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Lunes, 26 Marzo 2018

Las cifras de la violencia contra la mujer

Por Ana María Saavedra

Dos electos representantes a la Cámara por Bogotá se comprometieron a combatir la violencia contra la mujer. Para enfatizar sus promesas citaron cifras de homicidios, abuso sexual y maltrato intrafamiliar.

La lucha por la violencia contra la mujer fue una de las promesas de las campañas de los candidatos a la Cámara de Representantes por Bogotá: Samuel Hoyos, del Centro Democrático y José Daniel López, de Cambio Radical, quienes hablaron del tema este mes que se conmemora el Día de la Mujer.

Hoyos aseguró, en twitter, “en nuestro país cada tres días una mujer es asesinada a manos de su pareja o expareja. Tan solo en Bogotá el año pasado hubo 15.000 casos de violencia contra las mujeres”.

 

 

Y López, en un video de su campaña publicado por Bluradio, señaló que “en Bogotá cada tercer día una mujer es asesinada. Cada ocho horas una es víctima de violencia sexual y tres mujeres por hora son víctimas de violencia intrafamiliar”.

Al verificar en el Observatorio de Violencia de Medicina Legal las cifras dadas por los congresistas electos, encontramos que los datos relacionados con los homicidios sí son correctos, pero los otros cálculos están errados. Las frases de ambos candidatos son Ligeras.

Hoyos aseguró que el cálculo de que “en nuestro país cada tres días una mujer es asesinada a manos de su pareja o expareja” es información que dijo el presidente Santos. Y nos remitió a una noticia de EFE, publicada por el diario El Colombiano, el 25 de noviembre del año pasado.

Ese día, el portal de la presidencia también reportó las declaraciones de Santos en la instalación del puesto de mando unificado para prevenir la violencia contra la mujer. “Tenemos aquí en Colombia una mujer asesinada cada tres días. Según los reportes, cada día se producen 55 casos de violencia sexual contra las mujeres”, dijo el presidente.

En todo el país, en el 2016, 128 mujeres fueron asesinadas por sus parejas y en 2017, la cifra fue de 139.

Colombiacheck le pidió a dos analistas que realizaran los cálculos para comparar las cuentas de los dos congresistas electos.

Katherine Aguirre, economista con maestría en estudios de desarrollo e investigadora del Instituto Igarapé, realizó la cuenta y coincidió en la cifra dada por Hoyos.

Para hacer estos cálculos, explicó Aguirre, 128 se divide en 365 días, lo que da 0,35. Con esta proporción, se estima que aproximadamente en tres días muere una mujer a manos de su pareja. El mismo cálculo lo hizo para el 2017 y arrojó igual resultado.

Álvaro José Pretel, economista con maestría en economía aplicada y coordinador del Observatorio de la Violencia en Cali, llegó a la misma conclusión, usando la fórmula de dividir 365/128, lo que le dió 2,8. Esto quiere decir una mujer cada tres días. Igual cálculo se hizo con la cifra de 2017, que dio 2,62 (lo que estadísticamente se redondea a 3).

En cuanto a los 15.000 casos de violencia contra las mujeres en Bogotá, Hoyos no contestó cuál fue la fuente para esta cifra. En este punto, verificamos las cifras de 2017 con Medicina Legal, que reportó 110 mujeres asesinadas, 3.511 víctimas de abuso y 14.181 de violencia intrafamiliar (incluye de pareja y de familiares) en la capital del país. Al sumarlos todos la cifra es de 17.802, superior en 2.802 casos a la dada por el hoy congresista electo.

También se verificaron los datos de 2016, que sumaron 18.341.

 

Una mujer, asesinada cada tercer día

Entre tanto, López nos dijo que sus cifras provenían de Medicina Legal y nos remitió su propuesta para erradicar la violencia contra la mujer. En este documento, incluye gráficos de homicidios de mujeres, abuso sexual y violencia de pareja.

“Para el caso de Bogotá D.C., en términos de homicidios de mujeres, en el año 2016 se asesinó 1 mujer cada 3,34 días”, se indicó en el documento.

López también envió “una alerta por el enorme subregistro que acompañan estas cifras. No tanto en materia de homicidios, pero sí de violencia intrafamiliar y sexual. La discusión sobre las cifras reales va a ser siempre una discusión parcial, pues pareciera ser que un número muy importante de casos nunca son denunciados y, por ende, no tenemos un conocimiento de la verdadera dimensión del fenómeno”.

