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Jueves, 17 Junio 2021

Explicador: ¿El tercer pico de la pandemia se debe a las marchas del Paro Nacional?

Por Gloria Correa

Las aglomeraciones del paro pudieron influir porque favorecieron el aumento de contactos, pero la reactivación económica y la circulación de nuevas variantes son otros factores importantes. Aún no hay estudios que indiquen si uno ha influido más que el otro desde el punto de vista epidemiológico.

Mientras un conmocionado ambiente político, social y económico se vive en el país, la situación en salud generada por el COVID-19 ha estado marcada por el “tercer pico” de la pandemia.

Al coincidir el escenario de las movilizaciones del Paro Nacional iniciado el 28 de abril de 2021, con las más abruptas y conmovedoras cifras de la pandemia en el país, que ascendieron drásticamente unas semanas después de iniciadas las movilizaciones, el presidente Iván Duque, el Ministro de Salud Fernando Ruiz, la alcaldesa de Bogotá Claudia López y otros colombianos más, han atribuido esas cifras de contagios y muertes principalmente a las marchas, haciendo publicaciones sobre el tema en redes sociales como Twitter. 

 

El tercer pico comenzó su ascenso el 9 de marzo de 2021, día en que se reportaron 3.253 casos. Desde entonces la cifra ha ido en aumento. A mediados de abril tuvo algunos descensos leves, para volver a ascender abruptamente y sin tregua desde el 20 de mayo y alcanzando valores de 29.302 nuevos casos confirmados el 10 de Junio de 2021, siendo hasta ahora la cifra más alta durante toda la pandemia.

nuevos casos confirmados por COVID19 en Colombia.  Ourworldindata

Fuente: https://ourworldindata.org/coronavirus/country/colombia

La cifra de muertes por esta enfermedad en el país también ha tenido un comportamiento con tres picos notablemente marcados, llegando al mayor número el 15 de junio de 2021 cuando se reportaron 599 personas fallecidas por COVID-19.

defunciones por COVID19 INS en Colombia

Fuente: https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

Se trata de un sombrío escenario donde el reporte de casos confirmados por COVID-19 llevó nuevamente a altas tasas de ocupación de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) en las principales ciudades, a la aplicación del triage ético, y a que instituciones de salud declararan estados de emergencia por saturación de su capacidad de atención (1, 2, 3 y 4). 

Datos COVID19 Colombia INS al 17 de junio de 2021Datos de COVID-19 reportadas al 17 de junio de 2021. Fuente: Instituto Nacional de Salud de Colombia.  https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

La pandemia, un complejo sistema de oleadas

A lo largo de la historia hay innumerables registros de pandemias y brotes de enfermedades infecciosas, como la peste negra o la gripe española de 1918 que provocaron millones de muertes. Estos mostraron a la humanidad cómo pueden comportarse las enfermedades infecciosas. Algunas lo hacen en oleadas con tasas de transmisión más altas en algunas épocas del año en las que influyen múltiples factores como condiciones ambientales que favorecen la propagación del agente infeccioso, cambios o mutaciones del mismo agente infeccioso y factores demográficos, entre otros. 

A partir de abril de 2020, Tom Jefferson y Carl Heneghan, epidemiólogos de la Universidad de Oxford, publicaron desde el Centro para la medicina basado en la evidencia un resumen de las olas de las pandemias de virus respiratorios de los últimos 150 años. La gripe española, por ejemplo, tuvo tres olas en el transcurso de un año siendo las últimas dos las más severas. 

Oleadas gripe española en Inglaterra

 Fuente: Gripe de 1918. La madre de todas las pandemias. https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/12/1/05-0979-f1

“Una ‘ola’ implica un número creciente de personas enfermas, un pico definido y luego una disminución o ‘valle’. La palabra ‘ola’ implica un patrón natural de picos y valles; sugiere que incluso durante una pausa, es posible que se produzcan futuros brotes de enfermedades”, resaltan en una publicación del medio estadounidense The Conversation.

Sin embargo, aunque los países sufran por la misma pandemia, la dinámica epidemiológica siempre varía de un país a otro y de una pandemia a otra, enfatizan en la revista Turkish Journal of Medical Science acerca de la dinámica de las pandemias. Y es lo que se ha visto a nivel mundial con el COVID-19. 

casos covid19 en diferentes países

Nuevos casos de COVID19 por millón de habitantes en Reino Unido, India, Francia, Estados Unidos, Alemania y Canadá. Fuente: https://ourworldindata.org/covid-cases

Varios modelos matemáticos han sido publicados en revistas científicas (1, 2, 3 y 4) con el objetivo de anticipar las cifras y los picos de esta pandemia. Algunos de ellos predijeron con certeza los picos de contagios en países como Brasil y Sudáfrica a comienzos de este año. 

