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Falso

Lunes, 09 Octubre 2017

¿Cálculos de Andrés Pastrana sobre cultivos de coca son correctos?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Ante la posibilidad que EEUU descertifique a Colombia en su lucha contra las drogas, el expresidente Andrés Pastrana se refirió a la situación y dio cifras falsas. Nada de lo que dijo es cierto.

Ante la posibilidad que surgió hace poco de que en Estados Unidos pueda descertificar a Colombia por considerar que el país no ha cumplido con sus obligaciones internacionales contra el narcotráfico, como se explica en un memorando de la Casa Blanca, distintos personajes de la vida pública nacional reaccionaron al comunicado y mostraron su preocupación e indignación por el asunto.

Una de esas personas fue el expresidente conservador Andrés Pastrana, quien aseguró en los micrófonos de la W Radio: “cuando llego en 1998 Ernesto Samper me había dejado a mi como Presidente y al país cerca de 180.000 hectáreas de coca. En dos años, entre el 2000 y el 2002, las reduje a 90.000 hectáreas de coca y el presidente Uribe, que continuó el Plan Colombia, lo deja en 40.000 hectáreas”. Además, añadió: “de 40.000 hectáreas de coca hoy estamos entre 200.000 y 230.000 hectáreas”.

Solicitamos, a través de correo electrónico, una entrevista con el expresidente para conocer su fuente de información, pero hasta el momento no hemos recibido respuesta.

Después de haber confrontado las cifras mencionadas por Pastrana con los informes que dan cuenta del estado de los cultivos ilícitos encontramos que ninguna de sus afirmaciones es cierta, por lo que calificamos la frase de falsa.

 

¿Andrés Pastrana le recibió a Ernesto Samper un país con 180.000 hectáreas de coca en 1998?

La afirmación del expresidente Pastrana, férreo opositor de Samper, es falsa. En Colombia solo hay dos fuentes de información para determinar cuántas hectáreas hay sembradas de coca. Una es el gobierno de Estados Unidos y otra es la Unodc (siglas en inglés) conocida como Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Esta última entidad hace un estudio anual en coordinación con el Observatorio de Drogas de Colombia, ODC, controlado por el Ministerio de Justicia.

Hay que anotar que las cifras arrojadas por ambos estudios son diferentes y eso se debe a que la medición estadounidense se hace por medio de fotografías satelitales, que brindan una mayor resolución satelital, mientras que la metodología del informe de la ONU combina las imágenes satelitales con visitas de campo, explicó Daniel Rico, investigador de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, quien resaltó que ninguno de los estudios está por encima del otro.

Un delegado del equipo de comunicaciones de la ODC le explicó a Colombiacheck que la Unodc solo tiene información sobre hectáreas cultivadas de coca desde 1999, es decir, esta frase de Pastrana no se puede verificar con dicha fuente.

Los datos que sí permiten verificar lo expresado por el expresidente son los que ha aportado Estados Unidos por medio de la Oficina de Contabilidad del Gobierno conocida en inglés como GAO o Government Accountability Office. La página tres de un informe que emitió en 2003 dicha entidad indica que en 1998 el país tenía 101.800 hectáreas de cultivos de coca, no 180.000, como aseguró Pastrana.

 

¿Pastrana redujo entre 2000 y 2002 el número de hectáreas de coca a 90.000?

Esta afirmación también es falsa y para la verificación del dato ya es posible contar con la información de la Unodc.

Según ese informe, que se puede consultar en el Observatorio de Drogas de Colombia, en el 2000 había 163.290 hectáreas sembradas con coca y en 2002 102.071. Evidentemente hubo una reducción (de 61.219 hectáreas), pero no bajaron a 90.0000, como dijo Pastrana.

En un informe del GAO , del gobierno de Estados Unidos, calcula que en 2000 el número de hectáreas era de 136.200 y que aumentaron para 2002. Aunque no hay cifras exactas, la gráfica a continuación muestra el aumento en ese periodo, lo que contradice al expresidente.

 

¿El expresidente Uribe terminó su gestión presidencial dejando al país con 40.000 hectáreas?

Esta cifra es falsa. El expresidente Álvaro Uribe la ha replicado y Colombiacheck la verificó en el chequeo “Uribe insiste en mentira sobre aumento de hectáreas de coca”.

De acuerdo a la Unodc, Uribe culminó su doble período presidencial dejando una cifra de 61.812 hectáreas de cultivos de coca. Es decir, 21.812 hectáreas más de las que aseguró Pastrana.

El informe de Estados Unidos indica que cuando Uribe Vélez salió de la presidencia había 100.000 hectáreas de coca en el país. En este caso a Pastrana se le escaparon en su cuenta 60.000 hectáreas.

