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Sábado, 23 Julio 2016

Las Farc no pagarán cárcel, ¿verdad?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Ni un sólo día de cárcel para las Farc, ha sido una de las más fuertes críticas del expresidente Álvaro Uribe al proceso de paz. Colombiacheck verificó y en este caso tiene razón. Pero no tanta.

Colombiacheck verificó la afirmación que ha dicho el expresidente Uribe sobre el tema de no cárcel para las Farc, una consigna que no sólo ha dicho el actual senador sino un gran número de personas afines al uribismo, críticos del proceso de paz, postura que representa a un buen número de colombianos.

 

 

Lo primero que hay que decir respecto a las continuas afirmaciones de que no habrá cárcel para las Farc, es que es un argumento que apela al imaginario colectivo de una prisión con celdas pequeñas separadas por barrotes. Algo que puede confundir a los colombianos ya que los desmovilizados de las Farc sí pagarán sanciones con restricción efectiva de su libertad, solo que lo harán en otro tipo de espacios, según el Acuerdo General de paz.

Ese tema se trata, específicamente, en el punto sobre Víctimas. El cual deja muy claro que los guerrilleros que se acojan al proceso de paz y cumplan con ciertos requisitos, no pagarán sus penas en una prisión tal y como las conocemos.

Esa imagen de guerrilleros tras las rejas, especialmente los miembros del Secretariado de las Farc, por la que claman Uribe y sus seguidores, es poco probable que la veamos. Mucho menos si la imaginamos al estilo de Hollywood: con pijama de rayas o con sudadera naranja como suele mostrarlos el cine norteamericano.

La afirmación de Uribe se basa en el numeral 60 del punto de Víctimas, el cual sentencia: “La JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) determinará las condiciones de restricción efectiva de libertad que sean necesarias para asegurar el cumplimiento de la sanción, condiciones que en ningún caso se entenderán como cárcel o prisión ni adopción de medidas de aseguramiento equivalentes”.

 

El camino de la verdad

Respecto a penas y sanciones, el Acuerdo General de paz, dispone dos tipos de tratamientos para los guerrilleros. Por un lado los que digan la verdad, asuman su responsabilidad, reparen a las víctimas y garanticen la no repetición, sin importar si se trata de delitos graves, amnistiables o no amnistiables, no pagarán cárcel.

Tal y como lo ha sostenido el expresidente, lo que tendrán será restricción de la libertad y de movimiento. Inicialmente, luego de la firma del Acuerdo General, estarán seis meses en las famosas 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización, Zvtn, y en los ocho campamentos de ubicación en donde se realizará el proceso de desarme y reintegración a la vida civil.

Luego de esos seis meses, los combatientes irán a unas zonas de reincorporación que aún están pendientes de acordar entre Gobierno y Farc, como parte del tercer punto de Fin del Conflicto. Zonas de las que aún se desconocen sus detalles.

Precisamente el tema de las penas ha sido uno de los aspectos que el uribismo ha puesto como condición para participar de los diálogos en La Habana. “Si el Gobierno y las Farc aceptan reabrir algunos capítulos como el de la impunidad y la elegibilidad política, estaríamos dispuestos a participar en esa conversación”, sentenció el senador Uribe el 21 de julio en una cumbre del Centro Democrático.

 

El camino de los renegados

Los guerrilleros que no digan la verdad ni asuman su responsabilidad, también estarán en las Zvtn y en los ocho puntos de ubicación, pero al no cumplir con los requerimientos del Acuerdo General, su camino será diferente.

Estos desmovilizados tendrán que afrontar la justicia ordinaria o en su defecto ajustarse a las máximas penas alternativas pactadas en la negociación, que en ningún caso podrán superar los 20 años de cárcel, según el numeral 60 del punto de Víctimas.

