Pasar al contenido principal
Miércoles, 11 Abril 2018

Las volteretas de Roy Barreras

Por Ana María Saavedra

Hace una semana se firmó del acuerdo entre La U y el candidato Germán Vargas Lleras, por lo que el senador Barreras expresó su apoyo a su antiguo rival para llegar a la presidencia. Y ayer en el Senado se declaró impedido para votar la consulta anticorrupción, pese a que había firmado la iniciativa ciudadana.

La frase de la "política es dinámica" encaja como anillo en el dedo en la historia política del senador Roy Barreras. Tras el apoyo de La U, su partido, al candidato presidencial Germán Vargas Lleras, conocido la semana pasada, el político vallecaucao dio una nueva voltereta en el Congreso.

El cambio de posición se dio durante la votación de la consulta anticorrupción, iniciativa que la bancada de Cambio Radical (grupo de Vargas Lleras) no apoyaba. Pero Barreras sí lo había hecho y había firmado la iniciativa ciudadana, promovida por Claudia López (candidata a la Vicepresidencia de Sergio Fajardo), que incluye siete medidas como reducir el salario de los congresistas de 40 a 25 salarios mínimos, obligarlos a que rindan cuentas y limitar el número de periodos que pueden ocupar una curul.

Ahora para Roy la consulta es un "espejismo y engaño colectivo", lo que lo acerca más a las posiciones del candidato presidencial, al que meses atrás atacaba.

Como en noviembre pasado cuando aseguraba que el "gran arquitecto del hundimiento de esta reforma, y ojalá no, de las circunscripciones de paz es el doctor Germán Vargas Lleras, que ayer, en una jugada magistral, cerró con broche de oro su estrategia", al referirse a la votación de Cambio Radical en el Congreso.

Pero la semana pasada Barreras y el partido de La U se adhirieron a la campaña de Vargas Lleras.

Aunque Barreras, reconocido crítico del ex vicepresidente Vargas, aclaró que el acuerdo se dio para “salvar la paz” y que la alianza se da luego de que la unión entre Humberto De La Calle y Sergio Fajardo no se concretó. “De la Calle no es viable en solitario, por eso propuse que se uniera a Fajardo, a quien no conozco personalmente, pero la alianza nos daba algunas garantías, ayer Gaviria (jefe del partido Liberal) mató esa posibilidad”.

El propio Vargas Lleras anunciaba en un trino que firmaron el acuerdo programático. En la reunión entre La U y Vargas Lleras estuvo Roy Barreras, que se tragó el 'sapo' de apoyar al candidato de Cambio Radical con quien tuvo diferencias serias en el pasado.

 

 

 

 

Colombiacheck verifica las volteretas de los políticos y, en esta línea de tiempo, le cuenta la historia de un médico y profesor universitario, que pasó de quemarse en tres elecciones: una en el Concejo de Cali, y luego dos veces en el Congreso a ser, dos décadas después, el senador más votado del partido de La U.

Del Liberalismo a La U

Rosalía Correa, analista política de la Universidad Javeriana de Cali, asegura que conoció a Barreras en el Nuevo Liberalismo, como un defensor acérrimo de Luis Carlos Galán y luego en Cambio Radical. Correa aseguró que el político siempre ha buscado la sombrilla de un partido que le garanticé salir elegido. Fue así como se abrió camino a través de Cambio Radical y luego con Uribe, en La U, de quien se distanció cuando Santos decidió iniciar un proceso de paz con las FARC.

Agrega que el senador es un líder, que de voltereta en voltereta, busca posicionarse para sobrevivir políticamente, y eso le ha costado trabajo al defender sus principios. "Nuestros líderes tiene ideologías de papel y no logran que se respeten en la vida pública. Uno no le ve una coherencia. La voltereta es con el afán de tener una figuración, que le permita mover ciertos hilos y la burocracia para reproducirse políticamente. Para que esa burocracia sea la encargada de conseguirle los votos”, recalca.

El estar en el lugar correcto y apoyando al presidente de turno le han funcionado. En 2006 cuando se lanzó por primera vez al Senado con Cambio Radical sacó más de 15.000 votos. Al año siguiente, ya en La U, alcanzó 81.339, y en 2014: 83.530. Y en 2018 logró 110.358, una cifra seis veces mayor que en su primera elección.

A Roy le han funcionado las alianzas nacionales. Un reciente informe del diario El País sobre el roscograma de los candidatos al Congreso del Valle reveló que Barreras tiene bajo su control instituciones como la Dirección regional del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec; el Departamento de Prosperidad Social; la Escuela Superior de Administración Pública, Esap, a nivel nacional y local, y la Dirección Regional de la Aeronáutica Civil.

