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Viernes, 05 Agosto 2022

El Comité de Seguimiento es un compromiso pactado en el Acuerdo de Paz

Por Pilar Puentes Espinosa, especial para Colombiacheck

El pasado 28 de junio, en el teatro Jorge Eliecer Gaitán, se conocieron los nombres de los siete integrantes del Comité de Seguimiento a las recomendaciones para la no repetición del conflicto. Cuáles y cómo se escogieron sus integrantes y el alcance del mismo. Algunas claridades en este explicador.

Algunos de los cuestionamientos acerca del Comité de Seguimiento del informe final de la Comisión de la Verdad, llegaron hace algunos días cuando la columnista Salud Hernández, publicó una columna llamada ‘La Comisión, la oposición y la desvergüenza’ en la que afirmó qué, “lo que solo debería ser un documento para el estudio y debate social, la llamada Comisión de la Verdad lo eleva a categoría de cuasiobligatorio cumplimiento al ceder al citado Comité de Seguimiento la responsabilidad de presionar a los Gobiernos y denunciar incumplimientos. Es decir, siete NN tendrán un poder equiparable a cargos de elección popular sin haber sido votados por nadie” (sic). 

Por esta razón en Colombiacheck dejamos algunas claridades sobre la creación del Comité y cómo fue el proceso de selección

El Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, firmado entre la extinta guerrilla de las FARC y el gobierno del entonces presidente, Juan Manuel Santos en 2016, estipuló la creación del Comité de seguimiento y monitoreo a la implementación de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad, como se ve en el punto 5.1.1.10 de dicho documento. 

“Se creará un comité que entrará en funcionamiento una vez se haya publicado el Informe Final. Este comité estará integrado por representantes de distintos sectores de la sociedad, incluyendo organizaciones de víctimas y de derechos humanos, entre otras”, se lee en la página 136 del Acuerdo Final.  

Este Comité existe desde la misma creación de la Comisión de la Verdad, bajo el Decreto 588 de 2017. En el artículo 23, del mismo Decreto, se explica en el numeral 11 que una de las funciones de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad será “reglamentar el procedimiento para la composición, designación, funcionamiento y duración del Comité de Seguimiento”. 

Fue así que mediante la Resolución 019 del 29 de abril de 2022 se reglamentó el procedimiento para la composición del Comité. Primero, el pleno de los comisionados realizó tres sesiones durante marzo, abril y junio para tomar decisiones en lo relacionado con la reglamentación del Comité de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de las Recomendaciones. 

Como lo muestra el artículo 5 de la Resolución se estipuló el mecanismo de selecciones, en la que los comisionados eligieron a siete personas. Se hizo a través de un procedimiento cerrado de postulación por parte de los comisionados. “Para ello, se tuvo en cuenta la necesidad de que comité fuera plural, y en esa medida recoja la visión de distintos sectores, poblaciones y de los territorios, y su composición garantice la equidad de género”, como reza el documento. 

Además, los seleccionados debían cumplir con una experiencia probada en: “1.compromiso con la construcción de paz, 2. Capacidad de incidencia política. 3. Conocimiento y experiencia sobre los asuntos relacionados con los objetivos y mandato de la Comisión. 4. Capacidad de comprensión, experiencia y análisis de las dinámicas territoriales y poblacionales y los enfoques diferenciales”. 

Fue así que escogió a cuatro mujeres y a tres hombres, que no podían ser  parte del pleno de los comisionados. El equipo que formaron los comisionados ha trabajado, la mayor parte  de su vida, en los territorios buscando la paz. En el proceso hubo una condición y es que representantes del Gobierno o de otras entidades del Estado no podían integrar esta instancia. Cada miembro actúa a título personal, incluyendo a quien ejerce la presidencia del Comité de Seguimiento. 

La Comisión de la Verdad hizo público el anuncio de la conformación del Comité en la presentación del Informe Final.

En su página web publicó los perfiles de quienes estarán haciendo seguimiento a las recomendaciones de la Comisión entre los que están el director de Caribe Afirmativo Wilson Castañeda, Marco Romero Silva, director de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, CODHES; Esther Marina Gallego, coordinadora de Ruta Pacífica de las mujeres; Armando Wouriyu Valbuena, secretario de la Instancia Especial del Alto Nivel de los Pueblos Étnicos; Julia Eva Cogollo, líder afro de la Ruta Cimarrona del Caribe; Dorys Ardila Muñoz, exiliada y miembro del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia y Claudia Calero, presidenta de Asocaña.  (ver perfiles).

