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Jueves, 16 Abril 2020

¿Qué sabemos sobre los nuevos casos de contagio por coronavirus en animales?

Por Maldita Ciencia

El tigre del zoológico de Nueva York, dos perros en Hong Kong y un gato en Bélgica fueron víctimas de desinformaciones.

Este artículo fue publicado originalmente por Maldita Ciencia el 10 de abril de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

 

Nos habéis preguntado si es cierto que en Hong Kong un gato ha dado positivo en las pruebas por coronavirus y si hay otros casos similares conocidos. Por el momento, hay dos nuevos sobre los que se tiene constancia: tanto el animal doméstico por el que nos habéis preguntado como el contagio por coronavirus de un tigre en el Zoo de Nueva York que se unen a los dos perros de Hong Kong y el gato de Bélgica.

En Maldita.es ya hablamos aquí sobre el primer perro infectado por la enfermedad. Tras someterle a dos semanas de cuarentena, y según afirmaba la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE, por sus siglas en inglés) en este informeel perro dio negativo en la última prueba y fue devuelto a sus dueños, quienes días después comunicaron al Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación del Gobierno de Hong Kong la muerte del animal. Ahora bien, este afirma que el perro tenía una edad avanzada, "una enfermedad crónica" y que "no mostró ninguna señal de enfermedad relacionada con el COVID-19". Actualmente, en la ciudad de Hong Kong se han reportado al menos otros dos casos de contagios caninos. 

Sí, un gato en Hong Kong ha dado positivo en la prueba por coronavirus

Según este informe de la OIE, el pasado 31 de marzo un gato obtenía un positivo en una prueba PCR en tiempo real. El resultado fue similar en la segunda, el 3 de abril. 

El documento de la OIE en relación al caso indica que el gato fue puesto en cuarentena el mismo día en que dio positivo por coronavirus, después de la hospitalización de su dueño por el mismo motivo. Tras el examen veterinario, se tomaron muestras nasales, orales y rectales y, aunque el animal no mostraba signos clínicos específicos de infección por SARS-CoV-2, todas ellas dieron positivo.

"Las mascotas en hogares con casos confirmados de COVID-19 serán puestas en cuarentena y bajo vigilancia veterinaria durante 14 días. Se recogerán muestras para comprobar la presencia del virus según proceda", indican los detalles epidemiológicos del documento. Concluyen informando de que el caso continúa y que actualizarán la información de seguimiento semanalmente. 

El primer caso de un gato contagiado por coronavirus se reportó en Bélgica

Este no es el primer caso de gato contagiado por coronavirus: el primer positivo se obtuvo el 27 de marzo en Bélgica, como indica la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria belga (AFSCA, por sus siglas en inglés). "Nuestros colegas de la Facultad de Medicina Veterinaria de Lieja pudieron demostrar que el gato de una persona infectada con COVID-19 había contraído la enfermedad", explicaba Emmanuel André, virólogo y portavoz inter-federal COVID-19. Añadía, además, que este sí había experimentado los síntomas propios de la infección. 

"Sí hay evidencias de que algunos animales, como los gatos, desarrollan la enfermedad", explica a Maldita Ciencia Armando Solís, presidente del Colegio de Veterinarios de Asturias. "Sabemos que inoculándoles el virus de manera experimental sí que lo pueden desarrollar, de lo que no hay ninguna evidencia es de que haya transmisión de gatos a personas", añade. 

Tanto este como el resto de casos de animales contagiados por COVID-19 están recogidos en este documento del Ministerio de Sanidad junto con el resto de información científica-técnica en relación a la enfermedad por coronavirus. 

En base a los datos disponibles, el propio comité científico de la AFSCA considera que recomienda que los servicios veterinarios permanezcan atentos y fomenten las investigaciones epidemiológicas en posibles nuevos casos sospechosos. "Con respecto al riesgo de infección de personas mediante animales y en base a los datos actuales, el comité científico no está en condiciones de evaluar el riesgo con certeza. Sin embargo, considera que este es insignificante en comparación con el de transmisión de persona a persona", indica la conclusión del documento.

Un tigre en un zoo de Nueva York, nuevo caso de contagio por coronavirus 

También es cierto que el Laboratorio Nacional de Servicios Veterinarios del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha confirmado un caso de contagio por coronavirus en un tigre de un zoo en Nueva York, el primer ejemplo de infección en un animal de este tipo. Las muestras fueron tomadas después de que varios leones y tigres del zoo mostraran síntomas de enfermedades respiratorias, según recoge esta nota del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Se cree que estos podrían haber enfermado al estar en contacto con un empleado del zoo. Las instalaciones se cerraron al público desde mediados de marzo y el animal comenzó a mostrar síntomas a partir del 27 del mismo mes. Además, no hay evidencias de que animales de otras áreas del zoo muestren síntomas similares. 