Y en lo local, gracias al apoyo que le dio a Dilian Francisca Toro, para llegar a la Gobernación del Valle, maneja la Secretaría de Planeación del Valle, donde está su hijo Roy Alejandro Barreras y a su grupo pertenece la Rectoría de la Universidad del Valle. Y también por la alianza política con Maurice Armitage a la alcaldía de Cali, ha logrado que la Secretaría de Seguridad le entregue contratos a personas cercanas a la concejal de su movimiento María Grace Figueroa.

Judith Gómez, editora política de El País de Cali, define a Barreras como un "acomodado". Con esa palabra define todas las vueltas políticas que ha dado el senador.

Por su parte, Enrique Rodríguez, director del Centro de Estudios Interdisciplinarios Jurídicos, Sociales y Humanistas de la Universidad Icesi, lo describe como un político eficaz. “La meta de todo político es el poder y él lo ha logrado. Y para esto no se ha ligado a ninguna ideología sino al poder mismo. Es el propio animal político, al que lo jala es tener poder”, señala.

Rodríguez recordó que a su manera tiene sus lealtades y sus apuestas, como su apoyo a Santos para sacar adelante el acuerdo de Paz.

Viernes, 08 Junio 2018

La voltereta de Petro con la Constituyente

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Las posiciones y argumentos de Gustavo Petro sobre convocar a una Asamblea Constituyente han ido cambiando a lo largo del debate público. Primero la defendió y ahora, ad portas de la segunda vuelta, firmó en mármol no hacerla.

El pasado 8 de junio, Gustavo Petro firmó en mármol los acuerdos que adquirió con Claudia López y Antanas Mockus para conseguir su respaldo.

El compromiso sellado por la Colombia Humana consta de 13 “mandamientos”, y en el segundo lugar se lee: “No convocaré a una Asamblea Constituyente”. Este tema llama la atención ya que en más de una ocasión el candidato progresista había confirmado su propuesta de crear una nueva constitución. Colombiacheck.com hizo el recuento de su cambio de posición.

Noviembre de 2017. Petro, el precandidato

“Si yo soy presidente de Colombia el primer acto del primer día es convocar a un referendo ciudadano con una sola pregunta: ¿Quiere usted, sí o no, convocar a una asamblea nacional constituyente en Colombia? Si la mayoría dice sí, nos permite convocarla”, dijo Gustavo Petro en una entrevista realizada por Semana el 17 de noviembre de 2017 cuando era precandidato.

En la misma entrevista, habló de la necesidad de hacer una “constituyente territorial, porque ese es el gran vacío de la constitución del 91” que esté “acotada a las reformas a la salud, a la educación, justicia, nueva economía y la política”. Su posición de ese momento era convocar a una constituyente “limitada”, enfocada en unos temas específicos.

Colombiacheck.com verificó con los expertos Rodrigo Uprimny y Jaime Arias sobre este anuncio de Petro, quienes coincidieron en que estas afirmaciones tienen varias inconsistencias jurídicas.

En primer lugar, un presidente de la República no puede llegar a convocar un “referendo ciudadano” para hacer una constituyente, lo que puede es “invitar al Congreso a hacer un proyecto de ley para hacer una constituyente”, explicó Rodrigo Uprimny, investigador del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad Dejusticia.

Así lo dice la Constitución de 1991 en su Artículo 367. Una vez, el congreso lo acepte, la votación a favor de la constituyente debe ser aprobada por “una tercera parte de los integrantes del censo electoral”. Teniendo en cuenta que los colombianos habilitados para votar en este momento son 36’227.267, se necesitaría que casi 11 millones marcaran “Sí” en el referendo.

Arias, quien hizo parte de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 (al igual que Petro), señaló que la actual Constitución no tiene un vacío en lo territorial como afirmó el candidato. “Su gran aporte en lo territorial está en el sentido de darle participación no solo a los habitantes por su ubicación territorial, sino también social, étnica, cultural, lo que hace parte de la diversidad”, afirmó.

Y frente a los otros temas señalados por el candidato que, según él, haría falta resolver (educación, salud, justicia…), Uprimny consideró que no es necesaria una constituyente y, por lo tanto, una nueva constitución. Son asuntos que se pueden resolver vía Congreso.

Febrero 2018. Petro, el candidato

El ya candidato por la Colombia Humana se mantuvo en esta misma línea y el 18 de febrero escribió en su cuenta de Twitter: “Propongo que una constituyente territorializada y pluralista haga las reformas que no hizo la Constitución del 91: la del territorio, la reforma a la salud, la educación, la Justicia, la Política y el tránsito hacia una economía productiva”.

Sin embargo, su discurso inicial empezó a tener unos cambios leves. A pocos días de la primera vuelta, en el programa Sin Evasivas, en el canal RCN, la presentadora Eva Rey lo cuestionó sobre las dudas de que la constituyente fuera usada como una forma de mantenerse en el poder, como hizo en su momento Hugo Chávez en el país vecino.

