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Verdadero

Miércoles, 26 Febrero 2020

Video de policías golpeando a una mujer sí es del paro nacional

Por José Felipe Sarmiento

La víctima dijo que sufrió la agresión de las patrulleras en el portal de las Américas de TransMilenio, el segundo día de protestas contra el gobierno.

 

Se viralizó en redes un video sin contexto claro en el que dos policías tienen acorralada a una joven, a la que golpean e insultan varias veces. Aunque fue compartido por diferentes cuentas, está marcado como de @ColombiaOscura, que lo publicó en un trino del pasado 11 de febrero. Según el mensaje, los hechos se habrían presentado en un baño del portal de las Américas durante una de las jornadas del paro nacional.

Por petición de un tuitero, que vio la grabación cuando la compartió la activista María Fernanda Carrascal ese mismo día, Colombiacheck buscó su origen y encontró que coincide con el que le atribuyen. Por eso califica la publicación como verdadera.

En una nota del portal informativo Pulzo sobre el video viral, está insertada una publicación de Facebook que lo acompañaba con un mensaje en el que alguien preguntaba por la víctima de la agresión, le ofrecía asesoría y daba un número de celular para que ella o quien la conociera se pudiera comunicar.

Nos piden replicar. Si alguien conoce a esta persona le pido por favor me escriba al 321 950 53 41 y me envíe el número telefónico de la persona que están golpeando. Necesito contactarla para saber qué fue lo que ocurrió, en qué estado está y brindarle la asesoría pertinente. Gracias. #OPINE. Los hechos al parecer se presentaron en las manifestaciones del #ParoNacional en el baño del Portal Américas. Se desconocen la razones exactas por las que las patrulleras de la Policía agreden a la joven que aparece en las imágenes. https://t.co/JYBeDe5XkQ

Publicado por Asesinos al volante en Martes, 11 de febrero de 2020

Al buscar el teléfono en Google, resultó ser de la unidad de trabajo legislativo del representante verde Inti Asprilla. El propio congresista, electo por la circunscripción de Bogotá, lo ha publicado en sus redes para recibir denuncias sobre abuso de autoridad por parte de la Policía.

Al escribirle por WhatsApp a ese contacto, nos dijeron que sí habían logrado contacto con la joven del video pero que la asesoría la estaba llevando la concejala Heidy Sánchez Barreto. La cabildante de la Unión Patriótica, en coalición con Colombia Humana y el partido MAIS, confirmó que le está haciendo acompañamiento a este caso y el de otra mujer herida, en hechos aparte, por una granada aturdidora del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

“Estamos trabajando en una serie de denuncias disciplinarias y una penal”, dijo en un audio que su jefe de prensa le envió a Colombiacheck. También adjuntó el contacto de la manifestante agredida.

Nos reservamos su nombre por seguridad, pues dijo que teme represalias. En todo caso, confirmó que la agresión se presentó el 22 de noviembre de 2019, segundo día de protestas contra el gobierno nacional, en un baño del portal de las Américas. “En el video no se ve ni una cuarta parte de lo que me hicieron”, aseguró.

Según el relato de la estudiante, que estaba con su mamá el día de los hechos, ella fue de las primeras personas que bloquearon el portal para protestar y por eso la tenían ‘fichada’. Cuando la Policía llegó a sacar la gente del lugar, fueron por ella, la bajaron de la plataforma y la arrastraron hacia otra área de la estación.

Fue allí donde la encerraron en el baño y ocurrió la escena viral, grabada por otra policía. “No le den tan duro que después nos embalamos”, les habría advertido otro uniformado antes. Más tarde, se la llevaron para un centro de traslado y la tuvieron retenida durante nueve horas.

En un video grabado desde el puente del portal, que la joven le compartió a Colombiacheck, se ve cómo la Policía lanza granadas de humo y aturdidoras mientras la gente huye. De entre la multitud, saca y se lleva a dos personas, una de ellas arrastrada, desde la plataforma hasta el otro edificio del portal.

Esa misma mañana y con un ángulo similar, un usuario de Twitter publicó un video del bloqueo dentro del portal en el mismo punto. Solo que en el momento en que fue grabado no había llegado la Policía y todavía permanecían tres buses articulados detenidos en el sitio.

Cabe recordar que la troncal de las Américas fue una de las primeras en presentar bloqueos y disturbios ese día, por lo que TransMilenio anunció el cierre de varias estaciones y el terminal desde las 7 de la mañana. Las protestas continuaron allí por varias horas y en diferentes partes de Bogotá durante toda la jornada, que terminó con toque de queda en toda la ciudad.

Estas coincidencias entre el contexto y la narración confirman que el trino sobre el video dice la verdad, ocurrió durante el paro nacional y en un baño del portal Américas.

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Falso

Miércoles, 18 Enero 2017

Álvaro Uribe infla número de bandas criminales en Colombia

Por Sania Salazar

Aunque es una forma de delincuencia difícil de medir con exactitud, la Policía y la Fundación Pares calculan que es una cifra muy inferior a las 3.500 que asegura el senador.

