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Viernes, 31 Julio 2020

Explicador: ¿Qué medicamentos y terapias son efectivos contra la COVID-19 y cuáles no? Un repaso de la evidencia que tenemos

Por Chequeado

Hasta ahora, las dos más prometedoras son los esteroides y el Remdesivir. Otras, como la hidroxicloroquina, no han demostrado tener resultados positivos.

Este artículo fue publicado originalmente por Chequeado el 19 de julio de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Portada

Soy médico y científico en la Universidad de Virginia, en los Estados Unidos. Atiendo a pacientes y conduzco investigaciones dirigidas a mejorar los métodos de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades infecciosas, incluida la COVID-19. En este artículo repaso lo que sabemos hoy acerca de qué tratamientos son efectivos y cuáles no para tratar el nuevo coronavirus.

Tengamos en cuenta que este campo de la medicina se está desarrollando muy rápido a medida que mejora nuestra comprensión del virus SARS-CoV-2. Por eso, lo que aquí escribo puede cambiar en pocos días o semanas.

A continuación, un listado de tratamientos que han sido probados y acerca de los cuales tenemos más conocimiento.

Hidroxicloroquina o cloroquina – no hay evidencia acerca de su efectividad

Existen 3 ensayos aleatorios controlados hechos con hidroxicloroquina, y en ninguno de ellos se pudo probar ni descartar los efectos, positivos o negativos, sobre el desarrollo clínico del COVID-19 ni sobre la eliminación del virus. Dada la falta de evidencia confiable, estas drogas, habitualmente usadas para tratar la artritis, se deberían usar solo en un contexto de ensayo clínico controlado

Lopinavir/ritonavir – no ayudan

El Lopinavir es un inhibidor de la enzima llamada proteasa del VIH, involucrada en la producción de partículas virales. Los inhibidores de las proteasas del VIH fueron una revolución, que trajo como resultado los tratamientos exitosos con los que contamos hoy para tratar el VIH. En relación a los coronavirus SARS y MERS, el Lopinavir también puede inhibir las enzimas que cumplen un rol similar a la proteasa del VIH. El Ritonavir aumenta el nivel de Lopinavir en la sangre, por lo que la combinación de Lopinavir/Ritonavir se probó en un ensayo clínico aleatorio y controlado para COVID-19.

Lamentablemente no se comprobó ningún efecto sobre los niveles del virus en la garganta ni en la diseminación viral, ni afectó el curso de la enfermedad ni la supervivencia de los pacientes. Por lo tanto, el uso de la combinación Lopinavir/Ritonavir en el tratamiento del COVID-19 no tiene sentido.

Esteroides – sí en casi todos los pacientes de COVID-19

Con el uso de una hormona sintética esteroide, llamada Dexametasona, en pacientes con COVID-19 la mortalidad disminuyó un 17% en un período de 28 días, y acortó los tiempos de hospitalización

Este trabajo se realizó en un ensayo clínico aleatorizado y controlado de más de 6,000 pacientes, y, aunque no se replicó en otro estudio ni se lo sometió a la revisión de pares, la evidencia alcanza para recomendar su uso.

Tocilizumab – muy pronto para juzgar

Tocilizumab es un anticuerpo que bloquea una proteína, llamada receptor de IL-6, para que no se una IL-6 y desencadene inflamaciones. En muchos pacientes con COVID-19, los niveles de IL-6 son más elevados y, en general, el sistema inmune parece hiperactivarse en los pacientes más graves. Esto llevó a muchos médicos a pensar que inhibir el receptor IL-6 podría lograr evitar los cuadros más graves.  

Actualmente, el Tocilizumab está aprobado por la FDA [Ndr: la agencia a cargo de la aprobación de medicamentos en los Estados Unidos] para el tratamiento de la artritis reumatoidea y varias otras afecciones vasculares del colágeno, así como en las “tormentas de citoquina”—una sobrerreacción peligrosa del sistema inmune – que puede estar causada por ciertos tipos de tratamientos para el cáncer y por la COVID-19.

