Pasar al contenido principal
Martes, 04 Diciembre 2018

¿Qué es la Comisión de la Verdad?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Acaba de comenzar el mandato de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad. A partir del 29 de noviembre arrancó su carrera contra el tiempo y el olvido. Pero, ¿qué es exactamente la comisión?, ¿cuáles son propiamente sus funciones? y ¿por qué son importantes?

“La historia de muchos países, incluido Colombia, muestra que ignorar el pasado mantiene las heridas abiertas y alimenta el desprecio por la vida”, es la respuesta que da la misma Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV) en su página oficial a la pregunta “¿La verdad abrirá más las heridas?”.

La búsqueda de la verdad, por su parte, es un derecho internacionalmente reconocido que contribuye a la creación de un registro histórico y que impide la negación de los hechos de violencia.

“Al dar más información a las víctimas sobre los hechos sufridos (la suerte de los desaparecidos o la razón de que algunos grupos fueran blanco especial de la represión), puede ayudarles a cerrar esa etapa”, de acuerdo con el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICJT por sus siglas en inglés).

Por esta razón, tras un conflicto interno de más de 50 años, se creó en Colombia una instancia que, por un tiempo limitado, asume la tarea de indagar por las condiciones que hicieron posible el conflicto y, con sus hallazgos, transformar esa verdad en memoria y reconciliación.

Colombiacheck, en un capítulo más de sus artículos explicativos, decidió resolver las preguntas más básicas alrededor de la Comisión de la Verdad en aras de contribuir a un debate informado. Pero también, buscando mantenerlo abierto, dejamos al final una dirección de correo electrónico a la cual pueden enviarnos nuevas preguntas, suministrarnos nuevas fuentes o pedirnos aclaraciones, en caso de ser necesario.

¿Qué es una comisión de la verdad?

Las comisiones de la verdad son organismos oficiales (de los gobiernos), no judiciales y de vigencia limitada, que se constituyen para esclarecer hechos, causas y consecuencias de períodos de violencia masiva, de acuerdo con la ICTJ.

En un artículo publicado por Razón Pública, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana​ Gustavo Salazar explica que la primera de estas comisiones fue constituida en Uganda en 1974 para esclarecer las desapariciones cometidas por el gobierno a partir del 25 de enero de 1971. Desde entonces han sido creadas casi 50 comisiones de la verdad y en nuestro continente son reconocidas las de Argentina, Chile y El Salvador.

¿Qué busca?

Según el artículo de Salazar, una comisión de la verdad tiene entre sus objetivos: 

  • Evitar la negación de sucesos violentos o el olvido de sus responsables. 
  • Determinar los contextos históricos y sociales que dieron pie y sustento a esos sucesos. 
  • Proteger, reconocer y dar poder y voz a las víctimas y sobrevivientes, reafirmarlos como sujetos de derechos y alentar el reconocimiento y la solidaridad de todo el país.
  • Reconocer violaciones masivas de derechos humanos cometidas por Estados supuestamente democráticos

“Las comisiones de la verdad, independientes y eficaces, se han convertido en parte fundamental de las iniciativas de justicia transicional en todo el mundo”, dice la ICTJ.

¿Todos los procesos de paz han tenido, en su implementación, una comisión de la verdad?

No todos, según Borja Paladini, representante en Colombia del Instituto Kroc, la única organización que compara la implementación de los procesos de paz en el mundo.

“Solo algunos hacen uso de la comisión de la verdad y Colombia es el primer caso en donde hay un sistema integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición”, dice Paladini.

Según Paladini, se tiene justicia con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP); verdad con la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos; reparación con las reparaciones individuales y colectivas previstas en la Ley de Víctimas, y no repetición con la implementación del acuerdo, en general, y las medidas de seguridad, protección y atención a temas estructurales del conflicto, en particular. 