“La paz con las Farc no es la paz de Colombia, qué van a hacer con las 3.500 bandas criminales”, preguntó el senador Álvaro Uribe, del Centro Democrático, partido opositor, a un grupo de periodistas mientras entregaba unas declaraciones en Washington en diciembre pasado.

¿3.500 bandas criminales? “Más de 3.500 bandas criminales”, aseguró la senadora del mismo partido, Paloma Valencia, en una entrevista al Diario del Huila.

La preocupación por las bandas criminales que delinquen en el país no es solo de los uribistas, es un problema sobre el que investigadores, académicos y políticos, entre otros sectores sociales, han llamado la atención, pero que se ha calculado en una cifra muy inferior a las 3.500, por lo que calificamos la afirmación de Uribe como falsa.

“Son al menos cinco estructuras criminales de alcance nacional, las cuales tienen capacidad territorial y militar para generar terror entre las comunidades y al menos 27 pequeñas bandas que operan de manera localizada”, calcula Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, en un informe titulado “Bandas criminales, el riesgo del posconflicto”.

Colombiacheck contactó telefónicamente y por medio de whatsapp a la coordinación de comunicaciones del Centro Democrático para saber la fuente de la cifra, pero no nos contestaron por ninguno de estos canales.

En sus justas dimensiones

En el informe de Pares se hace referencia, también, a información suministrada por la Policía que indica que además del clan Úsuga, los Rastrojos, las disidencias del Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia, Erpac, y las Águilas Negras esa institución ha identificado “otras 27 bandas criminales que operan en al menos 157 municipios del país”.

“De acuerdo a este diagnóstico, la situación de las Bacrim ha vuelto a su etapa inicial, cuando en 2008 se conocía de la existencia de 32 estructuras criminales en el país. Sin embargo, más allá de la multiplicidad de posibles estructuras, este diagnóstico deja en evidencia las falencias de las autoridades para entender el fenómeno de las bandas criminales y la amenaza que representan estas estructuras para la aplicación del acuerdo de paz”, explica Ávila.

El investigador explica que las Bacrim son una diversidad de estructuras criminales que pueden estar agrupadas en una misma organización como los Urabeños, el Clan Úsuga o los Rastrojos y que esa diversidad ha dificultado la comprensión del problema.

El problema no es de números

Las bandas criminales son una de las grandes amenazas para la paz en Colombia pues están ocupando los territorios que han dejado las Farc y harían lo mismo con las que deje el ELN, si prospera la negociación con ese otro grupo subversivo. Las Bacrim van detrás del control de los negocios ilegales que hay en esas zonas del país, panorama que delimita bien la nota titulada “Con las Farc afuera, otros amenazan la paz”, publicada en el diario La Patria.

“Las amenazas y la muerte a líderes de la restitución de tierras, a defensores de derechos humanos y a promotores de las negociaciones de paz, son actividades que ligan, abiertamente, a las bandas criminales con el pasado paramilitar, pero ahora sólo, en ocasiones, apelan a un discurso antisubversivo y en algunas zonas son palpables las alianzas con las Farc y el ELN”, este es, según León Valencia, de Pares, una de las conclusiones de un estudio que hicieron sobre la situación de estas organizaciones.

Además Valencia señala que sobre la presencia de estos grupos en el país hay distintas valoraciones en la Policía, la Fiscalía y las organizaciones no gubernamentales, pero que su fundación “ha detectado actividades de estas fuerzas en 275 municipios de 27 departamentos”.

“Hay, desde luego, una volatilidad enorme de estos grupos por las capturas, las muertes y las disoluciones de sus estructuras, pero lo que está plenamente demostrado es que el número y la extensión de los Bandas Criminales exceden bastante los cálculos que tiene la Fuerza Pública que registra unas 4.900 personas que integran estas organizaciones”, indica Valencia.

El momento por el que atraviesa el país exige más que nunca que se encuentre rápidamente una manera eficaz de acabar con estas bandas, estrategia que pasa, según Juan Carlos Garzón, investigador asociado de Ideas para la Paz, por llegar a un consenso sobre si son bandas criminales o paramilitares, así como por quién y cómo debe combatirse.

El pasado 11 de enero el Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas insistió en que “decir que hay paramilitares es darles un reconocimiento político”. Dos días después se conoció el informe anual de la ONG Human Rights Watch en el que se asegura que la desmovilización de los paramilitares “presentó grandes falencias” y terminado el proceso “numerosos miembros permanecieron activos y se reorganizaron conformando nuevos grupos”.

“Los grupos sucesores, que con frecuencia son liderados por miembros de organizaciones paramilitares desmovilizadas, siguen cometiendo abusos generalizados como asesinatos, desapariciones y actos de violencia sexual”, asegura el informe.

Mientras el contrapunteo pesiste, los criminales siguen en lo suyo y la población afectada reclama soluciones rápidas y eficaces.