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Domingo, 26 Febrero 2017

Fernando Londoño muestra preocupación engañosa por "los traficantes de la coca"

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Una nueva pifia del exministro y director del partido Centro Democrático, que hace oposición al Acuerdo de Paz, esta vez cuando criticó las medidas del Gobierno para desmontar los cultivos ilícitos.

Colombiacheck volvió a coger en una mentira al exministro Fernando Londoño. En una primera ocasión lo agarró en una exageración cuando al invitar a marchar en contra del presidente Juan Manuel Santos manifestó que en el país no se había abierto ni una sola fábrica durante los últimos cinco años.

En esta ocasión, a finales de enero, Londoño apuntó su artillería de nuevo contra el primer mandatario de los colombianos pero ahora se refirió a una supuesta carencia de planes de sustitución de cultivos que aseguren “a los cultivadores, raspachines y traficantes de la coca, un ingreso siquiera remotamente parecido al que hoy tienen”.

La frase completa apareció en una columna de opinión publicada en Las 2 Orillas con su firma y bajo el título de “Milagros de Trump en Colombia”.

Colombiacheck consultó sobre el tema y encontró que la aseveración es engañosa porque el Gobierno sí tiene un plan muy concreto para garantizarle a estas familias un ingreso si deciden dejar los cultivos ilícitos. Es tan así que una de las altas consejerías de Presidencia (Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad) tiene un director para la Atención Integral de la Lucha Contra las Drogas, Eduardo Díaz Uribe.

Lo que sí no tiene el Gobierno, ni se planteó en los acuerdos negociados en La Habana, son ayudas para los traficantes de coca como lo mencionó Londoño.

En cuanto a las ayudas para las familias que tienen cultivos de uso ilícito (cultivadores y raspachines) Díaz habló con Colombiacheck y sostuvo que más allá de entrar en una confrontación con el exministro Londoño lo más importante es exponer los hechos.

Según él, desde el 27 de enero el Gobierno Nacional y las Farc iniciaron el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, en el que se fijaron montos específicos de dinero con los que se va a garantizar el ingreso a los cultivadores y raspachines que dejen la ilegalidad. Todo en relación con el punto cuarto del Acuerdo Final denominado Solución al Problema de las Drogas Ilícitas.

Este programa es preciso en su oferta: Las familias que dejen los cultivos ilícitos y se acojan a los planes de implementación del Gobierno tendrán incentivos económicos. Claro está, el beneficio solo aplica para aquellas familias que hayan sembrado antes del 10 de julio de 2016. ¿Cómo establecer cuándo se sembró?, es una pregunta difícil de responder según reveló el portal Razón Pública.

Las familias que ingresen al programa recibirán un beneficio económico durante el primer año de $1 millón mensual, suma que será entregada hasta por 12 meses. Durante ese mismo primer año y por una sola vez, podrían recibir $1.8 millones por familia para un proyecto que garantice la “seguridad alimentaria de manera inmediata”. También durante el primer año podrán acceder a $9 millones más para un proyecto de ingreso rápido. En plata blanca, y obviamente cumpliendo todos los requisitos para acceder al programa, las familias que siembren o raspen coca podrían recibir ese primer año un monto máximo de $22.8 millones.

El segundo año el plan del Gobierno se enfoca en seguir apoyando el regreso a la legalidad de las familias de cultivadores o raspachines de coca. El acuerdo ofrece $10 millones de pesos más para un proyecto productivo y la posibilidad de una línea de crédito especial. Adicional, podrían tener acceso a un programa de alimentación escolar, otro para la tercera edad y, un bonus extra: la posibilidad de formalizar sus tierras.

Si cada familia campesina cumple con los requisitos del Programa podrían obtener ingresos de parte del Estado por valor de $32.8 millones durante dos años, es decir, tendrían ingresos de $15 dólares diarios en promedio, cifra mucho mayor que la que conseguían los campesinos vinculados a las siembras ilícitas en julio de 2016, el cual se situaba en $1.2 dólares diarios en promedio, según datos del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos, Simci.

En síntesis, Londoño falta a la verdad al manifestar que nadie ha dicho “cómo se garantizará a los cultivadores, raspachines y traficantes de la coca, un ingreso siquiera remotamente parecido al que hoy tienen”. Ya alguien dijo y mostró el cómo y el cuánto de los planes de sustitución.