Lo que ha pasado en otros casos del mundo, de acuerdo con Paladini (ya que el instituto que él representa le ha seguido la pista a 35 procesos de paz en los últimos 40 años), es que se prioriza la verdad sobre la justicia o la justicia sobre la verdad. O, en el peor de los casos, no hay ninguna. “A Colombia hoy la está mirando el mundo porque es el primer caso en donde, en teoría, se crea un sistema integral”, concluye Paladini.

¿Cómo nace la Comisión de la Verdad de Colombia?

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición fue creada de conformidad con el Acuerdo Final entre el Gobierno y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

Está consignada en el acuerdo cinco (5.1.1.1), sobre las víctimas, “que hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición acordado para satisfacer los derechos de las víctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz”, de acuerdo con el tercer informe de verificación de la implementación del Acuerdo Final de Paz en Colombia para los Verificadores Internacionales, creado por la Secretaría Técnica del Componente Internacional de Verificación. 

“El concebir la justicia restaurativa como el eje del modelo de justicia transicional a desarrollar, y el privilegiar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación integral y la no repetición, significaba la creación de un mecanismo que diera cuenta de estos derechos, al tiempo que permitiera brindar seguridad jurídica a los comparecientes”, según explica Vera Samudio, investigadora del Cinep.

¿Y qué es exactamente?

La Comisión es una institución del Estado colombiano, de rango constitucional, autónoma e independiente. Debe rendir cuentas a la ciudadanía cada seis meses. Trabaja de la mano de todas las instituciones para garantizar el derecho a la verdad de las víctimas y de la sociedad colombiana.

Y debe ser entendida, según Samudio, como el mecanismo encargado de dar cuenta del derecho a la verdad de las víctimas, en el que se pueda construir una explicación compleja e integral del conflicto armado, se escuchen las voces de quienes padecieron los crímenes en procura de su sanación, se identifiquen responsabilidades colectivas y donde los responsables reconozcan sus acciones delictivas y pidan perdón a las víctimas. 

¿Cuáles son sus objetivos?

Según el el decreto 588 de 2018 que crea la comisión, la CEV tiene tres grandes objetivos:

  1. Contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido y ofrecer una explicación amplia de la complejidad del conflicto
  2. Promover y contribuir al reconocimiento de las víctimas como ciudadanos y ciudadanas que vieron sus derechos vulnerados y como sujetos políticos de importancia para la transformación del país. Pero también el reconocimiento de las responsabilidades por parte de todos los que participaron en el conflicto. 
  3. Promover la convivencia en los territorios; la creación de un ambiente transformador que permita la resolución pacífica de los conflictos y la construcción de la más amplia cultura de respeto y tolerancia en democracia. 

En general, “la CEV deberá aportar a la construcción de una paz basada en la verdad, el conocimiento y reconocimiento de un pasado cruento que debe ser asumido para ser superado”, sentencia el decreto.

En términos prácticos, ¿qué hará?

“Escuchar a víctimas, responsables y testigos del conflicto armado de todos los sectores, regiones y condiciones sociales en el país para lograr un relato amplio y comprensivo de los hechos y contextos que explican medio siglo de guerra”, responde la página oficial de la Comisión. 

A la CEV pueden acudir todas las personas, organizaciones, empresas e instituciones que consideren que pueden contribuir con información (testimonios, bases de datos, archivos y documentos) que ayude al esclarecimiento de las formas de violencia y sus impactos.

Y al final, las conclusiones que entregue la CEV quedarán consignadas en el informe final, que de acuerdo con una entrevista que le dio Marta Ruiz (integrante de la Comisión) a Colombia 2020, entregarán seis meses antes de finalizar el mandato de la comisión. Este documento será de carácter histórico, ético y humano y tiene el propósito de dejar sentadas las bases de la no repetición.

¿Quiénes la integran?

Once comisionados; entre los que se cuentan defensores de derechos humanos, economistas, periodistas e investigadores. Estarán acompañados por un equipo interdisciplinario para hacer presencia en nueves regiones del país y a través de grupos móviles recogerán testimonios de todos los sectores. 