Prettel y Aguirre realizaron una vez más los cálculos con las cifras del informe de Medicina Legal para el 2016. Ese año en Bogotá fueron asesinadas 109 mujeres.

Entonces, por un lado, se dividieron los 109 casos entre 365 días y esto dio 0,298. Esto da una proporción de una mujer asesinada cada tres días.

En el segundo método al dividir 365/109 da los 3,34. Entonces, la afirmación de López es correcta.

El problema de la afirmación de López son los números de la violencia sexual y de la intrafamiliar. Aunque en su documento, asegura que en 2016 se presentaron en Bogotá D.C. cerca de 10 casos diarios de violencia sexual -lo que daría un caso cada tres horas--, él en su trino aseguró que “cada ocho horas una mujer es víctima de violencia sexual”.

Además, las cifras que maneja de violencia de pareja, en las cuales cita como fuente a Medicina Legal, no coinciden con los datos del Observatorio y de Forensis 2016.

Mientras López, en su documento, indicó que en 2016 se presentaron 3.518 casos de violencia intrafamiliar (nos aclaró que se refiere a la de pareja), Medicina Legal contabiliza 10.734.

Por un lado, al hacer el cálculo de la cifra del congresista electo, no concuerda con su propia afirmación, pues aseguró que cada hora tres mujeres son víctimas de violencia intrafamiliar en Bogotá. Con los 3.518 casos, el cálculo daría una mujer cada dos o tres horas horas, en promedio.

Y en las cifras reales de Medicina Legal, al hacer el mismo cálculo de dividir 8760 (horas en un año) por los 10.734 casos, el promedio es de una mujer, víctima de violencia de pareja, cada hora.

Puede ingresar aquí a ver la tabla con las cifras.

Una cifras que preocupan

Aparte de las imprecisiones de las cifras de la violencia contra la mujer, lo que sí es cierto es que este es un flagelo que afecta al país. El propio Director Nacional del Instituto de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, aseguró que “el feminicidio en todo el país se detecta con más facilidad ahora; pero hay una crisis de valores que se refleja en el irrespeto a la mujer, a los niños. No es gratuito ver cómo la violencia intrafamiliar ha aumentado y se ha convertido en caldo de cultivo para las demás formas de violencia”.

Los homicidios de mujeres, cometidos por sus parejas o exparejas, son considerados feminicidios. Según la Ley 1761, llamada Rosa Elvira Cely, el término abarca también el asesinato de mujeres, por su condición de mujer o por motivos de su identidad género o para ejercer sobre su cuerpo actos de instrumentalización de género o sexual.

Frente a este tema, la también electa representante a la cámara por Bogotá, María José Pizarro, aseguró que en Colombia el 90 % de los feminicidios quedaba impune.

Colombiacheck verificó en esa ocasión la afirmación y la encontró Aproximada. Este es el chequeo.

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Lunes, 23 Abril 2018

Los vacíos y polémicas de la educación gratuita de Petro

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En el país en varios municipios ya existe la educación gratuita que propone el candidato por la Colombia Humana. Colombiacheck indagó sobre su propuesta y encontró que su iniciativa implica aumentar impuestos y recortar el gasto militar para conseguir los recursos para que haya gratuidad en las universidades públicas.

Una de las propuestas más repetidas por Gustavo Petro a lo largo de la campaña presidencial es su oferta de educación pública gratuita. Lo ha dicho en Twitter, en la plaza pública y recientemente en los debates presidenciales.

La visión de Petro sobre la educación tuvo su momento álgido la semana pasada en una manifestación pública en Piedecuesta, Santander, en donde aseguró que 300.000 jóvenes no pueden ingresar a la universidad. Para el candidato entre las personas que no pueden seguir una carrera universitaria “unas terminan en el embarazo, empobrecidas; otros terminan huyendo del país, terminan en los ejércitos privados del narcotráfico, o buscando un puesto en la Policía o en el Ejército”.

Durante el debate de RCN y NTN24, frente a la pregunta sobre la educación Petro reiteró que “para que sea un derecho, la educación debe ser de calidad, pública y gratuita”.

El candidato, para justificar su oferta de educación superior gratuita, puso de ejemplo lo que hizo en la Universidad Distrital. “De acuerdo a mi experiencia como alcalde, porque lo intentamos hacer en la Universidad Distrital, donde logramos gratuidad total, nos vale 7 billones de pesos al año”.

