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Sábado, 26 Octubre 2019

La llegada de migrantes venezolanos a Ibagué no es una de las causas del aumento del desempleo de la ciudad

Por José Reinaldo Morera Molina

Una emisora les dijo a los candidatos de la alcaldía de esa ciudad que uno de los factores del desempleo es la llegada de venezolanos para preguntarles qué harían al respecto, pero esta afirmación va en contra de los datos disponibles.

La semana pasada BluRadio publicó un video en el que se les realizaban algunas preguntas a candidatos a la alcaldía de Ibagué, como parte de su sección “Los Candidatos Responden”. En el preámbulo de una de las preguntas se afirmaba lo siguiente:

“Según el último informe del Dane, con una tasa de desempleo del 14,2 por ciento, Ibagué es la sexta ciudad del país con mayor índice de desempleo. Uno de los factores es la migración de venezolanos que están desplazando la mano de obra de los ibaguereños y por este motivo ha aumentado el trabajo informal”.

Si bien es cierto que la ciudad posee una tasa de empleo del 14,2, no es la sexta ciudad con mayor índice de desempleo. El último boletín técnico del Dane posiciona a la ciudad en la séptima posición. En orden son: Quibdó, Cúcuta, Valledupar, Riohacha, Armenia, Florencia e Ibagué. Además, en ese boletín no se menciona ningún indicador que relacione a la migración venezolana con el desempleo.  

Según Carlos Eduardo Barrios Vásquez, asistente técnico del programa Ibagué Como Vamos, para determinar qué tan cierta es esta afirmación, es necesario comparar la tasa global de participación (TGP), la tasa de ocupación (TO) y la tasa de desempleo (TD) de la ciudad entre el periodo de 2015, año en el que incrementó la migración venezolana de manera significativa, a 2019. Estos datos hacen parte de las estadísticas del mercado laboral del Dane

La migración de población venezolana debería significar un aumento de las personas que están dispuestas a trabajar en Ibagué, asegura Barrios, sin embargo, en 4 años la tasa global de participación (TGP) pasó del 70,1% (2015) al 62,1% (2019). Eso significa que la gente que quiere y puede trabajar en Ibagué viene cayendo, no aumentando como se pensaba. La tasa de ocupación (TO) es el indicador de la capacidad que tiene el territorio para absorber mano de obra. Esta ha bajado del 61,9% al 52,5% en este mismo periodo de tiempo. Eso significa que la razón por la que las personas están dejando de trabajar en Ibagué es porque se están destruyendo puestos de trabajo, no por la llegada de población venezolana a la ciudad. 

Ahora bien, la cantidad de ciudadanos venezolanos que han llegado a Ibagué es de 3.805, de acuerdo con los datos de Migración Colombia. De estos, el 67,2% están incluidos en el indicador de tasa de ocupación según el módulo de migración del Dane. Además, la proporción de la población con una ocupación informal en la ciudad en el 2016 fue del 58,1%, en lo que va corrido del 2019 esta cifra es del 52,8%. 

La informalidad es un escenario en el que probablemente la mano de obra venezolana podría reemplazar a la ibaguereña dado a las condiciones en la que se establece, dice Barrios, pero sus porcentajes vienen cayendo. Entonces no hay razón para creer que se está empleando más población venezolana en condición de informalidad, por lo cual, no se puede atribuir a la llegada masiva de migrantes venezolanos un aumento de la informalidad o del desempleo. 

RedCheq
Viernes, 23 Agosto 2019

Alcalde de Pereira, Juan Pablo Gallo, no interviene en política por vallas

Por La Cola de Rata

Varios en Pereira se preguntan si el Partido Liberal está rompiendo las reglas electorales con unas vallas, pero encontramos que este no es el caso.

Un gran revuelo en redes sociales han causado las vallas publicitarias con las que el Partido Liberal lanzó la campaña de Carlos Maya a la alcaldía de Pereira. En las principales vías de la ciudad han aparecido vallas que aluden al primer apellido del alcalde vigente, Juan Pablo Gallo, miembro del Partido Liberal, asociándolo con la campaña del candidato Carlos Maya, también miembro de esa colectividad.

Juan Pablo Gallo ganó la alcaldía de Pereira presentándose como el candidato que traería el cambio y la renovación a la ciudad tras dos períodos consecutivos del Partido de la U; su eslogan de gobierno ha sido “estamos cambiando”. Gallo goza de una alta popularidad ante la opinión pública local, con favorabilidad superior al 70 por ciento, según la encuestadora Cifras y Conceptos, favorabilidad que lo ubica desde hace meses entre los cinco mejores alcaldes del país. 