Uno de los escogidos fue el presidente de la organización Caribe Afirmativo, Wilson Castañeda, que le dijo a Colombiacheck que lo llamó el comisionado De Roux para preguntarle si estaba dispuesto a conformar el comité por los próximos siete años. “Cuando el padre me llamó y me dijo que estaban evaluando mi hoja de vida y si quería participar en la convocatoria le dije que sí. Días antes de la entrega del Informe recibí, nuevamente, una llamada para confirmar que había sido escogido”, afirmó Castañeda. 

A los demás integrantes del Comité también recibieron esas dos llamadas que les confirmaba su puesto para monitorear las recomendaciones hechas por la Comisión. 

Según la resolución bajo la cual fue creado, el Comité de Seguimiento y Monitoreo funcionará siete años a partir de su entrada en funcionamiento, la duración de esta instancia fue definida por el pleno de comisionadas y comisionados. 

La operación de esta instancia está garantizada con los recursos del Presupuesto General de la Nación y la entidad que recibirá la asignación para entregarla al Comité será la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, a través de la Secretaría técnica del Comité, la cual fue formada bajo la misma Resolución 019 de 2022

La financiación también será por donaciones públicas o privadas para el desarrollo de las funciones y de aportes que provengan de Cooperación Internacional.  

Los integrantes de esta instancia, según el artículo 4 parágrafo 1, de la Resolución 019 de 2022, “se les reconocerá honorarios por la asistencia a cada sesión de trabajo, equivalente al salario diario de un director/a de la Comisión durante el último año de su funcionamiento, con un incremento anual, en proporción al crecimiento del IPC promedio nacional certificado por el DANE”. 

 

¿Cuáles serán las funciones del Comité de Seguimiento?

Según lo que determinó en pleno de los Comisionados en las sesiones y que quedó posteriormente plasmado en la Resolución que determina la forma de escogencia del comité, su duración y sus funciones se determinó, en el artículo 8, que durante los siguientes siete años deberán: 

 

  • Aprobar una metodología de seguimiento y monitoreo y, con base en ésta, promover la implementación de las recomendaciones.
  • Publicar informes semestrales, de seguimiento y monitoreo a las recomendaciones que incluyan la evaluación de los avances y dificultades encontradas, así como las gestiones realizadas. Los informes deberán contar con un enfoque territorial, nacional y de los colombianos en el exilio, y un enfoque diferencial y de género. De considerarlo necesario, el Comité podrá rendir informes sobre temáticas específicas relacionadas con su objetivo, previa aprobación por parte de sus integrantes.
  • Difundir ampliamente sus informes semestrales, tanto en medios de comunicación nacionales y regionales, como en otros sectores relevantes para que tengan incidencia.
  • Definir y desarrollar una estrategia de relacionamiento, interlocución e incidencia con las diferentes entidades, sectores, poblaciones y organizaciones, incluyendo especialmente a las organizaciones de víctimas y derechos humanos para el seguimiento y monitoreo de las recomendaciones.
  • Definir su propio reglamento.
Martes, 09 Agosto 2022

¿Por qué los testimonios de Rosa Blanca no salieron en el informe de la Comisión de la Verdad?

Por Oscar Felipe Agudelo

Desde la publicación del informe final de la Comisión de la Verdad, el pasado 28 de junio, circulan, en redes sociales ,afirmaciones que aseguran que algunos crímenes de las Farc fueron omitidos en dicho documento. ¿Qué ocurrió en realidad con los casos de la Corporación Rosa Blanca?

La Corporación Rosa Blanca es una organización de mujeres excombatientes de las Farc que se han dedicado los últimos años a denunciar casos de violencias sexuales y reproductivas contra menores de edad que engrosaron las filas de la extinta organización guerrillera. 

Dicha entidad ha denunciado a los principales jefes de las Farc como artífices o cómplices de estos crímenes, por tal motivo, sus relatos les resultan incómodos a los jefes guerrilleros, hoy desmovilizados y entregados al proceso de paz. Uno de los artífices de la Corporación es el fallecido periodista Herbin Hoyos, quien pasó años enteros escuchando a las víctimas de las Farc en su programa de media noche “Las voces del secuestro”. 

