Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Lunes, 18 Mayo 2020

La ‘abeja asiática’ no ha llegado a las zonas rurales de Colombia

Por Laura Castaño Giraldo

El insecto no es una abeja y en América solo se le ha visto en dos países: Canadá y Estados Unidos.

En un grupo de Facebook llamado Publicidad-Neiva difundieron la siguiente imagen:

Según la publicación, se trata de una “abeja asiática” que supuestamente fue hallada en una zona rural cuyo nombre no especificaron. Varias personas reclamaron en los comentarios que era una “imagen copiada de Google” utilizada para “generar pánico”. 

En Colombiacheck hicimos una búsqueda inversa en Yandex, TinEye y Google para rastrear el origen de la imagen y encontramos que empezó a rondar por la web en octubre de 2013 con motivo de la muerte de 42 personas en China por la picadura de este insecto.

¿Abeja o avispón?

El origen de la foto no fue nuestro único hallazgo: resulta que el animal que aparece en ella no es una abeja sino un avispón que se conoce popularmente como avispón asiático gigante, avispón asesino o, por su nombre científico, vespa mandarinia. 

En este video, NatGeoWild explica algunos rasgos particulares de este insecto, que ha causado plagas en varias partes del mundo, como, por ejemplo, que habita en el continente asiático, desde India hasta Japón. También que produce una neurotoxina capaz de “apagar” el sistema nervioso de un humano con la dosis suficiente y que un solo individuo puede matar a 300 abejas en una hora. 

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) afirma en este documento que esta es “la especie de avispa más grande del mundo”, pues obreras y reinas pueden llegar a medir entre 2,5 cm y 5 cm aproximadamente. El Centro de Biociencia Agrícola Internacional (Centre for Agricultural Bioscience International, CABI) explica que “se alimenta de insectos y es una amenaza para las colmenas de abejas”. Esta especie las decapita y con su cuerpo alimenta a sus crías. 

Fuente: https://bit.ly/2X9VrGW
Vespa mandarinia macho. Japón. Noviembre de 2017
©Yasunori Koide (Tarabagani)/via wikipedia - CC BY-SA 4.0

Fernando Barrera Marulanda, médico veterinario-zootecnista y presidente de la Asociación de Apicultores de Manizales, dijo que estos avispones “se multiplican rápidamente porque tienen aproximadamente 200 reinas, es decir, 200 avisperos”.   Eso es una dificultad significativa para combatirlos, además de que sus nidos los hacen “bajo tierra o en partes muy altas de los árboles”. 

Gravedad de su presencia

Hay dos consideraciones que ilustran los efectos de la presencia de estos especímenes en un territorio:

La primera es que atacan a las abejas y una reducción en su población tendría consecuencias graves. “La ausencia de abejas y otros polinizadores eliminaría el café, las manzanas, las almendras, los tomates y el cacao, por nombrar solo algunos de los cultivos que dependen de la polinización”, dijo en 2019 José Graziano Da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (ONUAA).

Pero no solo eso, la industria de la apicultura se iría a pique, como lo expresó Barrera Marulanda. “Tenemos que sufrir las fumigaciones y con estas vespas se haría un doble efecto sobre la apicultura”, añadió. 

La segunda tiene que ver con la salud humana y la seguridad. Los trajes que utilizan los apicultores no sirven para protegerse de las picaduras de los avispones gigantes asiáticos, ya que su aguijón tiene un tamaño superior al de las abejas. Además, un piquete de estos insectos podría causar la muerte. Según National Geographic Latinoamérica, “en Japón, los avispones gigantes causan entre 30 y 50 muertes por año”, aunque esto ocurre más por la reacción alérgica al veneno que por la toxicidad del mismo. 

¿Por qué se habla ahora del avispón asesino?

