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Viernes, 03 Abril 2020

Explicador: Lo que se sabe de los asintomáticos en el Covid-19

Por Sania Salazar

Hay asintomáticos en todos los casos de enfermedades infecciosas, pero se sabe poco de quienes no presentan síntomas de Covid-19.

En medio de la pandemia global por Covid-19 hay un factor del que se tiene poca información, las personas que tienen el virus, pero no presentan síntomas, los llamados asintomáticos.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, “algunas  personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal y la mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial.

¿Pero por qué esto es importante? Entre otras cosas, porque es clave para determinar en qué proporción pueden estar contagiando, lo que marcará pautas para la atención de la pandemia.

¿Qué es un asintomático?

María Fernanda Gutiérrez, doctora en Virología y magíster en comunicación de la Universidad Javeriana, le explicó a Colombiacheck que son personas que al hacerles la prueba para el diagnóstico viral salen positivas, pero al examinarlas o preguntarles no tienen síntomas. Ellos se detectan bien sea por pruebas de screening (pruebas hechas a la población al azar) o por tener personas positivas sintomáticas cerca (cuidadores de sintomáticos o que conviven con ellos). El problema es que no se sabe si después de hacer la prueba y determinar que son asintomáticos, pueden aparecer los síntomas.

Iván Darío Vélez, director del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales, Pecet, de la Universidad de Antioquia, explicó que en todas las enfermedades infecciosas hay personas que se contagian, pero no presentan síntomas. 

¿Por qué hay asintomáticos?

Según Gutiérrez, esto puede ser por causas asociadas a la susceptibilidad genética, es decir, a las características propias de cada persona que se heredan y que dan la posibilidad de infectarse y de reaccionar ante el virus mucho o poco a pesar de no haber recibido la vacuna o el medicamento contra el virus. 

Gutiérrez indica que en el mismo contexto está el umbral del dolor. Esto significa que hay personas que ante un dolor de cabeza, un malestar general e inclusive algo de fiebre, no lo perciben ni lo manifiestan.

Por otro lado menciona un componente sicológico que hace que unas personas no informen de sus síntomas o los confundan.

“Ante la información de que el 80% de los casos son asintomáticos y que los síntomas son similares a una gripa, una persona con síntomas leves puede quedarse en su casa y no darse cuenta que realmente lo que tiene es el virus. Esta persona pasa por asintomática a pesar de haber tenido síntomas leves”, señaló la profesora.

Vélez aseguró que que hay personas con un sistema inmune más fuerte que otras. “Se sospecha que en los países donde se aplica la vacuna contra la tuberculosis la población tiene mayor inmunidad que en los países donde no se aplica sistemáticamente esa vacuna”, comentó.

El profesor indicó que hay múltiples factores relacionados con la mayor o menor susceptibilidad a la infección, entre ellos el tipo de sangre pues una asociación estadística parece mostrar que a las personas que tienen AB, B u O les da con menos gravedad que los que son A, pero resaltó que son observaciones preliminares.

Durante una presentación en la Universidad Javeriana, la epidemióloga Zulma Cucunubá, explicó que se sabe que entre menor edad hay más probabilidad de ser asintomático y entre mayor edad más probabilidad de tener síntomas.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

Según la OMS, el riesgo de contraer COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen el virus solo presentan síntomas leves. “Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados”, aclara la organización en su página web.

En el caso del Covid-19 hay poca información sobre los asintomáticos, ¿qué tanto se puede demorar la ciencia en recolectar  esa información y qué tan importante es tenerla para la contención de la epidemia?

Gutiérrez calcula que la epidemiología se demora hasta tres años para poder tener una historia completa del comportamiento de una pandemia como la del Covid-19, pero aclaró que eso no quiere decir que cada población no pueda ir recolectando y notificando lo que va observando o no pueda ir entregando los resultados de proyectos de investigación puntuales. 

“La importancia de tener la información completa radica en que esta genera políticas públicas para el manejo de situaciones similares, destapa falencias crónicas en los servicios de salud, evidencia la importancia de la formación de científicos que colaboren en los procesos de contención de estos sistemas, evidencia falencias de comunicación y de apropiación social de la ciencia así como de comprensión de temas científicos y hace evidentes los problemas de conectividad. Lo más grave que evidencian estos problemas son las inequidades sociales y los efectos que esto tiene en la población”, indicó la doctora en virología.