En la publicación del informe final de la Comisión de la Verdad los relatos de la mujeres de Rosa Blanca no salieron publicados, sin embargo, más allá de la no publicación lo que está detrás de la ausencia de los testimonios, en Colombiacheck encontramos que se trató más una falta de sincronía y desconfianza entre la Corporación y la Comisión, sobre en el abordaje a las víctimas que las ganas de silenciar unos relatos crudos sobre responsabilidades de las Farc en casos de violencias sexuales y reproductivas. 

En el mar de desinformación que ha suscitado la presentación del informe uno de los temas más recurrentes es el referente a que la Comisión no tuvo en cuenta, u omitió, los testimonios de las mujeres de Rosa Blanca. Por ejemplo, Caracol Radio tituló “Víctima de reclutamiento forzado no ha dado versión en Comisión de Verdad” y luego la víctima entrevistada (Vanessa García, de Rosa Blanca) añadió que: "A mí ni siquiera me han llevado por allá. Yo lo que he podido sacar a los medios y visibilizar. A nosotros no nos han dado oportunidad de estar por allá. Totalmente ignorados. Seguimos siendo revictimizadas”. 

En una entrevista en Semana la senadora María Fernanda Cabal dijo que estaba preparando un informe diferente al de la Comisión porque en éste sí “incluirán los testimonios de la Corporación Rosa Blanca, mujeres víctimas de las Farc, que según la congresista tampoco fueron tenidas en cuenta por la Comisión de la Verdad”. 

En la misma línea trinó (y retuiteó la cuenta de Rosa Blanca) Asocamvic - Fevcol, una organización Campesina de Víctimas opositora del Acuerdo de Paz, que mencionó que la Comisión no incluyó “testimonios de niñas víctimas de abusos sexuales realizados por FARC y agrupadas en @CorpoRosaBlanca”. 

 

 

A la abundancia de publicaciones que apuntan a que la Comisión no escuchó se ha sumado una foto de una menor de edad en la que se dice que habría sido violada y fusilada por las Farc, pero que el caso fue omitido por la Comisión de la Verdad.

En detalle, el pasado 28 de junio, en redes sociales empezó de nuevo a circular una vieja foto, que se ha movido desde enero de 2018, en la que se asegura que la extinta guerrilla de las FARC violó y fusiló a María Nancy Castrillón García, alias ‘Marisela’.

En detalle, en la mencionada publicación, hecha en Facebook el pasado 8 de julio, el usuario Juan F. Salamanca, asegura: “Un insignificante ‘lapsus calami’ en el informe… nada de que preocuparse #InformeFinal #OmisiónDeLaVerdad” (sic).

La afirmación está acompañada por una pieza gráfica en la que se ve la foto en blanco y negro, de medio cuerpo de una niña, que tiene el titular: “Lo que ocultó el cura de Roux con su informe en la ‘Omisión de la Verdad’”. A continuación, se detalla: “La niña María Nancy Castrillón fue reclutada a los 13 años por las FARC y le pusieron el alias de Marisela. Fue llevada a la fuerza por el Frente 47, violada y luego fusilada porque quiso regresar a su hogar y trató de escapar”.

Por esas razones y porque en redes sociales han estado circulando piezas que cuestionan la ausencia de dichos relatos realizamos este explicador sobre por qué los testimonios de Rosa Blanca no están en el informe final.

¿Qué pasó con el caso de ‘Marisela’?

Colombiacheck le hizo el rastreo a la imagen que circula en redes sociales y encontró que ésta se movió por primera vez el 25 de enero de 2018, a través de la cuenta de Twitter de la Corporación Rosa Blanca. Sin embargo, hoy es poco lo que se sabe del caso denunciado en ese momento e incluso de la imagen que acompaña la denuncia. Ni siquiera la misma organización denunciante le dio detalles concretos sobre el caso a Colombiacheck.

 

En relación con la foto, Bertha Suárez, representante legal de la corporación, le confirmó a Colombiacheck que la organización fue la que publicó por primera vez la imagen. Según le explicó a este portal, la foto fue publicada por la community manager de la corporación junto con los que serían más casos de violencias sexuales y reproductivas cometidos por las FARC. 

Suárez indicó que no podía dar más detalles de la foto de ‘Marisela’ y los otros casos porque la community manager ya no estaba vinculada con la corporación. 

En 2018, pocos días después de que Rosa Blanca denunció el caso, páginas de internet como La Otra CaraCambio 16 y La Linterna Azul replicaron la historia. El primer sitio web mencionó que “hay casos más dramáticos en el país que nadie difunde y, por el contrario, pareciera que existiera un silencio cómplice en la prensa”. 

