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Martes, 21 Abril 2020

Explicador: Qué es y para qué sirve CoronApp-Colombia

Por Sania Salazar

Mientras el Gobierno promociona la aplicación persisten las dudas sobre la seguridad y la privacidad de los datos.

CoronApp es una aplicación que hace parte de la estrategia del Gobierno colombiano para atender la emergencia por Covid-19.

La aplicación hace parte de la campaña 'Por tu vida, por mi vida' que el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Mintic, lanzó y cuyo fin es “que entre todos los colombianos y a través de la aplicación CoronApp Colombia, construyamos de forma colaborativa un mapa detallado, preciso y funcional del comportamiento de la epidemia para que entre todos logremos mitigar el impacto de la misma”, explicaron en esa cartera.

¿Para qué sirve?

La aplicación es uno de los canales dispuestos por el Gobierno para brindarle a la ciudadanía información oficial sobre las medidas y recomendaciones de prevención, ubicación de servicios de salud y reportes sobre el comportamiento del coronavirus en Colombia.

A través de la aplicación las personas podrán hacerse un autodiagnóstico para saber si tienen síntomas de Covid-19. 

¿Cómo se usa?

En el Mintic explican que una vez el ciudadano descarga la aplicación en su celular o tableta deberá registrarse, para lo cual diligenciará los campos del formulario. Por último deberá aceptar los términos de uso.

La aplicación tiene un menú con varias opciones, entre ellas, el reporte de su salud, la información actualizada sobre el virus y los centros de atención.

¿Se puede reportar un caso de coronavirus a través de la app?

El Mintic indica que las personas pueden informar su estado de salud en la opción '¿cómo me siento hoy?'. “Si selecciona que se siente mal: señale los síntomas que tiene, indique si ha tenido contacto con alguien que presente los mismos síntomas, si ha acudido a algún centro de salud o si ha estado por fuera del país y en dónde”, solicitan.

¿Cómo ayuda el reporte de mi salud a la localización y el monitoreo del coronavirus?

Según el Minitic, los datos suministrados a la app son monitoreados en tiempo real por el Centro de Operaciones de Emergencias del Instituto Nacional de Salud, INS, que con esta información podrá actuar y dar apoyo en coordinación con las autoridades locales departamentales y nacionales.

“Gracias a los datos de su estado de salud, las entidades pueden anticipar acciones, fortalecer su entendimiento sobre el virus, gestionar mejor los posibles casos de Coronavirus y alertar cuando sea es necesario, por medio de notificaciones vía texto a grupos específicos de la población”.

¿Qué hace el Gobierno con la información recogida en CoronApp?

“Con la información de síntomas y signos de alarma reportados y georreferenciado por los ciudadanos, el Gobierno puede tener un panorama nacional en tiempo real sobre la generación de síntomas y lugares específicos que puedan ser motivo de alarma sobre la propagación del virus”, explican, e indican que también pueden:

-Facilitar la atención a la población más afectada.

-Establecer patrones de virus en las zonas afectadas.

-Construir estimaciones geolocalizadas de posibles efectos de propagación.

-Caracterizar la población afectada (ubicación, hombres, mujeres, niños, adultos, etc.).

¿Se necesita Internet para usarla?

Sí, para descargarla y para usarla, pero el Mintic aclara que su uso no consume datos del plan de datos.

¿Cómo es el tratamiento de los datos personales?

“El análisis de la información se realiza de forma 100% anónima, cumpliendo con la Ley de Habeas Data. En algunos casos, se podrá compartir información a las autoridades de salud para el cuidado de los ciudadanos”, afirma el Mintic.

El pero, la seguridad de los datos

La directora de la Fundación Karisma, Carolina Botero, explicó en Blu Radio que les preocupa qué va a pasar después de la emergencia con los datos que las personas registren en la aplicación. “El aplicativo no cumple con las normas de protección de datos, por ejemplo, no tiene una política de protección de datos, tiene unos términos de uso donde algo dicen sobre política de protección de datos, pero, el consentimiento sobre el tratamiento no lo tienen, entonces valdría la pena que le metieran mucha mano”, recomendó.

Botero resaltó que no hay suficiente información sobre la aplicación ni la transparencia para hacer veeduría ciudadana.

Karisma publicó el pasado 17 de abril un análisis técnico de CoronApp Colombia y de CaliValle Corona y el formulario web Medellín Me Cuida basados en la preocupación sobre qué datos personales están recolectando esos sistemas y cómo lo están haciendo.