Según la nota de prensa, aún está por determinar si los animales, ya sea en este zoológico o en otras áreas, deben someterse a pruebas para detectar el virus SARS-CoV-2. Añade que el USDA notificará a la OIE del hallazgo. 

Por precaución y aunque por el momento no ha habido casos reportados de mascotas infectadas en Estados Unidos, el comunicado sugiere que cualquier persona enferma de COVID-19 debería restringir el contacto con animales, incluidas las mascotas, durante su enfermedad, tal como lo harían con otras personas. "Si una persona enferma debe cuidar a una mascota o estar cerca de animales, debe lavarse las manos antes y después de la interacción", concluye. Aquí hablábamos sobre las medidas de precaución en relación a las mascotas. 

"Siempre recomendamos tomar medidas, sobre todo que las personas que tengan la enfermedad y convivan con animales aumenten las precauciones higiénicas y, si se puede, que lleven al animal a otra casa donde no haya enfermos de COVID", recuerda Solís. "Son las mismas que dimos al principio de toda esta crisis, bastante lógicas y, de momento, eficientes", añade. 

En este otro artículo te hablamos de lo que sabemos sobre la transmisión de la enfermedad entre animales y personas y viceversa.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus 

Viernes, 14 Febrero 2020

Explicador: ¿Cuándo aplica la legítima defensa en Colombia?

Por José Felipe Sarmiento

Una persona acusada de cometer un delito puede quedar libre de responsabilidad si se acoge a esta figura. Pero el Código Penal tiene unas condiciones que hay que analizar en contexto.

Cada tanto aparece un crimen mediático que pone a la opinión pública a discutir sobre la legítima defensa. ¿Se vale asesinar a un ladrón en medio de un atraco? ¿Es correcto condenar a una mujer que agrede a su marido después de años de violencia de género por parte de él? ¿Qué pasa si un secuestrado se arma y hiere a sus captores para poder escapar del cautiverio?

En este explicador, Colombiacheck le cuenta cómo funciona esa figura jurídica tan debatida.

¿Qué es la legítima defensa?

En el Código Penal, la legítima defensa es la sexta entre 12 posibles razones para la ausencia de responsabilidad penal. En términos sencillos, “esto significa que su conducta delictiva está justificada si se cumple con ciertas condiciones”, explica la penalista María Camila Correa Flórez, que tiene un doctorado en Derecho y Ciencias Políticas con una tesis sobre su aplicación en contextos de violencia de género intrafamiliar. O sea que sí delinquió pero no fue su culpa. En este caso, porque lo atacaron primero.

El fundamento teórico es la autoprotección, como señaló el abogado y criminólogo David Matiz Pinilla en un artículo para el portal Ámbito Jurídico, con base en el autor alemán Kristian Kühl. No es un invento colombiano sino un principio del derecho con una larga historia. “En todas las tradiciones romanogermánicas, como la nuestra, funciona más o menos igual y en el common law [de origen anglosajón] existe la defensa propia, que tiene algunas variantes pero también es similar”, amplía Correa.

¿Cuándo aplica?

Lo que dice la ley es que esto aplica cuando “se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión”. Además, se presume en particular cuando una persona “rechaza al extraño que, indebidamente, intente penetrar o haya penetrado a su habitación o dependencias inmediatas”.

Mejor dicho, no basta con estarse defendiendo. Hay unos requisitos más específicos que la Corte Suprema de Justicia, en particular su sala de casación penal, ha ido puliendo en sus decisiones. Matiz los enumeró así:

(i) que exista una agresión ilegítima o antijurídica que genere peligro al interés protegido legalmente; (ii) el ataque ha de ser actual o inminente, esto es, que se haya iniciado o, sin duda alguna, vaya a comenzar y aún haya posibilidad de protegerlo; (iii) la defensa debe ser necesaria para impedir que el ataque se haga efectivo; (iv) la entidad de la defensa debe ser proporcionada cualitativa y cuantitativamente respecto de la respuesta y los medios utilizados, y (v) la agresión no ha de ser intencional o provocada.

En español, los dos primeros elementos que debe haber para que se configure legítima defensa tienen que ver, por supuesto, con que haya un ataque antes. Por un lado, este debe debe ser injusto o contrario a la ley, por ejemplo, con el fin de cometer un delito contra la persona. Por el otro, lo de “actual o inminente” quiere decir que lo deben estar agrediendo en ese preciso momento o que es evidente que eso está por suceder.

