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Miércoles, 13 Diciembre 2017

Póngale la firma

Por David Tarazona

Tras la entrega ante la Registraduría de más de cinco millones de firmas por parte de la campaña de Germán Vargas Lleras, no se hicieron esperar los cuestionamientos sobre la validez de las rúbricas. Colombiacheck examinó el tema a partir del tuit del candidato a la Cámara de Representantes por el Polo Democrático, Sergio Fernández: “¡Qué tal esto! Vaupés tiene un censo electoral de 21.631 y Vargas Lleras recogió 21.584 firmas ¿Así o más fraudulento?”. Aunque la polémica sobre las firmas fue mencionada en Noticias Caracol, quedó por analizar la validez del señalamiento.

Hablamos con la campaña de Vargas Lleras, la Registraduría, con el candidato a la Cámara Sergio Fernández y consultamos múltiples documentos. Después de concluir este proceso, para Colombiacheck la declaración de Sergio Fernández resultó Ligera, a continuación les contamos por qué.

Para Fernández, las firmas de Vargas Lleras en Vaupés se acercaban al total del censo electoral en este departamento, lo cual sería cierto si esas cifras fueran confiables. De acuerdo con lo citado por Fernández, Vargas Lleras registró 21.584 firmas, lo que equivale al 99.7% del censo electoral del Vaupés, que es 21.631 personas.

En un conversación telefónica, también el candidato Fernández nos dijo que en Guainía observaba un patrón de recolección irregular, porque por estadística no es común recolectar en firmas el 95 % del censo electoral: 25.372 de 26.639 personas. Cuando consultamos al aspirante a la Cámara de dónde sacó la información, nos dijo que la obtuvo de un artículo llamado “Denuncian que Vargas Lleras recogió más firmas que el censo electoral en dos departamentos”, del portal de noticias www.voces.com.co

Todo parece indicar que ahí radica la ligereza porque las cifras tomadas por Voces.com.co ahora no las reconoce la misma campaña de Vargas Lleras, después de que varios medios, entre éstos Noticias Caracol y Publimetro, levantaron la polvareda con esas cifras. Cuando Colombiacheck contactó a la campaña Vargas Lleras, la división de comunicaciones nos reconoció que hubo una equivocación en la información que divulgaron en el grupo de WhatsApp donde están periodistas de varios medios de comunicación: según dijeron, una persona de la campaña digitó con errores los números de las firmas recolectadas por departamento.

Imagen con información errónea del grupo de WhatsApp de la campaña de Vargas Lleras para periodistas
Imagen con información errónea del grupo de WhatsApp de la campaña de Vargas Lleras para periodistas

 

Según nos dijo la campaña del candidato Vargas Lleras, a la Registraduría presentaron 872 firmas de Vaupés y 4.660 en Guainía, lo que corresponde al 4 % y el 17 % respectivamente del censo electoral de cada departamento. Estas son cifras distantes al 99.7 % para Vaupés y el 95 % de Guainía que salieron publicados en varios medios de comunicación y fueron retomadas por personas como el candidato Fernández. Tras la corrección de la campaña de Vargas, en Vaupés y Guainía las firmas se redujeron en 20.892 y 20.712 respectivamente.

Las explicaciones desde la campaña concuerdan con una declaración del precandidato Germán Vargas Lleras, quien dijo en la entrega de firmas, el pasado lunes 11 de diciembre, que de 5.804.500, presentaron 5.500.491 tras un proceso de depuración interna, en dónde se eliminaron rúbricas escritas con la misma letra u otro tipo de inconsistencias. Aunque llama la atención que sigan utilizando la cifra de 5.804.000 en redes sociales. Para la campaña, el error consistió en enviar por WhatsApp las números de firmas recolectadas con el total de 5.804.500 previo a su depuración y presuntamente, con errores de digitación.

En redes la campaña de Vargas Lleras sigue celebrando el número erróneo de firmas
En redes la campaña de Vargas Lleras sigue celebrando el número erróneo de firmas

Antes de que Colombiacheck constatara los números con la campaña del exvicepresidente, le preguntó al candidato a la Cámara Sergio Fernández, por qué confiaba en la información del portal Voces. “No, no sé de dónde será esa página. Es un portal de noticias”, nos dijo. Cuando le insistimos en si había verificado las cifras del artículo nos reiteró que él solo “había copiado la noticia” y que en esta “había unos pantallazos de la Registraduría con las cifras del censo electoral”, lo que le dio confianza para trinar sobre el tema. Horas después de nuestra llamada publicó en Twitter, “Las irregularidades en la recolección de las firmas de Vargas Lleras... Ahí está pintado ?”, en un mensaje donde compartía un artículo del portal El Chapín, donde se repetían los señalamientos hechos en Voces.com.co

Nuestra verificación no pudo establecer el porqué del cambio en las cifras, más allá de las menciones de inconsistencias o si efectivamente se trató de un error de digitación o una especie de rectificación silenciosa a causa del revuelo ocasionado, porque la Registraduría –quién podría constatar si se trató de un error de WhatsApp– decidió no pronunciarse frente al tema. Lo que sí pudimos establecer es que tanto Fernández como Noticias Caracol, Publimetro y portales como Voces y el Chapín cayeron en el error de citar números que resultaron ser erróneas.