El presidente de la comisión es el padre Francisco de Roux. Colombia 2020 publicó un perfil de cada uno de los comisionados. 

¿Cuándo empieza sus funciones?

El 8 de mayo de este año, cuando el expresidente Juan Manuel Santos posesionó a los comisionados, se creó formalmente la Comisión. A partir de ese día arrancó un tiempo previo de seis meses, establecido por el decreto 588 de 2018, “para preparar todo lo necesario para su funcionamiento”, según dice la norma. 

Terminados esos seis meses, el 29 de noviembre inició el mandato de la Comisión de la Verdad.

¿Cuánto tiempo dura su mandato?

El mismo decreto establece un periodo de tres años. Tras la culminación de su periodo se instalará un comité independiente para hacer seguimiento a las recomendaciones hechas por la CEV en el informe final, según explica la investigadora del Cinep.

¿Qué diferencia hay entre la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz?

La Comisión de la Verdad es una entidad de carácter extrajudicial, es decir que sus actividades no tendrán carácter judicial, ni servirán para la imputación penal ante ninguna autoridad jurisdiccional. No juzga ni pone penas.

La JEP, por su parte, es el componente de justicia y fue creada para satisfacer los derechos de las víctimas a la justicia, ofrecerles verdad y contribuir a su reparación, según información suministrada en la página oficial de la entidad.

No obstante, la CEV trabajará de manera coordinada con la JEP y con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, dado que hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia y Reparación.

¿La CEV puede ‘compulsar copias’ de sus hallazgos a la JEP o a la justicia ordinaria?

No, según el decreto 588 de 2018 “la información que reciba o produzca la CEV no podrá ser trasladada por ésta a autoridades judiciales para ser utilizada con el fin de atribuir responsabilidades en procesos judiciales o para tener valor probatorio, ni las autoridades judiciales podrán requerírsela”.

Lunes, 26 Septiembre 2016

Intensa 'guerra' por el plebiscito en Twitter

Por Colombiacheck

Aunque con el plebiscito el país se juega su "segunda oportunidad sobre la tierra", el debate por esta red social durante el último mes está lejos de ser pacífico y razonado. La conversación sube de tono y revela que los colombianos aún tenemos el espíritu crispado.

Dentro de su objetivo de verificar el discurso público, Colombiacheck realizó un ejercicio de minería de datos dentro de la red social Twitter con quince cuentas de personajes e instituciones que tienen relación con el proceso de paz porque orientan la opinión e influyen en el debate ciudadano.

En la muestra de referencia se incluyó al presidente Juan Manuel Santos y a su principal contradictor, el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe. Junto a ellos seleccionamos el perfil de Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’, máximo comandante y negociador de la guerrilla.

De las entidades del Estado se escogió la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y el Equipo de Paz del Gobierno, así como los perfiles oficiales de las Farc y del ELN.

Por el lado de los partidos políticos la lista incorporó a Claudia López de los verdes, Marta Lucía Ramírez por los conservadores, Rodrigo Lara de Cambio Radical, Horacio Serpa por los liberales, Roy Barrera del partido de la U y Jorge Robledo del Polo Democrático.

Representando a los gremios están Bruce McMaster, director de la Andi, y José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan.

Durante un mes, entre el 23 de agosto y el 23 de septiembre de 2016, recogimos todos los tuits que publicaron esos usuarios y seleccionamos los que mencionan de alguna manera el plebiscito. Revisamos lo que dijeron y no dijeron, así como la conversación que gestaron en sus líneas de tiempo.

Los primeros resultados cualitativos se expresan en la siguiente gráfica:

Desarmar la conversación

Muchas historias se quedan sin narrar en este ejercicio de minería de datos dentro de Twitter, pero el esfuerzo que hacemos en Colombiacheck por contar cómo está dándose la conversación en esta red social, permite algunas conclusiones.

La más obvia es que en nivel de la interacción frente al plebiscito fue pobre en argumentos, estuvo basada en mentiras y es un fiel reflejo de la polarización que vive el país. Por esas razones la conversación que generan los personajes del poder en sus líneas de tiempo está plagada de insultos y burlas.

