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Martes, 27 Abril 2021

Seis falsedades sobre lo que no deben hacer las mujeres durante la menstruación

Por Gloria María Correa Torres y Luisa Fernanda Gómez Cruz

No comer pepino, no tomar agua con gas ni usar champú son algunas de las “recomendaciones” que hace una publicación de Facebook que circula en redes desde 2019.

Desde 2019 circulan en redes sociales decenas de publicaciones (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9) que envían una “información importante” para las mujeres. Se trata de un listado de cinco cosas que, supuestamente, no deberían hacer cuando tienen la menstruación. 

Entre esas cosas se cuenta no beber agua helada o con gas, no comer pepino y no aplicarse champú. La mayoría han sido difundidas usando la misma imagen: un plano tomado desde arriba de las piernas de una mujer con lo que parecieran ser gotas de sangre menstrual bajando desde su entrepierna.

Desinformacion_menstruacion

Entre las publicaciones se han viralizado, por ejemplo, solo una de ellas tiene, hasta el momento de publicación de este chequeo, 12.000 me gusta, 2.900 comentarios y 65.000 compartidos, lo que permite evidenciar el alcance que esta información ha logrado durante estos años.

Lo que mencionan, sin embargo, incluye una mezcla de distorsiones acerca de la menstruación, de acuerdo con la evidencia científica y las expertas contactadas por Colombiacheck.  

En Colombiacheck  verificamos los cinco mitos difundidos sobre la menstruación: 

1. “No beba agua helada, con gas o coma coco”

Cuestionable

La primera afirmación que hace la publicación de Facebook es que durante la menstruación las mujeres no deben beber agua helada ni agua con gas. Sobre el coco no queda claro si indican hacerlo o no. 

Lo relacionado con el agua son afirmaciones falsas, porque no hay evidencia científica que contraindique su ingesta durante la menstruación. Sólo encontramos que el consumo de agua fría o con gas podría estar relacionado con el aumento del dolor en quienes sufren de cólicos menstruales o menstruaciones dolorosas (condición conocida como dismenorrea), aunque la evidencia tampoco es sólida al respecto.

 Investigaciones en países como España y Colombia (1, 2 y 3), en las que analizaron el discurso de grupos de mujeres acerca de la menstruación, identificaron por ejemplo, que el tópico de que la “sangre menstrual es incompatible con el agua” ha sido transmitido por generaciones, asociándolo a consecuencias negativas para la salud. Las mayores de 65 años son principalmente quienes lo creen y transmiten, según enfatizaron investigadoras de la Universidad de Sevilla, en España.

Por otra parte, la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia, publicó un estudio que buscaba comprender los desafíos y experiencias de la menstruación en niñas y adolescentes de comunidades rurales del Pacífico colombiano, el cual reportó que las mujeres interrogadas de las regiones de Nariño y Cauca evitan entrar en contacto con agua fría, porque asocian las bajas temperaturas como intensificador del dolor menstrual. 

En ese mismo sentido, Laura Gil, ginecóloga de la Universidad Nacional, le explicó a Colombiacheck que durante la menstruación el útero se contrae para poder evacuar sangre y está sensible a los estímulos. Esa contracción es la que causa los cólicos y el frío podría ser uno de los estímulos que haga que una mujer sienta más cólicos y, por lo tanto, más dolor. 

Así, un estudio hecho en 53 niñas y adolescentes de la India en 2013, encontró que el ejercicio y aplicar una botella de agua caliente sobre el área pélvica, pueden ser útiles en quienes sufren dismenorrea para aliviar el dolor.

“Por eso, cuando una tiene cólicos se pone agua caliente. Porque el calor relaja el útero”, dice Gil. Esa es la única relación que podría haber entre la menstruación y el agua fría, según explica la experta, porque al tomar agua fría las mujeres que sufren de cólicos podrían sentir incomodidad y más dolor. 

Eso no significa que durante la menstruación no se pueda beber agua fría, pues no hay evidencia que lo sustente, según búsquedas hechas en bases de datos científicas como  Pubmed (1, 2), Scielo, Latindex y Hinari, de estudios que relacionaran agua fría y menstruación.