Un estudio observacional retrospectivo encontró que los pacientes con COVID-19 tratados con Tocilizumab presentaron menos necesidad de ventilación mecánica y menor riesgo de muerte. Sin embargo, como carecemos de pruebas clínicas aleatorias y controladas, no hay forma de afirmar que estas mejorías aparentes se hayan debido al tocilizumab y no a la poca precisión que tienen los estudios retrospectivos

Plasma de convalecientes – muy temprano para juzgar

El plasma de convalecientes, -el líquido obtenido de la sangre después de extraer de ella los glóbulos rojos y blancos- contiene anticuerpos de infecciones previas que tuvo el donante. El plasma ha sido usado para prevenir enfermedades infecciosas como la neumonía, el tétano, la difteria, las paperas y la varicela desde hace más de un siglo.  Se cree que beneficia a los pacientes, ya que los anticuerpos que están en el plasma de los sobrevivientes se unen e inactivan a los patógenos o las toxinas de los pacientes. Hasta ahora, el plasma de convalecientes fue usado en miles de pacientes con COVID-19.

Sin embargo, la única prueba clínica aleatoria realizada se hizo sobre una muestra pequeña de solo 103 pacientes que recibieron plasma de convalecientes 14 días después de haberse enfermado. No se observó ninguna diferencia en la mejoría clínica o la mortalidad entre quienes recibieron y quienes no recibieron el tratamiento. El dato alentador es que se observó una disminución considerable en los niveles de virus detectados con PCR.

Por lo tanto, es muy pronto aún para afirmar si el tratamiento es beneficioso y es necesario hacer más pruebas clínicas controladas.

Remdesivir – si, disminuye el tiempo de estadía en el hospital

El Remdesivir es una droga que inhibe la enzima del coronavirus encargada de replicar el genoma RNA viral. Actúa provocando que el copiado se detenga o finalice. En definitiva, impide que el virus se replique.

El tratamiento con Remdesivir, especialmente en pacientes que requieren oxígeno complementario antes de ser conectados a un respirador, redujo la mortalidad y acortó el tiempo promedio de recuperación de 15 a 11 días.

Inhibidores ACE y ARBs – continúen tomándolos

Existía la preocupación de que las drogas llamadas inhibidores ACE o los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRAs), utilizados para tratar la presión arterial y la insuficiencia cardíaca, pudieran aumentar los niveles de las proteínas ACE2, el receptor para el SARS-CoV-2, sobre la superficie de las células del cuerpo. Los médicos pensaron que este hecho podría abrir más puertas de entrada para que el virus infecte las células y, por lo tanto, aumentaría la gravedad de las nuevas infecciones por coronavirus. 

Sin embargo, no existe ninguna evidencia de que esto sea así. La Asociación Americana del Corazón, la Sociedad Americana de Insuficiencia Cardíaca y el Colegio Americano de Cardiología, recomiendan a los pacientes continuar tomando esas medicaciones durante la pandemia en tanto benefician los tratamientos para la alta presión y los infartos

Hemos hecho avances increíbles en cuanto a los tratamientos para la COVID-19. Dos terapias -los esteroides y el Remdesivir-  han demostrado que ayudan. Quienes se vieron beneficiados por estos tratamientos le deben agradecimiento a los pacientes que se ofrecieron a participar en pruebas clínicas controladas y a los médicos y compañías farmacéuticas que las condujeron. 

Esta nota fue publicada originalmente por The Conversation el 1/07/2020 y fue traducida por Inés Hercovich.

Sábado, 23 Enero 2021

Ivermectina para COVID-19: evidencia aún no es suficiente para respaldar su eficacia

Por Gloria Correa

Este antiparasitario ha sido mostrado por políticos como una “esperanza” en el tratamiento contra el COVID-19. Sin embargo, analizamos los estudios que, a la fecha, han sido publicados, y el consenso de expertos afirma que no hay evidencia para recomendarlo o no.

