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Viernes, 20 Septiembre 2019

¿Qué tan cierto es lo que han dicho estos candidatos a la Alcaldía sobre megaobras?

Por El País

Durante un reciente debate de candidatos a la Alcaldía de Cali, en la Universidad Javeriana, algunos aspirantes realizaron afirmaciones sobre el proyecto de las Megaobras, iniciado en 2008, cuando el ahora candidato Jorge Iván Ospina era Alcalde de la ciudad.

En ese entonces, la Alcaldía se comprometió a construir un paquete de 21 obras que incluían colegios, plazas, ampliaciones de calles y la construcción de nuevas vías. Este paquete pasó a ser conocido en Cali como las “Megaobras”.

El equipo de RedCheq chequeó las afirmaciones que dieron los candidatos en este debate sobre esas Megaobras.

Michel Maya (ASI)

"El proyecto del Concejo que dio vida a las 21 Megaobras, en 2008, incluyó un apartado que decía ‘que si en dos años no se terminaban las obras había que devolverle la plata a los caleños".

Calificación RedCheq Cuestionable

Según Maya, lo estipulado en el proyecto del Concejo obligaría al Municipio a devolver parte de los 825.000 millones de pesos que han aportado los contribuyentes por valorización, con corte a junio de este año, según cuentas del Departamento de Hacienda Municipal. O al menos, lo que corresponda a las tres obras que aún no han sido siquiera licitadas: la Ampliación de la Vía al Mar, la apertura de la Calle 36 N, y el Parque Alameda.

Consultamos al candidato por la fuente de la información y nos respondió que el plazo del que habló en el debate quedó estipulado en el Acuerdo Municipal 0241 de 2008, en el Artículo 14, Parágrafo 1.

En efecto, el apartado dice: “El plazo máximo para iniciar la ejecución de las obras no podrá exceder el término de catorce meses contados a partir del momento en que se expide el acto administrativo (...), so pena de devolver los valores recaudados bajo el esquema financiero que se establezca mediante acto administrativo”.

Luego, en 2010, el Acuerdo Municipal 0297 amplió ese plazo a 24 meses, con vencimiento al 4 de septiembre de 2011. El plazo está sustentado en el Decreto Nacional 1394 de 1970, que plantea idénticas condiciones.

Así las cosas, sí es cierto que el Acuerdo en el que nacieron las Megaobras estipuló un plazo de dos años, pero para “dar inicio” a las obras, no para “terminarlas”, como aseveró el candidato durante el debate.

Pero más allá de esta imprecisión sobre los plazos de las Megaobras, Maya también habló de la devolución del dinero por obras no ejecutadas, una preocupación que también han compartido decenas de ciudadanos que han demandado al Municipio en los últimos años.

De hecho, como se mencionó anteriormente, sí es cierto que hay obras que no iniciaron su ejecución en el plazo de los dos primeros años. Hasta ahora solo se han entregado formalmente ocho de las 21 obras (ver listado); el resto están en ejecución o ni siquiera se han licitado.

Por esto, el Municipio ha enfrentado al menos 30 demandas ante diferentes estrados judiciales. Todas han sido falladas a favor de la Administración. Es decir, la Alcaldía no ha tenido que devolver un peso por las Megaobras.

Una de las decisiones al respecto fue tomada en enero de 2014 por el Juzgado Cuarto Administrativo de Descongestión del Circuito Judicial de Cali, respondiendo una tutela interpuesta por una ciudadana. En la providencia, el Juzgado concluyó que el plazo de 24 meses no se incumplió, pues consideró que “la normatividad no exigía la ejecución de la totalidad de las actividades”, y que “por lo menos se presentó una ejecución parcial de las construcciones” en los primeros dos años. Con esto, el Juzgado se refiere a las obras que iniciaron en la primera fase del proyecto, como la ampliación de la Calle 16, la Plazoleta de la Caleñidad o el Parque Longitudinal de la Calle 72W, que iniciaron a mediados del 2010.

En ese sentido, parecería que el incumplimiento, o no, del plazo estipulado en el Acuerdo 0241 de 2008 sería un dilema de interpretación. Pues mientras el candidato Maya y otros ciudadanos demandantes consideran que se debieron iniciar “todas” las obras, la justicia (hasta ahora) ha estimado que bastó con iniciar “algunas”.