No obstante, encontramos que el aumento del consumo de agua durante la menstruación podría por el contrario traer beneficios a las mujeres que sufren de dismenorrea o menstruaciones dolorosas, según investigaciones semi-experimentales realizadas en mujeres de Irán y Colombia (1, 2) que concluyeron que el aumento en la ingesta hídrica puede influir en la liberación de la hormona vasopresina, que además de intervenir en la regulación de la sed tiene un rol en la contracción de la musculatura del útero. Aunque en tales publicaciones también enfatizaron que se requieren estudios con poblaciones más amplias y diversas para soportar sus hallazgos. 

Sobre el agua con gas, Gil dice que, al igual que con el frío, es posible que produzca mayor incomodidad “porque si una mujer está distendida [con una  una tensión violenta en un tejido o membrana] por los cólicos, que es normal, y se distiende adicionalmente por gases, generado por la ingesta de agua con gas, va a aumentar el malestar relacionado con la menstruación. 

Desde los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, así como en la revista JAMA, también señalan que las bebidas con gas y carbonatadas son causa del aumento de los gases en el tracto gastrointestinal.

Y finalmente, respecto al coco en la revista Asian Pacific Journal of Tropical Medicine describen sus componentes y los posibles beneficios para la salud de su consumo. De igual forma, Claudia Gamboa, especialista en ginecología y obstetricia de la Universidad Nacional señaló a Colombiacheck: “El coco es un alimento rico en ácidos grasos saturados que no tienen ningún efecto indeseable para la vida de la mujer”, no hay contraindicaciones al respecto durante la menstruación.

En definitiva, basados en lo que señalan las fuentes consultadas por Colombiacheck, lo que podría producir la ingesta de agua fría o con gas en algunas mujeres durante la menstruación, es incomodidad y más dolor, si sufren de dismenorrea. Pero la ingesta de tales alimentos, incluyendo el coco, no está contraindicada durante la menstruación como intenta transmitir la desinformación que estamos verificando, por lo cual la calificamos como falsa.

2. “No aplique champú”

Falso

La publicación continúa diciendo: 

“No aplique champú en la cabeza porque los poros de la cabeza están abiertos durante la menstruación y pueden causar dolor de cabeza, es muy peligroso y ese efecto puede ser sentido cuando eres joven y luego cuando eres mayor”.

Esta afirmación es una mezcla de conceptos distorsionados y falsos. 

Sobre este tema, encontramos que publicaciones científicas (1, 2 y 3) explican los cambios que se pueden presentar en la piel por efecto de diferentes hormonas producidas en la mujer durante el ciclo menstrual, como los andrógenos, los estrógenos y la progesterona, pero no señalan efectos sobre los poros del cuero cabelludo. 

Mayerly Cárdenas Guevara, dermatóloga de la Universidad Militar Nueva Granada, explicó al respecto: “No existe evidencia científica que demuestre que durante la menstruación se genere mayor apertura de los folículos pilosos en el cuero cabelludo”. 

“Hasta el momento se han identificado muchos factores que influyen en la absorción de sustancias a través de la piel y sus anexos (pelo, uñas, glándulas), dicha absorción depende principalmente de las condiciones cutáneas, de la hidratación, del grosor de la piel. También influyen los productos utilizados sobre la piel o el cabello, lo que depende de la concentración y las propiedades de los componentes. Pero no se ha relacionado con los cambios hormonales durante esta etapa del ciclo menstrual o la apertura de los poros”, señaló Cárdenas.

“Por otra parte, hormonas como los estrógenos que varían en las diferentes fases del ciclo menstrual, influyen en el ciclo del crecimiento del pelo, pero no con la absorción en la piel”, enfatiza la dermatóloga. 

Ahora, sobre los dolores de cabeza y la menstruación de los que habla la publicación de Facebook, sí existe el llamado síndrome premenstrual (SPM) que abarca un conjunto de síntomas en los días previos a la menstruación y que suelen desaparecer a los pocos días del inicio del sangrado menstrual. Entre tales síntomas se cuentan el dolor de cabeza, asociado a cambios en el apetito, aumento de peso, dolor abdominal, dolor de espalda, hinchazón y sensibilidad de los senos, náuseas, estreñimiento, ansiedad, entre otros. 

