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Domingo, 28 Agosto 2016

“A las curules aseguradas les suma otras 16 que salen de circunscripciones exclusivas de Farc”, Uribe

Por Miriam Forero

Pese a que todas las señales indican que el expresidente Álvaro Uribe se equivoca en su interpretación de esta parte del Acuerdo Final, el exmandatario sigue insistiendo y su 'ejército' de seguidores en las redes sociales, lo replica.

La afirmación la hizo el líder de la oposición en el comunicado que dio a conocer con ocasión de la firma del acuerdo final. Pero su aseveración es falsa, pues no se trata de curules para las Farc ni para personas afines a ellas, sino precisamente de curules para las víctimas, para quienes se han visto afectados por el conflicto.

El punto 2.3.6 del acuerdo, en el apartado de Participación en Política, que se puede leer en la página 48 del Acuerdo Final, establece la creación de 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para ocupar igual número de sillas en la Cámara de Representantes por dos periodos electorales, es decir, de 2018 a 2026. Este acuerdo busca compensar a las regiones del país que han sido más afectadas por el conflicto -zonas aún por definir-, con el fin de devolverles, en alguna medida, el acceso a sus derechos políticos, económicos, sociales, etc.

El mismo punto explica quiénes podrán acceder a esas curules: “Los candidatos y candidatas en todo caso deberán ser personas que habiten regularmente en estos territorios o que hayan sido desplazadas de ellos y estén en proceso de retorno. Los candidatos y candidatas podrán ser inscritos por grupos significativos de ciudadanos y ciudadanas u organizaciones de la Circunscripción, tales como organizaciones campesinas, de víctimas (incluyendo desplazados y desplazadas), mujeres y sectores sociales que trabajen en pro de la construcción de la paz y el mejoramiento de las condiciones sociales en la región, entre otros”.

Así mismo, lo explicó Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, en la alocución que dio el miércoles 24 de agosto, una vez concluido el acto de cierre de las negociaciones en La Habana.

Aunque puede ocurrir que las Farc busquen cooptar parte de esas curules o influenciar a organizaciones cercanas para que se presenten a la contienda electoral por algunas circunscripciones especiales, no existe la exclusividad para candidatos de las Farc de la que habla Uribe.

Actualización

En el Nuevo Acuerdo, que contiene ajustes basados en las propuestas de la oposición, que ganó con su opción del No en el plebiscito refrendatorio, se hizo una aclaración sobre el punto de las circunscripciones especiales, con la cual queda ratificado lo que dijo Colombiacheck en este chequeo. El numeral 2.3.6 indicaba que ningún partido político con representación en el Congreso podría presentar candidatos a dichas circunscripciones; el nuevo texto -anunciado el 12 de noviembre y dado a conocer dos días después- aclara que esta prohibición incluye al "partido o movimiento político que surja del tránsito de las FARC-EP a la actividad política legal".

El documento refuerza aún más el blindaje de estas cururles especiales en la Cámara de Representantes, al ordenar que el gobierno deberá poner en marcha "procesos de fortalecimiento de las organizaciones sociales en estos territorios, en especial de las organizaciones de víctimas de cara a su participación en la circunscripción [especial]"; y al establecer que se deberán "promover mecanismos adicionales -ya estaba mencionado el de la autoridad electoral- de control y veeduría por parte de organizaciones especializadas, como la Misión de Observación Electoral (MOE) y de partidos y movimientos políticos”.

Estas dos adiciones más la aclaración hecha, fueron medidas para darle mayor tranquilidad a los partidarios del No, quienes temen que las Farc infiltren a posibles candidatos y terminen dominando algunas de las 16 curules especiales. Pero, evidentemente, nunca se trató de "circunscripciones exclusivas de las Farc”, como lo afirmó el expresidente Álvaro Uribe.

Otras frases del discurso de Uribe

Dentro del pronunciamiento que hizo el exmandatario dos días después del anuncio del acuerdo final, Colombiacheck identificó otras afirmaciones cuya veracidad vale la pena conocer. Las temáticas de esas aseveraciones ya han sido abordadas en chequeos previos que realizó el equipo de Colombiacheck:

- "El proceso ha estado signado por la cadena de mentiras del Gobierno que pasó de negar la impunidad a justificar que los máximos responsables no vayan a la cárcel". En este chequeo Colombiacheck verificó que tan cierto es el tema de la no cárcel para las Farc.

- "El gobierno, que propuso el referendo y para eludir su umbral y la obligación de una pregunta por cada tema, adoptó el plebiscito de una sola pregunta, con umbral reducido al 13%". A raíz de un trino del senador Roy Barreras, Colombiacheck aclaró cuál fue el cambio que aprobó el Congreso para el plebiscito por la paz que, a fin de cuentas, ni subió ni bajó el umbral.

- "Mentiras del Gobierno que aceptó que Timochenko pueda ser Presidente de la República". Aquí está lo que encontró Colombiacheck sobre esa posibilidad de que el hoy máximo jefe de las Farc llegue a ser el máximo mandatario de Colombia.

Jueves, 15 Marzo 2018

Las cuentas ‘alegres’ de Petro para el Senado

Por Ana María Saavedra

El candidato presidencial aseguró que ni Uribe ni Vargas Lleras ganaron en el Senado y hace cuentas de cómo las “fuerzas de la paz” serían mayoría absoluta. Los hechos dicen otra cosa.