“Las sanciones ordinarias que se impondrán cuando no exista reconocimiento de verdad y responsabilidad, cumplirán las funciones previstas en las normas penales, sin perjuicio de que se obtengan redenciones en la privación de libertad, siempre y cuando el condenado se comprometa a contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca privado de libertad. En todo caso la privación efectiva de libertad no será inferior a 15 años ni superior a 20 en el caso de conductas muy graves”.

Básicamente estas son las únicas dos opciones que tienen los militantes de las Farc que se sometan al Acuerdo General de paz, zanahoria o garrote.

A grandes rasgos el gobierno colombiano apuesta por un concepto alternativo de lo que significa pagar las penas o sanciones. Los miembros de las Farc, de asumir su responsabilidad, no estarán en La Picota, La Modelo, El Buen Pastor o extraditados en Estados Unidos, ya que la no extradición quedó acordada en el numeral 72 del punto de Víctimas.

Respecto al debate sobre si las Farc pagarán sanción intramural, Colombiacheck dialogó con María Camila Moreno, directora para Colombia del Centro Internacional para la Justicia Transicional (Ictj), quien explicó que no hay estándares internacionales que manifiesten que las penas de crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos deben ser intramurales.

Lo importante, según Moreno, es que no pueden dejar de ser sancionados. La directora de Ictj explicó que la costumbre internacional son las prisiones intramurales pero que cada país que negocie un proceso de paz con un grupo armado, tiene la potestad para definir cómo serán las sanciones.

Respecto al hecho de que sean elegibles (como lo expresó el exmandatario Uribe en su tuit) es preciso indicar que el Acuerdo General los habilita para participar de las elecciones pero que esto no será una carrera breve, tal y como lo explicamos en el chequeo ¿Timochenko presidente?

Viernes, 29 Marzo 2019

Gobierno Santos sí les pagó vuelos chárter a los jefes de las Farc

Por José Felipe Sarmiento

Fondo Paz, una dependencia de la Presidencia, había gastado casi 5.500 millones en tiquetes chárter para los excomandantes de esa guerrilla, antes y después del Acuerdo, hasta 2017. Venezuela también transportó a ‘Timochenko’ al menos una vez.

Cuatro fotos acompañan una publicación viral de la página ‘Timochanda’ en Facebook en la que se critica que el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos “(les) pagaba aviones privados y helicópteros a Timo(chenko), el Paisa, Iván Márquez, (Marcos) Calarcá y demás criminales de las Farc”.

El primero, cuyo nombre real es Rodrigo Londoño y fue el máximo comandante de la guerrilla hasta su desmovilización, aparece en las primeras dos imágenes; en una está junto a un avión y en la otra, al lado de un helicóptero. La tercera foto, de baja resolución, muestra a dos personas bajándose de otra aeronave.

La última retrata sonriente al hoy representante del partido FARC por el Valle, Luis Alberto Albán (‘Calarcá’), y a Rodrigo Granda leyendo a su lado. Van sentados en el interior de un avión privado, detrás de una mesa amplia en la que reposan otro libro, un computador portátil y una revista.

Publicación en Facebook sobre los vuelos chárter para jefes de las Farc

Primero, las fotos

De la última foto no apareció ningún rastro, otras dos dieron pistas intermedias. La tercera, la pixelada, fue la única que arrojó resultados precisos por búsqueda inversa de Google. El diario La Nación de Neiva la usó para ilustrar su nota sobre la llegada a Cuba de Hernán Darío Velásquez, ‘el Paisa’, para reforzar el equipo negociador de las Farc en abril de 2016.

En su registro también hay una imagen de plano medio en la que se ve al entonces comandante de la columna móvil Teófilo Forero conversando con ‘Joaquín Gómez’. Allí lleva la misma ropa (camisa tipo polo de color salmón y cuello azul oscuro, gorra caqui y maleta negra). Esto confirma su identidad, que no es tan clara en la publicación de Facebook.

