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Viernes, 31 Agosto 2018

Dakota del Norte no es un ejemplo de fracking responsable

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En Twitter, el analista Alberto Bernal usó a Dakota del Norte como ejemplo de fracking responsable, pero Colombiacheck encontró que en ese estado estadounidense los problemas de esta técnica han sido varios.

Apenas una semana después de la llegada del presidente Iván Duque al gobierno, su Ministra de Minas, María Fernanda Suárez, dio varias entrevistas a medios como El Tiempo y El Espectador.

En esas entrevistas afirmó que el debate sobre el fracking se debe dar de manera informada y que su trabajo comienza por convencer al presidente Duque de que el fracking (un método más o menos reciente de extraer petróleo también conocido como “fractura hidráulica”) se puede hacer de forma responsable y segura.

(También lea: ¿Qué es el fracking?)

Al día siguiente, el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro saltó al debate. En su cuenta de Twitter afirmó que “no existe el fracking responsable” y que quienes lo quieren para Colombia son, de hecho, irresponsables.

 

 

Ante esto, Alberto Bernal, analista político y jefe de estrategia global para la firma brasileña XP Securities, le respondió al senador a través de la misma red social diciendo que la experiencia en Estados Unidos, más exactamente en Dakota del Norte, lo contradecía.

 

 

Colombiacheck revisó los informes “Hydraulic Fracturing for Oil and Gas: Impacts from the Hydraulic Fracturing Water Cycle on Drinking Water Resources in the United States” de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos), publicado en diciembre de 2016; y el “Compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación que demuestran los riesgos y daños del Fracking”, realizado por Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsibility, ediciones tercera y quinta, de octubre de 2015 y marzo de 2018, respectivamente. A partir de estos documentos, y del diálogo con expertos, encontró que la afirmación hecha por Bernal es Falsa.

Dakota del Norte es uno de los 50 estados de Estados Unidos y está ubicado en la región conocida como las Grandes Llanuras. Tiene un área de 183.273 kilómetros cuadrados (más o menos el doble del tamaño del departamento de Caquetá) y cuenta con apenas 700.000 habitantes.

Al menos desde hace una década se explota petróleo en este estado a través de la fractura hidráulica de lutitas y desde hace un lustro hay una especie de fiebre del oro negro gracias a este método.

Según un informe de la Deutsche Welle, Dakota del Norte extrae 80.000 toneladas de petróleo al día solo con la explotación de una quinta parte de los yacimientos de la región. Y en la última década se han explotado 9.700 pozos. Esto le ha permitido ser una estado próspero, con la tasa de desempleo más baja del país, según el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, y tener el salario promedio más alto de toda la nación.

Pero no todo ha sido alegría para el estado por cuenta del fracking. Aquí algunos de los daños registrados por los informes consultados.

Accidentes por derrames de petróleo

Una investigación de la Associated Press (AP), en noviembre de 2013, reveló cerca de 300 derrames en ductos de petróleo en los que se usaba la técnica del fracking en Dakota del Norte que habían sucedido diez meses atrás. “Estos pozos estaban entre algunos de los 750 ‘incidentes en campos petroleros’ que hubo en el estado”, dice el compendio.

Sin embargo, es difícil comparar el panorama a nivel nacional en Estados Unidos. Un estudio publicado en la revista académica Environmental Science & Technology, realizado por estudiantes de varias universidades estadounidenses, revisó los datos de Science for Nature and People Partnership (SNAPP) de derrames causados entre 2005 y 2014 en cuatro estados de Estados Unidos: Colorado, Nuevo México, Dakota del Norte y Pensilvania. Durante esos años, SNAPP documentó 6.468 derrames totales, o aproximadamente cinco derrames cada año por cada 100 pozos.

El estudio encontró que, entre los cuatro estados estudiados, los pozos de Dakota del Norte fueron los que reportaron las tasas más altas de derrame, durante sus primeros tres años de operación: un 16 por ciento. Sin embargo, el estudio también encontró que Dakota del Norte es, de los estados estudiados, el que tiene regulaciones más estrictas para reportar derrames.

Derrames de agua contaminada y otros daños al medioambiente

Según el informe de la EPA, en los Estados Unidos se han reportado varios derrames de agua contaminada producidos por el fracking, y entre las causas se incluyen errores humanos, fugas o fallas del equipo.