La Ivermectina apareció en el escenario de la pandemia, como una prometedora alternativa para la prevención y tratamiento del COVID-19, pues se conocía, por estudios previos en laboratorio, que podía tener un efecto antiviral, pero frente a otros virus como el del dengue, el VIH o el Zika (1,2).

Un llamativo estudio hecho por investigadores australianos y publicado en la revista Antiviral Research en junio pasado, atrajo las miradas alrededor del mundo dándole gran protagonismo a la Ivermectina. Los investigadores australianos encontraron que la Ivermectina podría inhibir la replicación del virus SARS-CoV-2, al realizar pruebas en el laboratorio (in vitro), pero tales resultados fueron magnificados y en algunos casos, hasta distorsionados, como explicamos en un chequeo previo

No obstante, expertos en Colombia y el mundo advirtieron (1, 2) que estos hallazgos a pesar de prometedores, se debían tomar con cautela, pues eran experimentos en el laboratorio, no en humanos.

“El siguiente paso [frente a un posible tratamiento contra el COVID-19 basado en ivermectina] es descifrar si la dosis que podemos usar en humanos va a ser efectiva”, expresó Kylie Wagstaff, bioquímica y una de las autoras del estudio. Ya que las dosis que habían utilizado en la investigación sobrepasaban con creces las permitidas en humanos (hasta 35 veces mayores).

estudio Ivermectina australianos

Estudio realizado por investigadores australianos, publicado en Antiviral Research en junio pasado. Titulado: La FDA aprobó que el medicamento Ivermectina inhibe la replicación del SARS-CoV-2 in vitro.

Basándose en lo publicado por los australianos, en Colombia, autoridades políticas como el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina y la gobernadora del Valle, Clara Luz Roldán, así como en otros lugares del mundo (1, 2, 3 y 4), han promovido el uso de la Ivermectina en el transcurso de la pandemia, aún sin contar con la evidencia suficiente y, en ocasiones, difundiendo desinformación al respecto.

Ivermectina Jorge Ivan

Incluso, la Alcaldía de Cali publicó el pasado 3 de enero un boletín de prensa titulado: 'FDA de Estados Unidos aprueba uso de ivermectina para limitar carga viral de Covid-19'. El boletín fue enviado a grupos de periodistas de Cali. Sin embargo, al buscar el boletín encontramos que fue borrado, solamente queda su url en el portal de la Alcaldía y la frase Error no se encuentra la publicación.  

La supuesta noticia de la aprobación de la FDA era una malainterpretación del estudio mencionado.
 

Las autoridades en salud del país, como el Ministerio de Salud, el Invima y el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud -IETS, sin embargo, han enfatizado que no se ha probado la eficacia y seguridad de la Ivermectina para COVID-19, sugiriendo que quien la tome lo haga bajo prescripción médica y dentro de un estudio de investigación. 

La Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), el pasado 12 de enero, en un comunicado también advirtió la importancia de evitar la auto formulación del medicamento. 

A pesar de tales advertencias, el consumo de Ivermectina sigue siendo indiscriminado tanto en Colombia como en latinoamérica, lo que a su vez ha dificultado la realización de investigaciones adecuadas, como lo señaló la revista Nature

A continuación le explicamos otros aspectos relevantes sobre Ivermectina en COVID-19.

¿Qué es la Ivermectina y cuáles reacciones adversas pueden presentarse al tomarla?

La Ivermectina es un antiparasitario comercializado desde los años 80. En Colombia está autorizada en humanos para el tratamiento de la sarna, piojos, parasitosis intestinales como la estrongiloidiasis, y en el tratamiento de la oncocercosis en las últimas décadas, como explicamos en un chequeo previo. También, se indica en animales para el tratamiento de enfermedades producidas por parásitos.