El portal La Silla Vacía también acompañó un análisis sobre el arribo de Velásquez a la isla con una captura de video muy parecida a otra de las que publicó el periódico huilense. Las demás personas presentes en la secuencia y los emblemas del avión corresponden entre los dos medios y con los se alcanzan a ver en la imagen de ‘Timochanda’. 

Además, en las fotos de ambos artículos se aprecia la matrícula HK-4600 sobre la compuerta de bodega del avión. Según los registros de la Aeronáutica Civil, este Beechcraft 1900D, con capacidad para 16 a 19 pasajeros, es utilizado por la aerolínea Servicio Aéreo de Capurganá S.A. (Searca), el mismo nombre que se ve sobre el costado de la aeronave en la publicación viral.

Captura de pantalla del registro del avión en la Aerocivil

El avión es de la misma marca y características que el de la aerolínea Helicópteros Nacionales de Colombia S.A.S. (Helicol) con el que sale Londoño en la primera imagen. Los colores y el logotipo son iguales a los de la empresa, que aparece ante la Aerocivil como explotadora de cinco de esas aeronaves. Una hora de vuelo en una de ellas cuesta 6’650.000 pesos y el trayecto Bogotá-La Habana toma al menos dos y media, según le dijeron a Colombiacheck en su servicio de atención telefónica.

La otra foto de ‘Timochenko’ fue utilizada por un portal mexicano para ilustrar una nota sobre sus problemas de salud. El resultado aparece en la búsqueda inversa de Google pero la página ya no existe, por lo que es difícil saber la fecha. No obstante, una usuaria de Twitter publicó ambas fotos de Londoño en marzo de 2017, por lo que no serían posteriores a esa fecha; es decir que tuvieron que ser tomadas durante la negociación o menos de cuatro meses después de la firma del Acuerdo del Teatro Colón, en el gobierno Santos.

El helicóptero con el que aparece el exguerrillero es un Eurocopter EC145, modelo que se lee en la parte alta del fuselaje. También allí se ve la bandera de Colombia. Al buscar por esa especificación y el país, aparecen las aeronaves de Helistar S.A.S.. La compañía explota ocho de ellas, según Aerocivil, y las identifica con la misma apariencia y colores que el de la imagen.

Esta empresa también llevó a ‘Timochenko’ a la región de Llanos del Yarí, entre Meta y Caquetá, en septiembre de 2016 para participar en la X Conferencia de las Farc, en la que se decidió la transformación de esa guerrilla en partido político. Como lo investigó El Tiempo en ese entonces, la aerolínea opera el avión HK5068 en el que se trasladó Londoño, un Dassault modelo Falcon 2000EX con capacidad para 10 pasajeros.

Captura de pantalla del avión en Aerocivil

En ese entonces, el abogado de Helistar, Abelardo de la Espriella, le aclaró al periódico que la contratación se había hecho con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). En la foto que publicó el diario se ven tanto la identificación del avión como los emblemas de ese organismo internacional sobre el fuselaje.

Siete meses antes, en febrero de 2016, los entonces jefes de las Farc también volaron de Valledupar a La Habana con logística del Comité. En las fotos del diario El Heraldo de Barranquilla se ve el logotipo de la Cruz Roja sobre el avión Beechcraft 1900 HK4709, propiedad de Searca pero explotado por Servicios Asociados Nacionales de Transporte Aéreo S.A.S. (Santa), y el helicóptero Mil MI-171 de matrícula HK5081, con cupo para 24 pasajeros, que maneja Helistar.

Registro de propiedad del avión en Aerocivil

Registro explotación del avión en Aerocivil

Captura de la página de Helistar con foto del mismo helicóptero

Registro de explotación del helicóptero en Aerocivil

La directora de comunicaciones del CICR en Colombia, Isabel Ortigosa, aclaró que esta institución no asumió los costos de esos transportes. “Sí facilitamos varios vuelos de negociadores a pedido de las dos partes, porque es la manera en la que trabajamos siempre, pero nosotros no aportamos dinero para pagar por esos viajes”, explicó.