Al respecto consultamos con la Fiscalía General de la Nación, que le explicó a este medio de verificación que “según la información suministrada por la Dirección Seccional de Antioquia, el caso está activo, en etapa de indagación y lo adelanta un fiscal especializado de esa seccional. Está cobijado por la reserva judicial por la etapa en la que se encuentra”, sin más detalles. 

También consultamos a la Unidad de Víctimas, pero esta entidad no se pronunció frente al caso a pesar que este portal la buscó en reiteradas ocasiones. 

Ahora, respecto a lo afirmado por la publicación objeto de este chequeo, en la que se dice “Un insignificante ‘lapsus calami’ en el informe… nada de que preocuparse #InformeFinal #OmisiónDeLaVerdad” (sic), Suárez  le aseguró a Colombiacheck que la Comisión de la Verdad sí se acercó a esta entidad para que le diera información sobre éste y otros casos que conoce la corporación, pero al final no se logró llegar a un acuerdo entre las partes. 

 

¿Por qué se dice que la Comisión omitió o no escuchó los testimonios? 

Antes de resolver la inquietud es fundamental aclarar que la Comisión de la Verdad sí buscó a la Corporación para abarcar en el informe final los testimonios de las mujeres excombatientes de Rosa Blanca. Colombiacheck tuvo acceso a una serie de documentos de la Comisión en los que se detalla cómo fue el proceso de acercamiento y diálogo con la Corporación. En total ambas partes establecieron comunicación mínimo nueve veces entre reuniones, llamadas telefónicas y correos electrónicos (ver documento adjunto que fue enviado al correo sobre “Resumen ejecutivo de reuniones”). 

En las comunicaciones la Comisión buscó que Rosa Blanca hiciera parte del informe final mediante su relato de los casos de violencias sexuales y reproductivas que han denunciado, pero hubo desacuerdo por el proceso de “acompañamiento psicosocial”. La corporación no estuvo de acuerdo con este tipo de acompañamiento mientras que para la Comisión era “uno de los criterios éticos dispuestos” en la metodología de la entidad. 

Bertha Suárez,  representante legal de Rosa Blanca y Sara Morales; integrante de la corporación y quien ha denunciado violencia sexual y reproductiva por parte de los comandantes de las Farc; le explicaron a Colombiacheck que sintieron que la metodología de la Comisión podría ocasionar que se tergiversaran los testimonios de las víctimas de Rosa Blanca, e inclusive, indicaron sus temores en relación a que los testimonios fueran influenciados o cambiados. 

Sobre los acercamientos entre Rosa Blanca y la Comisión, Morales le explicó a Colombiacheck que “una cosa es que hayan oído y otra que hayan escuchado”. Aclaró que aunque hubo acercamientos por parte de la entidad estatal, ella no se sintió escuchada. Lo anterior, explica por qué la Corporación no se sintió escuchada o se sintió omitida. 

Por otra parte, Salomé Gómez, coordinadora del grupo de trabajo de género de la Comisión, dijo que: “a pesar de todos nuestros esfuerzos y disposición para contactar de manera directa a las víctimas de la corporación o del apoyo ofrecido técnico y financiero de la Comisión para que presentaran informes o testimonios, no fue posible”. Otra de las misivas de la Comisión a Rosa Blanca, en octubre de 2019, la invitó a presentar sus informes: 

“En este sentido insistimos en mantenernos en contacto y seguimiento para recibir sus aportes ya sea a través de informes, casos o entrevistas según lo que ustedes puedan definir. Desde el Grupo de Trabajo de Género, mantenemos nuestro compromiso en garantizar que sus voces sean escuchadas y aporten al esclarecimiento de la verdad, en relación con los hechos, impactos y afrontamientos de mujeres excombatientes”.

 

¿De qué se trataba el acompañamiento psicosocial que ofrecía la Comisión de la Verdad?

El acompañamiento psicosocial era fundamental para la CEV,  porque, como ya mencionamos, se trataba de “criterios éticos” que la entidad le prestaba a las víctimas. Mientras que para la Corporación Rosa Blanca, éste tipo de acompañamiento podría terminar afectando la fidelidad del relato de las víctimas y acarrear otro tipo de circunstancias.