Pero, específicamente en Dakota del Norte, en 2015, hubo 12 derrames superiores a 79.500 litros de agua contaminada, cinco derrames superiores a 160.000 litros y un derrame de 11 millones de litros (el derrame de agua más grande informado).

Además, un estudio de la Universidad de Duke realizado en 2016 descubrió que derrames accidentales de aguas residuales por el fracking han contaminado aguas superficiales y suelos en todo Dakota del Norte.

Ahora bien, en relación al mismo tema, pero orientado hacia otra consecuencia, la agencia de noticias Al Jazeera America examinó los derrames de las aguas residuales de los complejos de gas y petróleo y los analizó con respecto a los retos que eso representa para los agricultores de Dakota del Norte. Se encontró que en el Condado de Bottineau, que ha sido altamente perforado, algunos niveles de cloruro fueron tan altos que excedieron los niveles medibles de las tiras de prueba del Departamento de Salud del estado. Y un estimado de 16.800 a 25.200 galones de aguas residuales tóxicas se habían filtrado en el suelo.

La conclusión registrada en el compendio fue la siguiente: “Los registros del estado de testimonios de los trabajadores petroleros y otros residentes, y las décadas de gran fracaso de la producción de cosechas en los campos contaminados, indican que los derrames de las aguas residuales son un importante peligro en el auge actual del fracking”.

Por otro lado, en abril del año pasado, un equipo dirigido por la Universidad de Michigan recolectó muestras de pluma de 37 bengalas en la región Bakken Shale de Dakota del Norte para calcular las emisiones de carbón negro (hollín), metano y etano de las erupciones de gas natural. Lo que encontraron fue que las erupciones contribuyen a casi el 20 por ciento de las emisiones totales de metano y etano de la región de Bakken. Y, de acuerdo con el ingeniero de petróleos Óscar Vanegas, de la Universidad Industrial de Santander, el metano produce 68 veces más infecto invernadero que el CO2.

Riesgos para los trabajadores

En general, los riesgos laborales de la extracción de petróleo y gas incluyen exposición a sustancias tóxicas y accidentes, pero las tasas de mortalidad en este sector son preocupantes.

En mayo de 2014, un reporte de la central obrera AFL-CIO (Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales) encontró que el auge del fracking ha hecho que Dakota del Norte sea el estado más peligroso para los trabajadores de Estados Unidos (con una tasa de mortalidad cinco veces más alta que el promedio nacional) y que la tasa de mortalidad en Dakota del Norte se ha duplicado desde el 2007. La AFL-CIO hizo un llamado señalando que “es un lugar para trabajar extremadamente peligroso y mortal”.

Estados se oponen al fracking

Tras varias investigaciones como las mencionadas aquí, siete estados de Estados Unidos (la nación que inventó y se ha hecho más rica con el fracking) han prohibido o están en el proceso de prohibir definitivamente la fracturación hidráulica de lutitas en sus territorios. Estos son Nueva York, Maryland, Vermont y los estados de la cuenca del río Delaware: Delaware, Pensilvania, Nueva Jersey y Florida.

“Y si en los estados tradicionalmente petroleros de Estados Unidos hoy están prohibiendo el fracking, quiere decir que no están tan felices, llenos de beneficios y sin impactos por cuenta de este método de extracción como dicen algunos”, sostiene Carlos Andrés Santiago, coordinador de la Alianza Colombia Libre de Fracking.

Domingo, 10 Diciembre 2017

Emparamados: ¿está o no la mina Soto Norte en Santurbán?

Por David Tarazona

El pasado miércoles 15 de noviembre de 2017 el ministro de Minas Germán Arce negó en Caracol Radio que la mina Soto Norte de Minesa invada el páramo de Santurbán. “La licencia es por fuera del páramo, es por fuera del área protegida”, dijo Arce en los micrófonos de la emisora. Colombiacheck verificó esta afirmación.

El pronunciamiento del ministro Arce se dio tres días después de que él mismo había confirmado en Abu Dhabi la inyección de 1.000 millones de dólares en el proyecto minero Soto Norte por parte del fondo de inversión Mubadala, del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos. La mina espera extraer 9 millones de onzas de oro en 25 años. El anuncio de Arce generó una ola de indignación en el país incluyendo voces como la del alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández y la de ambientalistas de la zona, que dicen que la actividad minera en la zona podría afectar sus fuentes de agua, ubicadas en cercanías de Santurbán.

