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Miércoles, 15 Mayo 2019

Explicador: Consultas populares del 26 de mayo

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Tres partidos políticos irán a consultas en 14 municipios de 8 departamentos. Aliste la cédula y consulte su puesto de votación si quiere participar.

Faltan poco más de cinco meses para las elecciones regionales de 2019 en las que se elegirán gobernadores, alcaldes, concejales, diputados y juntas administradoras locales.

Aún están por definirse los candidatos de todos los partidos, movimientos y grupos significativos de ciudadanos que se lanzarán a los distintos cargos de poder. Y todavía queda tiempo para que surjan figuras y se cocinen alianzas.

Pero para aquellas colectividades con varias opciones de candidatos (de su mismo partido o de partidos distintos con los cuales establecieron alianzas) existen mecanismos para elegir su representante único como las consultas populares. Le explicamos en qué consisten.

¿Qué son las consultas?

Las consultas son una herramienta de participación democrática con la que cuentan las organizaciones políticas (con personería jurídica) para definir sus candidatos propios o de coalición a cargos o corporaciones de elección popular.

Existen formalmente y están reglamentadas a través del Acto Legislativo 01 de 2009, más conocido como la Reforma Política de 2009. Sin embargo, de acuerdo con Camilo Mancera, coordinador del observatorio de justicia electoral de la MOE, las organizaciones políticas han convocado a consultas internas sin tener colaboración del Estado desde hace mucho. La Registraduría empezó a colaborar con estas jornadas desde el 2000 y ya ha participado en 19 más.

¿Cómo funcionan las consultas?

Los partidos, movimientos o grupos significativos de ciudadanos que hayan informado al Consejo Nacional Electoral su interés de participar en una consulta popular hasta antes del 12 de abril de este año, convocan a los ciudadanos a las urnas a elegir lo que se quiera consultar.

Por ejemplo, en la consulta liberal de 2017 que ganó Humberto de la Calle (contra Juan Fernando Cristo) se estaba votando por quién sería el candidato del Partido Liberal a la presidencia 2018-2022.

Pero las consultas interpartidistas de la derecha y de la izquierda de marzo del año pasado eran para elegir quién sería el candidato que representaría las alianzas entre los partidos y movimientos de Iván Duque, Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordoñez (en el caso de la consulta de la derecha), y Gustavo Petro y Carlos Caicedo (en el caso de la consulta de la izquierda).

Lo que se elige depende de la pregunta específica que se haga en el tarjetón

¿Qué se va a elegir en estas consultas del 26 de mayo?

Para estas elecciones de 26 de mayo tres partidos políticos; Centro Democrático, Partido Liberal y Partido Conservador, informaron al CNE su intención de participar en consultas para elegir sus candidatos a 14 alcaldías.

¿En dónde se van a hacer consultas este año?

Esta es la tabla con la información de los municipios en los que se realizarán las consultas que publicó el CNE. En todos estos municipios se harán consultas para elegir candidatos a la alcaldía.

Tabla CNE

¿Quiénes pueden votar?

Las personas mayores de 18 años con cédula emitida antes del 27 de marzo de 2019 o que inscribieron su cédula antes del 28 de octubre de 2018 en algún puesto de votación de los municipios en los que se realizarán las consultas, según explica Mancera a Colombiacheck.

No hay ningún problema para quienes solo cambiaron el puesto de votación dentro de su misma ciudad. Pero si inscribieron la cédula este año, por primera vez, en alguno de los municipios de las consultas, lastimosamente no podrán participar del escrutinio.

¿Quienes puedan votar, lo harán en el mismo puesto de votación de siempre?

No necesariamente. “Debido a las particularidades de este proceso electoral los puestos de votación pueden cambiar”, señala el coordinador de la MOE. Por lo cual recomienda consultar el lugar de votación en la página de la Registraduría.

¿Para las consultas existe la opción de voto en blanco?

No. La casilla de voto en blanco NO va a estar disponible en estas votaciones.

¿Se puede votar en todas las consultas?

En el caso de las consultas del 26 de mayo no aplica la opción porque solo hay una consulta por municipio. 