Así las cosas, dado que el Acuerdo de las Megaobras fija un plazo de “inicio” y no de “terminación” de las obras, como aseguró el candidato Maya; y teniendo en cuenta la posición de la justicia hasta ahora ha sido favorable respecto al cumplimiento de este plazo, la afirmación inicial del candidato es calificada como “cuestionable”.

Alejandro Eder (Compromiso Ciudadano)

“Reconozco que (la construcción de las Megaobras) era una buena iniciativa, pero estuvieron mal planeadas, mal financiadas y mal ejecutadas, por eso es que tenemos seis incompletas”.

Calificación RedCheq Verdadera pero...

Le consultamos a Éder la fuente de su información. En respuesta, el candidato envió a este diario un documento sobre el estado de las 21 Megaobras que citaba a la Secretaría de Infraestructura.

Entonces, el equipo de RedCheq consultó a dicha dependencia, que aportó datos actualizados a julio de este año sobre el avance de los proyectos. En el listado, aparecen siete obras terminadas, tres que están sin licitar, y el resto (11), están en ejecución o parcialmente entregadas.

En ese sentido, la afirmación del candidato puede ser calificada como ‘Verdadera, pero’, en tanto que sí se puede decir que hay seis Megaobras “incompletas”, pero el número se queda corto. Incluso, son 11 las que no se han completado; o catorce, si se suman las que no se han contratado.

Avance Megaobras julio de 2019.

Jorge Iván Ospina (Alianza Verde)

“No existía en nuestra ciudad en los últimos 20 años un proyecto de infraestructura de tal impacto y de tal responsabilidad”

Inchequeable Redcheq

El equipo de RedCheq determinó que la afirmación de este candidato parte de su opinión, pues no existe una entidad de carácter público o privado que pueda decir oficialmente cuál de los proyectos de infraestructura construidos en Cali en los últimos 20 años es el de “mayor impacto”.

RedCheq

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Miércoles, 01 Julio 2020

Sí, en Popayán la capacidad de almacenamiento de cadáveres es precaria

Por Mónica Ospina Orozco - RedCheq

Una alerta lanzada hace unos días generó preocupación en el Cauca, pues el gerente del Hospital Universitario San José de Popayán aseguró que la capacidad de almacenamiento de cuerpos de dicho centro de salud se había copado.

 “Cuatro neveras que tiene el Hospital Universitario San José están copadas, no tenernos espacio para más”, dijo César Sarria Porras, gerente del Hospital San José de Popayán,  en esta nota del noticiero de Canal 1

La alerta hecha por Sarria Porras, se lanzó porque entre el 8 y el 13 de junio los cuatro refrigeradores para almacenamiento de cuerpos que dispone el Hospital Universitario San José de Popayán, se llenaron.

Indagamos cuál es la situación para el almacenamiento de cadáveres en la capital caucana y encontramos que es precaria y que la afirmación del funcionario es verdadera.

Consultamos a Sarria Porras por su afirmación y nos dijo que tres fallecidos sospechosos de COVID-19, y otro caso con diagnóstico confirmado del virus, durante el mencionado periodo, coparon la capacidad de ese hospital. Sin embargo, la situación ya fue superada.

“La verdad es que tuvimos que lanzar esa alerta porque el Hospital estaba copado en el aspecto que tiene que ver con el almacenamiento de cuerpos. Generalmente, los cadáveres no se pueden almacenar por mucho tiempo porque tenemos una capacidad limitada y usualmente, tras un fallecimiento las familias disponen de los cuerpos relativamente rápido, pero ahora con la pandemia, solo le podemos entregar los cuerpos a funerarias autorizadas para su debida disposición”, dijo el gerente del Hospital San José de Popayán.

Y es que dicho centro de salud es el hospital de referencia para 17 municipios del centro y sur del Cauca, pues los restantes (13 en el norte y tres en la costa pacífica) remiten sus urgencias a Buenaventura o Cali, en el departamento del Valle del Cauca.

El municipio de Piamonte, ubicado al extremo de la bota caucana, remite a Mocoa, Putumayo, y generalmente los dos del oriente, Inzá y Paéz – Belalcázar, al Huila. Así lo explicó el secretario de Salud Municipal de Popayán, Óscar Ospina, quien agregó que en efecto la situación del almacenamiento de cadáveres en Popayán es limitada y que los casos descritos por el gerente de ese centro de salud, fueron los que coparon la capacidad del mismo.