¿Actualmente tenemos entre 200.000 y 230.000 hectáreas?

Daniel Rico, explicó que no es posible afirmar que en la actualidad Colombia tiene el número de hectáreas de coca que asegura Pastrana porque las únicas dos fuentes fidedignas de esta información publicarán las cifras de 2017 en marzo y julio de 2018.

Los datos más recientes en relación con el número de hectáreas cultivadas de coca corresponden a 2016. Las cifras del gobierno de Estados Unidos reveladas en marzo del presente año indican que en el país hay 188.000 hectáreas.

Por otro lado, según el informe de la Unodc (página 215) publicado en julio de este año, en 2016 el país tuvo 146.139 hectáreas de coca.

Rico le dijo a Colombiacheck que “las cifras son falsas y corresponden a la especulación con fines políticos del estado actual de los cultivos de coca. Es una exageración calculada que ha venido de líderes políticos de los que uno esperaría mayor seriedad”.

Finalmente el investigador sostuvo que “las consecuencias que traen las post verdades y la desinformación genera pánico pero no proponen cambios ni soluciones”.

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Cuestionable

Jueves, 16 Agosto 2018

La afirmación de Robledo de que santistas y uribistas votaron unidos en el Congreso anterior es inflada

Por José Felipe Sarmiento Abella

El senador Jorge Robledo dijo que el Centro Democrático y la Unidad Nacional votaron juntos las principales leyes del periodo pasado, excepto las del Acuerdo con las Farc. Pero sí hubo más diferencias.

El senador Jorge Robledo le dijo a El Espectador en una entrevista que “si se mira cómo actuaron en el Congreso los santistas y los uribistas frente a las leyes principales, salta a la vista que, otra vez sin contar las del Acuerdo de Paz, votaron unidos”. Pero Colombiacheck hizo justamente ese ejercicio y encontró que la afirmación del congresista del Polo Democrático es inflada.

Hubo otros proyectos, aparte de los relacionados con la paz, que marcaron la distancia entre la coalición de Unidad Nacional que acompañaba al expresidente Juan Manuel Santos, y el partido Centro Democrático, liderado por su antecesor, Álvaro Uribe.

Juan Sebastián López, asesor de Robledo, dijo que su unidad de trabajo tiene un cálculo “informal” de 70 u 80 por ciento de coincidencia entre esas dos bancadas. Para demostrarlo puso cinco ejemplos: la reforma tributaria de 2016, el tratado de cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), la ley de Zonas de Interés de Desarrollo Económico y Social (Zidres), la de salud del CD y la de contratación pública de 2018 (que llamó “ley Odebrecht”).

El exsenador uribista Alfredo Rangel, por su parte, señaló el Centro Democrático sí se opuso a otros proyectos del Gobierno en materia económica y social. Recordó también que su partido votó a favor del proyecto para reducir la cotización a salud de los pensionados, que el presidente Santos objetó con argumentos fiscales a pesar de que había sido una de sus promesas como candidato.

Así fue el tránsito por el Legislativo de esas normas, más otras iniciativas claves que se aprobaron en el periodo 2014-2018 y que no tenían que ver con el proceso de paz: el Plan Nacional de Desarrollo, los cuatro presupuestos anuales, la reforma de equilibrio de poderes, la tributaria de 2014 y el Código de Policía.

Equilibrio de Poderes

El proyecto de acto legislativo sobre el equilibrio de poderes que presentó el Gobierno en 2014 implicó el archivo de una especie de “contrarreforma” sobre el mismo tema que había presentado el Centro Democrático. Aunque el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, había anunciado coincidencias con el uribismo y se había reunido con ese partido, la Alianza Verde y el Polo para construir una iniciativa común, durante el trámite en el Legislativo empezaron a aparecer diferencias que fueron creciendo.

En los primeros debates no hubo mayores inconvenientes. En Cámara, donde el representante uribista Hernán Prada fue uno de los ponentes de la iniciativa, pasó por unanimidad con votos uribistas en comisión y luego, en plenaria, tuvo seis votos del CD a favor y dos en contra. En la comisión primera del Senado también contó con votos positivos y ponencia del Centro Democrático, esta vez a cargo de Jaime Amín. Ya en la plenaria solo un uribista votó a favor y cinco en contra.

El panorama empezó a cambiar en la primera conciliación. Ocho senadores de la colectividad uribista alcanzaron a votar a favor, mientras los representantes se decantaron en sentido contrario y pusieron nueve votos negativos y una abstención.