No obstante, les contamos para futuras elecciones que solo podría votar en dos consultas si fueran de la misma colectividad (por ejemplo, el Partido Conservador o el Movimiento Colombia Humana). Si las consultas fueran por partidos o movimientos distintos, que estén en consulta para el mismo cargo, solo se podría votar en una de ellas so pena de cometer doble militancia.

[Actualización: 15 de mayo de 2019]: Después de publicada esta historia nos informaron que la consulta del Partido Liberal para elegir candidatos al concejo en Caicedonia (Valle del Cauca) fue tumbada por el Consejo Nacional de Estado. Por esa razón, actualizamos nuestra información.

Viernes, 14 Febrero 2020

Explicador: ¿Cuándo aplica la legítima defensa en Colombia?

Por José Felipe Sarmiento

Una persona acusada de cometer un delito puede quedar libre de responsabilidad si se acoge a esta figura. Pero el Código Penal tiene unas condiciones que hay que analizar en contexto.

Cada tanto aparece un crimen mediático que pone a la opinión pública a discutir sobre la legítima defensa. ¿Se vale asesinar a un ladrón en medio de un atraco? ¿Es correcto condenar a una mujer que agrede a su marido después de años de violencia de género por parte de él? ¿Qué pasa si un secuestrado se arma y hiere a sus captores para poder escapar del cautiverio?

En este explicador, Colombiacheck le cuenta cómo funciona esa figura jurídica tan debatida.

¿Qué es la legítima defensa?

En el Código Penal, la legítima defensa es la sexta entre 12 posibles razones para la ausencia de responsabilidad penal. En términos sencillos, “esto significa que su conducta delictiva está justificada si se cumple con ciertas condiciones”, explica la penalista María Camila Correa Flórez, que tiene un doctorado en Derecho y Ciencias Políticas con una tesis sobre su aplicación en contextos de violencia de género intrafamiliar. O sea que sí delinquió pero no fue su culpa. En este caso, porque lo atacaron primero.

El fundamento teórico es la autoprotección, como señaló el abogado y criminólogo David Matiz Pinilla en un artículo para el portal Ámbito Jurídico, con base en el autor alemán Kristian Kühl. No es un invento colombiano sino un principio del derecho con una larga historia. “En todas las tradiciones romanogermánicas, como la nuestra, funciona más o menos igual y en el common law [de origen anglosajón] existe la defensa propia, que tiene algunas variantes pero también es similar”, amplía Correa.

¿Cuándo aplica?

Lo que dice la ley es que esto aplica cuando “se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión”. Además, se presume en particular cuando una persona “rechaza al extraño que, indebidamente, intente penetrar o haya penetrado a su habitación o dependencias inmediatas”.

Mejor dicho, no basta con estarse defendiendo. Hay unos requisitos más específicos que la Corte Suprema de Justicia, en particular su sala de casación penal, ha ido puliendo en sus decisiones. Matiz los enumeró así:

(i) que exista una agresión ilegítima o antijurídica que genere peligro al interés protegido legalmente; (ii) el ataque ha de ser actual o inminente, esto es, que se haya iniciado o, sin duda alguna, vaya a comenzar y aún haya posibilidad de protegerlo; (iii) la defensa debe ser necesaria para impedir que el ataque se haga efectivo; (iv) la entidad de la defensa debe ser proporcionada cualitativa y cuantitativamente respecto de la respuesta y los medios utilizados, y (v) la agresión no ha de ser intencional o provocada.

En español, los dos primeros elementos que debe haber para que se configure legítima defensa tienen que ver, por supuesto, con que haya un ataque antes. Por un lado, este debe debe ser injusto o contrario a la ley, por ejemplo, con el fin de cometer un delito contra la persona. Por el otro, lo de “actual o inminente” quiere decir que lo deben estar agrediendo en ese preciso momento o que es evidente que eso está por suceder.

“Esto también incluye agresiones que se extienden en el tiempo, como el secuestro”, agrega Correa Flórez. Quien es víctima de este delito, que puede durar años, puede defenderse de él en cualquier momento porque es una situación continua.

Pero la otra mitad de los requisitos aclara que la persona atacada tampoco se puede defender de cualquier forma. La proporcionalidad es un asunto clave y hace parte de un componente más amplio, que técnicamente se llama la necesidad racional de la acción. Según la académica, esto se entiende como que “realmente sea necesario lesionar o matar al agresor”.