El funcionario aseguró que ante esta situación la dependencia a su cargo ya tramitó “el alquiler de un contenedor refrigerado de la Cruz Roja Internacional que llegará una vez las necesidades de la ciudad se manifiesten gravemente y tiene capacidad para almacenar 18 cuerpos. Así creemos que podremos estar mejor preparados en caso de que la situación de contagios pueda llegar a demandar más recursos de este tipo”, dijo Ospina.

De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Salud, INS, para el 19 de junio, en Popayán había 72 casos confirmados de COVID-19, un solo fallecido y 34 personas recuperadas. Hoy 1 de julio, el reporte del INS indica que hay 141 casos, de ellos 55 recuperados y 3 fallecidos.

“Aunque en general la población en Popayán se ha comportado muy bien durante la cuarentena, ahora vemos un aumento en los casos de contagio y eso se debe, claro, a que desde el 1 de junio hay más gente en la calle. Es que en mayo tuvimos 20 casos y resulta que en los primeros días de junio doblamos esa cifra”, dijo el secretario de Salud Municipal de Popayán. 

En general en el país la capacidad de refrigeración de cuerpos es limitada, tal como lo cita este artículo de la revista Dinero, titulado: Capacidad funeraria, otro riesgo a la vista, en el que se registra que “la refrigeración de los cadáveres, una práctica común en muchos países antes de cremarlos, en Colombia no es habitual”. 

Es importante recordar que la disposición de los cuerpos de las personas fallecidas por contagio o sospechosas de tener el virus COVID-19 se realiza de acuerdo con las normas que el Ministerio de Salud, estableció en el documento Orientaciones para el manejo, traslado y disposición final de cadáveres por sars-cov-2 (COVID-19-19).

Dicho documento establece, en el apartado No. 9: “Actividades y responsabilidades de los prestadores de servicios de salud”, que “el alistamiento del cadáver será realizado en el ámbito hospitalario del mismo sitio del deceso, y para ello, el personal de salud autorizado para la manipulación deberá contar con los elementos de protección personal y seguir los procedimientos de bioseguridad”.

Adicionalmente, en lo que se refiere al traslado del cuerpo, el Ministerio de Salud, asegura en su documento orientador que, “después del alistamiento del cadáver, el personal de salud informará al servicio fúnebre encargado y trasladará el cuerpo a la morgue o depósito de cadáveres donde será entregado al personal del servicio funerario para su depósito en ataúd o contenedor de cremación o inhumación y posterior traslado al sitio de destino final (horno crematorio y/o cementerio) o lugares destinados para tal fin en el territorio de pertenencia étnica, luego de completar toda la documentación necesaria. Cuando deba practicarse necropsia médico legal, el cuerpo será entregado a los servidores del sistema judicial quienes asumirán la custodia”.

Por su parte, el líder del proceso de Vigilancia Epidemiológica en Salud Pública del departamento del Cauca, el médico epidemiólogo, Duván Elí Quintero, le confirmó a Colombiacheck que “el hospital San José de Popayán es el único en el Cauca con un departamento de patología habilitado para hacer necropsias y por tanto el único que tiene capacidad para almacenar cuerpos en congelamiento”.

Quintero, sin embargo, aseguró que las autoridades departamentales están trabajando de la mano con el municipio de Popayán para apoyar todos los procesos de aumento de capacidad sanitaria, a todos los niveles, para que se puedan atender debidamente las contingencias derivadas de la pandemia por el virus Sars - CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19.

Así que las cuatro personas fallecidas en el Hospital San José de Popayán, entre el 8 y el 13 de junio, de acuerdo con su gerente, hicieron colapsar el servicio, que se recuperó una vez los alcaldes de los municipios de los cuales eran naturales estas personas (Guapi, Timbiquí y Bolívar) lograron realizar contratación con funerarias y disponer de un servicio de cremación. El último cuerpo, natural de Popayán (sospechoso por COVID-19), fue retirado por trámite de la familia con un servicio funerario autorizado, relató el gerente César Sarria.

Tras estas evidencias concluimos que es verdad y que en efecto en Popayán hubo una delicada contingencia con el almacenamiento de los cuerpos que, sin embargo, fue superada.