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Domingo, 07 Abril 2019

Manizales no ha sido reconocida como Ciudad del aprendizaje, apenas se postuló

Por Sania Salazar

En un trino del secretario de educación de la ciudad se da como un hecho que Manizales es parte de la red de Ciudades del aprendizaje de la Unesco, cuando apenas presentó la postulación. La respuesta llegará en octubre de este año.

El secretario de educación de Manizales, Juan Carlos Gómez, publicó en su cuenta de Twitter una frase que atribuye al alcalde de esa ciudad, José Octavio Cardona, en la que asegura que Manizales se convirtió en la mejor capital del aprendizaje por encima de ciudades como Medellín y Cali.

La frase se refiere a la Red Mundial de Ciudades del Aprendizajes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, de la Unesco. “Lo prometimos y hoy es un hecho”, concluye la frase.

Gómez le dijo a Colombiacheck que el alcalde pronunció la frase durante la rendición de cuentas de la Alcaldía y también en Medellín durante la postulación verbal de la ciudad para ese reconocimiento de la Unesco. “Se dice eso porque es un trabajo en equipo que está haciendo carrera ya y lo vamos a lograr en octubre en la cuarta conferencia mundial de la Unesco, que va a ser en Medellín”, aseguró el secretario.

Gómez informó que enviaron los papeles para la postulación y que el siguiente paso es la verificación de la Unesco “y en octubre seguramente nos darán ese reconocimiento, Dios mediante, si todo se cristaliza como estamos esperando”, versión que también le dioLa Patria, diario con el que hoy publicamos en conjunto este chequeo.

Es decir, a Manizales no la han aceptado en la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje y está por verse si es “mejor capital del aprendizaje” que Cali y Medellín, que sí están en la Red, y la administración ya lo está dando como una promesa cumplida, por eso lo calificamos como falso.

Para la Unesco, estas ciudades promueven el aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos. Esa entidad define una ciudad del aprendizaje como una ciudad que:

Moviliza de un modo efectivo sus recursos en todos los sectores para la promoción de un aprendizaje inclusivo desde la educación básica a la superior.

Revitaliza el aprendizaje en las familias y las comunidades.

Facilita el aprendizaje para y en el lugar de trabajo.

Amplía el uso de modernas tecnologías de aprendizaje.

Mejora la calidad y la excelencia en el aprendizaje y

fomenta una cultura de aprendizaje durante toda la vida.

“Siguiendo estas pautas, la ciudad mejora el empoderamiento individual y la inclusión social, el desarrollo económico y la prosperidad cultural y el desarrollo sostenible”, concluye la Unesco.

Además, la red apoya y mejora la práctica del aprendizaje a lo largo de toda la vida en las ciudades del mundo para promover el diálogo sobre políticas y el aprendizaje mutuo entre ciudades miembros, establecer vínculos, promover asociaciones; proporcionar el desarrollo de capacidades, y desarrollar instrumentos para alentar y reconocer los progresos realizados en la construcción de ciudades del aprendizaje.

Medellín está entre las ciudades que obtuvieron el Galardón de la Unesco para la Ciudad del Aprendizaje 2019 por “coordinar una serie de programas innovadores, entre ellos uno que ha ayudado a reintegrar de forma satisfactoria a más de 4.650 niños y niñas que han abandonado la escuela, interactuando con ellos de manera individualizada”.

El secretario de educación de Manizales explicó que entre los requisitos que se deben cumplir están aspectos de movilidad, de número de habitantes, de programas de calidad y de universidades acreditadas y aclaró que no es es un trabajo solo de la alcaldía, sino que es articulado entre la empresa pública y la privada.

Según el funcionario, entre las fortalezas de la ciudad para entrar en esa red están que ya Manizales tiene la fama que tiene como ciudad del conocimiento y ciudad universitaria, que hay una alianza entre lo público y lo privado que está funcionando y que los resultados en educación básica tienen reconocimiento del Ministerio de Educación. También resaltó que los mecanismos de transparencia para entregar la contratación han sido destacados, la buena calificación del programa de alimentación escolar y los 47.000 estudiantes universitarios que hay en la ciudad, además de “las bondades que tiene la ciudad como buen vividero”.

¿Realmente está bien Manizales en educación?

Para Ricardo Gómez, director de educación de Proantioquia, exrector de la Universidad de Caldas y exsecretario de educación de Manizales, decir que Manizales es una ciudad del aprendizaje es algo muy delicado porque a la ciudad todavía le faltan pasos para llegar allí.

“Otra cosa es decir que hemos mejorado en las pruebas Saber, en las pruebas Pisa, que tenemos programas para fortalecer la educación básica, que se hizo una consulta popular en la ciudad en la que se dijo que la educación era una prioridad. Respetuosamente, creo que graduarnos como ciudad del aprendizaje es inmodesto aún”, indicó.

El exrector explicó que las Pruebas Saber que realiza el Ministerio de Educación, específicamente en matemáticas, lecto-escritura y en lo que hoy en día se conoce como las competencias socio-emocionales, son la medida objetiva que hay de la calidad académica de la educación en el país.

Sobre el desempeño de la ciudad en esas pruebas el más reciente informe de Manizales Cómo Vamos indica que en la última aplicación de la prueba Saber 11 del año 2018 la ciudad se ubicó entre los primeros cinco lugares por el promedio del puntaje global de las instituciones privadas, pero los colegios públicos ocuparon el noveno lugar entre 23 ciudades.

“Como se viene observando desde hace varios años, el sistema educativo de la ciudad está lejos de garantizar la igualdad de aprendizajes. Esto, teniendo en cuenta que un niño del sector privado obtuvo un desempeño promedio 10% superior al de un niño del sector público”, indica el informe.

