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Jueves, 18 Marzo 2021

Sí, el retiro de Colombia en audiencia de la Corte IDH por el caso Bedoya Lima no tiene antecedentes

Por Mónica Ospino Orozco

Las recusaciones a los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sí han sido un recurso que varios estados han usado en años anteriores.

La reciente conmoción por la actuación del Estado colombiano en la audiencia pública del caso Jineth Bedoya Lima y otra vs. Colombia, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Corte IDH, y de la que el Estado, representado por el director general de la Agencia de Defensa del Estado, Camilo Gómez, se retiró al tiempo que recusó a cuatro de seis jueces de la Corte, generó toda clase de reacciones en el país.

En particular, una de las reacciones que se repitió en redes sociales es la que tiene que ver con lo que varias personalidades familiarizadas con el caso de secuestro, tortura y violación sexual de Jineth Bedoya Lima, calificaron como conductas inéditas ante la Corte IDH: el retiro y recusación a los jueces en medio de una audiencia en curso.

Por esta razón, en Colombiacheck decidimos indagar por los antecedentes de una decisión como la tomada por Colombia y verificar la afirmación de que el retiro de un Estado en medio de una audiencia en la Corte IDH no tiene precedente.

Del retiro en medio de la audiencia: verdadero

Johnathan Bock, director de la Fundación para la Libertad de Prensa, por ejemplo, dijo en un trino desde su cuenta:

“No lo hizo Nicaragua, tampoco Venezuela; ni el Perú de Fujimori. Nunca en la historia un Estado se había levantado de una audiencia ante la @CorteIDH. Hoy en el caso de @jbedoyalima lo hizo Colombia. Esto es una declaración de intenciones de cara al fallo que emita el tribunal”. 

También la abogada Catalina Botero - Marino expresó en su cuenta de twitter @cboteromarino: “Ningún Estado que yo recuerde, ha abandonado de esta manera una audiencia de la @CorteIDH porque no le gustan las preguntas de los jueces. Ni Venezuela en su peor momento. Todo mi afecto y solidaridad querida @jbedoyalima.

También, el director para las Américas de la ONG Human Right Watch, José Miguel Vivanco, afirmó en un trino con el que reaccionó a la conducta de Colombia en la mencionada audiencia que: 

“El gobierno de @IvanDuque debería avergonzarse de lo que hizo ante la @CorteIDH en el caso @jbedoyalima. Colombia recusó a casi todos los jueces porque le molestó las preguntas a la víctima. Y se retiró de la audiencia. Se trata de una conducta sin precedentes e irresponsable”.

Consultamos a la abogada del Centro para la Justicia y el Derecho Internacional, Cejil, quien actúa como apoderada de Jineth Bedoya, Viviana Krsticevic, quien aseguró que “lo inédito es que se levanten de un audiencia en la Corte Interamericana. Eso realmente fue muy sorprendente y no lo hemos visto de gobiernos dictatoriales. De Argentina a México, en todas las Américas, no ha habido un gobierno que se levante de una audiencia de la Corte Interamericana, eso es realmente inusual”.

Krsticevic, quien ha litigado en la Corte IDH por 25 años, asegura además que “ni aún en los peores momentos de confrontación en el gobierno de [Nicolás] Maduro, en el gobierno de [Hugo] Chávez [en Venezuela], en el de [Alberto] Fujimori [en Perú] o en el gobierno de [Daniel] Ortega [en Nicaragua], se han levantado los agentes del Estado de las audiencias ante la corte interamericana”.

Y continúa: “Y en parte no solo lo hacen por respeto al tribunal sino porque levantarse les impide defenderse diligentemente. Es por eso que estos estados se sientan y debaten y cuestionan y presentan evidencian y alegan, porque esa es la manera como se defiende un Estado, aún cuando están objetando lo que dice la víctima y la prueba o las afirmaciones sobre el alcance del derecho y los reparos que hacemos quienes representamos a las víctimas”.

En el mismo sentido, se pronunció el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Icesi Jorge Andrés Illera Cajiao, doctor en Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica de Argentina y magíster en Derechos Humanos de la Universidad Externado: “Antecedentes similares al de la actuación de Colombia en la Corte IDH no conozco. Sí ha habido antecedentes de estados que han denunciado o amenazado con denunciar la Convención Interamericana de Derechos Humanos y desconocer la autoridad de la Corte IDH, al recibir sentencias que resultaban muy desfavorables para sus estados”. 