El director del Pecet le dijo a Colombiacheck que es muy importante detectar a los asintomáticos para cortar la transmisión de la enfermedad antes de que los síntomas se manifiesten, por lo que ese programa presentó ante el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación un proyecto para cuantificar los asintomáticos en Colombia a partir de los contactos, una tarea que describió como compleja.

La epidemióloga Cucunubá explicó en la charla en la Universidad Javeriana que el sistema de vigilancia de casos se basa en la identificación de las personas con síntomas para hacerles las respectivas pruebas y estimó que, en promedio, “uno de cada tres casos importados pueden ser fácilmente detectables”.

“Pensamos que sí son transmisores, pero desconocemos el mecanismo y no sabemos en qué proporción lo son con respecto a los sintomáticos”, le dijo la epidemióloga al diario El Espectador.

¿Una persona puede contraer el virus y presentar síntomas mucho después del periodo de incubación?

Según la OMS, “el «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días”. La organización aclara que esas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

Teniendo claro eso, Vélez dijo que sí se pueden presentar síntomas mucho tiempo después de la incubación, debido a que ese periodo de incubación es variable según la enfermedad, la persona y otras factores.  Explicó también que cuando la cantidad de virus al que se expuso la persona es muy grande el periodo de incubación se acorta y hay más tendencia a que la infección sea de mayor magnitud y al contrario.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Viernes, 20 Marzo 2020

Explicador: ¿Qué es el Estado de Emergencia?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Le explicamos lo que hay que tener claro alrededor del decreto 417 de 2020 que establece el Estado de Emergencia por el Covid-19. ¿Qué facultades otorga al Presidente Duque y cuáles son sus límites?

En medio de la crisis sanitaria ocasionada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19, el presidente Iván Duque en alocución presidencial decretó en la noche del pasado 17 de marzo el Estado de Emergencia. ¿Esto qué quiere decir? ¿Qué implicaciones tiene para la libre movilización de los ciudadanos por el territorio nacional? ¿Pueden crearse nuevos impuestos por la emergencia sanitaria?

El Estado de Emergencia es uno de los Estados de Excepción, de modo que empezaremos por ahí.

¿Qué son los Estados de Excepción?

Son una facultad extraordinaria que tiene el Presidente de la República (no solo en Colombia, sino en otros países que cuentan con la misma figura) para afrontar situaciones extraordinarias que no podría enfrentar con sus funciones ordinarias. 

¿Cuándo fueron creados y por qué?

Néstor Osuna, docente de derecho constitucional de la Universidad Externado de Colombia, explica que desde los orígenes de la república siempre ha habido la idea de que en momentos de crisis es necesario fortalecer los poderes del presidente. “Nuestra historia constitucional ha sido muy recurrente en tener algunos dispositivos en la cual en tiempos de guerra el presidente pueda asumir funciones adicionales a las que tiene”, explica Osuna. 

Con la constitución de 1886 y anteriores solo se contaba con el Estado de Sitio, que fue ampliamente utilizado por los presidentes de la segunda mitad del Siglo XX. Con la reforma que se le hizo a la constitución en 1968, según cuenta Osuna, debido a que el estado de sitio era principalmente declarado por situaciones económicas, se abrió la opción de contar con un estado de excepción específico para las emergencias económicas. Este mecanismo fue utilizado por los expresidentes Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) y Alfonso López Michelsen (1974-1978).

Sin embargo, a lo largo del Siglo XX se hizo evidente el uso desmedido de este mecanismo, principalmente para crisis de orden público. Básicamente, unas semanas después de llegar al cargo, los presidentes declaraban el estado de sitio y solo lo levantaban unas semanas antes de entregar el cargo, según cuenta el docente. 

Quizá el ejemplo más claro del uso desmedido del estado de sitio fue el Estatuto de Seguridad del expresidente Julio César Turbay (1978-1982). Con la Constitución de 1991 se regula el uso de los estados de excepción y abre a tres las opciones.

¿Qué facultades otorgan al presidente?

El mismo nombre del mecanismo da una clara pista de las licencias que otorga, pues le dan al presidente facultades excepcionales; específicamente, la habilidad de expedir decretos con fuerza de ley. Es decir, de realizar función reservada para el legislador (el Congreso). 

¿Qué quiere decir “decreto con fuerza de ley”?