Según el exrector, es precisamente en la educación básica en donde más hay que invertir “porque lo que nos hace más iguales como ciudadanos es la educación básica pública”. También resaltó que la comparación se debería estar haciendo con países competitivos en Europa, Asia, Norte América, o Chile que según él, “tiene una educación mejor que la colombiana porque el promedio general de Colombia es muy bajo en las pruebas Pisa, que son pruebas internacionales”.

“Para una ciudad que tiene la educación en el centro de su modelo de desarrollo es fundamental garantizar una educación integral en todos los niveles, por lo que Manizales tiene un gran reto en el mejoramiento de la calidad educativa para lograr articularla con los buenos resultados en materia de educación superior”, concluye el informe de Manizales Cómo Vamos.

Habrá que esperar la respuesta de la Unesco y el compromiso que asuman las administraciones para, de ser aceptados, mantener a la ciudad a la altura de esa Red.

Foto: Cortesía La Patria.

Miércoles, 03 Julio 2019

El sector panelero sufre crisis de precios, pero estos varían en las regiones del país

Por Sania Salazar

El gremio panelero protesta en Colombia por los bajos precios del producto, pero no se puede hablar de tarifas fijas de producción y de venta, pues estas varían según la zona del país y de la calidad.

En un video publicado en Facebook el ingeniero agrónomo Hugo Rosas Romero, quien aparece en la grabación como Director Administrativo de Mercadeo en la Gobernación de Boyacá, asegura que producir un kilo de panela le vale más de 2.400 pesos a un productor, mientras que en el mercado ese kilo se vende a 1.200 pesos. En el video se anuncia el paro que el sector panelero convocó para el 28 de junio por los bajos precios del producto.

Colombiacheck califica la afirmación como cuestionable, pues si bien hay una evidente crisis de los precios de la panela en el país que confirman los productores y Fedepanela, la agremiación panelera, los precios del producto dependen de la región y de la calidad.

Colombiacheck llamó a la Gobernación de Boyacá, donde informaron que Rosas Romero ya no trabaja allí, también intentó contactarlo a través de Facebook y Twitter, pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta. 

Carlos Guerrero, Director comercial de Fedepanela, le explicó a Colombiacheck que los costos de la panela dependen de la región, pero que en promedio en las zonas campesinas el costo de producción está alrededor de los dos mil pesos y que a las empresas formalmente constituidas, que cumplen con todos los parámetros de ley, la producción de un kilo les cuesta alrededor de 2.400, 2.500 pesos.

“Hoy los precios de mayoristas en el mercado están en el orden  de 1.300, 1.400 pesos y, claramente, la gente está perdiendo, un 60% de los costos del cultivo son de mano de obra en el proceso de cultivo, transformación y producción”, indicó Guerrero.

El director comercial de Fedepanela explicó también que los costos de venta de la panela normalmente son un 10% más cuando se hace a intermediarios locales, es decir, cuando un productor saca su panela para vender en los mismos mercados regionales, y que los costos comerciales para llegar a las cadenas y a los supermercados están en el orden del 30% al 70%, dependiendo de promociones, logística comercial, en los que hay que tener en cuenta procesos de de clasificación, selección y empaque y promociones comerciales.

Un estudio sectorial del mercado de panela en el Huila muestra que en esa zona del país en febrero de 2016 el precio de venta fue de $1.573/Kg, en promedio y en enero de 2017 alcanzó los $3.310/Kg, con un incremento promedio/mes de $167,48/Kg. Además, que el promedio global de los precios de venta fue de $2.320 por mes. 


Los productores

A Mario Arroyave, productor de panela en Neira, Caldas, una paca de panela, que contiene 24 kilos, le cuesta 47.000 pesos y la vende al público en su negocio Granero Central, en la plaza de Neira, a 50 mil pesos, lo que quiere decir que solo le gana tres mil pesos. El kilo de panela le vale 2.000 pesos y lo vende a 2.300, es decir, vendiendo al menudeo, le gana un poco más.

Arroyave explica que el precio de la panela también depende de la calidad, en su negocio, vende panela  de 2.000 pesos el kilo y de 2.300.

Para él, el bajo nivel de los precios se debe a que hay mucha producción.

Aunque Arroyave no recuerda un precio más bajo en los 10 años que lleva comercializando panela, no ha pensado en dejar de venderla “porque es un producto de primera necesidad”, concluye.

Guillermo García lleva 20 años produciendo panela en la finca La Rondalla, en la vereda Tareas, entre los municipios caldenses de Aranzazu y Neira. De costos de producción prefiere ni hablar porque asegura que está perdiendo plata, pero dice que vende la paca de panela, (de 24 kilos), a 45.000 o 46.000 pesos (1.916 pesos cada kilo). Lo que sí dice García es que la mano de obra es muy costosa, pues necesita entre seis y siete trabajadores para cortar la caña y en el momento de la molienda, que hacen cada 15 días, necesita dos personas más. Cada uno de esos trabajadores le cuestan entre 250.000 y 280.000 al mes. Es decir, esos 9 trabajadores le cuestan alrededor de 2.250.000 pesos al mes.

García vende alrededor de 140 pacas mensualmente y dice que la vende así sea a barata porque tiene que pagarle a los trabajadores y que como la caña no está dando plata y su finca no produce nada más, está pensando en despedir a los trabajadores. 

Para García los precios bajos se deben a las panelas baratas y de mala calidad que llegan de otros departamentos como el Valle del Cauca. Recuerda que hace unos cinco años vendía cada paca a 90 mil pesos. “Nadie frena eso, nos ayudaría mucho tener estabilidad en los precios”, concluye.


Tomado de un estudio de Fedepanela

 

Esta gráfica, de un documento de Fedepanela, muestra la inestabilidad de los precios de la que hablan los productores de Neira.