La Comisión diseñó el “Manual en Formación en Enfoque Psicosocial” que, de su página 19 a la 21, define lo que es y las características de este tipo de acompañamiento:

“Debe cuidar de: i) la movilización emocional alrededor de las actividades; ii) reconocer el significado de los hechos o impactos traumáticos vividos; iii) cuidar los procesos mismos, el cómo se llevan a cabo y no solo el qué se hace, para que sean positivos; estar atentos a reconocer o facilitar formas de resignificación, simbólicas o de refuerzo del tejido social”.

 

¿El informe final abordó casos de violencias sexuales y reproductivas por parte de las Farc?

Más allá de poner en la palestra pública que los casos de Rosa Blanca no fueron escuchados o fueron omitidos, los críticos del informe final han enfilado baterías en dejar la idea de que en general el informe exime de responsabilidad alguna a las Farc en cuanto a crímenes contra menores de edad por violencias sexuales y reproductivas. Un ejemplo de lo anterior es precisamente el caso que ya referenciamos de la niña “Marisela”. Sin embargo, lo cierto es que el informe sí hace referencia a este tipo de crímenes por parte de las Farc y los señala de manera directa. Veamos algunos ejemplos. 

En el capítulo “No es un mal menor” se mencionó durante seis páginas, de la 182 a la 188, las “Violencias contra las niñas y adolescentes reclutadas”. Se le da un rol ponderante a las acciones victimizantes de las Farc aunque también se habla de otros grupos armados ilegales como ELN, paramilitares, etc. A continuación algunos fragmentos: 

 

  • Violencias contra las niñas y adolescentes reclutadas

Las voces de las niñas y adolescentes reclutadas por los grupos armados manifiestan una vivencia de la guerra diferente a la de sus compañeros hombres. El uso de métodos anticonceptivos, los abortos, el acoso, la violación sexual y la tortura pueblan sus testimonios, lo que da cuenta de una violencia diferenciada por el hecho de ser mujeres. En una estructura fuertemente jerárquica y patriarcal, sufrieron violencias y subordinación por su condición de mujeres y por la edad.

 

«Que te pongan un implante a las malas»: anticoncepción y aborto forzado

Uno de los primeros actos violentos que sufrió Esperanza al ser reclutada por las FARC-EP fue un procedimiento médico en el que le introdujeron, sin su consentimiento, un dispositivo intrauterino. Tenía doce años y un desconocimiento casi total de lo que estaba pasando”. Pg 182.

 

  • “La violencia de género contra las niñas y adolescentes en las filas se manifestó de diferentes formas. Aunque todos los grupos armados perpetraron esta violencia, las entrevistas dejaron ver que las de tipo reproductivo (anticoncepción y aborto forzado) les correspondieron en mayor medida a las guerrillas, especialmente a las FARC-EP. Asimismo, aunque se encuentran registros de acoso, abuso y tortura sexual para los distintos actores”. Pg 186.

 

  • “Cuando las adolescentes se negaron a ser las novias o esposas de los comandantes, también recibieron un trato diferente, pero esta vez para su perjuicio, dado que les encargaban los trabajos más pesados o desagradables. Así lo señala un excomandante de las FARC-EP que ingresó formalmente a la Columna Móvil Jacobo Arenas en el Cauca entre los diecisiete y dieciocho años en el 2007: 

 

«Muchos comandantes sometían a las mujeres. Que si llegó una muchacha y es bonita y le atrajo al comandante, le hace la vida imposible si no se lo daba. Entonces que si usted no va a dormir esa noche con el comandante, usted es la de ranchar, la de remolcar, la de la guardia, la que va a arrear las mulas, la que va a echar de comer a los marranos, la de todo”. Pg 187. 

 

La Comisión también abordó el tema en el capítulo de “Mi Cuerpo es la Verdad”.  En la sección 1.2. sobre “Las violencias sexuales y reproductivas contra niñas y mujeres”. Se mencionó la responsabilidad de las Farc y otros grupos armados en estos hechos victimizantes aunque no se abordó un caso específico de niñas reclutadas víctimas de violación sexual. Lo que sí se mencionó en el capítulo son fragmentos como el siguiente: 

 

  • “Por otra parte, en las FARC-EP, la práctica de los abortos forzados, al interior de sus filas, dependió del bloque y el frente en los que se encontraran las guerrilleras. Las decisiones sobre la maternidad y la anticoncepción fueron potestad de los comandantes. En el ejercicio de esclarecimiento de la verdad se escucharon voces de excombatientes que expusieron estos hechos (tema que será profundizado más adelante)”. Pg 73

 

  • “Con base en los testimonios recogidos por la Comisión, la mayoría de los hechos perpetrados por las FARC-EP ocurrió en los departamentos de Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Sucre y Nariño. Cometieron crímenes como violación, acoso sexual, obligar a las personas a presenciar actos sexuales forzados y esclavitud sexual”. Pg 79. 