Pese a ello vale la pena resaltar que es una conversación constante, con unos orientadores (¿polarizadores?) de la opinión pública y el debate ciudadano claramente identificables que son permanentemente cuestionados ante una audiencia que parece ilimitada. Esto, a pesar de la mala calidad de la charla, es importante para la democracia pues antes no existía.

¿Cómo mejorar el nivel de esa conversación? Seguramente esta es una pregunta con múltiples respuestas, pero Colombiacheck seguirá verificando lo que dicen los personajes del poder y las respuestas de los ciudadanos, como un aporte en la misión de mejorar el debate público.

El análisis detallado de la conversación que se dio por Twitter a continuación:

Tres lados desiguales

Un triángulo escaleno, como se aprende en el colegio, es aquel que tiene sus lados desiguales. Esta definición sirve de imagen para entender cómo se comportaron en Twitter los tres personajes principales de esta lista de figuras públicas a las que Colombiacheck les hizo seguimiento.

Luego de comparar las estadísticas queda claro que el expresidente y ahora senador, Álvaro Uribe, del Centro Democrático, fue mucho más activo en su campaña contra el proceso de paz y, especialmente, pidiendo que los colombianos voten no al plebiscito, que sus contradictores en las campañas por el sí.

Mientras Uribe publicó 57 tuits apoyando el rechazo al plebiscito, Santos parece no haberle dado prioridad, al menos por su cuenta de Twitter, ya que solo publicó seis mensajes en esa red social. Por su parte, el líder máximo de las Farc ni siquiera escribió un solo tuit, lo que confirma que las Farc no tiene en su agenda hace campaña por la refrendación del acuerdo.

Álvaro Uribe

Durante los 30 días que analizamos su cuenta de Twitter, el expresidente uso la palabra “plebiscito” en 57 de los 692 trinos que publicó. Fue la cuarta palabra más usada por el ahora senador del Centro Democrático, la primera fue “no”, con 275 menciones, la segunda “Farc”, con 116, y la tercera “Santos”, el apellido del Presidente de Colombia, con 80 menciones.

Llama la atención que si bien utilizó 27 etiquetas (Hashtags) diferentes en ese mes, en ninguna incluyó la palabra “plebiscito”. Uribe publicó mensajes sobre el plebiscito durante 24 de los 30 días en que le hicimos el seguimiento a su perfil.

Además, en 38 de los 57 tuits en que el líder de la oposición mencionó el certamen electoral, la frase incluyó la palabra no: 25 de las veces iba antes, las otras 13 después.

El tuit de Uribe sobre el plebiscito que alcanzó mayor viralidad, o sea, que fue replicado por más cantidad de personas y generó más interacción con otros usuarios, fue publicado el 17 de septiembre a las 19:41 de la noche. Fue el cuarto mensaje con mejores estadísticas, ya que obtuvo 1.767 retuits y 1.165 favoritos.

 

 

El mensaje va acompañado de un video tomado del noticiero de RCN en el que este medio informativo, cuya línea editorial frente al proceso de paz hace eco de los postulados del expresidente, crítica dos puntos del acuerdo final: el pago de un 90% del salario mínimo por 24 meses a los desmovilizados que cumplan con todos los requisitos y no tenga contrato laboral vigente, así como la asignación de 10 curules en el Congreso por dos períodos electorales para las Farc.

La conversación iniciada por este mensaje tuvo 204 cometarios únicos y propició 12 hilos de conversación en los que distintos usuarios siguieron interactuando.

Pese a su alto impacto en la audiencia, la calidad de la conversación generada fue pobre. En la mayoría de los comentarios se reflejó el mismo tono polarizado y agresivo que ha tenido el debate público en Colombia durante los últimos meses.