Y en Colombia dichos modelos ya preveían un tercer pico desde el mes de marzo, según señaló Martha Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud. 

Constantino Tsallis, físico y miembro de la Facultad externa del Instituto Santa Fé en Estados Unidos, quien ha trabajado en diseño de modelos predictivos en esta pandemia, afirmó: ”Entre modelar datos financieros y rastrear una pandemia global hay una cosa importante en común: ambos son sistemas complejos, pero estos a menudo revelan patrones que siguen las mismas formas básicas y evolución”. 

Otros expertos también señalan que hay parámetros imprevisibles difíciles de anticipar como las políticas gubernamentales, el comportamiento de la población y las mutaciones del virus, pudiendo todos inducir nuevas oleadas de infecciones y transmisiones. 

Así, una pandemia como la actual es un complejo sistema de oleadas, con picos y valles, ambos influenciados por factores previsibles e imprevisibles.

Protestas por la muerte de George Floyd y el impacto en cifras de la pandemia 

Colombia no es el único país que se ha visto inmerso en un escenario de protestas y movilizaciones durante la pandemia. Después del asesinato de George Floyd en Estados Unidos, el 25 de mayo de 2020, se desataron movilizaciones y protestas dirigidas por el movimiento Black Lives Matter (BLM) en dicho país y el mundo entero, que desafiaron las regulaciones por la pandemia, poniendo sobre la mesa la importancia de las medidas de salud pública por la transmisión del nuevo coronavirus frente al derecho a la protesta y el reclamo de justicia e igualdad.

Aunque la evidencia científica sobre el nuevo coronavirus fue respaldando la creencia generalizada de que el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 es menor al aire libre y aún menor si se usa mascarilla. Posteriormente hubo investigaciones que evaluaron el impacto de estas protestas en los contagios con resultados diversos. 

Un estudio de Journal of Public Health en ocho ciudades de Estados Unidos, donde se hicieron protestas y en las que las medidas de apertura económica ya se habían liberado, encontró un aumento en las tasas de infección por COVID-19. Los autores concluyeron que las violaciones de las pautas de distanciamiento social impactaron en las cifras de contagio, por lo que enfatizaron la importancia de las medidas de bioseguridad en las protestas, como ya lo había sugerido la Organización Mundial de la Salud previo a algunas de esas manifestaciones. 

Pero dicho estudio estuvo limitado al no conocer el número exacto de personas que protestaron en cada ciudad y la falta de rastreo de contactos de esas personas, según señalaron los investigadores.

Otra investigación publicada en agosto de 2020, realizada por cuatro universidades estadounidenses a través de una encuesta con 37.325 participantes indicó que un 4,9 % de los adultos de Estados Unidos acudió a protestas contra el racismo y/o la violencia policial, pero en este no encontraron una relación entre quienes informaron haber participado y el aumento de casos de COVID-19. También mostraron que según sus datos las personas en los estados con niveles más altos de protestas también tenían niveles más altos de cumplimiento del uso de mascarillas.

Por otra parte, en publicaciones de medios de comunicación estadounidenses (1, 2 y 3), epidemiólogos y salubristas que evaluaron estas protestas señalaron que es claro que las movilizaciones conducen a aglomeraciones, favoreciendo la proximidad entre los manifestantes y muchos de estos gritan sin usar las mascarillas, todo lo que podría aumentar el riesgo de infección. Además, los asintomáticos podrían tener un papel crucial en la transmisión de la infección y aumentar la posibilidad de contagio en esos entornos donde el distanciamiento físico está notablemente reducido. 

La policía, por su parte, al intentar contener las movilizaciones induce también agrupaciones, sumado al uso de gases lacrimógenos que irritan las membranas mucosas, lo que favorece que las personas tosan, tengan aumento de secreciones y se quiten las mascarillas. También se dan detenciones de manifestantes que suelen ser llevados en vehículos cerrados y algunas veces abarrotados de personas. Todas las anteriores condiciones ideales para la transmisión de COVID-19. 

Sin embargo, los expertos (1, 2 y 3) concluyeron que al igual que el COVID-19, los asesinatos policiales y el racismo son amenazas importantes para la salud pública, y tales protestas colocaron estos temas en un primer plano de la discusión pública.