Pero la causa de este síndrome no está esclarecida del todo, aunque se ha propuesto una desproporción hormonal como el exceso de estrógenos y la deficiencia de progesterona, también se ha asociado con alteraciones en la liberación de serotonina (una sustancia producida en el sistema nervioso), como describen en la revista American Familiy Physician, pero en absoluto se ha asociado a la aplicación de champú.

La ginecóloga Lina Gil, consultada por Colombiacheck, aclaró que muchas mujeres sienten diferentes tipos de malestar durante la menstruación porque se acumula líquido en diferentes órganos del cuerpo; no por nada relacionado con los poros de la cabeza o el champú. Y al referirse al dolor de cabeza, hablamos de un “síntoma” que se puede asociar al sangrado menstrual pero que no se ha relacionado con la aplicación o no de champú. 

3. “El pepino bloquea la menstruación”

Falso

“No coma pepino durante la menstruación porque la savia presente en el pepino puede bloquear la menstruación (pérdida de sangre) en la pared uterina y puede causar esterilidad”, continúa diciendo la publicación.

La savia es el líquido que circula a través del tejido conductivo de las plantas, el cual contiene una gran cantidad de sales minerales, aminoácidos y hormonas, pero está compuesta principalmente por agua, aproximadamente en un 98 %. Su principal función es nutrir a la planta para su correcto desarrollo y funcionamiento.

De igual forma lo explicó Laura Gil: “La savia es un líquido que tiene sales, azúcares y que está presente en todas las plantas; en el tallo para ser más precisas. Y es con lo que se alimentan las hojas, de modo que a la fruta le llegan nutrientes, no savia. De ese modo, el pepino no estaría compuesto por savia”, y por lo tanto es incoherente lo que señala la afirmación que estamos verificando acerca de la savia del pepino, llevándonos a calificarla como falsa. 

Además la esterilidad es definida por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad del sistema reproductivo caracterizada por la imposibilidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Pero entre los principales factores femeninos, que se han estudiado y asociado a esta condición, no se ha asociado el consumo de pepino. 

Gamboa también aclara en el mismo sentido que el pepino no tiene ningún efecto sobre la fertilidad ni sobre la menstruación. “Al contrario”, señala, “por ser un vegetal es rico en vitaminas y bajo en carbohidratos, por lo que es benéfico para incorporarlo en una dieta saludable”. 

“Lo que pareciera es que la persona que escribió el texto se imagina que la sangre va a quedar atrapada en la pared del útero y causar esterilidad. Eso no existe, ni está relacionado con la esterilidad”, dice Gil.

4. “El cuerpo no debe ser golpeado durante la menstruación”

Verdadero, pero

El cuarto punto de la cadena difundida en Facebook señala: 

“También durante la menstruación, su cuerpo no debe ser golpeado o golpeado por objetos duros, especialmente el abdomen, ya que puede causar vómitos y el útero puede ser herido”. 

Esta afirmación la calificamos como verdadera pero porque el cuerpo no debe ser golpeado por ningún objeto, ni durante la menstruación ni en otras circunstancias, y un golpe en el abdomen de alta intensidad podría causar daño a los órganos intraabdominales o hasta pélvicos entre los que está el útero, sin embargo, este suele ser de los órganos menos afectados en ese tipo de traumas.

Las dos expertas ginecólogas afirman que en ningún momento del ciclo, ni de la vida, el cuerpo debe ser golpeado.

Al mirar lo relacionado a traumas sobre el abdomen y daños en el útero, una revisión acerca de traumas del tracto genitourinario bajo, del cual hace parte el útero, señala que los traumas cerrados o por golpes externos con objetos romos o duros, pueden provocar lesiones perineales y vaginales, pero es poco común que causen lesiones en el cuello uterino o en el útero. El útero, junto a los ovarios y las trompas de Falopio se lesionan con mayor frecuencia en los traumatismos penetrantes o con objetos cortantes que atraviesan la pared abdominal. 