Esto no es literalmente cierto porque esa Universidad aclara, en una carta enviada a Colombiacheck.com, que si bien es una de las instituciones de educación superior más baratas del mercado, los estudiantes sí tienen que pagar un monto que se calcula de acuerdo “con los datos socioeconómicos aportados por los aspirantes”.

Los rangos van desde la más baja del estrato 1 de $68.500 hasta el estrato 4 de $736.000.

Pero, más allá de su propuesta y de su polémica frase que generó el rechazo de los militares y policías retirados, el candidato no explica a sus seguidores y al país que la educación pública gratuita ya existe en buena parte del territorio colombiano y está consagrada en el artículo 67 de la Constitución Política.

En ese aparte se establece que “la educación será gratuita en las instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de derechos académicos a quienes puedan sufragarlos”.

El experto Alfredo Sarmiento, director de la Misión Calidad para la Equidad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), le explicó a Colombiacheck.com que la gratuidad ya funciona en el país desde el primer grado de preescolar hasta noveno grado, en todas los colegios públicos.

Es decir, para alcanzar su propuesta a Petro solo le faltaría extender la gratuidad a dos cursos más para que los estudiantes puedan graduarse de bachilleres (11 grado) sin costo, en todo el país.

A lo dicho por Petro, Sarmiento aclaró que en varias ciudades capitales, como Bogotá, Cali y Medellín, la educación pública gratuita ya cubre toda la primaria y el bachillerato, pero es cierto que en las medianas y pequeñas la totalidad de los grados no está cubierta porque “depende de los recursos otorgados por las gobernaciones a los municipios”, explicó el experto.

En este sentido, la propuesta de Petro también tiene vacíos. Uno de ellos es ¿cómo va a lograrlo? Al verificar su programa y consultar a su campaña, voceros del candidato respondieron por correo electrónico que su idea está enfocada en financiar la educación superior. “Se busca aumentar el presupuesto de 3,6 a 14 billones anuales”, se lee en el correo, una afirmación que el exalcalde de Bogotá ya había realizado a través de sus redes sociales.

 

 

Los recursos provendrían de la “eliminación de exenciones tributarias, reforma y redistribución del gasto público”.

Sin embargo, para lograrlo en Colombia, con el presupuesto actual, tendrían que subirse los impuestos, pues “el recaudo tributario (actual) de Colombia no da para eso”, agrega Sarmiento.

Según el informe de Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2018 presentado por la Ocde, el recaudo tributario de Colombia en 2016 fue del 19,8% del PIB; mientras el promedio de ingresos por impuestos en Latinoamérica es del 22,7%, y el de la Ocde, de 34,3 %. El IVA es el impuesto que más impulsa el recaudo en la región.

Ciertamente las propuestas de subir impuestos son bastante impopulares, y si bien Petro no lo ha mencionado, esta parecería la forma que tendría que implementar para alcanzar la gratuidad en la educación superior.

La otra fórmula

La propuesta de Petro tiene otra arista. La otra manera de financiar la educación superior gratuita, de acuerdo con lo dicho en el correo de la Colombia Humana, será a través de recortar el gasto a las Fuerzas Militares. “El gasto en FFMM se optimizará y se dedicará una porción a la inversión en educación”.

Según el Ministerio de Hacienda, el presupuesto general para 2016 fue de 215,9 billones de pesos. De ahí, el 18,6% (31 billones de pesos) fue destinado a la educación, el rubro con mayor participación dentro del presupuesto. En el segundo renglón se ubicó el sector defensa, que para el mismo año contó con 30 billones de pesos (participación del 17,9%).

Datos de la oficina de planeación del Ministerio de Defensa, muestran que en 2014 se destinaron 27,7 billones de pesos para el sector, de los cuales 10,5 billones se dirigieron a las Fuerzas Militares.

Es decir, que si Gustavo Petro en su propuesta educativa pretende pasar de 3,6 a 14 billones de pesos, tendría que reducir en gran medida la financiación a las Fuerzas Militares y aumentar, en igual medida, los impuestos para lograr gratuidad únicamente en el nivel superior. Haría falta ver cómo consigue la gratuidad total en los demás niveles.

A pesar de que las cuentas no cuadren y no se tenga muy claro de dónde sacar la plata, lo cierto es que Colombia sí necesita contar con educación gratuita; pues es esta la más rentable de todas las inversiones y ayuda a cerrar brechas, no solo socioeconómicas, sino también de género.