En  The conversation,concluyeron sobre el tema:

“Desde una perspectiva epidemiológica, ciertamente existen riesgos de una mayor propagación del COVID-19 como resultado directo de las protestas, pero las disparidades raciales en la salud (que tienen las mismas raíces que la brutalidad policial) y la implementación de medidas que los aborden son igualmente importantes. Muchos manifestantes pertenecen a comunidades de color, que han sido las más afectadas por los efectos de la pandemia. No actúan por ignorancia, sino por necesidad”.

Al igual que en Estados Unidos, en Australia donde también se realizaron protestas en julio de 2020 en apoyo al movimiento Black Lives Matter, una evaluación del Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado de Victoria no demostró que los manifestantes fueran responsables de una mayor transmisión del virus. 

Ashish Jha, el director del Instituto de Salud Global de Harvard, enfatizó al New Yorker

“Las protestas coinciden con muchos otros factores: reaperturas de restaurantes y lugares de trabajo, cirugías electivas, barbacoas y fiestas en la piscina. Será difícil separar los efectos de las manifestaciones de los efectos de la reapertura planificada”. 

Y en el mismo sentido Trevor Bedford, biólogo computacional rastreador de coronavirus,  concluyó que las protestas se producen en medio de una relajación generalizada de las reglas estrictas sobre el distanciamiento social y las actividades comerciales, lo que hace aún más difícil desentrañar las causas específicas detrás de lo que probablemente sea un repunte en las infecciones.

Las protestas en Colombia, una causa más de un pico multifactorial

Volviendo a Colombia, como hemos señalado previamente, estamos ante un tercer pico de la pandemia que se ha visto marcado por múltiples factores. 

El médico colombiano Andrés Ignacio Vecino Ortíz, economista en salud y PhD en Sistemas de Salud de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, le explicó a Colombiacheck:

“Hay dos grandes razones por las que hay más casos de contagios y muertes por COVID-19, una es por el incremento de contactos y la otra es la circulación de las nuevas variantes del virus. El aumento de la tasa de contacto pudo verse influenciado por las protestas donde se rompieron las medidas de bioseguridad y también lo ha sido por la reapertura económica. Pero atribuir los casos a una razón o a la otra es politizar la pandemia. Aún no tenemos estudios y datos que muestren una proporción atribuible mayor a alguno de los dos escenarios”. 

Martha Ospina, directora del INS, también señaló desde el 19 de abril, cuando ya se reportaba el ascenso de los casos: “El actual pico epidémico en el país se explica por estas condiciones: hay aún mucha población susceptible, (ciudades con 50% de afectación o menos), aumento en el contacto social sin protección, agotamiento en la población y menor apego a las medidas de protección y la presencia de linajes más transmisibles”. 

El decreto 061 de 2021 del 28 de febrero de 2021 dio inicio a la reactivación económica en Bogotá y a este se sumó el decreto presidencial 580 de 2021 y la más reciente resolución 777 de 2021. Estos últimos coincidieron con el paro en el mes de mayo y junio, respectivamente, lo cual se traduce en mayor permisividad en la movilidad de las personas y por consiguiente aumento de contactos. 

Por otra parte, desde enero de 2021, el INS confirmó la detección de la variante gamma (conocida previamente como brasileña) en el país y en abril se reportaba la detección de la variante alfa (antes británica), ambas variantes “de preocupación” con una mayor probabilidad de transmisibilidad.

En un reportaje de BBC News señalan que los expertos consultados, incluyendo el ministro de Salud Fernando Ruiz, concordaron que es difícil saber exactamente la responsabilidad que tienen las protestas en la situación actual por la pandemia pues el paro coincidió con esas medidas de reapertura económica y la llegada de dos de las variantes de preocupación del nuevo coronavirus al país.

El Comité Nacional del Paro anunció desde el 15 de junio de 2021 la suspensión temporal de las movilizaciones para recurrir a otras estrategias. Ante lo cual Andrés Vecino señaló a Colombiacheck que es probable que en tres semanas se puedan analizar los datos de la pandemia y hacer un análisis retrospectivo teniendo en cuenta estos cambios. Pero afirmar en este momento que existe una relación directa entre las protestas y el aumento en los contagios es precipitado.

En conclusión, estamos viviendo un tercer pico favorecido por múltiples factores de los cuales se desconoce, por falta de estudios científicos, su influencia exacta en las cifras. Por lo que no se puede atribuir únicamente a las marchas. Ante esta desafiante situación queda la responsabilidad individual y colectiva de seguir aplicando las conocidas medidas de bioseguridad para mitigar la transmisión del virus.

Jueves, 06 Febrero 2020

¿Qué sabemos del brote de un nuevo coronavirus iniciado en China?