El primer usuario en replicar fue Gino Carranza (@carranzagino), un director de comerciales y videoclips que vive en Bogotá, quien pregunta al exmandatario:

 

 

A Carranza le responde Carol Fintes (@carolfintes), una venezolana que se unió a Twitter en julio de 2013:

 

 

El tono de las acusaciones de lado y lado sube rápidamente en la línea de cometarios, como es el caso del usuario Rafael Velandia (@rdvelandia) quien llama “traidor” al presidente Santos:

 

 

Otros usuarios atacan a Uribe, como ocurre con Hernando Mejía (@berracol), quien pregunta al exmandatario si tiene autoridad moral y pone un meme que recuerda las chuzadas a la Corte Suprema, la reunión con alias Job en la Casa de Nariño y los falsos positivos, entre otras situaciones polémicas.

 

 

Aunque son escasos, se encuentran algunos tuits con mensajes razonados que invitan a la reflexión de cada uno, como lo hace Anna Camargo (@amicapa30) quien advierte:

 

 

Ni siquiera RCN se salva de los comentarios ácidos de algunos usuarios, como lo dejan ver los mensajes escritos por Mónica Vargas (@monikvc9) y Ana María Coy (@angelamariacoy):

 

 

 

 

Juan Manuel Santos

Por su lado, el presidente Santos solo mencionó la palabra “plebiscito” en 6 de los 219 trinos que publicó durante los 30 días que analizamos su comportamiento en Twitter. Por tanto, ni siquiera aparece entre las diez palabras más usadas ese mes, donde la primera es “paz”, con 65 menciones, y la segunda “Colombia”, con 39.

Y si bien Santos utilizó 50 etiquetas (Hashtags) diferentes en ese mes, casi el doble que Uribe, no incluyó la palabra “plebiscito” en ninguna, así como tampoco en las 62 menciones a otras cuentas que realizó en dicho periodo.

El Presidente apenas publicó mensajes sobre el plebiscito durante 6 de los 30 días en que le hicimos el seguimiento a su perfil.

El tuit de Santos sobre el plebiscito que se volvió viral fue publicado el 30 de agosto a las 8.54 de la mañana. Fue el séptimo mensaje con mejores estadísticas, ya que obtuvo 1.104 retuits y 1.537 favoritos.

 

 

La conversación en la línea de tiempo del Presidente alcanzó los 214 comentarios únicos y dio inicio a 16 hilos en los que los ciudadanos siguieron intercambiando insultos y burlas, reflexiones bien argumentadas fueron muy pocas.

Al igual que sucedió con Uribe, la calidad de la conversación fue pobre y aunque esta vez también reflejó la polarización que capturó el debate público en el país, el tono agresivo fue dirigido con mayor énfasis a criticar directamente al Presidente.

Desde la primera respuesta se deja sentir la polémica en la que se centrará el resto del discurso pues, aunque la usuaria Lorena Cantor (@lorena_cantor), una caleña a punto de graduarse de abogada, dice que votará sí al plebiscito, manifiesta no estar de acuerdo con la pregunta:

 

 

Juan Quintero (@juanestqg87), un comunicador social, plantea el quid del asunto por el cual se debatirá con insistencia:

 

 

Hay quienes sienten que con la pregunta los pusieron entre la espada y la pared, como el caso de Mario Gallo (@setulus1), quien en su descripción dice que la “ambición más grande es la de llevar con honor el título de Colombiano, y llegado el caso, morir por defenderte”:

 

 

Aunque en menor proporción, también hubo voces a favor de Santos. El filósofo y escritor Ángel Murillo (@angelimpulsor) fue uno de los que defendió la pregunta para el plebiscito:

 

 

No faltaron los que se lo tomaron con humor como Tatiana (@taticonsentida) y Javier Camilo (@javiercamilo), quienes prefirieron reír antes que ponerse a debatir con apasionamiento:

 

 

 

 

Rodrigo Londoño, 'Timochenko'

Parece que al comandante máximo de las Farc eso de las redes sociales todavía no lo convence del todo o estivo muy ocupado pues en los 30 días en que seguimos su perfil de Twitter, solo publicó 48 mensajes en total y en ninguno de ellos hizo alusión al plebiscito.