En estudios in vivo e in vitro se ha demostrado que la ivermectina puede tener un efecto antiinflamatorio al reducir la producción de sustancias liberadas por el sistema inmune. Asimismo, se ha estudiado su potencial efecto antiviral, como señalamos previamente. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aclarado que a pesar de tomar Ivermectina bajo prescripción médica pueden presentarse reacciones adversas en algunas personas como: sarpullido, náuseas, vómito, diarrea, dolor de estómago, eventos adversos neurológicos (mareos, convulsiones, confusión) y lesión hepática (hepatitis), entre otros. 

¿En qué va la investigación del uso de Ivermectina en COVID-19?

Estudios a nivel mundial 

En la base de datos Clinicaltrials (de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos) donde se registran los ensayos clínicos en curso a nivel mundial, hay registrados al 21 enero de 2021, 53 estudios sobre Ivermectina en COVID-19 de los cuales sólo 16 han sido completados, y de estos apenas seis tienen resultados. El resto están pendientes por publicación. 

Gran parte de esos estudios tienen fallas debido a muestras pequeñas de pacientes o porque no cumplen con requisitos que dan mayor solidez científica y reducen sesgos.

El 11 de enero de 2021, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó que la evidencia nueva acerca de la Ivermectina en COVID-19 no da lugar a cambios significativos:

paho ivermectina

Conclusión de la OPS sobre Ivermectina en COVID-19, publicado el 13 de enero de 2021.

Igualmente, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, el 14 de enero de 2021, enfatizaron que actualmente no hay datos suficientes a favor o en contra del uso de Ivermectina en el tratamiento del COVID-19.

También la FDA señala en su página oficial, actualizada el 16 de diciembre pasado, que la Ivermectina no está aprobada para la prevención o el tratamiento del COVID-19.

Sin embargo, en las dos últimas semanas, han salido otras investigaciones sobre Ivermectina, como un estudio publicado en la revista Chest Infectology y llevado a cabo en la Florida, Estados Unidos, que consistió en una cohorte de 280 pacientes, en el que se analizó los efectos de este medicamento en pacientes con COVID-19 hospitalizados. 

Los autores encontraron asociación entre el uso de Ivermectina y la reducción de la carga viral, pero concluyeron que se requieren estudios más robustos como ensayos clínicos para soportar sus hallazgos. 

Igualmente, en la revista EClinicalMedicine, del grupo The Lancet, se publicaron el 19 de enero los resultados de un estudio piloto realizado en España, tipo ensayo clínico, doble ciego, aleatorizado y controlado (características que le han sumado buenas críticas) con una muestra de 12 pacientes en el grupo de Ivermectina y 12 en el grupo control, en el cual también encontraron una menor carga viral en los pacientes a los que se les dio Ivermectina. 

Pero la investigación también tenía limitaciones, porque fue hecha en una muestra muy pequeña. Ante lo cual, el coordinador de la misma, Carlos Chaccour, señaló a los medios: 

“Esto podría ser el reflejo de una menor carga viral en estos pacientes.Aunque es un estudio pequeño y todavía es pronto para establecer conclusiones...las tendencias observadas en la reducción de carga viral, duración de síntomas, y niveles de anticuerpos resultan alentadoras y justifican la realización de estudios clínicos controlados a mayor escala y con una mayor diversidad de pacientes”.

Metanálisis sobre Ivermectina, también con limitaciones

El 19 de enero, se publicó en formato pre-print en el portal Research square un metaanálisis sobre Ivermectina y COVID-19, liderado por Andrew Hill, investigador de la Universidad de Liverpool, en el que señalan que la Ivermectina puede reducir el riesgo de morir hasta en un 75 por ciento en pacientes hospitalizados con COVID-19, entre otros datos. Pero se trata de una investigación que hay que tomar con cautela, pues aún no ha sido revisada por pares científicos, y sin embargo se ha difundido masivamente en los últimos días en redes sociales

Un metaanálisis corresponde a un tipo de estudio de los que pueden aportar mayor evidencia científica si está bien diseñado metodológicamente, porque recopila y analiza los resultados de varios ensayos clínicos, generalmente de diferentes países. 

