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Lunes, 30 Mayo 2016

Plebiscito por la paz: ni sube ni baja umbral, pero sí lo cambia

Por Sania Salazar

Las reglas de juego para aprobar el plebiscito por la paz son diferentes a las que reglamentan el plebiscito en Colombia. Cambió el tipo de umbral y por eso no se puede asegurar que bajó o subió, solo que es distinto.

 

 

El senador Roy Barreras, autor del proyecto de plebiscito para refrendar el acuerdo de paz con las Farc, que la Corte Constitucional aprobó ayer, publicó el anterior trino al mediodía del domingo 22 de mayo.

Seis horas antes del trino de Barreras, la cadena radial RCN había publicado un artículo en el que Carlos Holmes Trujillo, exconstituyente y miembro del Centro Democrático, partido de oposición, aseguró: “se bajó el umbral de plebiscito porque el Gobierno Nacional no se quiere arriesgar a que el pueblo colombiano vote en contra y con ello se caiga la refrendación de los acuerdos de paz”.

Esta declaración se dio luego de que el miércoles 18 de mayo, el Gobierno se mostró a favor de la propuesta del Partido Liberal de que los jóvenes, a partir de los 14 años, sean habilitados para votar en el plebiscito por la paz. Ante el anuncio, algunos sectores reaccionaron con críticas tanto al umbral que se definió, como a la propuesta de incluir a menores de edad, a pesar de que, según los proponentes, el voto de los jóvenes sería simbólico y no contaría para alcanzar el umbral.

Al buscar en Twitter las palabras “umbral” y “plebiscito” se encuentra que las críticas a estos temas provienen, en su mayoría, de cuentas de miembros del Centro Democrático o de seguidores del expresidente y hoy senador, Álvaro Uribe Vélez.

Los representantes a la Cámara Tatiana Cabello y Samuel Hoyos Mejía, por ejemplo, protestaron por la red social el 19 de mayo y no obviaron la alusión al umbral.

 

 

 

 

El trino de Barreras suscitó 25 respuestas únicas, al menos 5 de las cuales aseguran que el umbral para aprobar el plebiscito es del 51% del censo electoral, o al menos del 25%.

Para saber qué tan cierta es la afirmación del senador Barreras acerca de que el umbral subió en vez de bajar, hay que entender las cifras del plebiscito y lo que significan para el proceso de negociación entre el Gobierno y las Farc.

¿Umbral a la medida?

Lo primero que un ciudadano debe comprender es el efecto jurídico del umbral, el cual, como lo ha planteado el jurista Rodrigo Uprimny en varias columnas, “significa que para la aprobación de un referendo, una consulta popular o un plebiscito no basta con que la mayoría de los participantes vote a favor (como sucedería si no hubiera umbral) sino que es necesario otro requisito: que la votación supere cierto porcentaje del censo electoral”.

El umbral es, entonces, la cantidad mínima de votos que se requiere para que un mecanismo de participación ciudadana, definido mediante certamen electoral, sea válido y lo que allí se decide tenga efecto.

Existen dos tipos: Umbral de participación y umbral de aprobación. El primero tiene que ver con el número de personas que asiste a las urnas. El segundo, en cambio, se basa en los votos favorables, y se refiere al mínimo de sufragios por el sí que son necesarios para aprobar una iniciativa.

En Colombia, tanto la Constitución como la Ley estatutaria 1757 de 2015, conocida también como Ley de participación ciudadana, que regula los mecanismos para que los ciudadanos se expresen democráticamente (referendo, consulta popular, revocatoria del mandato, plebiscito y cabildo abierto), solo tenían en cuenta el umbral de participación, hasta que el propio senador Barreras propuso el plebiscito por la paz, donde por primera vez se incluyó el umbral de aprobación.

Como lo demostró Uprimny en su columna “Umbral, plebiscito y paz”, los umbrales de participación dejaron de ser recomendables para definir los certámenes de participación ciudadana puesto que causaban una desviación en la expresión democrática. Esto es así porque no estimulan la participación amplia de la ciudadanía sino que permiten una abstención estratégica de quienes están en contra de la medida o cambio que se pone a votación.