Además, Rafael Pardo, alto consejero para el Posconflicto, anunció que el presupuesto inicial del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, será de un billón de pesos. Eduardo Díaz aclaró a Colombiacheck que desde el 27 de enero empezó a andar el plan, es decir, fue de público conocimiento tres días antes de la columna de Fernando Londoño.

La frase de Londoño no es del todo falsa porque aunque sí hay planes para beneficiar a cultivadores y raspachines no hay planes para beneficiar a traficantes de coca como él lo plantea. Colombiacheck buscó al exministro para saber de dónde sacó ese dato y por qué considera que se le deben garantizar ingresos a los traficantes de coca, pero no fue posible comunicarse con él.

La existencia del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, no asegura en sí mismo el éxito de esta política que tantas veces se ha intentado en Colombia, echando mano a varios modelos. Es necesario esperar a ver cómo funciona y qué tantos ajustes será necesario hacerle en el terreno.

Por el momento dos pesos pesados del tema de los cultivos ilícitos, Juan Carlos Garzón Vergara y Julián Wilches, han formulado serias dudas en cuanto al funcionamiento del proyecto del plan de sustitución de cultivos.

Los investigadores por medio del artículo publicado en Razón Pública: “Dudas y retos de la sustitución de cultivos después del Acuerdo”, sostienen que no es práctico haber dicho que los beneficios solo serán para los que sembraron antes del 10 de julio de 2016 porque “es imposible” establecer cuando las familias sembraron la coca, queda a criterio de esas familias, dicen los investigadores.

Otros de los problemas que señalan es que habrían zonas en que se terminaría solo favoreciendo a familias que sembraron el cultivo de uso ilícito por encima de las que se abstuvieron, criticaron el cómo y por qué el Gobierno llegó una meta de 50.000 hectáreas para sustituir, si el tiempo es suficiente (180 días), entre otros cuestionamientos.

Es cierto que hay un plan concreto para sustituir cultivos de uso ilícito. Pero el meollo del asunto está en ver si después de múltiples intentos fallidos por parte del Estado colombiano, esta vez sí se logran resultados positivos y constantes en el tiempo.

Por ahora ya empezaron los problemas. En Putumayo, el segundo departamento con más cultivos de coca en el país, un buen número de organizaciones sociales no se sometieron a lo pactado en el Acuerdo.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 12 Agosto 2016

Rafael Pardo, un ministro engañado con cifras de su propio Gobierno

Por Óscar Felipe Agudelo B.

"La mitad del cacao que hay en Colombia es por programas de sustitución, el 30% del caucho que hay en este momento en producción es por programas de sustitución y una cuarta parte (25%) de palma también". Colombiacheck consultó con cada gremio y encontró que lo que dijo el Ministro del Posconflicto no corresponde con el número real de hectáreas sembradas de cada sector.

Con el informe de julio de 2016 de la Unodc, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, gran parte de la opinión pública se alarmó por el aumento de los cultivos de hoja de coca en 2015 y por el hecho de que en solo el municipio de Tumaco se concentra el 17% de la coca del país, entre otros datos que prendieron el debate sobre la efectividad de la política antidrogas de Colombia.

El reporte de la Unodc parece confirmar la tesis, un tanto confusa, del procurador Alejandro Ordóñez respecto a que estamos Nadando en Coca y sobre todo la tendencia al alza en los cultivos de coca que ya había señalado la Embajada Norteamericana por medio de su informe “Coca in the Andes”.

En ese contexto Blu Radio entrevistó el pasado 11 de julio a Rafael Pardo, ministro del Posconflicto, quien sin vacilaciones habló de su preocupación por el tema de Tumaco, Nariño (Entre la guerra y la coca), y del plan piloto que se realiza en el municipio de Briceño, Antioquia, para sustituir cultivos ilícitos, entre otros asuntos.

En diez minutos se puede decir mucho, pero hubo una afirmación que a Colombiacheck le llamó la atención y por eso la verificó.

“La mitad del cacao que hay en Colombia es por programas de sustitución, el 30% del caucho que hay en este momento en producción es por programas de sustitución y una cuarta parte (25%) de palma también”, sostuvo el ministro del Posconflicto.