La segunda vuelta fue a otro precio. El expresidente Álvaro Uribe y su bancada pasaron de reconocer “el esfuerzo de la Unidad Nacional” mientras señalaban la “falta de claridad” en algunos componentes de la iniciativa, a calificar el resultado como un ‘frankenstein’, retirarse de las últimas votaciones, pedirle a la Corte Constitucional que la tumbara (igual que el senador Robledo) y ausentarse para obstaculizar su posterior reglamentación.

Plan de Desarrollo

La carta de navegación propuesta por Santos para su segundo mandato tuvo una historia similar. Tuvo ponentes del CD en los dos debates de plenaria. En la de Cámara la mayoría de la bancada apoyó la iniciativa, solo el representante bogotano Samuel Hoyos hizo parte de los tres votos negativos. Pero en la de Senado los uribistas pusieron 18 de los 20 votos en contra y la conciliación la rechazaron por completo en ambas cámaras.

Una de las voces más críticas del plan dentro del partido fue el entonces senador y actual presidente, Iván Duque, quien llegó a decir que estaba “lleno de orangutanes con sacoleva”.

 

Presupuestos

Ninguno de los cuatro presupuestos presentados por el Ministerio de Hacienda en los últimos cuatro años cayeron bien en el Centro Democrático. El partido nunca tuvo ponentes de esa bancada y sus congresistas pusieron la mayor parte de los votos en contra en casi todos los debates. En la plenaria del Senado sobre el proyecto para 2018 incluso se ausentaron.

El episodio emuló lo sucedido en la misma instancia en 2014, cuando se votaba el presupuesto de 2015. Los siete votos negativos en las comisiones económicas conjuntas habían sido del CD. Los dos representantes del partido presentes en la plenaria de Cámara se abstuvieron de votar el proyecto. Pero en la del Senado fue esta colectividad la que salvó la iniciativa después de negociar con el ministro Mauricio Cárdenas para quedarse y completar el quórum decisorio, aunque votaron en contra.

Rangel le dijo a Colombiacheck que en ese momento se tomó esa decisión porque “si (el presupuesto) no se aprobaba ahí, después (el Gobierno) lo podía sacar por decreto”. Así lo establece la Constitución.

Código de Policía

Sobre este proyecto sí aciertan Robledo y su equipo. La iniciativa, en la que el Gobierno compartió la autoría con nueve congresistas (ocho de su bancada y Claudia López, de la Alianza Verde), tuvo ponentes del uribismo que trabajaron de la mano con los del santismo durante casi todo su trámite en el Congreso.

Ese respaldo se notó en las votaciones. Por ejemplo, mientras la mayoría de la Unidad Nacional aprobó la conciliación con dos excepciones en Cámara (uno en contra y una abstención) y cuatro en Senado (todos en contra); el CD lo hizo también, pero de forma unánime.

Tratado con la Otan

El tratado de cooperación entre Colombia y la Otan fue radicado en el Congreso en 2013, cuatro meses después de su firma en Bruselas, Bélgica, cuando el Centro Democrático todavía no formaba parte de la corporación. Los tres primeros debates se dieron antes de su llegada. Les tocó solo el cuarto, en la plenaria de Cámara, y 14 representantes uribistas recién posesionados votaron a favor.

Pero la Corte Constitucional tumbó luego la ley aprobada por un error de procedimiento en el segundo debate. Esto obligó al Gobierno a presentar el texto de nuevo al Legislativo en 2015, para hacer el proceso desde cero.

Esto le permitió al CD tomar un papel más protagónico en la aprobación, como lo señaló el asesor de Robledo, porque el exrepresentante uribista Federico Hoyos fue ponente en Cámara al lado de Efraín Torres, del partido de La U. Además, desde primer debate los uribistas votaron a favor junto a los santistas. En la plenaria del Senado los únicos dos votos en contra fueron del Polo.

Ley Zidres

Este proyecto del entonces ministro del Interior (encargado de Agricultura), Juan Fernando Cristo, creó un régimen especial para fomentar el desarrollo agropecuario en áreas rurales apartadas que requieren grandes inversiones.

Robledo fue la voz principal de la oposición a la iniciativa y presentó una ponencia negativa que fue derrotada por una favorable que impulsó el santismo con el uribista Ernesto Macías, hoy presidente del Senado. En Cámara le pasó lo mismo al concepto negativo del representante verde Inti Asprilla frente al positivo de los gobiernistas y Rubén Darío Molano, del CD.

Al final, el senador del Polo acierta en que todos los votos del partido de Uribe y la gran mayoría de los de la coalición de Santos fueron a favor de las Zidres. En consecuencia la ley salió avante sin problemas.

Saneamiento de la salud

En el primer periodo de Santos el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y siete congresistas de la bancada de Gobierno habían sacado adelante una ley estatutaria para reformar el sistema. No obstante el Centro Democrático quiso presentar su propia iniciativa para sanear sus finanzas cuando llegó al Capitolio en el cuatrienio siguiente.