De igual forma lo enfatizó la ginecóloga Lina Gil al señalar que para que el útero sea herido con un trauma externo tiene que ser a través de una lesión penetrante. “El útero no es uno de los órganos que se afectan por golpes externos, porque está compuesto principalmente por músculo. Suelen ser los órganos huecos, como por ejemplo la vejiga que se puede explotar en un accidente de tránsito si es golpeada con mucha fuerza”. 

Además, señala la ginecóloga que el útero está resguardado en los huesos de la pelvis, por lo que es aún más difícil que el útero resulte herido por un golpe externo.

5. Orígenes del cáncer de útero y el hielo

Falso

“Las investigaciones muestran que beber hielo durante la menstruación puede hacer que la sangre menstrual permanezca en la pared uterina, después de 5-10 años puede generar cáncer de útero o tumores”, continúa la publicación en redes que no adjunta un enlace o explica cuáles son las investigaciones que demuestran lo que señala.

En todo caso, como mencionamos en el primer punto, la ingesta de agua fría más allá de probablemente causar incomodidad en quienes tienen el antecedente de menstruaciones dolorosas, no está contraindicada durante la menstruación. 

Sobre la menstruación, Claudia Gamboa, ginecóloga consultada por Colombiacheck, explicó:

“El endometrio, que es el tejido que recubre el útero en su interior, cambia de acuerdo a la fase del ciclo en que se encuentre la mujer. En edad reproductiva este prolifera para formar el ambiente propicio para la anidación de un óvulo fecundado y así albergar un embarazo. Cuando el embarazo no se presenta, el tejido ya no puede crecer más y descama en forma de menstruación. Algunos anticonceptivos o la misma lactancia cambian ese patrón de crecimiento y dejan este tejido en un estado de ‘reposo’, por lo que no se presenta el sangrado menstrual, pero no porque se quede acumulado, sino porque no prolifera y no descama en forma de menstruación”.

Por otra parte, el cáncer de útero, abarca principalmente el cáncer de endometrio y el cáncer de cuello uterino o de cérvix. Entre los factores de riesgo de estas enfermedades no se encuentra el hielo, por lo que calificamos como falsa la afirmación. 

Para el cáncer de endometrio se han asociado los altos niveles de estrógenos que se pueden presentar en mujeres que tuvieron una menarquia temprana o una menopausia tardía, también la obesidad, la nuliparidad, el uso de hormonas durante la menopausia, la  historial familiar de cáncer de endometrio, entre otros.

Y para el cáncer de cervix o de cuello uterino, se han establecido como factores de riesgo la infección por el virus del papiloma humano o VPH, así cómo como el uso prolongado de anticonceptivos orales, fumar, infecciones de transmisión sexual como el VIH asociadas, la multiparidad entre otros.

6. No comer productos verdes como lechugas, espinacas y aguacates

Cuestionable

Por último, la publicación sugiere no comer productos verdes “como lechuga, espinacas y aguacate; todo lo que es verde ya que producen gases y se acumulan en el vientre y producen dolores” en el abdomen y estómago.

La ginecóloga Lina Gil, señaló que esta puede ser la única parte de la cadena parcialmente cierta, pues es verdad que algunos alimentos favorecen la producción de gases en el tracto gastrointestinal y con ellos, dolores (como la agudización de cólicos que explicamos antes).

Se ha identificado que alimentos ricos en carbohidratos de cadena corta que son mal absorbidos en el tracto gastrointestinal aumentan la producción de gases y la distensión abdominal. Tales alimentos son también llamados FODMAP que corresponde a su significado en inglés: Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols, lo que traduce oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables.

La pobre absorción de esos alimentos en el intestino favorece que se fermenten rápidamente para producir diferentes gases como hidrógeno, metano y dióxido de carbono. De ese modo, a las personas que sufren de patologías gastrointestinales se les indican dietas bajas en FODMAP como parte del tratamiento, señalan publicaciones en las revistas Gastroenterology and Hepatology y Nutrients sobre el tema. 