Una explicación en el portal de la firma de abogados Colombia Legal Corporation lo pone en términos de que el ciudadano “no puede, en ningún caso, pasar de ser agredido a ser agresor”. Pero ahí hay muchos matices. “Lo que ha dicho la Corte Suprema en repetidas ocasiones es que ese análisis debe hacerse en contexto y que no se puede llegar a conclusiones generales de que debe ser pistola contra pistola y cuchillo contra cuchillo”, explica Correa.

Es decir, el tercer punto no hace referencia solo al arma utilizada, que es el ejemplo clásico. Entran otros factores alrededor de la situación. Precisamente la mencionada tesis doctoral de la penalista plantea que, en ciertas circunstancias, una mujer víctima de violencia doméstica de género que mata a su agresor, incluso si no hay confrontación, puede acogerse a la figura de legítima defensa:

La acción defensiva de la mujer es necesaria porque no tenía otros medios menos lesivos para defenderse sin ponerse a ella misma en peligro, y porque su acción defensiva es racionalmente proporcional. En primer lugar, por el mismo tipo de agresión, la mujer se encuentra privada de su libertad tras unos barrotes invisibles; es el mismo tirano, a través de la agresión, el que le impide recurrir a otros medios. Los denominados “otros medios” constituyen un acto de rebelión contra el tirano que puede desencadenar su furia, y la mujer, debido a que conoce el comportamiento de su agresor, sabe que puede poner en riesgo su vida si recurre a ellos. Además, el medio defensivo es proporcional, en el sentido de racionalmente necesario, en el contexto en el que tienen lugar los hechos. Es decir, en el marco de una relación de tiranía, donde el agresor le bloquea todas las posibilidades de salvación por medio de la misma agresión, matar a éste en una situación sin confrontación resulta racionalmente necesario.

La cuarta y última condición para la legítima defensa va dirigida a la voluntad de quien se defiende. ¿Cómo así? “Básicamente, que la persona de verdad esté pensando en defenderse y no haya sido quien provocó la agresión en su contra para después responder”, resume la profesora. Ejemplo clásico de lo que no se vale: la riña de borrachos que empieza porque uno insulta al otro para que este le pegue y luego “defenderse”. Esto excluye también los actos de venganza, por ejemplo. Pero, de nuevo, cada caso requiere de un análisis complejo que es tarea de la justicia.

¿Qué se defiende?

Casi siempre, los ejemplos y las discusiones más airadas sobre legítima defensa giran alrededor de los delitos contra la vida. Cuando el riesgo es que maten a la persona. Pero la figura es más amplia. Por supuesto, la agresión puede ser un robo, un delito sexual o un secuestro, como ya se dijo. Pero la situación debe pasar por el análisis de los mismos elementos para determinar si se justifica o no la conducta de la víctima o si excede los límites de la ausencia de responsabilidad y, por tanto, puede ser condenada.

Otro ejemplo: el atracador que es atacado por su víctima cuando ya está huyendo con los objetos robados. Si la persona le dispara por la espalda, es más probable que sea considerada como una respuesta desproporcionada que si lo persigue y lo empuja para quitarle lo que se robó. En el primer escenario, dado que la agresión contra la vida ya pasó (no es actual), usar un arma de fuego sería innecesario. En el segundo, estaría actuando en defensa de su patrimonio y podría ser válido para la causal.

Aquí también entra la segunda parte sobre el extraño que entra a una casa. Si quien vive allí lo ataca, se presume que lo hizo en legítima defensa porque la sola presencia de alguien sin permiso en la propiedad se toma como una agresión. “Eso pasó en Medellín hace unos años, cuando una persona atacó a alguien que entró a su casa de noche y luego resultó ser un conocido, pero se le reconoció la legítima defensa”, recuerda Correa.

En cualquier caso, hay muchos factores en juego. Por eso Correa insiste en la importancia del análisis contextual. La legítima defensa no es ni tan amplia ni tan estrecha como la presentan en algunos juicios de 280 caracteres. Esperamos que este explicador sirva para comprender mejor los grises de la norma.