“Una constituyente, si hay que hacerla -porque hay que valorar-, es para hacer unas reformas que el Congreso no ha querido hacer”, le respondió.

Para Arias esto último que dijo Petro hace parte de la dinámica propia del acontecer político. “Hay reformas que prosperan en el Congreso y hay otras que no”, señaló el exconstituyente.

Mayo 2018. Petro, el candidato para segunda vuelta.

Un día después de las elecciones para la primera vuelta, Petro dio un reversazo en el tema de la constituyente. El 28 de mayo Patricia Janiot de Univisión le preguntó si se seguía manteniendo en la idea de convocar a una constituyente.

“La bancada minoritaria, pero más importante en el Senado es la fuerza alternativa de Colombia, y eso no había sucedido nunca antes. Ese peso de esa bancada del 27% del senado nos permite plantear un acuerdo en el Congreso. Yo le llamo acuerdo sobre lo fundamental, porque no está basado en el tráfico de la corrupción”, le respondió Petro.

Ante la ambigüedad de la respuesta, Janiot insistió: “¿Va a haber Asamblea Nacional Constituyente?”. “No”, respondió Petro, “porque si logramos ese acuerdo en el Congreso, las reformas que estamos planteando son de ley, no de reforma constitucional y se pueden hacer en el Congreso”.

Justo el día siguiente, en W Radio, Petro repitió casi el mismo argumento diciendo que la constituyente era una de sus propuestas antes del 11 de marzo. En ese momento “dije que un Congreso como el que está ahora no hace las reformas… Y ahí fue donde hablé de una constituyente”, aseguró el candidato. “Pero el 11 de marzo ya no quedó elegida como mayoría las fuerzas de las maquinarias y eso hay que atenderlo… Se abre la oportunidad de un Congreso diferente que se instala el próximo 20 de julio y tiene esa oportunidad de hacer las reformas”.

Colombiacheck.com ya había verificado las cuentas alegres que hizo el candidato de la Colombia Humana frente a la “bancada del 27%” que tiene lo que él llamó “la fuerza alternativa”. En su momento calificamos esta afirmación como Ligera, ya que juntos los partidos que podrían ser reconocidos como alternativos -la Alianza Verde, el Polo y los Decentes-, llegan a 19 curules. En los cálculos de Petro a estos se les suman las cinco curules de las Farc y la dos indígenas para un total de 26, lo que daría un 24,2% y no un 27%.

Mientras que el Centro Democrático, Cambio Radical y el partido Conservador (partidos que han anunciado su adhesión a Iván Duque) tienen 19, 16 y 15 curules, respectivamente, para una suma total de 50 escaños.

Uprimny dijo que el argumento en sí mismo le resulta equivocado porque el Congreso que se posesione el próximo 20 de julio no es radicalmente distinto al anterior. “Si se hace la comparación en el Senado entre los grandes partidos se encuentra que no es una variación muy sustantiva”, sostuvo.

Junio de 2018. Petro niega la constituyente

El 3 de junio salió publicada una entrevista en EL TIEMPO en la cual Petro descalificó sus afirmaciones iniciales. “¿Un hijo de la Constitución del 91 hablando de una constituyente?”, le preguntaron.

“La constituyente es una forma de hacer reformas cuando el Congreso no quiere; yo nunca dije que quería hacer una nueva constitución. ¿Por qué? ¿Para qué? Lo que dijimos fue: el Congreso no hace la reforma de la justicia, la reforma política, de la salud ni la educación”, respondió el candidato.

Andrei Gómez-Suárez, analista político e investigador asociado de la Universidad de Oxford, explicó que el cambio de postura de Petro frente a la Constituyente se enmarca dentro de una campaña presidencial que implica hablarle a diferentes audiencias en diferentes momentos.

“En un principio Petro usó la propuesta de la constituyente como una estrategia política para generar ruido mediático y ganar los votos de un amplio sector que durante años pidió una constituyente, como las dignidades campesinas y marcha patriótica”, señaló Gómez-Suárez.

Más adelante, agregó el experto, al ganar la primera vuelta se dio cuenta de que ya tiene un electorado fuerte pero para ganar la presidencia debe, como él dice, seducir para convencer a los que se fueron inicialmente con los otros candidatos que ya no están en la contienda y se ubican en el voto en blanco. Por eso se acoge a la petición del Partido Verde de decir públicamente y hasta firmar en mármol no hacer una Constituyente.

El investigador de Oxford no consideró que el cambio de posición de Petro haya sido incoherente, al contrario, “trata de mostrar que él no tiene una postura que va a imponer soluciones, sino que se basa en el pluralismo, reflejado al interior de su misma campaña”. Se trata entonces de una estrategia política para llegar a la Casa de Nariño.