Dentro de ese tipo de alimentos se ubican tanto la espinaca, la lechuga y el aguacate, pero cada uno con contenidos diferentes de FODMAP.  

El aguacate es rico en polioles, pero la ingesta de aguacate no se restringe del todo, tan sólo se limita en personas con distensión abdominal debido a otros beneficios de este vegetal en aportes de vitaminas y ácidos grasos poliinsaturados. La lechuga y la espinaca tienen fructanos y galactooligosacáridos, para los cuales  los humanos no tenemos enzimas que nos permitan digerirlos, explican en otra publicación de  la revista Gastroenterology and Hepatology.  

  Sin embargo, tanto la lechuga como la espinaca contienen tales FODMAP en menor proporción que otros vegetales, por lo que estos dos se indican como una alternativa en la dieta de personas con trastornos gastrointestinales,  según señalan en la revista Gastroenterology and Hepatology.

Por otra parte, el brócoli, la coliflor, el repollo, las coles de Bruselas, entre otros, sí son de los que más pueden empeorar la distensión abdominal, por ser ricos en rafinosa y fructanos, por lo cual sí se restringen en personas con trastornos gastrointestinales, según lo enfatizan publicaciones científicas sobre el tema (1, 2, 3). 

Y en el mismo sentido, lo enfatizó Lina Gil, quien explicó que entre los alimentos que más producen gases se cuentan el brócoli, la coliflor y las leguminosas (fríjoles, lentejas y garbanzos), al igual que las fibras blancas del pimentón.

La especialista advirtió que esta aclaración tampoco quiere decir que a todo el mundo le produzcan gases los mismos alimentos e invita a que cada mujer y persona con útero aprenda a distinguir cuáles son los alimentos que le producen incomodidad durante la menstruación, teniendo claro que ningún alimento está contraindicado durante el periodo menstrual, como indican los estudios arriba mencionados.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Miércoles, 11 Marzo 2020

Historiador desmiente el ‘cuento’ de Casilda Cundumí

Por José Felipe Sarmiento

No hay pruebas de que el relato que circula en redes sobre la supuesta heroína afro de Palmira sea verdad. Por el contrario, la historia tiene varias inconsistencias.

El historiador Felipe Arias Escobar publicó un hilo en Twitter en el que desmiente la historia viral de Casilda Cundumí Dembele, una supuesta heroína afrocolombiana que se rebeló contra los esclavistas del Valle del Cauca en el siglo XIX. En sus trinos, el experto detalló por qué este “es un cuento que solo existe en Facebook”.

Arias demostró, con una búsqueda avanzada en Google, que la famosa heroína era inexistente en internet antes de 2016. Por eso cuestionó lo lejos que ha llegado la leyenda de “la negra Casilda” desde entonces: inspiró una canción de la orquesta de salsa Tromboranga que lleva ese título y una película del director Derby Arboleda llamada ‘Casilda: un grito de libertad’, ganadora de un estímulo del Fondo para el Desarrollo de la Televisión en 2018.

Colombiacheck comprobó que la producción cinematográfica ha sido presentada como un drama documental y que fue proyectada con apoyo de la Alcaldía de Cali en marzo de 2019. La biografía de la supuesta guerrera antiesclavista también se encuentra en una columna de la exsenadora Piedad Córdoba, publicada en Las2Orillas el mes siguiente; algunas entradas de blogs de 2017 y un artículo de La Griot (Gaceta Afrobogotana de Interés Cultural, Científico y Tecnológico) de septiembre de 2016. Hasta se venden camisetas con su imagen.

Artículo de revista afro sobre supuesta heroína Casilda Cundumí Dembele

Además, una escuela afro del norte del Cauca fue bautizada en honor de la falsa ídola. La institución está descrita en el documento orientador de la Minga Internacional ‘Retos y Desafíos de la Educación Propia’, que se realizó en Popayán en noviembre pasado.

Revisamos el hilo de Arias y encontramos que tiene la razón: es falso que Casilda Cundumí Dembele haya existido.

