Pasar al contenido principal
Martes, 27 Noviembre 2018

No, Santos no dejó el país en quiebra por la deuda externa

Por Ana María Saavedra

Un artículo asegura que “Santos deja el país en quiebra con una deuda externa de 126 mil millones de dólares”. El monto de la deuda externa pública sumada a la privada sí es de ese valor, pero es cuestionable afirmar que el país esté quebrado.

El artículo, publicado en el portal Oiga Noticias, continúa diciendo que “el Banco de la República dio a conocer un informe mostrando que la deuda externa del país alcanzó los US$ 126.517 millones de dólares”.

En efecto, según un informe del Banco de la República con corte a junio de este año, este es el monto de la deuda del país, si se suma tanto la deuda externa pública como la privada.

El informe explica que, “al cierre del segundo trimestre del año 2018, el saldo de la deuda externa del sector privado fue de US$ 53.771 millones (15,5% del PIB)” y “del sector público fue de US$ 72.478 millones”, lo que suma un total de 126.249 millones de dólares.

deuda

De todas maneras, es cuestionable decir que por esto el país esté quebrado. Según Julio César Alonso, director del Centro de Investigación en Economía y Finanzas de la Universidad Icesi, aunque la deuda externa haya aumentado, esto no significa que el país haya caído en un default. Es decir, Colombia no ha dejado de pagar su deuda, ni le ha incumplido a sus acreedores.

Alonso lo explica así: “una familia puede endeudarse cada vez más, pero todavía tener posibilidades de pagar y eso no significa que esté en quiebra". 

Esto sí le ha sucedido a otros países. Por ejemplo, Argentina ha caído varias veces en default y Grecia cayó en 2015. Por otra parte, Venezuela no ha caído en un default pero, según Alonso, todo indica que está a punto de caer en uno.

De todas maneras, recuerda Alonso, Colombia sí ha tenido que hacer constantes reformas tributarias pues los gastos del país son superiores a nuestros ingresos, una de las razones por las que se ha engordado la deuda.

Lunes, 26 Noviembre 2018

Es verdad que más del 90% de los endeudados con Icetex son estratos 1, 2 y 3

Por Sania Salazar

Las cifras del Icetex confirman un porcentaje cercano al dado por Pedraza, pero el debate por la utilidad de la entidad continúa.

Jennifer Pedraza, líder estudiantil de la Universidad Nacional, dijo en RCN Radio que “el 90% de las personas endeudadas con el Icetex son estratos 1, 2 y 3”.

Pedraza añadió que las personas de esos estratos suelen presentarse a las universidades públicas y que, ya que esas universidades no pueden aumentar la cobertura, la última opción de estas personas es endeudarse. Es decir que, al no lograr cupo en las públicas, estas personas optan por las privadas, para lo que tienen que pedir créditos.

La líder estudiantil le dijo a Colombiacheck que se basó en el informe de gestión de 2017 del Icetex.

Allí, se precisa que ese año “se desembolsaron 45.924 nuevos créditos en las líneas pregrado por valor de $209.246 millones. El 94% de estos créditos se destinaron a estratos 1, 2 y 3”.

Pedraza dio esta declaración durante una entrevista en la que habló sobre el paro nacional de universidades públicas que completa alrededor de 40 días y durante el que los líderes estudiantiles han propuesto, entre otras alternativas, trasladar dinero del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior, Icetex, a las universidades públicas.

Uno de los argumentos de los líderes es que trasladar recursos del Icetex a las universidades públicas, sería una forma de subsidiar esos estudiantes sin que se endeuden. De todas maneras hay que aclarar que en las públicas tendrán que pagar algo, así sea mínimo, de matrícula.

En su página web, el Icetex dice que entre sus objetivos está “el fomento social de la educación superior, priorizando la población de bajos recursos económicos”. Y en un documento del Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, sobre la financiación de la educación superior a través del Icetex, se dice: 

“El ICETEX ha cumplido con su misión de concentrarse en la población de menores ingresos hacia donde se ha dirigido más del 90% del monto de los créditos. Esta proporción ha aumentado en los últimos años, comportamiento que coincidió con la significativa flexibilización de los créditos para estudiantes de estratos 1, 2 y 3 en materia de tasas de interés en 2012, lo cual a su vez ha elevado el costo fiscal del programa”.

Para Isabel Segovia, experta en educación, la política del Icetex está bien, pero el problema empezó cuando la forma de  financiación de las universidades públicas empezó a fallar y la política se concentró en ayudarles a los estudiantes de estratos bajos y no a las universidades públicas. Inyectarle plata al Icetex fue una manera de ayudarles a esos estudiantes.

Según Segovia, el problema está en que hubo una mala distribución de los recursos que salían de la Ley 30, por lo tanto hay que apostarle a varias políticas complementarias, pero bien hechas. “Hay que armar una estrategia que considere todas las aristas, que beneficie a todo el sistema, incluidas las universidades públicas. Se necesita una distribución integral de los recursos”, pues le parece peligroso pensar en una sola solución, concluyó.