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Martes, 22 Enero 2019

Disidencias de Farc no son principales responsables de asesinatos de líderes sociales

Por Sania Salazar

Organizaciones que hacen seguimiento de esos homicidios dicen que en la mayoría de los casos no se conoce la identidad de los asesinos.

Durante una entrevista con la W Radio, la vicepresidente Marta Lucía Ramírez aseguró que “la mayor parte de todos estos líderes sociales han sido asesinados por esas disidencias de las Farc”.

Colombiacheck le preguntó al equipo de prensa de la Vicepresidente en qué fuente basó su afirmación, pero hasta la publicación de esta nota no habíamos obtenido respuesta.

Tras consultar varias fuentes, calificamos la frase de la Vicepresidente como falsa, pues las disidencias no aparecen como las mayores responsables de la autoría material ni intelectual de la mayoría de esos crímenes, según las fuentes expertas que consultamos.

Las disidencias están conformadas, como lo explica la Fundación Ideas para la Paz, FIP, por “exintegrantes de las Farc que decidieron formar nuevas facciones armadas”. Son personas que no estuvieron de acuerdo con la negociación con el Gobierno y se apartaron del proceso de paz, por lo que hoy no forman parte del partido político en el que se convirtió esa guerrilla.

Por otra parte, como explicamos hace unos meses, hay discrepancias entre el gobierno y varias organizaciones que monitorean crímenes contra líderes sociales sobre quién, exactamente, clasifica como “líder social”.

Pero, además, tanto las cifras oficiales como las extraoficiales sobre los asesinatos de líderes sociales concuerdan en que en buena parte de los casos no se ha podido establecer la identidad de los responsables.

Por ejemplo, el 10 de enero, tras la entrega de un informe de la Fiscalía a la Justicia Especial para la Paz, JEP, sobre la victimización a líderes sociales por parte de agentes del Estado, el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, aprovechó para aclarar cifras del fenómeno en general.

Según Martínez, entre 2016 y 2018, la Fiscalía había determinado la autoría en 126 de los 231 casos reconocidos por la entidad en ese período de tiempo. Es decir que en el 45,5 por ciento de los casos no se ha podido establecer quién fue el perpetrador. En los casos en los que sí se pudo determinar un responsable, Martínez dijo que los principales perpetradores eran el Clan del Golfo, disidencias de las Farc y el ELN.

El 11 de enero, el mismo Fiscal informó en una rueda de prensa que hubo "238 líderes asesinados entre los años 2016 y 2018, según las cifras entregadas por Naciones Unidas (siete más a partir de la noche del día de ayer)” y que “el Estado colombiano ha logrado el esclarecimiento, a la fecha del 53 por ciento de estos casos de homicidio”.

En la rueda de prensa, Martínez dijo que, “en un 65 por ciento de los casos [de asesinatos de líderes sociales], los homicidios se deben a organizaciones criminales” como “grupos armados organizados residuales, el Ejército de Liberación Nacional, el Clan del Golfo, la organización criminal que más está afectando en el territorio a nuestros líderes sociales y los Caparrapos [una facción que se separó del Clan del Golfo]”.

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, aseguró en una columna de opinión titulada “Líderes sociales: en exterminio”, publicada el pasado 9 de enero, que desde el 24 de noviembre de 2016, cuando se firmó el acuerdo de paz, se han producido 229 homicidios de líderes sociales y que “el 30 por ciento de los homicidios fueron cometidos por las disidencias de las Farc, grupos posdesmovilización paramilitar, como el Clan del Golfo, el ELN, es decir, actores identificados”.

Ávila señaló además que “hay agentes legales, como supuestos empresarios, políticos, agentes estatales o élites locales, así como actores criminales que contratan sicarios para asesinar líderes sociales. Muchos sicarios no saben ni siquiera quién los contrata”.

El informe “Cómo va la paz: la reestructuración unilateral del Acuerdo de paz”, publicado por Pares en enero de 2019 señala que “los datos de victimarios aparecen en su mayoría registrados bajo la categoría “actores no identificados”, en realidad no se conoce quién los asesinó. En un 85 por ciento son agentes no identificados. (Actor no identificado + estructura armada criminal no identificada).