Pero ‘Timochenko’ si habló y generó conversaciones en esta red social, al menos eso es lo que se desprende al revisar las estadísticas de su cuenta donde manejó 12 etiquetas (Hashtags) entre las que se destaca #vamosporlapaz que usó en 27 de sus tuits.

Por ahora el comandante y negociador de las Farc no logra el mismo impacto que Santos y Uribe cuando comenta algo, ya que ellos tienen 4.6 y 4.5 millones de seguidores respectivamente, mientras que ‘Timo’ apenas llega a 45.000 seguidores.

Sin embargo, Su mensaje con mejores estadísticas fue publicado el 28 de agosto a las 11:30 de la mañana y alcanzó 484 retuits y 596 favoritos. Fue un trino que puso a especular a la gente:

 

 

En total recibió 104 respuestas únicas en su línea de tiempo y llama la atención que la conversación generada, si bien refleja polarización social que vive Colombia, se balancea entre los reclamos por los años de barbarie y las manifestaciones de esperanza y alegría por la decisión de acabar con la guerra.

Una de las primeras en comentar fue Angélica Lozano (@angelizalozanoc), representante a la Cámara por Bogotá, quien le da la bienvenida pero le hace una urgente petición:

 

 

Otro que comenta es Luis Eduardo Celis (@luchoceliscnai), especialista en conflicto y paz e integrante del portal las2orillas, quien invita a ‘Timochenko’ a seguir adelante:

 

 

Pero no todo fueron saludos y bienvenidas para el comandante de las Farc, el usuario Álvaro Freddy Vera (@alvarofreddyver) lanzó una fuerte diatriba en su contra:

 

 

Ni siquiera esa retahíla de insultos alcanzó la tirantez del siguiente tuit, escrito por Valérie Moos Ventura (@valrie1111), quien se presenta como madrina de un militar secuestrado por las Farc en 1997:

 

 

Pese a los exabruptos, la conversación tuvo un tono de tolerancia que marcó la mayor parte de la línea de comentarios de ‘Timochenko’. Un buen ejemplo es el que dio Adalberto Escorcia (@aescorcia07), consultor empresarial MBA, quien pese a anunciar su voto por el sí en el plebiscito, le hace un par de exigencias a la guerrilla:

 

 

Sin duda el tuit que englobó todo el espíritu de la conversación lo publicó Jenny Emilse Mora (@jennyemil), quien se describe como católica no fanática y le dice a las Farc:

 

 

¿Campaña descuidada?

Al analizar cómo fue el comportamiento de las cuentas que llamamos institucionales en nuestro listado: Oficina del Alto Comisionado para la Paz (@comisionadopaz), Equipo de Paz Gobierno (@equipopazgob), Diálogos Paz Farc (@farc_epaz) y el ELN (@eln_paz), podemos comprobar que el plebiscito no fue un tema al que le dieran importancia ni prioridad.

Al menos eso se desprende al ver que de los 736 tuits que suman en total las publicaciones de las dos cuentas del Gobierno que manejan la información del proceso de paz y del acuerdo final, solo en cuatro de ellos hicieron referencia al plebiscito.

Eso es menos del 1% del contenido divulgado entre el 23 de agosto y el 23 de septiembre por ambas entidades en esa red social. Puede ser que, a través de otras cuentas del Gobierno, por ejemplo, de la de Presidencia (@infopresidencia), se publicaran mensajes alusivos, pero como no la incluimos en el análisis no podemos asegurarlo.

El poco esfuerzo tampoco logró mayores resultados y generó muy poca interacción en Twitter. Por ejemplo, el único mensaje de la cuenta del Alto Comisionado fue publicado el 22 de septiembre, alcanzando 33 retuits, 26 favoritos y apenas dos comentarios en su línea de tiempo; ambas son respuestas críticas.