Entonces, ¿de dónde salieron los recursos para estas empresas privadas por transportar a los exjefes de las Farc?

La plata

La Presidencia de la República tiene una bolsa de recursos que se encarga de solventar todo lo necesario para los procesos y acercamientos que busquen la desmovilización de grupos armados y cumplir otras funciones de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Esa cuenta se llama Fondo de Programas Especiales para la Paz (Fondo Paz).

El decreto que lo rige señala que entre sus tareas específicas está la de “financiar y cofinanciar la realización de actividades que generen condiciones para entablar conversaciones, diálogos y firma de acuerdos con grupos alzados en armas que participen en el conflicto interno armado”.

Desde hace varias semanas, Colombiacheck le pidió a su director, Juan Carlos Vargas, detalles sobre los montos y el origen de los recursos en el caso de los vuelos para la delegación de las Farc. Por ejemplo, si siempre había pagado Colombia o había recibido recursos internacionales para cubrir esos gastos.

Todavía no ha llegado la respuesta, pero algunas de estas inquietudes sí le fueron resueltas por esa dependencia a Noticias RCN en noviembre de 2017. Desde 2014 hasta entonces, los vuelos chárter de los excomandantes guerrilleros (antes y después del Acuerdo) sumaban casi 5.484 millones de pesos. De estos, 4.317 millones se gastaron en 2016, el año de la firma, y 1.027 millones, en lo que iba corrido del siguiente.

Sin embargo, hay que recordar que Venezuela, como país acompañante del proceso, también transportó a ‘Timochenko’ en al menos una vez. Fue cuando llegó a La Habana desde Caracas para la firma del punto 5, sobre las víctimas, en septiembre de 2015. El avión Beechcraft 1900 de matrícula venezolana YV 2869 era utilizado por la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y llevaba sus emblemas.

El presidente Nicolás Maduro confirmó la participación de su país en esa operación, por medio de declaraciones que le dio ese mismo día a Noticias Caracol en Estados Unidos.

De modo que la publicación viral es verdadera pero no fue posible establecer con claridad el origen de todas las imágenes y, en consecuencia, quién corrió con los gastos en esas ocasiones particulares. Lo más probable es que haya sido Colombia pero, por lo menos en la imagen captada dentro de un avión, cabe la posibilidad de que haya sido otro país, como en el caso del vuelo de PDVSA.

[Actualización 8 de mayo de 2019]

Un mes después de la publicación de esta nota, seis semanas después de la solicitud de información que hizo Colombiacheck por correo electrónico y una más desde la primera vez que se comunicó con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz para preguntar al respecto, esta dependencia respondió el 30 de abril de 2019 con un informe sobre los gastos en viajes aéreos con motivo del proceso de paz con las Farc en La Habana.

Según el documento, firmado por el asesor Héctor Fabio García Arango, los tiquetes a Cuba representaron 2.841 millones de pesos mientras que los vuelos en aviones de la Fuerza Aérea “y otros” costaron casi 15.122 millones. Aunque las cifras son distintas a la presentadas por RCN, hay que tener en cuenta que el noticiero también incluyó viajes nacionales mientras esta tabla solo hace referencia a los que tuvieron por destino Cuba, aunque el lapso cubierto aquí es más largo.

Tabla de gastos en vuelos del proceso de paz a Cuba según Fondo Paz

La entidad también recordó las normas que le asignan a Fondo Paz la función de financiar estos procesos, en especial el citado decreto, y remitió al Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, con el que se dio inicio a la negociación. Allí el Gobierno, en cabeza de Santos, se comprometió a garantizar “los recursos necesarios para el funcionamiento de la Mesa”.

Esta información confirma la calificación inicial del chequeo.

Nota: la caricatura de alias "Timochenko" usada por la página "Timochanda" y replicada en la portada de esta nota viene originalmente de Juan Homez.