Para Mauricio Jaramillo, periodista, consultor digital y director de Hangouts de Periodismo, en zonas con baja densidad poblacional CoronApp será útil para informar a los ciudadanos, pero la utilidad ‘novedosa’ de la aplicación, la geolocalización y el ‘ contact tracing’ (seguimiento de contactos) por proximidad, generaría impactos sobre todo en las grandes ciudades.

Sobre el mapeo e identificación de contagiados Jaramillo indicó que se tiende a pensar que esto puede causar estigmatización, pero aclaró que la aplicación no muestra un mapa de los demás usuarios, así que aseguró que quien tenga ese temor puede estar tranquilo. “Lo que sí está entre las características prometidas es la visualización de mapas para identificar potenciales zonas de contagio, pero sin datos concretos de domicilios. Y en todo caso el Gobierno prometió que los datos serán anonimizados”, indicó.

Jaramillo aseguró que es prematuro evaluar los resultados de aplicaciones similares en el mundo. “Tal vez solo Corea del Sur, con su aplicación Corona 100m, puede considerarse un caso de éxito, en parte por la función de alertar sobre posibles contagiados en menos de 100 metros de distancia y porque se lanzó ya hace mucho (febrero). Todas las demás, a menos que haya alguna no oficial y no muy conocida, son más recientes y no se podría decir aún si han servido o no. El periodista indicó además, que hay que tener en cuenta la antigüedad y si se trata de aplicaciones oficiales o de terceros. “Me atrevería a decir que las oficiales nacionales son las que tienen más posibilidades de éxito”.

Por último, Jaramillo indicó que la privacidad es importante para todos los ciudadanos, por lo que la seguridad y la privacidad de la aplicación deben ser mejoradas, recomendación que basó en el informe de Karisma ya mencionado. Pero señaló que en esta etapa del desarrollo de la app no considera que esas fallas deban disuadir a los usuarios de instalarla y alimentarla.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Martes, 22 Junio 2021

Experimentos explican por qué los vídeos de personas supuestamente magnéticas tras vacunarse no tienen base científica

Por Maldita Ciencia

Maldita.es obtuvo cuatro videos con experimentos que explican por qué es imposible que las vacunas del COVID-19 dejen el brazo imantado.

Durante las últimas semanas se están moviendo por WhatsApp y redes sociales diferentes vídeos en los que supuestamente vemos gente que en teoría ha recibido la vacuna contra la COVID-19, cómo un imán (u otro objeto metálico) se ‘pega’ en la zona del brazo que ha recibido el pinchazo. En estos vídeos se asegura que las vacunas llevan "metales pesados" y que son capaces de transmitir "capacidades magnéticas". Como ya explicamos Maldita.es y Colombiacheck, se trata de una desinformación.

Alberto Nájera, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Castilla-La Mancha y vocal del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), es contundente al respecto: “No, una cuchara que se pega en el brazo no demuestra absolutamente nada en relación al electromagnetismo”. Para demostrarlo, ha realizado y grabado cuatro experimentos con imanes y diferentes metales y pequeños objetos. 

¿Estamos midiendo lo que queremos medir?

Como explica Nájera a Maldita.es, “la clave en las investigaciones, en general, es que siempre se debe garantizar que se esté ‘midiendo’ o ‘viendo’ lo que realmente se quiere medir o ver”. 

“Lo más probable es que, en los casos señalados en los vídeos, estos se adhieran a la piel por efecto de la humedad, de la grasa, de la posición... La gente cree estar midiendo un campo magnético cuando, en realidad, no lo están haciendo”, afirma. Añade que, en el caso que nos ocupa, para evitar sesgos o elementos que pudiesen interferir en el experimento, la piel debería estar limpia, seca, con polvo de talco.

Según el experto, es imprescindible ser conscientes de que nuestros sentidos no suelen ser un argumento suficiente: “No son fiables. De ahí la importancia de los diseños experimentales, de la revisión por pares y, sobre todo, de la cultura científica en la sociedad para que no nos dejemos engañar ni por nuestros sentidos ni, en este caso, por un vídeo viral". 

¿Cómo se puede comprobar si estamos o no ante un imán? 

Para ‘demostrar’ que el contenido de los vídeos que circulan en redes no es científicamente posible y que una vacuna no tiene la capacidad de hacernos ‘magnéticos’, Nájera propone cuatro sencillos experimentos caseros que muestran qué sucede realmente entre un imán y diferentes tipos de metal. 