Por Maldita Ciencia

Algunas preguntas y respuestas para entender lo que está pasando en el mundo con el coronavirus de Wuhan.

Este artículo fue publicado originalmente por Maldita Ciencia de Maldita.es el 3 de febrero de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

¿Qué es un coronavirus?

Como su nombre indica, es un tipo de virus con una especie de 'corona' a su alrededor. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una gran familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV). En el caso actual, se trata de una nueva cepa nunca identificada en humanos (2019-nCoV).

¿A qué países afecta?

Además del caso de España, de momento China, Tailandia, Taiwán, Malasia, Singapur, Corea del Sur, Japón, Vietnam, Nepal, Sri Lanka, Camboya, Emiratos Árabes Unidos, Filipinas, India, Australia, Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Finlandia, Italia, Rusia, Bélgica y Reino Unido han detectado personas infectadas en sus territorios según datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). La inmensa mayoría de los infectados están en China.

 

Aunque el 23 de enero la OMS consideró que era pronto para declarar el brote del coronavirus como una emergencia sanitaria internacional, finalmente el organismo ha decidido declarar este brote de coronavirus como emergencia sanitaria de preocupación internacional en su reunión del 30 de enero.

¿Cuándo y dónde se origina?

El 31 de diciembre de 2019 las autoridades sanitarias chinas informaron a la OMS de casos de neumonía de origen desconocido en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en la zona central meridional de China. Wuhan tiene más de 7 millones de habitantes y es la octava ciudad más poblada de China.

Se ha identificado el origen del brote en un mercado de marisco, pescado y animales vivos en Wuhan, que fue cerrado por las autoridades el 1 de enero de 2020. El inicio de los síntomas fue el 8 de diciembre de 2019: fiebre, tos seca, disnea y hallazgos radiológicos de infiltrados pulmonares bilaterales, según el Ministerio de Sanidad de España. Con los datos disponibles hay evidencia de que se ha producido transmisión persona-persona.

¿Cuáles son los síntomas y cómo evitar su propagación?

Los signos de infección por coronavirus son síntomas respiratorios, fiebre, tos, falta de aliento y dificultades respiratorias. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal y puede acabar en muerte, según la OMS.

Las recomendaciones estándar de este organismo para evitar la propagación de enfermedades se basan en la higiene de manos y respiratoria así como en la seguridad alimentaria:

  • Limpiar frecuentemente las manos utilizando un desinfectante para manos a base de alcohol o agua y jabón.
  • Al toser y estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel. Tirar el pañuelo de papel inmediatamente y lávese las manos.
  • Evitar el contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre y tos.
  • Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica a tiempo y comparta con el personal sanitario su historial de viajes.
  • Cuando visite mercados de animales vivos en áreas que actualmente experimentan casos del nuevo tipo de coronavirus, evite el contacto directo y sin protección con animales vivos y superficies en contacto con animales.
  • Se debe evitar el consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados. La carne, la leche o los órganos de origen animal crudos deberán manipularse con cuidado para evitar la contaminación cruzada con alimentos no cocinados, de conformidad con las buenas prácticas de inocuidad de los alimentos.

El mercado afectado inicialmente era mayorista, por lo que no se prevé que pueda haber sido visitado por extranjeros, siempre según el Ministerio de Sanidad español. "Además, este mercado ha sido clausurado como parte de las actividades de control del brote", recalca. 

Por último, teniendo en cuenta los controles realizados por las autoridades sanitarias chinas, el riesgo de introducción en nuestro país en este momento se considera muy bajo. "El impacto para la salud pública, en caso de detectar un caso importado en nuestro país se considera muy bajo dado que, la transmisión persona a persona del virus parece que es limitada y se asocia a un contacto estrecho", aclara el ministerio. 

¿Cuántas personas han sido afectadas?

4 de febrero, el ECDC informa que desde el inicio del brote se han registrado 20.626 casos confirmados, en su gran mayoría, en China. En cuanto al número de fallecidos, se sitúa en 427 personas, todas de ellas salvo una en China y 414 de las muertes ocurridas en la provincia de Hubei, origen del brote. 

¿Cuál es la mortalidad de este virus?

Según el Ministerio de Sanidad español, la tasa de letalidad (muertos entre infectados) de este coronavirus es del 2,1% (con los datos de mortalidad del 3 de febrero). La epidemia de SARS provocó la muerte de 800 personas, con una tasa de mortalidad de en torno al 10%. "El MERS ha infectado cerca de 2.500 personas con más de 850 casos fatales con una mortalidad del 35%", explican desde Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias.

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