Nada cuadra

El primer detalle sospechoso en la biografía de Casilda Cundumí es el de las fechas de nacimiento y fallecimiento. Estas indican que la mujer vivió 122 años y al final dice que fueron 123. Si esto fuera cierto, habría alcanzado la misma edad o más que la francesa Jeanne Calment (1875-1997), quien ostenta el récord, validado científicamente, de ser la persona más longeva de la que se tiene documentación.

Arias también desmintió otros datos que se caen de su propio peso. Empezando por la foto. Una búsqueda inversa de la imagen con Google le arrojó que su autor es el fotógrafo Albert Henschel, que nació en Alemania en 1827 y vivió en Brasil desde 1866 hasta su muerte en 1882. La original, en formato de tarjeta de visita, data aproximadamente de 1870 y hoy es propiedad del Museo Etnológico de Berlín, que la conserva bajo el título de ‘Retrato de una afrobrasileña (esclava)’. La mujer no es ninguna heroína afrocolombiana.

“Otra inconsistencia es su origen, pues la trata atlántica se prohibió bajo la Independencia. Si [Casilda] llegó por contrabando o por el restablecimiento de la práctica en 1843, no pudo ser ‘de Malí’, lugar que no existía en el siglo XIX (el país moderno toma su nombre de un reino medieval)”, agregó el historiador.  En efecto, la prohibición del comercio esclavista en Colombia se dio en 1825, solo dos años después de la fecha de nacimiento de la mujer imaginaria.

Entre tanto, la colonización de lo que hoy es Malí solo fue concretada décadas más tarde por Francia, que desplazó de a pocos al dividido imperio islámico Tukulor hasta su derrota definitiva a finales del siglo XIX. Para ese entonces, la Segunda República Francesa ya había abolido la esclavitud definitivamente en sus territorios y las potencias europeas se comprometían a poner fin al tráfico de personas en el Acta General de la Conferencia de Berlín (1885), un propósito que se habían planteado desde la de Viena, 70 años antes.

Además, la demanda de esclavos en el suroccidente de la Nueva Granada era cubierta desde 1780 con personas afro nacidas en el mismo país, no traídas de África o las Antillas. Así lo afirma la también historiadora María Camila Díaz Casas en su libro Salteadores y cuadrillas de malhechores (Universidad del Cauca, 2015), sobre la “acción colectiva de la ‘población negra’” en la década de 1840.

Los textos virales dicen que Cundumí huyó a las montañas con 17 años, después de estar esclavizada en las plantaciones de caña de la hacienda Manuelita. Pero George Henry Isaacs compró esas tierras apenas ese año, justamente 1840, y fue él quien luego las bautizó con su nombre actual por su esposa, Manuela Ferrer. Hasta entonces, la propiedad se llamaba Concepción de Nima, como lo han documentado los investigadores Isabel Cristina Bermúdez Escobar, Eduardo Mejía Prado y Armando Moncayo Urrutia, entre otros.

Arias menciona la fecha de fundación del ingenio azucarero homónimo, creado en 1864 tras la adquisición de trapiche y terrenos por parte de James Martin ‘Santiago’ Eder.

De acuerdo con Díaz, los comienzos de la década de 1840 sí fueron una época de fugas masivas de esclavos de las minas y haciendas de lo que hoy son Valle, Cauca y Nariño, tras el escaso cumplimiento de la libertad de vientres que entró en vigencia en 1839. Pero la población afro no escapaba para hacerse cimarrona como en la Colonia, sino para enlistarse en los ejércitos de la Guerra de los Supremos. De esta forma, perseguían nuevas promesas de libertad hechas por las élites criollas enfrentadas.

Los afros de la zona recurrieron a algunas acciones violentas en los años inmediatos a la terminación de ese conflicto, como un levantamiento armado en Caloto y asesinatos de amos esclavistas. Su lucha se decantaría por las vías pacíficas e institucionales a partir de 1844 y volvería a combinarse con la violencia desde 1848 hasta la guerra de 1851 por la abolición. Díaz no menciona ninguna Casilda Cundumí que haya sido protagonista en alguno de esos periodos.