Más allá de que las cifras corroboradas por Colombiacheck dejarían sin asidero la frase del candidato Sergio Fernández, quedamos a la espera de la revisión que hará la Registraduría de manera pública, en un mes. Por eso, para Colombiacheck la declaración del aspirante a la Cámara por el Polo Democrático es Ligera. Damos esta calificación porque su tuit es impreciso y no indagó por la información con la fuente original, la campaña de Germán Vargas Lleras. En el análisis del candidato Fernández se evidencia un juicio hecho a prisa y sin fundamento.

Ya que estamos en época electoral, Colombiacheck recomienda a los candidatos a las elecciones legislativas y presidenciales, pensar dos veces en elegir cuáles páginas web y fuentes de información utilizan en sus pronunciamientos para evitar que el debate democrático se empañe con información errónea o falsa.

Viernes, 15 Junio 2018

La reforma de Gustavo Petro versus la de López Pumarejo

Por James Estiven Alzate

El candidato de Colombia Humana defiende su propuesta de elevar impuestos a terratenientes y comprar tierras improductivas comparándola con la reforma que adelantó el expresidente liberal Alfonso López. Expertos analizan.

En diferentes medios, el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, ha tratado de explicar cuál sería su plan de gobierno respecto al manejo y tenencia de la tierra en Colombia. En una entrevista al diario El Tiempo, el candidato de Colombia Humana aseguró que su iniciativa ya fue propuesta por el liberal y presidente de la República entre 1934 – 1938 y 1942 – 1945 Alfonso López Pumarejo, y que no se pudo llevar a cabo por la fuerte oposición de los grandes terratenientes e industriales de la época.

La polémica se ha centrado en la idea de “Transformar el latifundio improductivo e impulsar la economía campesina”, donde llaman la atención propuestas que buscan que alrededor de tres millones de hectáreas que hoy están destinadas a la ganadería extensiva o no tienen uso alguno, pasen a ser productoras de alimentos; o la búsqueda de la democratización del acceso a la tierra, para lo cual se aplicaría un impuesto predial rural “con tarifas crecientes en función del área de los terrenos, de las condiciones de producción y de la relación entre la aptitud y el uso del suelo”.

López Pumarejo, en lo que se conoció como la Revolución en marcha, contemplaba seis reformas: tributaria, constitucional, educativa, laboral, penal y, la que nos interesa, agraria, reglamentada por la Ley 200 de 1936. En esta última se destacan el concepto de la función social y productiva de la propiedad, y los siguientes puntos: qué se conocerá como terreno baldío, cuándo el Estado podrá aplicar la extinción de dominio sobre esos terrenos y bajo qué condiciones, qué garantías de defensa tendrían quienes se consideren dueños de esa tierra, el uso que tendría la tierra que sería únicamente agrícola respetando el ecosistema y el medios ambiente, y por último, el uso del subsuelo.

Para el economista agrícola y profesor universitario José Ignacio Díez, con respecto a las reformas agrarias que se han intentado en el país, estas “parten de la idea de que el Estado entrega tierras, y es cierto, el Estado entrega tierras, no las expropia, y estas tierras tienen que ser productivas para garantizar la seguridad alimentaria; sin embargo, estas reformas fracasan porque son tierras de muy poca productividad, requieren de mucho trabajo, son muy lejanas, no hay infraestructura: vías, electricidad, sistemas de transporte y los canales de comercialización son muy escasos, sacar esos productos desde allá no es rentable.”

Díez asegura que la propuesta de Gustavo Petro y la reforma agrícola de López Pumarejo, parten de la misma idea: entregar tierras a los campesinos para que estas sean dedicadas a cultivar alimentos, respetando el ecosistema y el medio ambiente.

Por su parte, el politólogo y magíster en estudios políticos José Luis Correa, asegura que la reforma de López Pumarejo buscaba saldar las deudas que en materia agraria había dejado la hegemonía conservadora, y con respecto al plan de gobierno de Gustavo Petro en este asunto, tiene dos lecturas. Por un lado, el hecho de que el candidato defienda el proceso de paz y el primer punto de los acuerdos de la Habana se refiere a eso, a apostarle a solucionar los problemas que siempre ha tenido el campo colombiano.

Por otro lado, la propuesta de Petro busca un modelo de redistribución de tierras; sin embargo, dice Correa, ”en el modelo ruralista hay una preocupación que no debería tenerse. Petro se preocupa por la cantidad de tierra, de cuánta tierra hay improductiva, cuanta tierra se podría distribuir… pero no se ha ocupado de responder la pregunta por la potenciación de la capacidad productiva de esa tierra, mediante la implementación de infraestructura, tecnología e innovación”.

