Pasar al contenido principal
Miércoles, 01 Noviembre 2017

“Programa de sustitución de cultivos en Tumaco tiene cuatro funcionarios”

Por Óscar Felipe Agudelo B.

La frase es del senador del partido Alianza Verde y exgobernador de Nariño, Antonio Navarro. Es una clara crítica al programa de sustitución de cultivos ilícitos en ese departamento.

El senador Antonio Navarro, exgobernador de Nariño, llamó la atención a través de su cuenta de Twitter sobre el número de funcionarios que están trabajando en el programa de sustitución de cultivos ilícitos en Tumaco, municipio que ha sido noticia en las últimas semanas por las dificultades que ha tenido este proceso allí.

Consultamos al senador, quien luego de la consulta del Partido Alianza Verde para elegir precandidato presidencial en la que resultó elegida la también senadora Claudia López, decidió enfilar sus baterías en conservar su curul en el Congreso. Nos dijo que no podía revelar la fuente en la que basó su afirmación.

Después de consultar varias fuentes Colombiacheck califica la afirmación como aproximada, pues si bien es verdad que son cuatro los funcionarios del programa de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito en Tumaco, que además atienden el departamento completo, el equipo se completa con funcionarios de la Gobernación y de la alcaldía.

Navarro fue gobernador del departamento de 2008 a 2011. Para él el programa de sustitución tiene un problema de diseño, “es necesario un funcionario por cada 50 familias”. “El programa gubernamental tiene un problema de diseño”, criticó, pues según sus cuentas como “hay unas 20.000 familias involucradas en los cultivos de uso ilícito, deberían haber contratados en el programa gubernamental unas 400 personas”. Navarro enfatizó en que esos 400 funcionarios deberían haber estado en el terreno al día siguiente de la concentración de la exguerrilla de las Farc e indicó que ahora parte del territorio que quedó vacío lo han ocupado otros grupos armados.

El senador habla desde su experiencia de la implementación del piloto “Si se puede” con el que campesinos de los municipios nariñenses de Leiva y El Rosario erradicaron la coca voluntariamente. Navarro le dijo a Pacifista que una lección de ese piloto fue que el acompañamiento a las familias en el proceso es fundamental para mostrarle a la comunidad presencia del Estado, para construir confianza e interés en resolver el problema.

Eran equipos base de 25 personas, que entraban a trabajar desde el puro comienzo: 16 técnicos agropecuarios como los del Sena, dos especialistas en acceso a mercado, dos de acceso a crédito, dos de formalización de la propiedad y tres de organización comunitaria. Cada uno de ellos tenía a su vez un jefe y, encima de todos, un jefe de todo el equipo a nivel municipal. Más adelante, ya en el desarrollo productivo, le incorporamos a ese esquema un veterinario”, le contó Navarro a Pacifista, y agregó que cada equipo de 31-32 personas atendía a 1.000 familias.

 

¿Solo cuatro funcionarios?

“Hay cuatro funcionarios del programa gubernamental en el departamento”, informó Daniel Ramírez, coordinador departamental del Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito en Nariño. Es decir, que esas cuatro personas no trabajan solo en Tumaco, sino que atienden el departamento completo.

Ramírez explicó que trabajan mancomunadamente con otras entidades. “La gobernación nos respalda con 15 funcionarios, más cinco o seis funcionarios de cada una de las alcaldías y las Naciones Unidas hace las actividades de verificación y de cumplimiento de compromisos adquiridos de las familias”.

Hay que recordar que Nariño fue el departamento con mayor extensión de cultivos de coca en Colombia en 2016 con 42.627 hectáreas, es decir, el 29% de los cultivos de coca en el país. Además, Tumaco fue en el mismo periodo, el municipio con más hectáreas de cultivo ilícito, 23.147, según el Observatorio de Drogas de Colombia.

El funcionario aseguró que en la fase inicial del programa no se requiere mayor número de personas porque, según él, están en la fase inicial en la que no se requiere mayor número de personal, sin embargo, explicó que el equipo “se irá fortaleciendo y será ampliado en la medida en que se desarrolle metodológicamente en los territorios y en la medida en que vaya ampliando su rango de acción en el departamento de Nariño”.

Colombiacheck pudo establecer por medio de un vocero de la dirección para la Sustitución de Cultivos Ilícitos que a partir del 20 de noviembre contratarán a 70 personas para la fase de asistencia técnica para las familias cocaleras.

Colombiacheck contactó a Daniel Rico, experto en política antinarcóticos e investigador de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, quien aseguró que “hay un déficit absoluto” en referencia al número de funcionarios que atienden el departamento por este fenómeno. Rico argumentó que “es humanamente imposible hacer un programa de sustitución de cultivos coherente con cuatro funcionarios en un departamento”. Aunque el experto también resaltó que el programa de sustitución de cultivos del gobierno recurre mucho a la tercerización al momento de contratar personal.