El ejemplo de Uprimny es muy ilustrativo: “supongamos un referendo en donde hay 10 votantes (total del censo electoral) y 4 apoyan el referendo, 2 están en contra y 4 son indiferentes y no van a votar. Supongamos que el umbral de participación es del 50%, por lo que al menos 5 personas deben participar para que la reforma pueda ser aprobada. En esas condiciones, si los opositores a la reforma votan, paradójicamente su participación permitiría alcanzar el umbral y que la reforma sea aprobada pues la participación llegaría a 6 votos. Por el contrario, si se abstienen, entonces la totalidad de los votantes apoyaría el referendo pero éste se entendería negado por no alcanzar el umbral pues sólo habría 4 votantes. Los opositores tienen entonces un interés estratégico en abstenerse”.

Con esto claro, revisemos qué se hizo en Colombia con miras al plebiscito por la paz y si finalmente el umbral se bajó o se subió, como asegura Barreras.

Tanto la Constitución como la Ley estatutaria 1757 de 2015, en su artículo 41, establecen que la decisión del pueblo será obligatoria, en el caso del plebiscito, con la participación de más del 50% del censo electoral vigente. Es decir: se aprueba lo que consulta el plebiscito si participan la mitad más uno de los votantes habilitados y el sí obtiene más votos que el no.

El censo electoral, en la más reciente votación de octubre del 2015, fue de 33.820.199 personas habilitadas, así que la mitad más uno viene siendo 16.910.100 votantes.

Lo que se definió con la ley del plebiscito para la paz es que este será aprobado “en caso de que la votación por el sí obtenga una cantidad de votos mayor al 13% del censo electoral vigente y supere los votos depositados por el no”. Es decir: los votos que aprueben los acuerdos deben superar este porcentaje y ser más que los votos que lo desaprueben.

Es claro que hay una diferencia en los porcentajes, pues las reglas del juego que regirán el plebiscito por la paz serán distintas a las que rigen plebiscitos sobre otros temas en Colombia debido al cambio de un umbral de participación por un umbral de aprobación.

Así las cosas, el umbral requerido para que el plebiscito sea aprobado bajó del 50% (16.910.099 votantes) al 13% del censo electoral (4.396.626 votantes).

De acuerdo al cristal con que se mire

¿Por qué entonces el senador Barreras dice que el umbral aumentó? Desde La Habana, le respondió a ColombiaCheck que, “como se recordará, el Centro Democrático reclamaba que el mecanismo de refrendación fuera un referendo. Este mecanismo fija como regla del juego que participe mínimo el 25% del censo electoral, y que de ese porcentaje, debe votar por el sí, al menos, la mitad más uno, que rodea el 12,5% (4.227.525 votantes aproximadamente). A juicio de Barreras, entonces, el umbral del 13% que se estableció con el plebiscito aumentó, pues es mayor al fijado por el referendo”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el senador está comparando dos mecanismos de participación popular distintos, cuando lo que habría que hacer es comparar la ley que regula el plebiscito en el país con las reglas de juego determinadas en el plebiscito para la paz.

El senador explicó, por último, que “se definió este tipo de umbral aprobatorio y no de participación para no incentivar la abstención, que es una forma de echar a perder las consultas ciudadanas en la medida en que la gente, en lugar de ir a expresarse por el no, decide estimular la abstención intentando que no se llegue al umbral de participación, aunque sí se tenga el umbral aprobatorio suficiente”.

María Luisa Rodríguez Peñaranda, profesora asociada de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional y doctora en Derecho Constitucional a quien consultamos sobre el tema, coincidió con el senador en que el umbral de participación puede desestimular el voto y explicó que si se compara el referendo con el plebiscito, Roy Barreras tiene razón, pero si se compara ley estatutaria con plebiscito para la paz, evidentemente hay una disminución ostensible en los umbrales.

La Corte Constitucional aprobó el plebiscito como el mecanismo de refrendación de los acuerdos que negocian el Gobierno y las Farc en La Habana, por lo que en cuanto se firme el acuerdo final, el presidente Santos convocará a la votación del mismo.