“Como por ejemplo en el caso de Perú cuando la dictadura de Alberto Fujimori, o Ecuador también amenazó con hacerlo en el gobierno de Rafael Correa. Evo Morales [Bolivia], también en algún momento lo hizo. Trinidad y Tobago fue uno de los primeros estados que denunció la convención y salió ya hace casi dos décadas. Venezuela también lo hizo con Maduro, pero el presidente interino Juan Guaidó retiró esa denuncia y la OEA lo admitió”.

Sí ha habido casos de abandonos de audiencias, pero éstas han ocurrido en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; no en la Corte. De hecho, lo hizo Colombia en dos ocasiones y con el mismo embajador ante la OEA: Luis Alfonso Hoyos en 2009 y 2010 por los casos de la persecución del DAS contra el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Cajar, y el caso de la disputa con Ecuador por la muerte del ciudadano ecuatoriano Franklin Aisalla en el bombardeo contra el campamento del “canciller” de las FARC, Raúl Reyes.

La Comisión es un órgano principal de la OEA, que tiene como función promover la observancia y la defensa de los derechos humanos y servir como órgano consultivo de la OEA en dicha materia.

Además, de acuerdo con el profesor Illera, “el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, tiene un filtro que es la comisión. A ella se le presentan las denuncias por vulneración de la Carta Interamericana de Derechos Humanos, y ella se encarga de investigar si existen o no razones para abrir un caso, pide al Estado una respuesta frente a la denuncia y si la respuesta no es satisfactoria o ve que existen posibles violaciones a los derechos humanos, registra la denuncia como caso y ahí da traslado al Estado para que se defienda y presente pruebas. Luego esto lo traslada a la parte denunciante quien se manifestará y presentará pruebas. Después, la comisión decide si hay o no mérito para una posible responsabilidad del Estado. Si la hay le solicitará reparar. Si el Estado no repara, presenta demanda ante la Corte Interamericana”.

Reynaldo Villalba Vargas, presidente del Cajar, le dijo a Colombiacheck que “nosotros fuimos a esta sesión de la Comisión IDH que fue en noviembre de 2009. Allí llegamos varias de las organizaciones de derechos humanos que habíamos sido afectadas por esta persecución. El asunto es que apenas empezada la presentación y ya estaban presentes los delegados del Estado colombiano, el embajador ante la OEA, que era Luis Alfonso Hoyos, tomó la vocería y dijo que se retiraba porque no había garantías de imparcialidad para Colombia. Sin embargo, la audiencia continuó sin su presencia”.

Así es que por todas estas razones y evidencias concluimos que las afirmaciones que calificaron como inédito el retiro de Colombia de la audiencia del 15 de marzo por el caso Jineth Bedoya Lima y otra vs. Colombia son verdaderas.

Recusaciones a la Corte: Venezuela encabeza el ranking

La otra actuación de Colombia en la audiencia del 15 de marzo tuvo que ver con la recusación a cuatro de los seis jueces de la Corte IDH. Pero en este caso sí hay varios antecedentes: Panamá, Perú y Venezuela han sido estados que han usado el instrumento de la recusación.

En este artículo del veterano ex juez y ex secretario de la la Corte IDH, el costarricense Manuel Ventura Robles, titulado “La legitimidad de los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos” compila las recusaciones que han ocurrido en casos que dicho Tribunal ha llevado.

En dicho texto, Ventura Robles, relata que el primer caso de recusación ocurrió el 25 de enero del año 2000 en el litigio Baena Ricardo y otro, más conocido como “Caso 25”, realizada por la República de Panamá contra el entonces presidente de la corte, juez Antonio Augusto Cancado Trinidade. La Corte desestimó la recusación y siguió adelante con el proceso.

Posteriormente, según el artículo de Ventura, la segunda recusación se presentó en junio del 2006, por el representante legal de las víctimas en el caso del Penal Castro Castro contra Perú, hacia el juez peruano Diego García Sayán. Entonces el juez se excusó de seguir conociendo del caso, su excusa fue aceptada por la corte y el trámite continuó sin su presencia.

Pero es Venezuela la que tiene la mayor cantidad de recusaciones contra jueces del alto tribunal, según la compilación hecha por Ventura Robles, quien por 38 años trabajó en la Corte IDH .