Precisamente, la ley de Pumarejo, según Julio César Morales en su texto Incidencia de la reforma agraria de 1936 en la creación de autodefensas campesinas en Colombia, solo se quedó en el corto plazo y en el papel, gracias a la incapacidad del Estado para comprobar los títulos de propiedad sobre las tierras, la falta de financiación y tecnificación para los pequeños campesinos y la no contemplación de una cadena de valor de los alimentos producidos.

César Giraldo, en su texto Primera administración López Pumarejo: La revolución en marcha, dice: “El objetivo principal de la ley 200 del 36 era acabar con el latifundio y permitir que la tierra se vinculara al proceso productivo, minando de esta forma el poder político y económico de los terratenientes.” Y agrega: “[…] es preciso señalar, de un lado, que los propietarios reaccionaron de forma adversa a la ley, no sólo en sus debates, sino mediante la presión sobre los campesinos para que abandonaran las parcelas para evitar las reclamaciones (quema de ranchos, destrucción de mejoras), lo que generó nuevas manifestaciones de violencia.”

Petro casi que se enfrentaría a las mismas dificultades de Alfonso López: los grandes latifundistas y terratenientes estarían en su contra, al igual que el Congreso de la República donde ni él ni sus aliados lograránn mayorías con facilidad.

El profesor Díez agrega que la propuesta de Gustavo Petro es impopular pero real, ya que en Colombia, según él, el agro paga muy pocos impuestos frente a otros países de América Latina y el mundo, y en todos los países ricos y desarrollados quien no ponga a producir la tierra lo llenan de impuestos. Además, reconoce que es una medida que causa temor: “los grandes terratenientes tienen ese miedo, porque acumulan tierras y las dejan ahí baldías, en las clases medias ocurre que tienen tierras pero no tienen capital, entonces no producen, y en los campesinos o pequeños productores, no les cobran impuestos o no pagan impuestos porque a veces la tierra no ha sido legalizada. El problema es que a nadie le gusta que le cobren impuestos y se convierte en una medida muy impopular, ya sea para el que tiene mucho, o el que tiene poco.”

Además, difiere con la idea de que el Estado compre esas tierras improductivas: “no es su obligación; el Estado está es para entregar tierras, pero tierras baldías, tierras de nadie, para que la gente genere riqueza y alimentos. El quitar tierras implicaría una fuga de capitales”, afirma José Ignacio Díez.

José Luis Correa, desde su punto de vista, no encuentra mayores similitudes entre lo que propone Petro y lo que ya se trató de hacer con la Ley 200, y dice: “Con Pumarejo en materia agraria se habla de un socialismo de Estado, es decir, que no nace en las bases proletarias para tomarse el poder sino que nace desde las clases dirigentes para evitar brotes de violencia. Yo con Gustavo Petro veo lo contrario, un modelo agrario soportado en las bases sociales que quiere imponerse sobre los que están arriba; lo de López Pumarejo era una revolución de arriba hacia abajo, lo de Petro es al contrario.”

En conclusión, la afirmación del actual candidato de la Colombia Humanada es Aproximada, si bien su propuesta tiene matices de lo que fue la Ley 200 de 1936, el país se encuentra en dos contextos diferentes y no hay suficientes datos para verificar qué tan efectiva o perjudicial fue la reforma de Pumarejo y qué tan viable y efectiva será la propuesta de Petro, si este llega a la Casa de Nariño.

 

* James Estiven Alzate: Estudiante de periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Participó en el proyecto “Laboratorio de verificación de datos”, de Colombiacheck, con el apoyo de Facebook, Deutsche Welle Akademie y la Pontificia Universidad Javeriana. Este artículo fue desarrollado con el acompañamiento y edición de Colombiacheck.

Conozca la ruta del chequeo
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    Frase: “El latifundio improductivo impide la industrialización en Colombia. Lo que se proponía en aquel entonces Keynes, y la escuela Cepalina, es que hay que elevarle el impuesto al latifundio. El primero que habló de eso en Colombia fue Alfonso López Pumarejo.”
    Autor de la frase: Gustavo Petro
    Fuentes consultadas y expertos: Constitución Política de Colombia. Programa de Gobierno de Gustavo Petro. Texto Incidencia de la reforma agraria de 1936 en la creación de autodefensas campesinas en Colombia. Texto Primera administración López Pumarejo: La revolución en marcha. José Ignacio Díez, economista agrícola y profesor universitario. José Luis Correa Henao, politólogo y magíster en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana.
    Contexto: La frase ha sido utilizada constantemente por el candidato para decir que lo que él propone, ya fue propuesta por gobiernos anteriores.
    Calificación de la afirmación: Aproximada