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Estas cifras indican una tendencia opuesta a la que afirma la Vicepresidente, pues la responsabilidad de lo que en Pares denominan “Grupos armados pos Farc” es menor que las de otros grupos armados ilegales.

Finalmente, el informe de la Fundación Ideas para la paz, FIP, “Agresiones y homicidios de líderes sociales”, coincide en que no hay claridad sobre qué actores están detrás de las agresiones a líderes sociales. El informe indica que los homicidios representan el 30 por ciento de las agresiones contra líderes y que en el 58 por ciento de las agresiones en general no se conoce al responsable, mientras que en el 35 por ciento se responsabiliza a las facciones criminales y los grupos armados ilegales. El 3 por ciento de los señalamientos recae sobre las disidencias de las Farc.


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Lunes, 10 Abril 2017

¿Cuándo dejarán de ser ilegales las Farc?

Por Sania Salazar

Sin duda la entrega de armas será un punto de quiebre importante, pero lo cierto es que el paso a la legalidad es un proceso complejo que muchos consideran que empezó con la firma del Acuerdo con el Gobierno.

El Comandante del Ejército Nacional, brigadier general Alberto José Mejía Ferrero, dijo a Caracol Radio que las Farc dejarán de ser un grupo ilegal cuando entreguen el último fusil.

El proceso de dejación de armas, terminará, según la Misión de la ONU en Colombia, el próximo 29 de mayo o el día D+180. ¿Pero es suficiente que entreguen las armas para que dejen de ser considerados un grupo ilegal?

Colombiacheck solicitó una entrevista con Mejía Ferrero a la jefatura de prensa del Ejército para conocer en qué basa su afirmación, pero hasta la publicación de esta nota no hemos obtenido respuesta.

Pese a ello, es claro que la dejación de las armas es solo un paso de los varios que conforman el proceso de tránsito a la legalidad del grupo alzado en armas, por esa razón Colombiacheck califica la frase dicha por el Comandante del Ejército Nacional como aproximada.

Al respecto, en el punto 3 del Acuerdo Final sobre el Fin del Conflicto, hay un subpunto titulado Acreditación y tránsito a la legalidad que dice que después de llegar a las zonas veredales transitorias de normalización las Farc debían entregar un listado de los integrantes de esa guerrilla.

“Para los fines de la acreditación, una vez las Farc hagan entrega del listado de todos los y las integrantes que hagan parte de su organización, incluyendo a las milicias, el Gobierno Nacional iniciará el proceso de revisión y contrastación de la información contenida en el mismo”, precisa el documento.

El Acuerdo dice además que “se establecerá un procedimiento expedito para la acreditación y el tránsito a la legalidad de los miembros de las Farc no armados. A las personas que sean acreditadas se les resolverá la situación jurídica otorgándoles indulto mediante los instrumentos legales vigentes si no estuviera en vigor la ley de amnistía. Quedarán en libertad a disposición de la Justicia Especial de Paz, JEP, en caso de que tuvieran acusaciones por delitos no amnistiables según la Ley de Amnistía acordada en el Acuerdo Final”.

Según el Acuerdo, el Gobierno nacional recibirá el listado definitivo a más tardar, precisamente, el día D+180, el mismo día que termina la entrega de armas, es decir, el 29 de mayo.

“Como resultado del compromiso de las Farc de terminar el conflicto, dejar las armas, no volver a usarlas, cumplir con lo acordado y transitar a la vida civil, una vez los integrantes de las Farc hayan dejado las armas y ratificado el compromiso de la organización, recibirán su respectiva acreditación por parte del Gobierno Nacional sobre la base del listado entregado. La acreditación se hará con base en la hoja de ruta que el Gobierno y el grupo armado acuerden para el tránsito a la legalidad de los y las integrantes de las Farc”.

Los miembros de la guerrilla requieren esa acreditación para acceder a las medidas acordadas en el Acuerdo final.