En el texto en mención se detalla cómo Venezuela ha hecho diez recusaciones contra los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en nueve casos. Los casos entre 2010 y 2016 fueron: Usón Ramírez; Chocrón Chocrón; López Mendoza; Familia Barrios; Diaz Peña Uzcátegui y otros; Castillo González y otros; Brewer Carías; Hermanos Landaeta Mejía, Granier y otros. Todos estos casos contra el Estado venezolano en los cuales las recusaciones fueron desestimadas y se siguió adelante con los procesos.

Cabe destacar que el pedido de recusación de cuatro de los seis jueces, y el pedido de nulidad de todo lo actuado en el caso Jineth Bedoya Lima y otra, hecho también en medio de la audiencia, fue desestimado este miércoles 17 de marzo por la Corte IDH que declaró improcedentes todas las peticiones hechas por el Estado colombiano a través de la Agencia de Nacional de Defensa Jurídica del Estado.

 

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Verdadero pero...

Martes, 09 Junio 2020

Antecedentes de Floyd son ciertos, pero había rehecho su vida hacía años

Por José Felipe Sarmiento

Los registros criminales del afroamericano asfixiado por un policía en Minneapolis son viejos y de Texas. No eran conocidos por sus atacantes, así que no explican la violencia de la que fue víctima.

Una captura de pantalla que circula por redes sociales muestra una tabla con los antecedentes judiciales de George Floyd, el ciudadano afroestadounidense al que el policía Derek Chauvin asfixió el pasado 25 de mayo en Minneapolis, Estados Unidos, al arrodillarse sobre su cuello durante 8 minutos y 46 segundos tras arrestarlo por haber pagado unos cigarrillos en una tienda con un billete de 20 dólares supuestamente falso.

En Colombia, la imagen ha sido compartida por personas con miles de seguidores, pues el caso se convirtió en noticia internacional porque quedó registrado en videos virales que desencadenaron protestas masivas de la comunidad afro contra el racismo y los abusos policiales en el país norteamericano. El actor y cantante Jorge Cárdenas, por ejemplo, dijo en Twitter que el difunto “tampoco era ningún angelito”.

Trino de Jorge Cárdenas sobre antecedentes de George Floyd

El pantallazo es ‘verdadero pero…’ porque los antecedentes que presenta son reales. Sin embargo, estos no tienen nada que ver con las acciones de los oficiales que le causaron la muerte a Floyd. Ellos ni siquiera tenían acceso a estos archivos porque son de otra jurisdicción, de modo que su contenido no explica la violencia con la que actuaron contra el hombre después de haberlo esposado.

En cambio, los agentes implicados sí tienen un historial de abusos similares a este.

Una investigación del diario The New York Times reveló que hubo 17 quejas contra Chauvin en sus 19 años de carrera en la institución, que terminaron cuando fue despedido por este caso, y su nombre apareció en una demanda por brutalidad policial. Uno de sus ahora excompañeros, Tou Thao, también fue denunciado seis veces, incluyendo una demanda por una golpiza que le dio a un joven afro detenido mientras caminaba por la calle con su novia.

Además, el exagente Thomas Lane, que llevaba apenas cuatro días en el cuerpo de policía, fue condenado en 2002 por daño criminal a propiedad y obstrucción a proceso legal, por lo que estuvo un año en libertad condicional con trabajo comunitario. Ahora, Chauvin enfrenta un proceso judicial por homicidio en segundo grado y los otros tres, por instigación y colaboración en ese crimen.

Volviendo a la tabla que apareció en redes sociales, la imagen fue tomada de un artículo que el periódico británico Daily Mail publicó el 28 de mayo. El título de la nota es “Un nuevo comienzo se convierte en un final trágico para George Floyd, quien se mudó a Minneapolis resuelto a cambiar su vida tras salir de prisión en Texas”.

Los datos personales coinciden con los que han aparecido en otros medios de comunicación. En particular, la revista Texas Monthly, que sacó un reportaje sobre su juventud como estudiante de la preparatoria Yates, jugador de baloncesto y rapero. El músico y periodista Michael Hall recordó allí que “George Perry Floyd nació en octubre de 1973 en Carolina del Norte, pero su mamá se mudó pronto a Houston con él y sus hermanos”.