En agosto de 2019 se reportó, por primera vez, la presencia de esta especie asiática en Norteamérica. Sin embargo, se desconoce la forma como llegó al continente, que al parecer pudo ser por medio de buques, contenedores o carga marítima. Apareció en British Columbia, Canadá, según informa el gobierno local.

Luego, el Departamento de Agricultura del Estado de Washington (Washington State Department of Agriculture, WSDA) informó que en diciembre de 2019 recibió y verificó dos reportes del avispón asiático gigante en la ciudad de Blaine, que queda en la frontera con Canadá.

Tras ver estas noticias, el pánico y los rumores empezaron a esparcirse por redes sociales porque con esto Estados Unidos no solo es el país que, hasta la fecha de publicación de este chequeo, posee mayor número de casos confirmados de COVID-19, según informes del Coronavirus Resource Center de la Universidad Johns Hopkins, sino uno de los primeros países de América en recibir la visita del avispón asesino. 

Además, el tema volvió a tener protagonismo en las pantallas debido a la noticia de la muerte de Daniel García, un hombre de 54 años que fue picado por avispas asiáticas o velutinas en Santiago de Compostela, España. Sobre esto hay que hacer una precisión que algunos medios de comunicación y personas que difundieron la noticia no tuvieron en cuenta: la muerte del señor García sí tuvo como causa la picadura de un avispón asiático (vespa velutina), como lo informa La Voz de Galicia, pero no del avispón asiático gigante (vespa mandarinia) que estamos discutiendo en este artículo. 

En Colombia

El 15 de mayo de 2020, el ICA emitió una alerta temprana fitosanitaria por el reporte de la presencia del avispón asiático gigante en Norteamérica. Pero, hasta ahora, no hay noticias sobre la llegada de esta especie a territorio colombiano. 

Fabio Diazgranados, presidente de la Federación Colombiana de Apicultores y Criadores de Abejas, le explicó a El Heraldo que "en desplazamiento natural podría tardar décadas en llegar. El riesgo es que llegue rápidamente en algún buque carguero procedente de China o Japón". Este es un temor que comparte Fernando Barrera, pues “con una sola vespa de estas que llegue fecundada, se multiplicaría rápidamente”. En sus palabras: “no estamos preparados para sufrir un ataque de este tipo”. 

De todos modos, el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, a través de su línea de Colecciones Biológicas-Entomología, desarrolló una modelación de distribución de la especie de los avispones gigantes asiáticos, que concluyó que “con los registros de presencia del avispón en Asia, obtenidos del Global Biodiversity Information Facility, GBIF, y las 19 variables bioclimáticas de WorldClim (Centro Clima), en Colombia no se encuentran climas idóneos para que la especie pueda establecerse”. 


En Colombiacheck concluimos, entonces, que es falso que el insecto de la imagen que se compartió en Facebook sea una “abeja asiática” que llegó a las zonas rurales del país. En realidad, se trata de un avispón asiático gigante que ni siquiera ha pasado por Sudamérica.

 

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Miércoles, 03 Julio 2019

El sector panelero sufre crisis de precios, pero estos varían en las regiones del país

Por Sania Salazar

El gremio panelero protesta en Colombia por los bajos precios del producto, pero no se puede hablar de tarifas fijas de producción y de venta, pues estas varían según la zona del país y de la calidad.

En un video publicado en Facebook el ingeniero agrónomo Hugo Rosas Romero, quien aparece en la grabación como Director Administrativo de Mercadeo en la Gobernación de Boyacá, asegura que producir un kilo de panela le vale más de 2.400 pesos a un productor, mientras que en el mercado ese kilo se vende a 1.200 pesos. En el video se anuncia el paro que el sector panelero convocó para el 28 de junio por los bajos precios del producto.

Colombiacheck califica la afirmación como cuestionable, pues si bien hay una evidente crisis de los precios de la panela en el país que confirman los productores y Fedepanela, la agremiación panelera, los precios del producto dependen de la región y de la calidad.