Los resultados preliminares del metaanálisis liderado por Hill, se difundieron en medios nacionales como El País de Cali y Vanguardia de Bucaramanga, debido a una publicación previa hecha por los autores en Twitter y Facebook el pasado 31 de diciembre. 

Asimismo, desde comienzos de enero, circula un video en YouTube, en el que el mismo doctor Hill explicaba tales resultados preliminares de la investigación, realizada bajo el auspicio de UNITAID, que recibe asesoría de la Organización Mundial de la Salud.

Lo publicado  al respecto en el periódico El País de Cali, el 5 de enero, también fue posteado en Twitter por la Gobernadora del Valle, Clara Luz Roldán, así como por la secretaria de Salud del Valle, Miyerlandi Torres, señalando que “aún faltan muchas más investigaciones, sobre Ivermectina, pero estos primeros estudios en el mundo generan esperanza”.

ivermectina en el país

Publicación en el País de Cali, donde reportaron los resultados preliminares del Metaanálisis sobre Ivermectina en COVID-19 liderado por investigadores de la Universidad de Liverpool.

Sin embargo, en dicho metanálisis se analizaron 18 ensayos clínicos sobre Ivermectina de diferentes países en pacientes con COVID-19 hospitalizados, de los cuales los autores aclararon que 11 estudios fueron de mala calidad y siete de calidad regular a alta, incluso algunos no habían sido publicados en revistas científicas. 

El mismo doctor Hill, director del estudio señaló a los medios que “ninguno de los estudios analizados es lo suficientemente robusto individualmente como para establecer un nivel de efectividad. Pero combinados, pueden indicar si la droga es eficaz”. Y enfatizó: “En cualquier caso, el estudio no recomienda la aprobación del uso de Ivermectina hasta que se realicen más estudios”.

Lina María Vera, médica con maestría en Epidemiología de la Universidad Industrial de Santander y Doctorado en Epidemiología de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, dijo a Colombiacheck: “Respecto a ese metaanálisis es difícil dar una opinión final, hasta que no haya sido publicado en una revista científica, pues está en formato pre-print”. 

Debido a los nuevos resultados provenientes de los ensayos clínicos y metaanálisis como este, un medio de Sudáfrica señaló el 21 de enero que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado que un panel independiente de expertos investigará el fármaco antiparasitario, Ivermectina, como posible tratamiento para COVID-19. 

Por su parte Oscar Eduardo Gómez, especialista en Epidemiología y con Maestría en Farmacología, nos indicó que en relación a los estudios de Ivermectina en COVID-19 “toda esta evidencia hay que mirarla a la luz de los datos, reconocer que aún hay incertidumbre, y al haber incertidumbre cualquier cosa puede pasar, porque está sujeta al cambio, como ha ocurrido con otras opciones de tratamiento ante COVID-19. Inclinarse hoy en el caso de la Ivermectina por recomendarla o no, con lo que se ha reportado, no es posible”. 

¿En Colombia, qué se ha estudiado sobre la Ivermectina?

El Invima ha autorizado en el país la realización de 26 ensayos clínicos de tratamientos potenciales para COVID-19, de los cuales tres investigan la Ivermectina. 

Uno ya se culminó en Cali y fue llevado a cabo en el Centro de Estudios de Infectología Pediátrica (CEIP) con 400 pacientes adultos con diagnóstico de COVID-19 en los primeros días de síntomas. A 200 de ellos se les administró Ivermectina y a otros 200 no. 