En un trino Gustavo Petro afirmó: “Uribe y Vargas Lleras no ganaron en Senado como dice @ELTIEMPO, ni juntos, incluyendo al partido conservador, son mayoría. Las fuerzas alternativas ganaron en Senado con el 27% y si juntan las fuerzas de la Paz, son mayoría absoluta”.

 

 

Esta frase, trinada en la mañana del 12 de marzo -un día después de las elecciones legislativas y de las consultas presidenciales interpartidistas-, desmentía un artículo del diario El Tiempo.

Revisamos las cifras, analizamos las interpretaciones de Petro y encontramos que su afirmación es Ligera, pues, por un lado, el diario no dijo lo que el candidato afirma y, por otro lado, las cuentas que hace a su favor carecen de sustento.

Lo primero es que Colombiacheck revisó los trinos y los artículos publicados por El Tiempo sobre las elecciones y encontró que el balance de resultados se entregó en una nota titulada ‘Centro Democrático y Cambio Radical, con más curules en el Senado’, en la que se indica que “el Centro Democrático se convirtió este domingo en el partido con la mayor votación para el Senado, mientras que Cambio Radical fue la segunda colectividad en votos”. En ninguna parte de esa nota se dice que estos partidos “ganaron en el Senado”.

Lo que sí señala el diario capitalino es que “sumados estos dos partidos, que no son tan lejanos política ni ideológicamente, ya tienen 35 curules. Eso les va a permitir tener un gran manejo en el Legislativo”.

Y agrega: “Un poco más de centro en el espectro político están los conservadores, que se quedaron con 15 curules (...) Sin embargo, los ‘azules’ son considerados más de derecha que de centro. Esto significa que para algunos temas, como implementación de los acuerdos de paz, podrían estar más cerca del Centro Democrático y de Cambio que de otros partidos que apoyan lo acordado con la exguerrilla”.

Lo que es indudable en estas elecciones, además de los primeros lugares ocupados en el Senado por el CD y Cambio, es que el expresidente Uribe fue el mayor elector con 875.554 votos, seguido de Antanas Mockus con 540.783.

En segundo lugar, en su trino, Petro hace cuentas de los partidos que ganaron las elecciones al Senado y desmiente nuevamente a El Tiempo al decir que las fuerzas de Uribe y Vargas Lleras, unidas a los conservadores, no son mayoría.

Aunque el periódico tampoco afirma eso en su artículo, vale la pena revisar las cuentas. Mientras los partidos Centro Democrático (de Álvaro Uribe) y Cambio Radical (del candidato presidencial Germán Vargas Lleras) obtuvieron 19 y 16 escaños, respectivamente, los conservadores 15, lo que daría una suma de 50.

En ese punto, Petro tiene razón al decir que no son mayoría absoluta porque este Senado, incluyendo las dos curules indígenas y las cinco de las Farc, es de 107. Para tener esa mayoría tendrían que ser 54 senadores.

El problema se da cuando el candidato hace la cuenta del lado contrario, y suma lo que él llama “fuerzas alternativas” y las “fuerzas de la paz”. Según los analistas políticos Juan Pablo Milanese, jefe del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Icesi; Yann Basset, de la Universidad del Rosario, y Santiago Virguez, investigador de Congreso Visible, estas son interpretaciones que él hace, que no se basan en hechos y que no se pueden apresurar aún.

Los partidos que podrían ser reconocidos como alternativos -la Alianza Verde, el Polo y los Decentes-, juntos llegan a 19 curules, y en los cálculos de Petro a estos se les suman las cinco curules de las Farc y la dos indígenas -que en este momento están enredadas por el voto en blanco-. Serían un total de 26, lo que daría un 24,2 % y no un 27%, como indica el candidato. Para que esta cuenta cuadre se le debe incluir al Mira, movimiento cristiano, que no representa la corriente alternativa de los otras cuatro bancadas mencionadas.

Y cuando a esta ecuación Petro le aumenta el término de “fuerzas de las Paz” para llegar a mayoría absoluta, sus cálculos quedan aún más subjetivos y carentes de sustento. En las legislatura pasada los partidos que apoyaron los acuerdos de paz fueron, además de los mencionados anteriormente como fuerzas alternativas, La U y los liberales, cada uno con 14 curules electas. En total, si estas fuerzas se únen, darían 57 curules.

Sin embargo, no es correcto hablar de esos siete movimientos como una corriente unida en el legislativo. “Son cálculos que no se pueden hacer en este momento. Si bien el Partido Liberal y La U acompañaron los acuerdos de paz, no sabemos cómo van a actuar ahora. En los medios han contado de reuniones de las dirigencias de los partidos. En el caso de La U, se podrían ir con Duque, y en el caso de los liberales, con Vargas Lleras. Hay gente de ellos que no tiene un perfil político a favor de la paz sino que son clientelistas y no sabemos cómo van a votar en este periodo. No tienen compromiso en una acuerdo político”, explicó Santiago Virguez de Congreso Visible.

Incluso, lo que pasó con los problemas que tuvo el Gobierno para aprobar temas como la Jurisdicción Especial para la Paz por el ausentismo en el Congreso el 14 de noviembre del año pasado -de los 44 senadores que no asistieron, 8 eran del partido Liberal y 7 de La U-, muestra lo impredecibles que son las “fuerzas de la paz” para ser mayoría absoluta.

O en el caso de partidos como el Liberal, recuerda Milanese, senadoras como Viviane Morales y Sofía Gaviria (que ya no están en el Congreso) no votaron por los acuerdos. “Ni el Liberal ni La U son bancadas disciplinadas al votar”.