Este medio buscó al alto funcionario para conocer la fuente de esa afirmación y su oficina de comunicaciones explicó que se basó en el Reporte de Drogas de Colombia 2015 que en efecto, tal y como lo manifestó el Ministro, explica como el 54% de los cultivos de cacao, el 40% de los de caucho y el 25% de los de palma que hay en Colombia, corresponden a programas de sustitución de cultivos ilícitos.

Lo primero que notamos en su respuesta es que Pardo fue impreciso en cuanto a la cifra del caucho pues la que informó dista 10 puntos porcentuales de la que está en el reporte. Sin embargo su imprecisión es menor en comparación con la disparidad de la cifras que encontramos al pedir la misma información a los gremios relacionados.

¿Podemos creerle a la fuente de Pardo?

El gran inconveniente que Colombiacheck encontró en este caso es que la información citada por el Ministro, que proviene del Minjusticia, no corresponde a la realidad reportada por Fedecacao, Fedepalma y la Confederación Cauchera Colombiana.

Según información de esos tres gremios, en Colombia hubo muchas más hectáreas de cacao, palma y caucho de las que Minjusticia expusó en su informe y de las que Pardo comentó en su entrevista radial.

Por ejemplo, Fedecacao reportó 160.276 hectáreas sembradas en 2014, lo cual significa que las 58.886 hectáreas que según Minjusticia resultan de los programas de sustitución de cultivos ilícitos, no corresponden al 54% sino solo al 36.7%, una diferencia superior a 17 puntos porcentuales en detrimento de la participación de esta iniciativa gubernamental en el total del área sembrada con cacao ese año en Colombia.

Para el caso del caucho, el portal de la Confederación Cauchera de Colombia reporta 52.221 hectáreas sembradas, lo que quiere decir que las 11.947 hectáreas que registra el informe del Minjusticia, representan apenas el 22.8% del área sembrada ese año en Colombia y no el 40% como erróneamente dice el informe.

Por el lado del sector palmero la diferencia es aún mucho mayor. Según la información que entregó Fedepalma en 2014 Colombia tenía sembradas 450.131 hectáreas en total, así que las 79.845 hectáreas reportadas por Minjusticia son tan solo el 17.7% del área sembrada en el país y no el 25% como se anota en el informe del Minjusticia sobre el que el ministro Pardo basó su intervención radial.

Es importante aclarar que Minjusticia para este tipo de informes lo que hace es recopilar información. Para el reporte de Drogas de Colombia 2015, en cuanto a las estadísticas de cacao, caucho y palma tuvieron como fuentes a la Unidad Administrativa de Consolidación Territorial, Uact, (que ahora es la Dirección de Gestión Territorial de Prosperidad Social) y el Informe de Monitoreo de Cultivos Ilícitos, 2014.

La disparidad de cifras y datos estadísticos entre Minjusticia y los gremios, terminó jugando una mala pasada al ministro Pardo, quien deberá pensarlo dos veces antes de divulgar información que recopilan otras dependencias del Gobierno.

Colombiacheck buscó a Eduardo Díaz Uribe, quien maneja la sustitución de cultivos ilícitos en el Departamento de la Prosperidad Social, para obtener una explicación de la disparidad en las cifras de hectáreas sembradas pero una funcionaria de su equipo de prensa nos manifestó que estaba muy ocupado. Desde el 3 de agosto su oficina de comunicaciones conoció que Colombiacheck preparaba este chequeo pero no contribuyeron con una información oportuna. Nos contactaron con un asesor de Desarrollo Territorial y Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito pero éste no pudo resolver los interrogantes de fondo.

Por otra parte, este medio buscó información en el Ministerio de Agricultura para conocer si ellos tenían registros de cuántas hectáreas de cacao, caucho y palma hay en el país por temas de sustitución de cultivos y por producción en general pero pese a haber hecho la solicitud desde el 3 de agosto hasta la fecha de esta publicación no se obtivo respuesta.

Minagricultura no pudo ayudar a esclarecer por qué una fuente con tantas responsabilidades como las que tiene el Ministerio de Justicia al momento de informar sobre las estadísticas de delitos de alto impacto, falló en este caso e indujo al error al Ministro del Posconflicto, un hecho que terminó generando un efecto domino, es decir, un engaño masivo a los colombianos transmitido en vivo y en directo por los medios de comunicación que no contrastaron las cifras.