A finales de diciembre, se reportó en distintos medios nacionales (1, 2) que los resultados del estudio no habían sido alentadores, ya que los investigadores no encontraron diferencias significativas entre dar o no Ivermectina en COVID-19 leve. 

ivermectina resultados estudio cali el pais

No hubo ninguna diferencia estadística o clínicamente significativa en los dos brazos del estudio. Es decir la ivermectina no nos demostró que acortara la duración de los síntomas de COVID-19”, manifestó el director científico del estudio, Eduardo López, quien además aclaró a ColombiaCheck que los resultados del estudio no han sido publicados en revistas científicas y se encuentran en proceso de revisión por expertos.

En Medellín, también se lleva a cabo otro estudio tipo ensayo clínico, avalado por el Invima, para evaluar los efectos de la Ivermectina en pacientes COVID-19, y es patrocinado por la Universidad CES, pero aún no se tienen resultados del mismo. 

En Barranquilla se ejecuta otro estudio que incluye una molécula que combina Ivermectina con Dexametasona y es administrada en nebulizaciones a pacientes con COVID-19. Este es liderado por el doctor Carlos Riveros y únicamente puede ser desarrollado en el Centro de Investigación Médico Asistencial S.A.S. - CIMEDICAL S.A.S.. Sobre el mismo, el Invima aclaró en la última semana que no se trata de un tratamiento avalado para curar el COVID-19 sino de una opción de tratamiento en estudio, del que todavía no se tienen resultados. 

Otra desinformación sobre Ivermectina

A comienzos del mes de enero, la secretaria de Salud de Cali, Miyerlandi Torres, publicó en sus cuenta de Twitter otro “estudio” sobre Ivermectina en COVID-19, que fue retuiteado por el Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y  que llegó a tener hasta 268 me gusta y cientos de comentarios. 

Sin embargo, este trino tiene dos problemas. Primero, el estudio que compartió la secretaria de Salud no es el mismo que el periódico El País publicó en su nota. 

Y segundo, Iván D. Florez, pediatra, epidemiólogo y actual director de Cochrane en Colombia, comentó la publicación de la funcionaria y en respuesta publicó un hilo de Twitter, enfatizando que tal información carece de solidez científica.

“Dicho estudio fue publicado por una plataforma que a su vez realiza síntesis de evidencia no discriminada por diseños, con los riesgos que esto trae. No es una metodología recomendada, pues no hay protocolo de la revisión hecha publicado o registrado previamente para verificar la transparencia del proceso”, señaló Flórez. 

Asimismo, la fuente de la publicación, era una cuenta suspendida por Twitter, @CovidAnalysis, porque difundía desinformación en salud. 

Lina Vera, epidemióloga consultada por Colombiacheck, afirmó sobre la misma publicación: “No cabe la menor duda que se trata de un metaanálisis con datos manipulados, la fuente no es confiable y lo que afirman está basado en errores y sesgos, no se puede creer lo allí publicado”.

Por su parte, Claudia Vacca, farmacóloga de la Universidad Nacional de Colombia, magíster en Farmacovigilancia de la Universidad de Barcelona y directora del Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder, nos explicó que “se requerirán posteriores estudios tipo cohortes que evalúen retrospectivamente el uso de la Ivermectina, porque la investigación en ensayos clínicos en América Latina tiene unas limitaciones grandes, debido a la extendida exposición silenciosa al medicamento, como señaló la revista Nature”.

En la medicina basada en la evidencia hay un lugar para las decisiones de criterio clínico, y hay muchos grupos médicos en diferentes países latinoamericanos, que han tomado la decisión de incluir la Ivermectina dentro de sus protocolos de manejo para COVID-19, dada la precariedad de recursos farmacéuticos en la actual pandemia en especial en los casos moderados a graves. Lo que sugiere la necesidad futura de una agenda de investigación en farmacovigilancia con la Ivermectina, evaluando los hábitos de prescripción de la misma, el consumo por la población y su correlación con los datos de mortalidad por la enfermedad”, concluyó Vacca. 
 