“Esto también incluye agresiones que se extienden en el tiempo, como el secuestro”, agrega Correa Flórez. Quien es víctima de este delito, que puede durar años, puede defenderse de él en cualquier momento porque es una situación continua.

Pero la otra mitad de los requisitos aclara que la persona atacada tampoco se puede defender de cualquier forma. La proporcionalidad es un asunto clave y hace parte de un componente más amplio, que técnicamente se llama la necesidad racional de la acción. Según la académica, esto se entiende como que “realmente sea necesario lesionar o matar al agresor”.

Una explicación en el portal de la firma de abogados Colombia Legal Corporation lo pone en términos de que el ciudadano “no puede, en ningún caso, pasar de ser agredido a ser agresor”. Pero ahí hay muchos matices. “Lo que ha dicho la Corte Suprema en repetidas ocasiones es que ese análisis debe hacerse en contexto y que no se puede llegar a conclusiones generales de que debe ser pistola contra pistola y cuchillo contra cuchillo”, explica Correa.

Es decir, el tercer punto no hace referencia solo al arma utilizada, que es el ejemplo clásico. Entran otros factores alrededor de la situación. Precisamente la mencionada tesis doctoral de la penalista plantea que, en ciertas circunstancias, una mujer víctima de violencia doméstica de género que mata a su agresor, incluso si no hay confrontación, puede acogerse a la figura de legítima defensa:

La acción defensiva de la mujer es necesaria porque no tenía otros medios menos lesivos para defenderse sin ponerse a ella misma en peligro, y porque su acción defensiva es racionalmente proporcional. En primer lugar, por el mismo tipo de agresión, la mujer se encuentra privada de su libertad tras unos barrotes invisibles; es el mismo tirano, a través de la agresión, el que le impide recurrir a otros medios. Los denominados “otros medios” constituyen un acto de rebelión contra el tirano que puede desencadenar su furia, y la mujer, debido a que conoce el comportamiento de su agresor, sabe que puede poner en riesgo su vida si recurre a ellos. Además, el medio defensivo es proporcional, en el sentido de racionalmente necesario, en el contexto en el que tienen lugar los hechos. Es decir, en el marco de una relación de tiranía, donde el agresor le bloquea todas las posibilidades de salvación por medio de la misma agresión, matar a éste en una situación sin confrontación resulta racionalmente necesario.

La cuarta y última condición para la legítima defensa va dirigida a la voluntad de quien se defiende. ¿Cómo así? “Básicamente, que la persona de verdad esté pensando en defenderse y no haya sido quien provocó la agresión en su contra para después responder”, resume la profesora. Ejemplo clásico de lo que no se vale: la riña de borrachos que empieza porque uno insulta al otro para que este le pegue y luego “defenderse”. Esto excluye también los actos de venganza, por ejemplo. Pero, de nuevo, cada caso requiere de un análisis complejo que es tarea de la justicia.

¿Qué se defiende?

Casi siempre, los ejemplos y las discusiones más airadas sobre legítima defensa giran alrededor de los delitos contra la vida. Cuando el riesgo es que maten a la persona. Pero la figura es más amplia. Por supuesto, la agresión puede ser un robo, un delito sexual o un secuestro, como ya se dijo. Pero la situación debe pasar por el análisis de los mismos elementos para determinar si se justifica o no la conducta de la víctima o si excede los límites de la ausencia de responsabilidad y, por tanto, puede ser condenada.

Otro ejemplo: el atracador que es atacado por su víctima cuando ya está huyendo con los objetos robados. Si la persona le dispara por la espalda, es más probable que sea considerada como una respuesta desproporcionada que si lo persigue y lo empuja para quitarle lo que se robó. En el primer escenario, dado que la agresión contra la vida ya pasó (no es actual), usar un arma de fuego sería innecesario. En el segundo, estaría actuando en defensa de su patrimonio y podría ser válido para la causal.

Aquí también entra la segunda parte sobre el extraño que entra a una casa. Si quien vive allí lo ataca, se presume que lo hizo en legítima defensa porque la sola presencia de alguien sin permiso en la propiedad se toma como una agresión. “Eso pasó en Medellín hace unos años, cuando una persona atacó a alguien que entró a su casa de noche y luego resultó ser un conocido, pero se le reconoció la legítima defensa”, recuerda Correa.

En cualquier caso, hay muchos factores en juego. Por eso Correa insiste en la importancia del análisis contextual. La legítima defensa no es ni tan amplia ni tan estrecha como la presentan en algunos juicios de 280 caracteres. Esperamos que este explicador sirva para comprender mejor los grises de la norma.