Además, Gallo fue finalista del premio “Mejores Gobernantes en la Superación de la Pobreza”. Por ello, varios candidatos a todas las instituciones municipales y departamentales (alcaldía, gobernación, asamblea y concejo) han intentado aprovecharse de su imagen pública de cara a las próximas elecciones. 

Colombiacheck hizo un recorrido por las principales avenidas de la ciudad y comprobó que, en efecto, varios candidatos han utilizado el nombre y los eslóganes del alcalde vigente para sus propias campañas. 

El exgobernador de Risaralda, Carlos Alberto Botero, ahora aspirante a la alcaldía, aparece en una gran valla sobre la Avenida de las Américas donde puede leerse esta frase: “Otro Gallo cantará”; en la misma avenida se ve otra valla de Mauricio Salazar, también candidato por firmas a la Alcaldía, quien se apropia del eslogan del cambio con el lema “Sigamos cambiando”. Por otra parte, las vallas de la campaña del liberal Carlos Maya ha utilizado el eslogan “Más cambio, más Gallo, Maya es más”.

El periodista Mauricio Gómez Buriticá publicó el 3 de agosto en Twitter la fotografía de una de estas vallas publicitarias con el siguiente mensaje: “En la Avenida Las América (sic), sentido Cuba – Terminal, conté más de diez vallas como esta. Y pregunto, ¿no es participación en política por parte del Alcalde?”.

Captura de pantalla

Inmediatamente hubo reacciones en Twitter y Facebook, donde varios ciudadanos publicaron fotografías de las vallas y acusaron al mandatario de intervenir en la campaña favoreciendo un candidato en particular.

Carlos Maya trabajó en la alcaldía de Juan Pablo Gallo durante tres años como secretario de Hacienda hasta agosto de 2018, cuando renunció para no resultar inhabilitado de cara a la aspiración actual. Juan Pablo Gallo y Carlos Maya pertenecen a la misma colectividad y han tenido una cercanía evidente que se remonta a los inicios en la política del primero. 

Maya ha planteado su campaña como el sucesor o continuador de los proyectos de Juan Pablo Gallo, no obstante, es cuestionable la afirmación que el alcalde incurrió en participación en política sólo porque su apellido coincide con el de las vallas. 

La ley 996 de 2005 o Ley de Garantías no prohíbe expresamente el uso de nombres, eslóganes o apellidos determinados en las campañas, simplemente establece que los empleados del Estado no pueden “difundir propaganda electoral a favor o en contra de cualquier partido, agrupación o movimiento político, a través de publicaciones, estaciones oficiales de televisión y de radio o imprenta pública”.

El equipo de RedCheq consultó el caso con Fabián Hernández, de la Misión de Observación Electoral, quien afirmó que el uso del apellido en las vallas no constituye en sí mismo una falta a la ley: “comprobar que eso es una intromisión del alcalde es muy difícil o que algún recurso público fue destinado a la campaña” explicó, afirmando que también puede darse el caso contrario: campañas que se realizan atacando el nombre y los resultados de los mandatarios, lo que es perfectamente lícito. “Acá el problema sustancial del favorecimiento es cuando se usan recursos públicos o cuando abiertamente un alcalde hace campaña por el otro” concluyó Hernández “pero es muy difícil asegurar, en este caso, que eso sea intervención en política”.

En otras palabras, para existir la intervención en política en este caso particular tendría que demostrarse que el alcalde Juan Pablo Gallo está haciendo declaraciones públicas a favor de una campaña en específico, o que fue él quién pagó y ordenó la instalación de las vallas con recursos del municipio. 

Sobre el asunto el candidato Carlos Maya respondió a RedCheq el 13 de agosto, durante la presentación de su equipo de campaña: “quiero recordar que el Centro Democrático siempre ha utilizado el apellido de Uribe para hacer su campaña electoral, para la presidencia, para la Cámara, para el Senado, para las corporaciones públicas y para las alcaldías en todo el país. Nosotros estamos haciendo referencia a un alcalde que nos sentimos orgullosos (…) Eso no está prohibido y está por el contrario permitido hacer campaña electoral en función de los buenos resultados de un gobierno”. 

RedCheq