 

 

Por su parte, de los tres mensajes que el Equipo de Paz Gobierno publicó ese mes sobre el plebiscito, el que alcanzó mejores resultados salió el 19 de septiembre y pese a que apenas obtuvo 25 retuits y 27 favoritos, logró producir una conversación con siete comentarios, eso sí, todos en contra de la intención de refrendar la paz.

 

 

Aparentemente es muy poca información sobre el plebiscito en redes sociales frente al enorme esfuerzo que por esa misma vía han hecho los opositores, encabezados por el senador Uribe del Centro Democrático.

Sin embargo, el Gobierno se la jugó por una fuerte campaña a favor de este crucial certamen electoral en los medios tradicionales, radio, prensa y televisión, así como medios comunitarios y a través de eventos masivos donde los funcionarios y negociadores exponen sus argumentos.

Otro aspecto que llama la atención en este análisis es que las guerrillas dejaron solo al Gobierno en la promoción a favor del plebiscito. De los 254 tuits publicados en la cuenta Diálogos Paz Farc durante el periodo de observación, ese grupo no dedicó uno solo en referencia a la jornada electoral, emulando lo que hizo su jefe máximo.

En cambio, el ELN Paz, aprovechando la cercanía del plebiscito, publicó tres mensajes alusivos al tema entre los 105 que difundió por su cuenta de Twitter. El de mayor impacto se publicó justo una semana antes, el 23 de septiembre a las 18:50 de la noche. Allí advierten que el comandante Pablo Beltrán, líder de la Delegación de Diálogos, hará un pronunciamiento sobre el plebiscito.

El mensaje viene acompañado de un enlace a ranpal.net, la plataforma por donde esta guerrilla difunde algunos comunicados. Allí se puede escuchar una entrevista con Beltrán que dura seis minutos y donde el comandante aclara que esa guerrilla no es un obstáculo ante lo pactado por el Gobierno y las Farc en La Habana, pero que tienen algunos desacuerdos con partes del mismo.

En el audio el comandante también se compromete a no impedir que los ciudadanos que viven en las zonas de influencia de esa agrupación acudan a votar el próximo domingo. “Para nosotros es muy válido decir que vamos en la misma dirección (que las Farc) pero vamos por carriles diferentes”, dijo Beltrán desde la clandestinidad.

Plebiscito, ¿sin respaldo político?

Es difícil comprender la lógica con que usaron su influencia en Twitter para impulsar el plebiscito los seis representantes de la clase política que se seleccionaron para este análisis.

De los seis, el que más se la jugó por el plebiscito en esta red social fue Jorge Robledo, el aguerrido senador del Polo Democrático, quien tiene 493.000 seguidores y dedicó 46 de sus 558 trinos al plebiscito.

El más viral de sus mensajes fue publicado el 28 de agosto a las 19:01 de la noche e invita a votar por el sí en el plebiscito, dando dos poderosas razones:

 

 

Este trino consiguió 418 retuits y 419 favoritos, además, generó una conversación con 42 comentarios únicos. Pese al impacto, 40 de los mensajes son contra el anuncio de Robledo y solo dos son favorables. Algunos comentaristas dicen sentirse decepcionados por la postura del senador, como Nelson Mendoza (@nelendoza):

 

 

Lo sigue de cerca la senadora Claudia López del partido Verde, que con sus 511.000 seguidores es una de las políticas más activas en Twitter. De los 751 trinos que López publicó, 21 estuvieron dedicados al plebiscito.

De esos tuits el que mejor impacto tuvo fue el que publicó la senadora el 2 de septiembre, que viene acompañado de dos fotos con los resultados de la encuesta de Polimétrica en los que el sí al plebiscito sale muy bien librado:

 

 

Dicho mensaje obtuvo 259 retuits y 364 favoritos, así como 51 comentarios en su línea de tiempo y aunque a López no le fue tan mal como a Robledo, la mayoría de quienes responden a su mensaje rechazan los resultados de la encuesta, como es el caso del usuario Beto Becerra (@betho_b):

 

 

En tercer lugar, se ubica Marta Lucía Ramírez del partido Conservador, quien de los seis es la opositora al acuerdo de paz y, por ende, a su refrendación. Cuenta con 208.000 seguidores a los que les tuiteó 230 veces este mes; 13 de esos mensajes los dedicó a apoyar el no como respuesta al plebiscito.