En el gráfico a continuación (pirámide de Kelsen) explicamos la jerarquía de las normas en Colombia:

Pirámide de Kelsen

Básicamente, los decretos que expida el presidente durante el Estado de Excepción están al mismo nivel que las leyes ordinarias que saca el Congreso en sus labores de legislativo. Además, el presidente durante el estado de excepción puede derogar otras normas, poner nuevos impuestos y todo lo que considere necesario para conjurar la crisis.

¿Cuáles son los límites de esas facultades extraordinarias?

El artículo 214 de la Constitución explica todo lo relacionado con los límites de los estados de excepción. Resumimos lo que señala.

  1. El presidente debe demostrar que tiene motivos para declarar el estado de excepción y para poder declararlo debe contar con la firma de todos los ministros. 

  2. Con el fin de que el presidente no se extralimite y legisle sobre lo que se le ocurra, los decretos que expida durante ese tiempo solo podrán referirse directa y específicamente a la situación que generó el estado de excepción. También deben contar con la firma de todos los ministros.

  3. Durante el estado de excepción no se podrán suspender los derechos humanos ni las libertades fundamentales y se seguirán respetando las reglas del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

  4. Las medidas que se adopten deberán ser proporcionales a la gravedad de los hechos. 

  5. No se interrumpirá el normal funcionamiento de las ramas del poder público ni de los órganos del Estado. 

Por último, y no por ello menos importante, tanto la declaratoria del estado de excepción, como todas y cada una de las medidas que tome el presidente durante ese tiempo, serán analizadas automáticamente por la Corte Constitucional para que ella decida sobre la constitucionalidad de dichas medidas. La Corte es quien ejerce el control y pone el límite a los poderes excepcional que adquiere el gobierno.

¿Dónde están regulados los estados de excepción?

En el capítulo 6 de la Constitución Política de Colombia y la ley 137 de 1994. Allí se explican los tres estados de excepción: Estado de Guerra Exterior, Estado de Conmoción Interior y Estado de Emergencia. 

En términos generales, los tres estados pueden ser declarados por el presidente con la firma de todos los ministros (como ya explicamos), pero cada uno tiene sus particularidades de cuánto tiempo pueden permanecer declarados y sobre el alcance que tienen las normas impuestas durante ese tiempo.

Explicaremos brevemente los dos primeros antes de adentrarnos en el estado convocado recientemente por el presidente Duque.

Estado de Guerra Exterior

Solo entra a regir cuando el país tiene una amenaza de guerra exterior o cuando nos declaran la guerra. Está regulado por el artículo 212 de la Constitución y señala que la declaración “sólo procederá una vez el Senado haya autorizado la declaratoria de guerra, salvo que a juicio del Presidente fuere necesario repeler la agresión”.

Asimismo, este estado puede mantenerse continuamente mientras subsista el estado de guerra. De acuerdo con Osuna, este mecanismo no ha sido estrenado. 

Durante este tiempo, “el gobierno tendrá las facultades estrictamente necesarias para repeler la agresión, defender la soberanía, atender los requerimientos de la guerra, y procurar el restablecimiento de la normalidad”.

La misma norma señala, además, que mientras subsista el Estado de Guerra:

“El Congreso se reunirá con la plenitud de sus atribuciones constitucionales y legales, y el Gobierno le informará motivada y periódicamente sobre los decretos que haya dictado y la evolución de los acontecimientos. Los decretos legislativos que dicte el Gobierno suspenden las leyes incompatibles con el Estado de Guerra, rigen durante el tiempo que ellos mismos señalen y dejarán de tener vigencia tan pronto se declare restablecida la normalidad. El Congreso podrá, en cualquier época, reformarlos o derogarlos con el voto favorable de los dos tercios de los miembros de una y otra cámara”. 

Estado de Conmoción Interior:

Usado principalmente ante situaciones de orden público. El artículo 213 de la Constitución dice que puede ser declarado “en caso de grave perturbación del orden público que atente de manera inminente contra la estabilidad institucional, la seguridad del Estado, o la convivencia ciudadana, y que no pueda ser conjurada mediante el uso de las atribuciones ordinarias de las autoridades de Policía”. 

Puede ser declarado en todo el país o en algunas zonas en específico, por un tiempo no mayor de noventa días, prorrogable hasta por dos períodos iguales (270 días). Sin embargo, para ser declarado por segunda vez, requiere el concepto favorable del Senado. 