¿De qué se tratan los casos de Rosa Blanca?

La Corporación a lo largo de los años ha denunciado por medios de comunicación los casos de mujeres excombatientes de las Farc que siendo menores de edad fueron víctimas de violencias sexuales y reproductivas. 

Un mes después del lanzamiento del informe final, y tras la falta de acuerdo con la Comisión, Rosa Blanca publicó su versión sobre las violencias contra mujeres menores de edad en las Farc que denominó: “Testimonios de la Rosa Blanca: historias de mujeres víctimas de reclutamiento forzado, violencia sexual y basada en género por parte de las Farc - EP”. El libro fue realizado en el marco de una iniciativa de memoria histórica del Centro Nacional de Memoria Histórica, Cnmh. 

La publicación no mencionó con nombre propio el caso de ‘Marisela’ y otros siete más que Rosa Blanca había anunciado en sus redes sociales, por ejemplo, el de Claribel Londoño o Isnarda Ramos

En el informe de 207 páginas se abordó de manera detallada los casos de 19 mujeres victimizadas por la extinta guerrilla. En ninguno de los 19 relatos se reveló la identidad de las testimoniantes. A continuación un fragmento de una de las 19 historias: 

“En ese momento le dije que me quería ir y aclaré que yo no me llamaba así, pero él me respondió que ya me había mirado en el pueblo y que ese nombre ya me lo tenía. Él tenía en ese tiempo 45 años y yo nunca más volví a mirar a mi mamá desde ese día. A partir de ese momento nos asignó un cambuche a seis niñas más de edades entre los diez y doce años, pero yo era la menor. Como a los ocho días de empezar a dormir nos hizo cambiar de sitio, caminamos de noche muchas horas y ya no supe dónde estaba. Cuando empezamos a acampar en los otros lugares, me ordenó que me quedara con él a dormir. Cuando pasaron los meses empezó a violarme, diciéndome que yo ya era una mujercita y que debía estar con él.

Yo recuerdo que después de eso, tenía ganas de no vivir por todo lo que me estaba pasando: todo el tiempo me obligaba a estar con él, me pegaba, me mordía el cabello, me lo cortaba cuando él quería, me amarraba en las noches cuando se enojaba con el equipo o por algo, me ponía a palear potreros, a cambiar pastos, trincheras, a cargar leña y como me tenía prohibido tener amigos, cuando me veía hablando con otras muchachas también me castigaba”. Pg 46. 

En relación a la reserva y el carácter anónimo de las víctimas, Salomé Gómez, coordinadora del grupo de trabajo de género de la Comisión explicó que en el caso de la entidad cuando se tomó “un testimonio de personas ya adultas (violentadas siendo niñas) a la víctima se le preguntaba si quería salir con su nombre o con un seudónimo (...) Esa fue una de las tareas más dispendiosas que en cada capítulo estuviere garantizado la seguridad para las víctimas. La mayoría de los nombres son cambiados, son pocas las víctimas que deciden salir con su nombre”. 

Lo anterior, se explica porque en un informe es tan complejo que las identidades de las víctimas salgan con nombre propio a no ser que sean casos emblemáticos. “Cuando ya son lideresas, tienen reconocimiento y ya han hablado públicamente pues deciden reinvidicarse con su nombre, pero la mayoría ha pedido su cambio y así lo hemos hecho con cada uno de ellas” dijo Gómez. 

En definitiva, la Comisión sí se acercó a Rosa Blanca para escuchar y abarcar sus relatos (puede verse las pruebas reveladas por Colombiacheck) en el informe final, pero no hubo acuerdo por la metodología en que las partes consideran debe darse un proceso de escucha. 

Pero es claro también que la Comisión sí registró casos de violencias sexuales y reproductivas contra menores de edad por parte de las Farc aunque no los de Rosa Blanca. El informe final sí registra casos de violencias sexuales y reproductivas  aunque no con la minuciosidad que lo hace el libro de Rosa Blanca que publicó 19 casos distintos (todos anonimizados) a los que ha venido difundiendo por redes sociales.