El que tuvo mayor impacto fue publicado el 29 de agosto a las 22:59 de la noche, el cual viene acompañado de una foto en la que muestra la plenaria del Senado:

 

 

Ese trino alcanzó 411 retuits y 203 favoritos, además, 63 comentarios, la mayoría de ellos despotricando del Congreso y, por supuesto, de sus colegas de corporación, como lo hace Adolfo Morales (@adolfoagoitertq):

 

 

El siguiente en la lista es el senador liberal Horacio Serpa, que tiene un total de 101.000 seguidores. Ellos son testigos de los 50 tuits que publicó durante el mes de seguimiento y de los seis que dedicó al plebiscito.

Pese a la cantidad de seguidores con que cuenta este veterano de la política, el impacto alcanzo con sus trinos no es significativo. De hecho, el que tuvo un mejor comportamiento fue publicado el 12 de septiembre sobre las 11:19 de la mañana y señala que los jóvenes serán vitales en el resultado del plebiscito:

 

 

Este trino logró apenas 23 retuits, 27 favoritos y tres respuestas bastante negativas para el senador, como está del usuario Federico Vélez (@ficovelez):

 

 

En el penúltimo lugar de la lista de personalidades de la clase política se ubica Rodrigo Lara, representante a la Cámara por Bogotá. De los 67 trinos que el director de Cambio Radical publicó en su cuenta de Twitter, solo uno tuvo relación con el plebiscito y fue para criticar al expresidente liberal César Gaviria, director de campaña del Gobierno por el sí en el certamen electoral:

 

 

Este mensaje generó muy poca conversación, tan solo cuatro respuestas y en un tono crítico frente a su reclamo. También fue marcado como favorito y recibió retuits en apenas 16 ocasiones.

En el último lugar aparece Roy Barreras, senador por el partido de la U, quien de 326 tuits que publicó este mes, apenas dedicó uno al plebiscito, aunque es uno de sus más enconados defensores. Su comportamiento por Twitter es toda una paradoja y solo se explicaría por las múltiples ocupaciones en su rol de líder de la comisión de paz del Senado, razón por la que participó activamente en La Habana durante el final de la negociación.

Su único tuit es bastante incomprensible y, prácticamente, no generó impacto ya que solo tuvo dos retuits y un favorito:

 

 

Desequilibrio gremial

De los dos representantes del sector gremial que se seleccionaron para la muestra Bruce McMaster, director de la Asociación Nacional de Industriales, no publicó un solo trino a favor o en contra del plebiscito. De hecho, apenas escribió 79 tuits en todo el mes, así que su aporte lo debe haber canalizado de otra manera y no por las redes sociales.

Mientras tanto, José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, quien tiene 74.800 seguidores, publicó un total de 183 tuits durante los 30 días del seguimiento, siete de ellos los dedicó al plebiscito. En sus mensajes adoptó una postura crítica.

El trino que más interacción generó fue publicado el 13 de septiembre a las 9:56 de la mañana y alcanzó 375 retuits,122 favoritos y 41 comentarios de otros tuiteros:

 

 

La conversación que se generó en esos 41 cometarios estuvo polarizada entre los que no le creen a Lafaurie y quienes lo apoyan, de los primeros extrajimos el siguiente tuit de Jorge Andrés Garcés (@jorgeandresgb):

 

 

Por parte de los inconformes con el acuerdo final de paz, se recibieron fuertes críticas a la paz como la que escribió el usuario Diego Andrade (@diegoan97295337):

 

 

*El trabajo de extracción, limpieza, jerarquización y visualización de los datos a cargo de Esteban Ponce de León.
**Todo el conjunto de datos que usamos en este reportaje está disponible acá.