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Sábado, 15 Octubre 2016

¿Realmente Matthew afectó el resultado del plebiscito?

Por Miriam Forero

El plebiscito para el acuerdo entre el gobierno y las Farc estuvo marcado por fuertes lluvias e inundaciones en la Costa Caribe, lo que afectó 735 puestos de votación. Analistas culpan a la lluvia por la derrota del Sí, pero los datos indican que un mejor clima no necesariamente aseguraba su triunfo.

El coletazo del huracán Matthew, que causó 546 muertes en Haití, según el último reporte de la Organización Mundial de la Salud, OMS, se sintió fuertemente en Colombia durante el pasado 2 de octubre, justo cuando el país se dirigía a las urnas para decidir si apoyaba o no el acuerdo de paz firmado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc.

Las inundaciones y lluvias le impidieron a muchas personas de la Costa Caribe, entre sufragantes y jurados de votación, llegar a sus puestos asignados para participar en la jornada democrática. Según la Misión de Observación Electoral -MOE-, “el 12% del censo electoral del país (4 millones de potenciales votantes) se han visto afectados por el clima, que ha impactado al 7% de los puestos de votación instalados (735 puestos, de los cuales el 38% son rurales)”.

Como lo advirtió la revista Semana, el huracán se convertiría en la excusa perfecta para explicar tanto el alto nivel de abstención, como el triunfo del No en las urnas.

 

 

 

 

 

Sin embargo, un análisis periodístico de datos realizado por Colombiacheck y CdR Lab -dos proyectos de Consejo de Redacción- encontró que la afirmación sobre la afectación del resultado del plebiscito por Matthew es ligera, pues la ausencia del huracán por sí sola no podría garantizar el triunfo del Sí.

Si las zonas afectadas por el clima hubieran tenido la misma participación que en la primera vuelta de la elección presidencial de 2014, de todos modos habría ganado el No en el total nacional; pero si esos mismos municipios hubieran salido a votar como lo hicieron en la segunda vuelta de aquel año, cuando la maquinaria política de quienes apoyaban a Juan Manuel Santos se activó fuertemente en la región, la historia se habría inclinado a favor del Sí.

Esto se deduce de un estudio que hicieron los capacitadores y participantes de CdR Lab, un laboratorio de entrenamiento para periodistas, que fue lanzado durante el segundo semestre de 2016. El primer ciclo de este proyecto tomó como punto de partida los datos de votación durante el plebiscito -depurados por Datasketck- y el histórico de participación ciudadana durante las últimas ocho elecciones de circunscripción nacional, para aplicar técnicas de periodismo de datos y el método de verificación de Colombiacheck.

Un trino de la MOE y las respuestas que recibió resumen los varios aspectos de la votación en la Costa Caribe que fueron inspeccionados para este chequeo:
 

1. En el Caribe la abstención sí fue alta.

 

 


La primera respuesta a este trino tiene una afirmación que se aleja de la realidad:

 

 

 

El promedio nacional de abstención por departamentos durante el plebiscito fue del 66 %, mientras que en la Costa Caribe este indicador llegó a 73,4 %.

Aunque no se puede saber a ciencia cierta si fue por el clima o no, está claro que la participación de la Costa Caribe en esta jornada democrática fue históricamente baja. Varios datos lo demuestran: en todos los departamentos de la región, el nivel de abstención fue superior al 65%; y todos, excepto San Andrés, alcanzaron su tope máximo de votantes ausentes en las últimas dos décadas de elecciones nacionales.

Al comparar con las pasadas elecciones presidenciales, en las diez ciudades del país con mayor potencial electoral la abstención aumentó de 1 a 10 puntos; pero en Barranquilla y Cartagena ese aumento fue mayor: 12 y 11 puntos, respectivamente. Además, los datos mostraron que en ningún municipio del Caribe la abstención disminuyó con respecto a la que hubo en la segunda vuelta electoral de 2014.

Además, una tabla de clasificación elaborada por los participantes de CdR Lab reflejó que el 83 % de los municipios de esta región alcanzó una abstención alta el 2 de octubre (entre 60 y 80 %). De hecho, el top nacional de municipios con menor participación en el plebiscito lo encabezan tres municipios del Caribe: Uribia, La Guajira (3,4 %); Aracataca, Magdalena (5,6 %) y Manaure, La Guajira (6,2 %).