Harold Ruiz, coordinador del equipo de acompañamiento de la sustitución voluntaria de la gobernación de Nariño, corroboró los 15 funcionarios que la gobernación aporta para el programa de sustitución de cultivos y dijo que los cuatro funcionarios que ha puesto el gobierno nacional “es un número completamente insignificante” independientemente de la calidad de los profesionales. Ruiz manifestó su preocupación por ese déficit de personal.

Miércoles, 20 Marzo 2019

La resiembra de cultivos ilícitos es menor con sustitución

Por Sania Salazar

La información actualmente disponible indica que el porcentaje de resiembra de cultivos ilícitos es menor cuando se hace sustitución voluntaria de los cultivos, pero los datos son aún limitados para sacar conclusiones.

La senadora del partido Farc, Sandra Ramírez, participó en el programa Voces de RCN Radio, donde dijo que, según datos de la ONU, la resiembra de cultivos ilícitos es del 35 por ciento con la erradicación forzada con glifosato mientras que es del 0,6 por ciento con la sustitución voluntaria.

Después de revisar los datos disponibles y de consultar a expertos, Colombiacheck califica la frase como cuestionable,  pues aunque las cifras a las que la senadora se refirió coinciden con las actualmente disponibles, no son suficientes para sacar conclusiones definitivas sobre la resiembra y además hay dudas sobre la fiabilidad de esas cifras.

El Informe Ejecutivo consolidado Número 16 del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos, PNIS, de la Oficina de Nacionas Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus cifras en inglés) calcula en 0,6 por ciento la resiembra o rebrote de las áreas donde revisó el cumplimiento de los compromisos suscritos en el acuerdo individual entre las familias y el PNIS.

“Pasado un año de la realización del primer pago en 7 municipios de igual número de departamento, a 31 de enero de 2019 UNODC verificó 1.615 hectáreas de cultivos ilícitos erradicados voluntariamente y evidenció la persistencia de 9,6 hectáreas, correspondiente al 0,6%”, indica el informe.

Pero Juan Carlos Garzón Vergara, Director del Área de Dinámicas del conflicto de la Fundación Ideas para la Paz, asegura que estos datos hay que manejarlos con cuidado porque son indicativos, pero se reducen a siete municipios. “Es una selección de municipios en los que se concluye que el porcentaje de resiembra en los lotes que han sido registrados en el PNIS es del 0,6 por ciento, eso es distinto a decir que la resiembra en la sustitución tiene ese valor, porque hay que tener en cuenta que la información de campo da cuenta de que la gente no siembra en el mismo lugar, entonces es difícil estimar. Textualmente no hay resiembra en los lotes verificados por Unodc, pero ahí hay que tener en cuenta nuevas siembras en otros lugares”, señaló.

En el artículo “A Duque no le cuadran las metas de reducción de la coca ¿cómo ayudarle a ajustarlas?” Garzón Vergara indica que el Ministerio de Justicia y la UNODC estiman la resiembra luego de la erradicación manual en un 37 por ciento y que aunque hay pocas estimaciones disponibles sobre la resiembra en el caso del desarrollo alternativo en la sustitución de cultivos, los actores involucrados afirman que es muy baja. “En el caso del programa ‘Familias Guardabosques’, según los reportes de la Agencia Presidencial para la Acción Social y UNODC, la tasa de resiembra fue del 1 por ciento”, señala el artículo.

Según estimaciones de Dejusticia, “la tasa de resiembra con la aspersión aérea es cercana al 35%”.

La UNODC evalúa el comportamiento de los cultivos de coca en las áreas con erradicación manual forzosa. En 2016 estimó que el consolidado de la resiembra fue del 28 por ciento, tres puntos porcentuales más que en 2015.

Para Garzón Vergara, en general, se puede ver que el nivel de resiembra es mucho mayor en la forzada y, con la poca información que hay, que es bajo cuando se hace sustitución, quien concluyó que  cada metodología tiene limitaciones.

El análisis “Aspersión aérea de cultivos en Colombia, una estrategia fallida”, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, WOLA, hace énfasis en lo que para muchos expertos es la clave del éxito de la sustitución, las medidas complementarias que garanticen la sostenibilidad de los cultivadores. “Depende en gran medida de alternativas reales que se ofrezcan a los campesinos para evitar el desplazamiento de los cultivos a nuevas áreas más alejadas (efecto globo)”.

Sin embargo, Daniel Mauricio Rico, investigador en temas de economías criminales y desarrollo rural, asegura que el país adolece de un sistema autónomo y fiable para medir las principales variables de la lucha contra las drogas, entre ellas la resiembra, porque las cifras dependen de los contratistas del Estado o de los funcionarios responsables de las mediciones y que necesitan presentar resultados.

Rico indica que investigaciones propias no le han dado menos del 84 por ciento de resiembra, pero aclara que ese resultado tiene que ver mucho con la metodología. “No hay una cifra que uno puede decir que sea oficial y verídica.