerra lo hacía a Estados Unidos, porque ese país entró a la primera guerra mundial al final. La segunda sí le dio el puntillazo a la economía de Caldas porque ya no nos compraban café, ni podíamos importar bienes de capital, eso afectó terriblemente hasta el punto que se paró de nuevo la construcción de la Catedral”, precisó.

Es decir, en el periodo en el que se combatieron las guerras mundiales (1914-1918) y (1939-1945) la economía manizaleña sufrió altibajos que no necesariamente estuvieron relacionados con esas guerras. Como lo señala la publicación de la Cámara de Comercio anteriormente citada, entre 1923 y 1935 la economía se debilitó, entre otras cosas, por tres incendios que afectaron principalmente al comercio, por una caída en los precios del café a inicios de los años veinte y por las consecuencias de la Gran Depresión de  los treinta.

La publicación señala, además, que entre los cuarenta y los cincuenta la economía del departamento experimentó resultados bastante positivos a causa de un aumento en los precios externos del grano.

Las grandes obras

Las obras de la Catedral empezaron en 1928 y, según la Arquidiócesis de Manizales, la construcción se hizo, en su mayoría, con recursos propios y donaciones de los ciudadanos impulsados y motivados por el padre Adolfo Hoyos Ocampo, a quien señala como gestor de la obra. 

Valencia Llano recordó que el aspecto actual de la Catedral, en obra negra, se debe a que en 1939 se agotó el dinero y no pudieron darle el acabado en mármol que querían. 

El historiador indicó que el ferrocarril de Caldas se financió con las rentas del departamento (que en ese momento estaba conformado también por Risaralda y Quindío) y con préstamos bancarios respaldados en las rentas producidas por el tabaco. Además, el Gobierno nacional aportó un porcentaje de la indemnización por la separación de Panamá. El Cable Aéreo se construyó mediante concesión. 

¿Es comparable la actual crisis económica con las de las guerras mundiales?

“Esta crisis es supremamente diferente. Esta es una crisis tanto de oferta como de demanda, es un choque de producción, de gasto, es un choque externo, porque las economías se frenaron y es un choque interno. Esto no tiene absolutamente nada que ver con crisis del pasado ni con el periodo entre las guerras mundiales. Muy seguramente los indicadores tanto de PIB (producto interno bruto) como de desempleo van a posicionar esta crisis en la primera en la historia del país”, explicó el economista.

En esa conclusión coincidió el historiador: “No se puede comparar, la pandemia es otra cosa, la pandemia tocó a todo el mundo, a los dueños de los medios de producción, al empleado, a todos”, concluyó.