 

2. Pero en años anteriores, la Costa también ha votado poco

Otro tuitero le contestó a la MOE con un dato cierto:

 

 

 

En la primera vuelta de 2014 los ocho departamentos del Caribe, que señala la MOE en su mapa, sumaron una abstención del 70,3 %, muy cercana a la de este año.

Y aunque la cifra del plebiscito sí fue un pico histórico nunca antes alcanzado en esa región -que venía con promedios inferiores al 65 %-, la gráfica de abstención de la Costa Caribe muestra que en las elecciones nacionales, desde 1998, siempre han estado entre 8 y 10 puntos por encima del nivel de abstencionismo total del país.

 

3. Mejor clima no aseguraba un cambio en la tendencia, la maquinaria política sí

La tercera respuesta de la cadena de trinos se aproxima a lo que el análisis de datos demuestra:

 

 

El tuitero Cristian de la Cruz hace referencia a las movidas políticas, alianzas y maquinaria que se puso en marcha para la campaña de segunda vuelta, que le dio el triunfo presidencial a Juan Manuel Santos en 2014. En esa ocasión la abstención de la Costa Caribe descendió a 56% y estuvo sólo a 3,7 puntos del nivel nacional.

De hecho, departamentos como Sucre y Córdoba tuvieron abstenciones inferiores al 48%, luego de que en primera vuelta habían estado por encima de 64%; y Atlántico mostró el cambio más drástico de la región ese año, al disminuir 19 puntos porcentuales entre la primera y la segunda ronda electoral. Algo similar ocurrió en las elecciones de 1998, cuando Andrés Pastrana también requirió una segunda vuelta para llegar a la Casa de Nariño. (Ver las gráficas de comparaciones históricas).

Una vez establecido que la participación en la Costa Caribe suele ser baja y se reactiva cuando se ponen a funcionar los potenciales que tienen los clanes políticos de la región, Colombiacheck hizo una proyección para saber qué habría pasado con el resultado del plebiscito si no se hubieran dado afectaciones por el huracán Matthew y si esa zona hubiera tenido los mismos niveles de participación de 2014.

Analizamos tres escenarios:

- Si los municipios afectados por las lluvias, (tomamos los que reportó la MOE y los que identificó El Heraldo) hubieran salido a votar el 2 de octubre como lo hicieron en la primera vuelta de 2014, de todos modos habría ganado el No. Si lo hubieran hecho con la participación que alcanzaron en la segunda vuelta, ahí sí habrían logrado cambiar el resultado nacional a favor del Sí.

- Si los ocho departamentos de la Costa Caribe hubieran participado este año como lo hicieron dos años atrás, tanto con los niveles que tuvieron en la primera vuelta como con los de la segunda, el resultado habría sido a favor del Sí. De hecho, en el segundo escenario, -el que toma la participación del 44% que tuvo esa región en junio de 2014-, la diferencia del Sí por encima del No habría llegado a 218.000 votos.

- En cuanto a todo el país, se necesitaba un nivel de participación como el que hubo en la segunda vuelta de 2014 (48 %) para voltear el marcador del plebiscito. De lo contrario, sólo con la participación de la primera vuelta (40 %) el No habría mantenido su liderato.

Este análisis se hizo cruzando los porcentajes de participación electoral de 2014 en cada municipio, con la votación y el censo electoral del plebiscito, manteniendo la proporción municipal de votos que obtuvo Sí y el No en cada caso.

Estas proyecciones demuestran que la ausencia de problemas climáticos no era suficiente para que el Sí obtuviera la victoria. Lo único que realmente podría haber causado un impacto en el resultado del plebiscito a nivel nacional era una mayor participación de toda la Costa Caribe, como la que hubo en 2014.

 

Más sobre datos y gráficos

Haga clic sobre la imagen para ver las infografías resultantes y descargar los datos analizados para este trabajo conjunto entre CdR Lab y Colombiacheck.