Para el primero, el experto utiliza brújulas. Desde el siglo XI, el ser humano ha usado estas herramientas baratas, sencillas y precisas para orientarse ya que, gracias a una aguja imantada capaz de detectar el campo magnético terrestre, apuntan siempre al polo norte geográfico. 

Ahora bien, Nájera recuerda que un imán normal “genera un campo magnético cientos de veces más intenso que el campo magnético terrestre”. Es por ello por lo que utilizar una brújula sería la mejor manera de detectar esas supuestas capacidades magnéticas de los vacunados. “Pero no, no hemos visto ningún vídeo en el que se acerque una brújula a una persona que supuestamente haya recibido la vacuna y se observe cómo la aguja de una brújula baila, se mueve o se reorienta”, como se observa en el vídeo que proponemos a continuación.

Una de las características comunes de los vídeos de las desinformaciones es la aparición de objetos metálicos que se adhieren a la piel. Si prestamos atención, podemos comprobar que todos ellos son similares: superficies lisas y amplias. “En contacto con una piel húmeda o grasienta, estas superficies se adherirán temporalmente. Eso sí, no hay vídeos en los que estos objetos se queden pegados en una piel con vello o a través de un papel”, adelanta el experto. 

Si el supuesto campo magnético creado por la vacuna fuese tan intenso como para sujetar una cuchara o una chapa de metal, también debería ser capaz de hacerlo a través de un folio o de una tela fina, entre otros materiales. Pero no, este efecto tampoco se muestra en los vídeos virales. 

Hay más: en el vídeo que puedes encontrar bajo este párrafo, Nájera muestra cómo el campo magnético creado por un imán 'se manifiesta a distancia'. Es la causa por la que, si se acerca una cadena de clips, estos se aproximan a él. “No he visto ningún vídeo en el que se muestre esta capacidad ‘a distancia’. Siempre se presiona el objeto sobre la piel para que se quede pegado por ese efecto de succión o adherencia por la humedad o la grasa. [Si la teoría propuesta fuese cierta], sí que se vería ese ‘efecto a distancia’ del cuerpo atrayendo objetos de metal ligeros (una cadena, por ejemplo)”.

En un tercer experimento, Nájera muestra cómo se comportan diferentes materiales (cobre, zinc, aluminio y hierro) frente a un imán, ya que no todos los metales se ven atraídos por ellos. “En los vídeos virales, todas esas planchas metálicas se ‘pegarían’ a la piel cuando, en la práctica, no todas se verían atraídas por los imanes”, explica el experto. 

A continuación invita a reflexionar sobre otra de las características de este tipo de imágenes: en ninguna se comprueba que la cuchara (o el objeto) que se pega al brazo realmente sea atraída por un imán real. Es decir, no pueden asegurar que el material del que está hecha la cuchara (o el objeto metálico) fuese físicamente susceptible de ser atraído.

Nájera muestra esto con un último experimento en el que utiliza cuatro cucharas de diferentes combinaciones de metales. “Por sus aleaciones, el contenido en hierro o metales que pueden ser atraídos por los imanes es bajo. De ahí que sólo una de las cuatro se ‘pegue’ al imán”, explica el experto.

Por qué sería imposible que una vacuna lograra que se nos pegaran imanes en la piel: la cantidad inyectada sería demasiado pequeña para tener ese efecto

Gabriel Alfranca Ramón, doctor en nanobiomedicina e investigador del CSIC y maldito que nos ha prestado sus superpoderes y Yilian Fernández-Afonso, investigadora del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), han realizado una prueba con nanopartículas magnéticas e imanes para demostrar la imposibilidad de que una vacuna lograse que se nos pegasen imanes en la piel. La razón, como ya explicamos en Maldita.es, es que la cantidad inyectada sería demasiado pequeña para tener ese efecto.

En este pequeño experimento, prueban a diluir las nanopartículas magnéticas en agua desionizada, que evita que las sales del agua “hagan que las nanopartículas se desestabilicen”, según explica Alfranca. En cada tubo, van añadiendo cada vez menos concentración de nanopartículas magnéticas y más agua.

Como podemos observar en el vídeo, la cantidad de nanopartículas magnéticas que se necesitan para sujetar un imán es mayor de lo que podría inyectarse en una vacuna y, además, el líquido no es transparente.

Este artículo es una colaboración mensual entre Maldita Ciencia y el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud y que Colombiacheck retoma en el marco de la alianza LatamChequea.