Precisamente porque el gobierno de José Hilario López suprimió la esclavitud como práctica legal en ese momento, Arias argumentó que no tiene sentido que haya habido una gran rebelión cimarrona liderada por ella en 1862. También recordó que el país atravesaba una guerra civil que los liberales estaban próximos a ganar. De hecho, Tomás Cipriano de Mosquera ya se había declarado presidente provisorio tras tomarse Bogotá y derrocar a Mariano Ospina Rodríguez.

A esto se suma que la pena de muerte para delitos políticos fue abolida en Colombia incluso antes que la esclavitud, en 1849, también durante el mandato de López. Esto, de nuevo, le da la razón al experto cuando cuestiona la veracidad del fusilamiento de un español anónimo por ayudar a la imaginaria Casilda, con quien mantenía un romance, en su lucha para liberar esclavos que ya eran libres ante la ley. La cadena fecha este acontecimiento en 1857, así que la cronología no cuadra.

La ejecución tampoco encaja en el espacio. No pudo tener lugar en el parque Bolívar de Palmira, donde la narración la ubica, porque el sitio no existía. De acuerdo con Arias, se inauguró en 1917, o sea 60 años después de la muerte del amante. Una nota del diario caleño El País cuenta que el acondicionamiento del lote para hacer esa obra empezó en 1901. Fotos de 1864 y 1870, incluídas en una presentación de la Academia de Historia del municipio, muestran el terreno casi vacío. Es más, la actual catedral y la antigua sede de la Alcaldía, ambas adyacentes, también fueron edificadas a principios del siglo XX.

La nacionalidad española del fusilado y los dueños de las haciendas tampoco se acomodan a la realidad de esa época, posterior a la Independencia. “Los realistas peninsulares abandonaron sus tierras por el exilio y los que no lo eran se incorporaron a la República como ciudadanos neogranadinos”, explicó el autor del hilo, puesto que en 1821 se expidió una ley para expulsarlos del país.

En el libro de su colega Díaz, por ejemplo, los propietarios de esclavos son criollos, no españoles. Entre ellos están el poeta Julio Arboleda, que más adelante sería presidente; el asesinado amo Salvador Holguín, el abogado Mariano Tejada, que fue gobernador de Popayán en 1852, y Manuel Esteban Arboleda.

Tampoco eran españoles los dueños de Manuelita. Eder, el fundador del ingenio, nació en una región de lo que hoy es Letonia. Isaacs era ciudadano británico nacido en Jamaica y Ferrer, de ascendencia italocatalana, nació en el Chocó. Del anterior dueño, Mariano Becerra Carvajal, no hay mayores datos sobre su origen. Pero él le compró las tierras a la caldense Florencia González, quien las heredó de su papá, Pedro González de la Penilla.

Él fue el último español en adquirirlas, cosa que sucedió casi medio siglo antes de la consolidación de la Independencia y del supuesto nacimiento de Cundumí. Eran parte de la Hacienda Real que la Corona española le asignó en 1770, luego de su expropiación a la Compañía de Jesús en 1767.

La conclusión de Arias fue que no hay ninguna evidencia documental ni relatos orales que sustenten la leyenda. Colombiacheck, por su parte, revisó la argumentación y reconfirmó que se trata de un relato falso.

“Para esta sociedad desigual y en crisis, ávida de nuevos relatos históricos que inspiren, podríamos valorar la ficción de Casilda Cundumi. Pero también merecemos una ficción histórica que conozca y respete la historia afro, más cuando ésta posee un componente político tan fuerte”, escribió el académico.

En consecuencia, invitó a indagar sobre figuras históricas reales como la heroína independentista María Antonia Ruiz o las hermanas Petrona y Sebastiana Cárdenas, que tras quedar libres ayudaron a liberar a otros esclavos. Estas tres mujeres afros sí vivieron en lo que hoy es el Valle del Cauca, no son inventos de las redes sociales.

Finalmente, Arias aclaró que “la intención aquí no es suplantar el derecho de un pueblo a construir su propia memoria. Al contrario, la historiografía puede servirnos para enriquecer esa experiencia con historias ojalá reales”.