Actualización 05 de Marzo de 2021

En la revista de la Asociación Médica Americana (JAMA, por sus siglas en inglés),el 4 de marzo de 2021, fueron publicados los resultados del ensayo clínico llevado a cabo en la ciudad de Cali, donde evaluaron el uso de Ivermectina en pacientes con COVID-19 leve. 

Dicho estudio fue citado previamente en este explicador, pero según había informado el director del mismo Eduardo López a ColombiaCheck en enero, para esa fecha se encontraba en revisión por pares en una revista científica.

En el estudio se reclutaron 476 adultos voluntarios con enfermedad leve de la ciudad de Cali, el grupo se dividió a su vez en dos, uno de los cuales recibió ivermectina durante 5 días y el otro grupo recibió un placebo. Se evaluó la duración en días de la enfermedad y la sintomatología presentada. 

En conclusión los autores señalaron: “en adultos con COVID-19 leve un ciclo de 5 días de ivermectina, en comparación con placebo, no mejoró significativamente el tiempo hasta la resolución de los síntomas. Los hallazgos no apoyan el uso de ivermectina para el tratamiento del COVID-19 leve. Aunque pueden ser necesarios ensayos más grandes para comprender los efectos sobre otros resultados clínicamente relevantes”.

Ha llamado la atención que en el estudio aparecen como autores la Secretaria de Salud de Cali, Miyerlandi Torres y la exgobernadora del Valle del Cauca Dilian Francisca Toro, quienes han defendido públicamente el uso de este medicamento durante la pandemia.

Sin embargo, como concluimos en el explicador, la evidencia científica aún no es suficiente, ni respalda el uso de Ivermectina en COVID-19.

Actualización 22 de junio de 2021

En la semana del 14 al 21 de junio de 2021, nuevos estudios sobre Ivermectina en COVID-19 (1, 2 y 3) fueron publicados en revistas científicas y usuarios de Twitter (1, 2, 3, 4 y 5) los compartieron para justificar, una vez más, el uso de este medicamento. Sin embargo, esta aún no es la evidencia más sólida para respaldar el uso de ivermectina en el contexto de la pandemia. Los mismos autores de tales investigaciones reconocen limitaciones en sus investigaciones

En el estudio publicado en The Lancet, llevado a cabo en Argentina sólo con 45 pacientes reportaron que identificaron actividad antiviral frente al nuevo coronavirus con la ivermectina oral a dosis altas, pero los autores enfatizaron en que “se necesitan ensayos grandes con criterios de valoración clínicos para determinar la utilidad de la ivermectina en COVID-19”.

Por otra parte la publicación en la revista American Journal of Therapeutics de un metaanálisis (un estudio que a su vez recopila los resultados de otros estudios tipo ensayos clínicos) que analizó resultados de 15 ensayos clínicos sobre Ivermectina, concluye que el uso de este fármaco al comienzo del curso clínico del COVID-19 podría reducir el número de pacientes que progresan a una enfermedad grave o mueren. Pero también resaltan que se trata de evidencia moderada. 

En la revista Nature publicaron una revisión sobre este tema y los estudios publicados sugiriendo la posibilidad de usar el antiparasitario en el contexto de la pandemia. Pero hasta ahora las recomendaciones de las Organizaciones en Salud (OMS, FDA) no han cambiado.

El Consejo Colombiano de Seguridad y la Asociación Colombiana de Farmacovigilancia lanzaron el 18 de junio una alerta para no usar por decisión propia productos sin evidencia suficiente como la Ivermectina y el dióxido de cloro en el tratamiento y prevención de COVID-19, reportando un aumento de intoxicaciones por esas sustancias en el país en el último semestre.

A pesar de los nuevos estudios y la investigación en humanos de Ivermectina en COVID-19, la balanza aún no se inclina a favor de este medicamento por limitaciones metodológicas en los estudios. Su uso debe darse bajo prescripción y supervisión médica, preferiblemente dentro de un estudio tipo ensayo clínico y reconociendo los riesgos para la salud.