 

Cortesía: Caracol Radio

Tras consultar al Ministerio de Minas, MinAmbiente, a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la comunidad en contra de la explotación minera en Santurbán y a un especialista en temas legales y ambientales, Colombiacheck calificó la declaración del ministro Arce según la cual “la licencia [de Minesa] es por fuera del páramo, es por fuera del área protegida” como Ligera.

La vigencia de la zona protegida de Santurbán y la disputada extensión del páramo

El anuncio de la inyección de capital del fondo Mubadala en Soto Norte no se pudo dar en un peor momento para el Gobierno. Una semana antes la Corte Constitucional publicó en su página web el fallo que tumbó la delimitación que el Ministerio de Ambiente había establecido para la zona protegida del páramo de Santurbán por no haber consultado a las comunidades afectadas por la demarcación. En este caso, la Corte ordenó realizar consulta previa con los afectados.

La Corte, en su sentencia T-361/17, dejó sin efecto la Resolución 2090 de 2014 del Ministerio de Ambiente que delimitaba la zona protegida de Santurbán, pues consideró que no se respetó el derecho a la consulta previa de las comunidades afectadas. El alto tribunal ordenó al Ministerio de Ambiente que “en el término de un 1 año[...] emita una nueva resolución para delimitar el Páramo en las Jurisdicciones Santurbán – Berlín” en un proceso deliberativo e incluyente con las comunidades tras fallar una tutela interpuesta por la Corporación Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez. El año comenzó a correr desde el pasado 17 de noviembre.

El abogado ambientalista Rodrigo Negrete habló con Colombiacheck de su preocupación sobre mina Soto Norte en cercanías de Santurbán. Crédito: Rodrigo Negrete
El abogado ambientalista Rodrigo Negrete habló con Colombiacheck de su preocupación sobre mina Soto Norte en cercanías de Santurbán. Crédito: Rodrigo Negrete

Según el abogado ambientalista Rodrigo Negrete y asesor legal en temas de consulta previa de comunidades preocupadas por los potenciales impactos de la minería en Santurbán, no solo se desconoce si con los nuevos límites que se decidan antes de que se acabe el año dado por la Corte Constitucional, la mina Soto Norte estaría dentro del páramo, sino que también la duración de la licencia solicitada por Minesa ante la ANLA, por 25 años, genera incertidumbre. “Mantener por un año la delimitación [por parte de la Corte] es en virtud del principio de precaución de que no se generen nuevas afectaciones en la zona delimitada, pero, además, hay una posibilidad que el título de Minesa pueda quedar [después] incluido dentro del páramo [con la nueva delimitación]”, dijo Negrete a Colombiacheck.

Como respuesta a la indignación que generó el proyecto de Minesa en cercanías de Santurbán, la ANLA, por su parte, anunció que no se tomarán decisiones frente a la licencia a la que postuló la compañía hasta que se termine el proceso consultivo ordenado por la Corte Constitucional para definir los nuevos límites del páramo, lo que no significa que el trámite de la licencia se detenga.

El ministro de Ambiente Luis Gilberto Murillo enfrenta el delicado tema de la minería en Santurbán. Cŕedito: Ministerio de Ambiente
El ministro de Ambiente Luis Gilberto Murillo enfrenta el delicado tema de la minería en Santurbán. Cŕedito: Ministerio de Ambiente

Si bien es cierto que el proyecto minero Soto Norte está fuera de la zona protegida, según los límites cuya durabilidad solo tienen un año, precisamente por el fallo de la Corte y la consulta previa que aún falta, es ligero afirmar que a largo plazo seguirá fuera del área de páramo cuando nadie conoce cuál será la nueva demarcación. Además, el Ministerio de Ambiente delimitó en 2014 la zona protegida de Santurbán con 98.954 hectáreas, a pesar de que tenía como insumo el estudio del Instituto Alexander von Humboldt de 2012 en el que el páramo tenía la extensión de 142.000 hectáreas, 43.046 menos que las que decidió el Gobierno.