Finalmente, el artículo es claro en que “en ningún caso los civiles podrán ser investigados o juzgados por la justicia penal militar”.

Tanto para el estado de guerra exterior, como para el de conmoción interior, de acuerdo con el artículo 214 de la Constitución Política, tan pronto como hayan cesado las causas que dieron lugar al Estado de Excepción, el Gobierno declarará restablecido el orden público y levantará el Estado de Excepción. 

El Estado de Emergencia

Como lo mencionamos más arriba, este es el estado de excepción que Duque decretó para lidiar con el brote de coronavirus en Colombia. Está reglamentado por el artículo 215 de la Constitución Política y señala que, cuando sobrevengan hechos distintos al estado de guerra exterior y la conmoción interior, que perturben o amenacen perturbar en forma grave e inminente el orden económico, social y ecológico del país, o que constituyan grave calamidad pública, podrá ser declarado por el presidente.

Además de la propagación de Covid-19 en Colombia y el mundo, otra situación en la cual ha sido usado este mecanismo fue durante la tragedia de Mocoa en 2017, provocada por el desbordamiento de tres ríos que arrasaron con la capital de Putumayo.

El estado de emergencia solo puede permanecer por períodos de hasta treinta días que pueden ser prorrogados dos veces más y que sumados no podrán exceder de noventa días en el año calendario.

En este tiempo el presidente podrá expedir decretos con fuerza de ley que establezcan nuevos tributos o modifiquen los existentes. Retomando el mismo ejemplo, después de declarado el Estado de Emergencia por la tragedia de Mocoa, el entonces presidente Juan Manuel Santos dio subsidios a las facturas de energía para los estratos 1, 2 y 3 y exención del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los habitantes del municipio.

Las medidas económicas que se impongan durante ese tiempo, no obstante, dejarán de regir al término de la siguiente vigencia fiscal (31 de diciembre del mismo año en que se declare el impuesto), a menos que el Congreso durante el año siguiente les otorgue carácter permanente.

Como los decretos que firme el presidente durante el estado de excepción tienen fuerza de ley, durante el año siguiente a la declaratoria de la emergencia, el Congreso podrá derogar o modificar dichas normas.

Finalmente, la única prohibición que tiene el estado de emergencia diferente a los otros estados de excepción es que el gobierno no podrá desmejorar los derechos sociales de los trabajadores mediante los decretos que expida. 

¿Qué pasa si se declara un Estado de Excepción sin justificación?

Lo que dice el artículo 214 de la constitución es que “el Presidente y los ministros serán responsables cuando declaren los estados de excepción sin haber ocurrido los casos de guerra exterior o de conmoción interior, y lo serán también, al igual que los demás funcionarios, por cualquier abuso que hubieren cometido en el ejercicio de las facultades a que se refieren los artículos anteriores”. Lo mismo aplica para el Estado de Emergencia, según el artículo 215.

¿Qué dice el decreto 418 de 2020?

Un día después de la declaración del Estado de Excepción, por medio del decreto 417 de 2020, el gobierno expidió al día siguiente el 418 “por el cual se dictan medidas transitorias para expedir normas en materia de orden público”. 

Este, señala en su primer artículo que la dirección del manejo del orden público en el marco de la emergencia sanitaria por causa del coronavirus SARS-CoV-2 estará en cabeza del presidente. 

Asimismo, las decisiones que tome el presidente estarán por encima de las tomadas por alcaldes y gobernadores, y quienes desobedezcan podrán ser sancionados.

Algunas de las medidas que ya había tomado el presidente al momento de esta publicación en el marco de la declaratoria del Estado de Emergencia son:

  1. Aislamiento preventivo de personas mayores de 70 años
    Esta medida estará vigente desde el 20 de marzo hasta el 31 de mayo del 2020, y es obligatorio. Las únicas excepciones en que pueden romper el aislamiento tienen que ver con el abastecimiento de bienes de consumo y primera necesidad, el uso de los servicios financieros, de salud y adquisición de medicamentos, y casos de fuerza mayor o fortuitos.

  2. Reconexión del servicio de agua a hogares que lo tenían suspendido por falta de pago, congelación de tarifas. Mayor frecuencia en la desinfección de puntos críticos de alta concurrencia y suspensión de cobros de aranceles para insumos de potabilización.

  3. Suspender el ingreso de viajeros internacionales por 30 días.