Los autores fueron Uribe y seis senadores más de su partido. Uno de ellos, Honorio Henríquez, y el expresidente fueron también ponentes en primer y segundo debate. Compartieron esta función con Eduardo Enrique Pulgar, de La U, y Antonio José Correa, de Opción Ciudadana, quienes aportaron elementos de otro proyecto similar que habían presentado con otros tres congresistas de la coalición santista y uno del Mais.

Con el apoyo de las dos bancadas,el proyecto pasó sin problema por el Senado a pesar de que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, había pedido archivar la propuesta. Lo mismo en Cámara, donde el ponente del CD fue el antioqueño Wilson Córdoba, que compartió la función con tres representantes de la Unidad Nacional y uno de la Alianza Verde. Una vez más tenía razón el senador Robledo.

Ley de contratación

El proyecto del entonces ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, también fue apoyado de forma unánime por santistas y uribistas en los cuatro debates. Además, el entonces representante y ahora senador uribista Santiago Valencia fue conciliador de la iniciativa con cinco congresistas de la Unidad Nacional.

Aportes de pensionados

Aunque el proyecto fue radicado por dos congresistas liberales, partido de Gobierno, el Ministerio de Hacienda se opuso a su aprobación por falta de recursos. No obstante, durante todo su tránsito por el Legislativo contó con ponencias favorables y apoyo de todos los partidos, desde el Polo (que también había radicado una versión que se fusionó con esta) hasta el Centro Democrático.

La iniciativa pasó en ambas cámaras sin dificultad y, pese a la objeción presidencial, el Congreso se ratificó en su decisión favorable. No obstante la Corte Constitucional, encargada de decidir en esos casos, acogió los argumentos en contra que dieron el mandatario y su ministro Cárdenas, y rechazó la promulgación de la ley.

Las tributarias

Pero el único ejemplo que pone Robledo en la entrevista es “el caso de la reforma tributaria que los uribistas votaron no, pero se quedaron para hacerle el quórum a Santos. Si hubieran querido, la habrían hundido”. En otras palabras, acusó al Centro Democrático de haber hecho con esa iniciativa lo mismo que con el presupuesto para 2015 y por eso la afirmación merece una calificación aparte.

Lo primero que hay que decir es que el ministro Cárdenas logró la aprobación, no de una, sino de dos reformas tributarias en los últimos cuatro años: una en 2014 y otra en 2016. Y ambas tuvieron una férrea oposición por parte del uribismo.

Los 12 votos en contra de la primera en la plenaria del Senado fueron uribistas y los 57 por el sí habrían bastado para conformar quórum decisorio (que esté por lo menos la mitad de los integrantes de la corporación). En Cámara, casi lo mismo, fueron 119 por el sí y 19 por el no (incluyendo 14 del CD). Es decir que con este proyecto no pasó lo que dijo Robledo.

Y con el segundo la oposición de Uribe y sus copartidarios se hizo incluso más activa. No solo se manifestaron y votaron en contra desde los primeros debates a la iniciativa en la comisión tercera conjunta, sino que radicaron una ponencia alternativa. Los resultados en esa primera fase fueron de 22-3 en Cámara y 10-4 en Senado. Todos los votos en contra fueron del CD, con excepción del que puso el exsenador verde Antonio Navarro. De nuevo la ausencia de los uribistas tampoco hubiera afectado el desarrollo de la sesión.

En plenaria del Senado fueron 43-16 con 12 uribistas en contra. En esa ocasión sí, de haberse ido, habrían dañado el quórum decisorio porque solo hubieran quedado 47 senadores y la sesión se hubiera tenido que suspender.

Pero eso no necesariamente implica que se hubiera hundido la iniciativa porque todavía tenía plazo para ser aprobada otro día, incluso el año siguiente (así fuera tardía). De hecho, las sesiones extraordinarias del Congreso habían sido ampliadas por el Gobierno justo el día anterior. Además dos congresistas del Polo y dos de la Alianza Verde también se quedaron a dar su voto negativo.

Las votaciones definitivas donde se hubiera podido hundir eran las de conciliación, que se hicieron en el penúltimo día de las extras. En Cámara fue aprobada con 96-33 (18 negativos fueron de uribistas). En Senado pasó con 52 contra 31 (incluyendo 15 uribistas en contra). Es decir que en ninguno de estos dos casos los uribistas hubieran hecho la diferencia en cuanto al quórum decisorio. Incluso Robledo también se quedó y votó en contra como ellos.

En consecuencia, el ejemplo del congresista es falso y su análisis sobre la votación similar de ambas bancadas en los proyectos ajenos al Acuerdo de Paz es inflada.