Con esta información, Colombiacheck replicó la búsqueda de Daily Mail el portal de la Oficina de la Secretaría Distrital del Condado de Harris, Texas, donde queda Houston. Así confirmó que la vida de ‘Big Floyd’, como era conocido, empezó a cambiar a finales de los 90. En ese entonces ya tenía un hijo, Quincy Mason Floyd. Pero el joven padre “se metió en problemas”, le contó su amiga de infancia Mesha Hawkins a Hall.

Antecedentes criminales de George Floyd en el condado Harris, TX

En octubre de 1997, el entonces joven de 24 años fue sentenciado a seis meses de prisión tras declararse culpable por fabricación y distribución de menos de un gramo de alguna droga de primera categoría en la clasificación estadounidense. En ese grupo están las que no tienen propósitos medicinales y sí alto riesgo de abuso, como la cocaína, la heroína o las metanfetaminas.

No pasó mucho tiempo antes de que se viera implicado en otro delito. En agosto de 1998, participó en un robo en el que amenazó a un hombre con un arma de fuego, por lo que también confesó y fue condenado a 10 meses de cárcel en febrero de 1999. Dos años más tarde, en septiembre de 2001, le dieron 15 días de prisión por no identificarse como fugitivo ante un oficial de policía que se lo pidió.

Dos semanas después de cumplir 29 años, Floyd volvió a enfrentar un proceso por drogas. Esta vez fue por posesión de menos de un gramo de cocaína, no hubo cargos por fabricación y distribución como la primera vez. Se declaró culpable en marzo de 2003 y pagó una pena de ocho meses. Casi al mismo tiempo, le impusieron 30 días cuando aceptó haber traspasado propiedad privada sin uso de la fuerza.

Otra acusación como distribuidor de drogas, de nuevo por menos de un gramo de alcaloide, le llegó al hombre un año más tarde. Tras negociar su colaboración con la justicia, le impusieron otros 10 meses de cárcel en julio de 2004. También recibió otra condena igual en septiembre de 2006 porque le habían encontrado más de 4 gramos de cocaína en diciembre de 2005.

El último caso y el más grave en el que se vio involucrado fue un robo a una residencia en agosto de 2007. Para entrar a la casa, donde estaba una pareja con su hija de un año, él amenazó con una pistola a la madre, quien le abrió la puerta a un cómplice que se había hecho pasar por trabajador del acueducto. Con el uso del arma como agravante del delito, Floyd se declaró culpable y fue condenado a cinco años de cárcel en abril de 2009.

A pesar de esos registros, el Daily Mail aclaró en su artículo que “ninguno de los oficiales [que lo atacaron en Minneapolis] pudo tener conocimiento de la historia criminal de Floyd, que ya tenía más de una década de antigüedad en el momento del arresto”. El padre de familia se había mudado a esta ciudad de Minnesota en 2014, poco después del nacimiento de su hija, Gianna, para buscar un mejor futuro. “Trabajaba como guardia de seguridad en un restaurante local, dejando atrás su pasado en el área de Houston”, destacó el diario.

En el condado de Hennepin, donde queda Minneapolis, sus únicos antecedentes eran dos sanciones por manejar sin licencia de conducción en agosto de 2017 y abril de 2018 (solo desde 2014, Lane, uno de los expolicías, registra tres sanciones de tránsito en la misma base de datos). Así que estaba alejado del crimen y tenía un trabajo como cualquier ciudadano en la ciudad donde había rehecho su vida, hasta que llegó la cuarentena por la pandemia de COVID-19.

Antecedentes de George Floyd en el condado Hennepin, MNAntecedentes de Thomas K. Lane en el condado Hennepin, MN

Su último jefe, el dueño del restaurante donde hacía de guardia, Jovanni Tunstrom, dijo para un informe de la agencia AP que “tenía buena actitud”. También había trabajado en la seguridad de una tienda de la organización cristiana Ejército de Salvación y como conductor de un camión. Floyd “estaba feliz con el cambio que estaba haciendo”, les dijo Christopher Harris, otro amigo suyo de toda la vida, a los periodistas.

Es cierto que el difunto padre de familia afroamericano tenía un historial criminal de drogas y robos. No obstante, su vida ya era muy distinta. Habían pasado 13 años desde su último delito y seis desde que salió de la cárcel. Incluso había cambiado de ciudad para construir una vida diferente. Lo estaba logrando, hasta que Chauvin, un oficial blanco que desconocía su pasado y tenía antecedentes de abuso policial, le aprisionó el cuello contra el suelo con su rodilla por casi nueve minutos, al punto no le permitió respirar más.