A la luz de los documentos, las entrevistas realizadas y la incertidumbre que hay sobre la extensión del páramo, Colombiacheck califica la declaración del ministro Arce de que “la licencia [de Soto Norte] es por fuera del páramo” como Ligera porque sus argumentos solo tienen vigencia de un año y después de esto la incertidumbre frente al tema es total, con lo cual no se puede afirmar con certeza que el proyecto Minesa quedó fuera de los límites del páramo de Santurbán.

El biólogo Gonzalo Andrade criticó la perspectiva del Gobierno frente a la minería en Santurbán. Cŕedito: Agencia de Noticias UNAL
El biólogo Gonzalo Andrade criticó la perspectiva del Gobierno frente a la minería en Santurbán. Cŕedito: Agencia de Noticias UNAL

De alguna manera, la firma de este proyecto genera una presión para las autoridades colombianas al trazar esos límites, cuestión que no es la ideal para decidir un tema tan imperioso como éste. "El tema no es sencillo, es delicado" nos confirmó el biólogo Gonzalo Andrade, profesor en la Universidad Nacional y conocedor de la problemática de Santurbán. "El presidente [Santos] protegido por la ley y por la norma decidió impulsar este proyecto [de Minesa], pero desde un punto de vista biológico y ambiental es un adefesio" dijo el biólogo a Colombiacheck. Andrade, además, explicó que el ecosistema de páramo no está aislado y espera que el Gobierno haga un análisis juicioso para definir los nuevos límites.

Los límites subterráneos de la mina

Aunque es cierto que la parte superficial de la mina está a 400 metros en bajada del límite de la zona protegida, el abogado ambientalista Rodrigo Negrete, dice que el área subterránea de la mina puede invadir los límites actuales, pues el proyecto minero funcionará con túneles, algunos ya construidos. “Hay una línea superficial, pero no se sabe la [línea] asociada al tema subterráneo y ahí es donde el túnel toma agua, chupa agua y ahí puede haber afectación. No sé cuánto kilómetros van a tener esos túneles porque no va a ser uno solo”, explicó Negrete a Colombiacheck.

El Ministerio de Minas respondió a Colombiacheck que el área subterránea de la mina será de 460 metros por debajo de la línea de páramo, aunque reconoce que solo la ANLA tiene la última palabra para determinar –de manera oficial– que los túneles no invadirán el área protegida. “La cota de los túneles en su punto más alto es de 2.640 metros sobre el nivel del mar de ahí[...] En ese sentido, el desarrollo del proyecto va en sentido contrario a la línea del páramo que inicia a los 3.100 metros sobre el nivel del mar.” afirmó el Ministerio de Minas a Colombiacheck.

De hecho, según un informe del periódico santandereano Vanguardia Liberal, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) confirmó que hay una investigación para determinar si hubo daño ambiental del proyecto minero Soto Norte durante la construcción de un túnel subterráneo de exploración conocido como El Gigante. La pesquisa determinará si la responsabilidad por un posible daño ambiental sería de Minesa o de Aux Colombia, empresa que habría iniciado la obra antes de cederla a la primera.

Los potenciales riesgos de la minería en cercanías de Santurbán

Según los especialistas, en la zona hay más arsénico y otros metales pesados que el oro. La liberación de estos metales pesados durante la explotación minera y su posterior contacto con el oxígeno pueden afectar la salud humana si llegan a mezclarse con el agua. “Se contaminan los suelos y las aguas y como la bocatoma del acueducto de Bucaramanga está abajo, puede haber contaminación de esas aguas con arsénico” advirtió el abogado Rodrigo Negrete. Por lo que solicitan al Ministerio de Ambiente y al de Minas la prohibición de la minería a gran escala y la suspensión de los trámites de licencia ambiental en la zona.

Al respecto, el Ministerio de Minas respondió a estas inquietudes: “si el proyecto genera un riesgo[...] no va a pasar la evaluación medioambiental [de la ANLA]”.

Aunque la última palabra solo la tendrán la ANLA y la nueva delimitación, en la baraja de variables a sortear en este caso, se juntan: la incertidumbre sobre los límites del área subterránea de la mina, la duración de 25 años de la licencia solicitada por Minesa, la discutida extensión real del páramo de 142.000 hectáreas recomendadas por el Instituto Von Humboldt 43.000 más que las aceptadas por el Gobierno y la vigencia por solo un año de la demarcación actual de la zona protegida. Por esto creemos que el ministro de Minas Germán Arce no podía salir de manera ligera y afirmar que todo está en orden.