Colombiacheck llamó a la Gobernación de Boyacá, donde informaron que Rosas Romero ya no trabaja allí, también intentó contactarlo a través de Facebook y Twitter, pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta. 

Carlos Guerrero, Director comercial de Fedepanela, le explicó a Colombiacheck que los costos de la panela dependen de la región, pero que en promedio en las zonas campesinas el costo de producción está alrededor de los dos mil pesos y que a las empresas formalmente constituidas, que cumplen con todos los parámetros de ley, la producción de un kilo les cuesta alrededor de 2.400, 2.500 pesos.

“Hoy los precios de mayoristas en el mercado están en el orden  de 1.300, 1.400 pesos y, claramente, la gente está perdiendo, un 60% de los costos del cultivo son de mano de obra en el proceso de cultivo, transformación y producción”, indicó Guerrero.

El director comercial de Fedepanela explicó también que los costos de venta de la panela normalmente son un 10% más cuando se hace a intermediarios locales, es decir, cuando un productor saca su panela para vender en los mismos mercados regionales, y que los costos comerciales para llegar a las cadenas y a los supermercados están en el orden del 30% al 70%, dependiendo de promociones, logística comercial, en los que hay que tener en cuenta procesos de de clasificación, selección y empaque y promociones comerciales.

Un estudio sectorial del mercado de panela en el Huila muestra que en esa zona del país en febrero de 2016 el precio de venta fue de $1.573/Kg, en promedio y en enero de 2017 alcanzó los $3.310/Kg, con un incremento promedio/mes de $167,48/Kg. Además, que el promedio global de los precios de venta fue de $2.320 por mes. 


Los productores

A Mario Arroyave, productor de panela en Neira, Caldas, una paca de panela, que contiene 24 kilos, le cuesta 47.000 pesos y la vende al público en su negocio Granero Central, en la plaza de Neira, a 50 mil pesos, lo que quiere decir que solo le gana tres mil pesos. El kilo de panela le vale 2.000 pesos y lo vende a 2.300, es decir, vendiendo al menudeo, le gana un poco más.

Arroyave explica que el precio de la panela también depende de la calidad, en su negocio, vende panela  de 2.000 pesos el kilo y de 2.300.

Para él, el bajo nivel de los precios se debe a que hay mucha producción.

Aunque Arroyave no recuerda un precio más bajo en los 10 años que lleva comercializando panela, no ha pensado en dejar de venderla “porque es un producto de primera necesidad”, concluye.

Guillermo García lleva 20 años produciendo panela en la finca La Rondalla, en la vereda Tareas, entre los municipios caldenses de Aranzazu y Neira. De costos de producción prefiere ni hablar porque asegura que está perdiendo plata, pero dice que vende la paca de panela, (de 24 kilos), a 45.000 o 46.000 pesos (1.916 pesos cada kilo). Lo que sí dice García es que la mano de obra es muy costosa, pues necesita entre seis y siete trabajadores para cortar la caña y en el momento de la molienda, que hacen cada 15 días, necesita dos personas más. Cada uno de esos trabajadores le cuestan entre 250.000 y 280.000 al mes. Es decir, esos 9 trabajadores le cuestan alrededor de 2.250.000 pesos al mes.

García vende alrededor de 140 pacas mensualmente y dice que la vende así sea a barata porque tiene que pagarle a los trabajadores y que como la caña no está dando plata y su finca no produce nada más, está pensando en despedir a los trabajadores. 

Para García los precios bajos se deben a las panelas baratas y de mala calidad que llegan de otros departamentos como el Valle del Cauca. Recuerda que hace unos cinco años vendía cada paca a 90 mil pesos. “Nadie frena eso, nos ayudaría mucho tener estabilidad en los precios”, concluye.


Tomado de un estudio de Fedepanela

 

Esta gráfica, de un documento de Fedepanela, muestra la inestabilidad de los precios de la que hablan los productores de Neira.