Entrega de armas, momento crucial, pero no definitivo

Para Jairo Andrés Rivera, vocero del movimiento Voces de Paz en la Cámara de Representantes (movimiento afín, pero no militante de las Farc, que vela por el cumplimiento del Acuerdo Final en el Congreso), lo cierto de la frase del Comandante del Ejército es que los guerrilleros solo podrán hacer política legalmente hasta que entreguen armas. “Pero esa legalidad tiene un tránsito, ¿qué tránsito se ha cumplido de esa legalidad? El primer paso fue la Ley de amnistía, el segundo fue la concentración en las zonas veredales y el tercero fue la primera entrega de armas, cada paso tiene mayores condiciones de legalidad, cada paso que Farc y Gobierno van dando va legalizando la presencia de las Farc como organización política y también va legalizando la situación individual de sus miembros”, indicó Rivera.

Julio Andrés Sampedro, decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Javeriana, coincide con Rivera. “Hay que mirar integralmente el acuerdo, creo que las Farc dejaron de ser un grupo ilegal desde el momento mismo en que firmaron el Acuerdo inicial, eso ya le quita una buena parte de la ilegalidad. En un proceso tan complejo como el proceso de paz colombiano el poder llegar a una total regularización de las Farc supone una desmovilización, primero que todo, una dejación de armas en segundo lugar y en tercer lugar una integración con la sociedad para poder trabajar políticamente y no me refiero solo a lo electoral, sino a trabajar políticamente la construcción de una sociedad en paz”.

Para Sampedro el asunto no es de blancos y negros, es complejo y tiene procesos articulados, pero difíciles que suponen varios momentos trascendentales. Para él, cuando las Farc deciden firmar un acuerdo de paz ya hay una voluntad de hacer un proceso para dejar de ser un grupo ilegal y empiezan a recorrer el camino para dejar de serlo porque el Estado los controla, pero ya no los persigue.

“¿Cuándo se van a regularizar del todo? Es un tema de interpretaciones, yo creo que en el momento en que las Farc entreguen todas sus armas y se constituyan formalmente como partido político marca un momento cero”, indicó.

Para Sampedro, es importantísimo que la ONU certifique de alguna manera que el proceso de dejación de armas terminó. Para el académico nunca se sabrá si las Farc entregaron hasta la última arma, “porque dentro de estos acuerdos de paz es un compromiso político de confianza entre las partes, lo que hay es un acto de fe, de credibilidad política, el proceso de paz es, en esencia es eso.

Posibles tropiezos

La pregunta, entonces, sería: ¿Qué va a pasar con los milicianos si, como lo contó el portal La Silla Vacía, no hay establecida una ruta detallada para que se registren y tampoco es seguro que todos pasen por las zonas veredales para hacerlo? Por eso era tan importante la tarea de incorporarlos en la lista 6.084 miembros que la guerrilla presentó al Gobierno el pasado martes 4 de abril, pues este es otro paso clave en el proceso de su transición a la legalidad.

Si bien las Farc entregaron la lista de identificación de sus combatientes, sobre el listado que corresponde a sus milicianos apenas dieron información parcial sobre 1.541 integrantes. Número que podría aumentar después de que hagan el conteo final, según publicó Caracol Radio.

“El margen de tiempo que tiene la guerrilla para convertirse en partido político, tan pronto se surta el proceso de dejación de armas, es hasta junio de este año”, contó el periódico El Espectador en una nota. Lo que habrá que ver es si esos plazos se cumplen tal cual. Lo cierto es que el inicio de actividades del partido político que surja de las Farc, tanto como el inicio de labores de la sociedad de economía solidaria que conformarán para reincorporarse a la vida económica, marca su entrada formal a la legalidad.

En conclusión, aunque la terminación de la entrega de las armas va a ser, sin duda, un punto de quiebre importantísimo para que las Farc dejen de ser un grupo ilegal, esa acción hace parte de un proceso y no es la única medida a tener en cuenta. Por ahora, con la entrega del listado de sus combatientes, las Farc siguen demostrando su voluntad de cumplir el Acuerdo Final.