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Viernes, 06 Julio 2018

#NosEstánMatando: Los orígenes de las cifras de líderes sociales asesinados

Por José Manuel Cuevas

Colombiacheck revisa las diferentes cifras sobre los asesinatos de líderes sociales.

Colombiacheck identificó las razones de las diferencias entre algunos datos e informes sobre asesinatos de líderes sociales que se han publicado en los últimos días

Con los asesinatos recientes de Luis Barrios en Varela (Atlántico), Felicinda Santamaría en Quibdó (Chocó), Margarita Estupiñán en Tumaco (Nariño) y Ana María Cortés en Cáceres (Antioquia), el foco mediático se ha volcado sobre esta ola de violencia contra los líderes sociales.

Sin embargo, se han divulgado cifras muy diferentes sobre la cantidad de asesinatos que se han registrado en los últimos meses. En Colombiacheck les contamos de dónde surgen estas diferencias.

Aunque no es un fenómeno nuevo en Colombia, el asesinato de líderes sociales en el país volvió a estar en la agenda mediática desde finales de 2016, último año de las negociaciones de paz entre el Gobierno y las FARC y, en medio de un nuevo panorama de actores armados.

Desde entonces, los reportes oficiales y extraoficiales de líderes sociales asesinados han divergido.

Para el Gobierno, desde la firma del acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016, los líderes asesinados son 178 (33 de esos en 2018), cifra que dio esta mañana en una entrevista en Caracol Radio el coronel José Restrepo, director del cuerpo élite de la Policía para la protección de líderes sociales.

La cifra oficial, en la que también se apoya la Fiscalía General de la Nación, está basada en la verificación que hace la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la causa del asesinato y de la condición de líder social de la persona.

Por otra parte, la Defensoría del Pueblo ha reportado 311 líderes asesinados. Sin embargo, buena parte de la diferencia en estas dos cifras oficiales se debe a que la Defensoría del Pueblo está contando los asesinatos de líderes sociales entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de este año, como revela la leyenda de un mapa realizado por la entidad.

Por su parte, el Instituto de Estudios Sobre Paz y Desarrollo (Indepaz) registra 385 entre el 1 de enero de 2016 y el 15 de mayo de 2018 que registra en su último informe.

Esta mañana, el periódico Publimetro usó las cifras de Indepaz para publicar su historia de portada en la que se dice que “si se toma el número de Indepaz y se suman los 14 asesinatos de líderes que se han reportado desde mayo a la fecha, llegaríamos a la alarmante cifra de 399 personas asesinadas en relación a su labor”. Sin embargo, la publicación no especifica de dónde toma el dato de las 14 víctimas adicionales.

Primera plana de Publimetro sobre asesinatos de líderes sociales

Por su parte, la ONG Somos Defensores, que habla no de líderes sociales sino de “defensores de derechos humanos”, registra 46 asesinatos en el primer trimestre de lo que va de año. Para su director, Carlos Guevara, las diferencias con las cifras del Gobierno radican en que Somos Defensores lleva más tiempo en la labor de registrar las víctimas. Además tienen distintas interpretaciones del concepto que se tiene de defensor de derechos humanos. Para la ONG, se trata de una persona que se preocupa por y defiende los derechos de su comunidad. También hay diferencias en cuestiones metodológicas, como considerar la condición de defensor y el papel activista de la persona más allá de su visibilidad, impacto o filiación política. Todo esto amplía el universo de defensores de derechos humanos para la ONG.

Pero al margen de las diferencias en los datos, según resalta Guevara, el informe de Somos Defensores de 2017 da cuenta de cómo “las causas, las zonas y los actores armados son los mismos y están provocando una verdadera matanza”.

Miércoles, 10 Abril 2019

Claudia López usa cifras viejas de muertes por contaminación del aire

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La precandidata dijo que en Bogotá se están muriendo tres veces más personas por enfermedades respiratorias que por armas de fuego y por armas blancas. Pero las cifras de contaminación que usó son de 2010 y las de homicidios de 2018.

En entrevista con RCN Radio el lunes de la semana pasada, Claudia López, exsenadora y actual precandidata a la Alcaldía de Bogotá dijo que “hoy en Bogotá se están muriendo tres veces más personas por enfermedades respiratorias que por armas de fuego y que por armas blancas”.

López replicó esta información a través de un trino en el que agrega que se trata de “una calamidad de salud pública y ambiental”, enlazando las propuestas que su campaña plantea para hacerle frente a dicha situación.

Felipe Jiménez, integrante de la campaña de López le dijo a Colombiacheck que sus datos de homicidios se basaban en información de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) de la Policía, cuya estadística delictiva dice que “en 2018 hubo 1.041 homicidios en Bogotá. De esos, 536 fueron por armas de fuego y 452 por armas blancas”, dice Jiménez.

Para la cifra de muertes por enfermedades respiratorias se basaron en el estudio “Estimación de los beneficios económicos en salud asociados a la reducción de PM10en Bogotá”, publicado en 2012, que “estima que mueren 2.100 personas relacionadas con mala calidad por año”, según Jiménez. Además, el miembro de la campaña dijo que el Instituto Nacional de Salud (INS) “estima una cifra parecida de 2.000 al año”. Y concluye señalando: “Por eso decimos que la mala calidad del aire mata más de tres veces que las armas de fuego; 536 vs 2.000”.

Sin embargo, antes de revisar uno a uno los datos, es posible concluir que la información es cuestionable, en tanto que están comparando cifras de homicidios de 2018 con un estudio realizado en 2010 (aunque fue publicado en 2012).

Los datos de la información que nos pasó Jiménez sobre homicidios son correctos de acuerdo a la fuente que utilizaron (Dijin). La información relacionada a enfermedades respiratorias, no obstante, difiere dependiendo de la fuente.

Néstor Rojas, coautor del estudio que nos envió Jiménez sobre contaminación del aire, y quien además es profesor asociado de la Universidad Nacional en el departamento de ingeniería química y ambiental, le dijo a Colombiacheck que el estudio en mención fue realizado en 2010 como una proyección. La conclusión a la que llegaron es que en el periodo de 2010 a 2020 podrían evitarse 21.000 muertes para personas mayores de 30 años por enfermedades atribuibles a contaminación del aire. Es decir, 2.190 muertes anuales.

Y llegaron a dicha conclusión “tomando las diferentes datos de la red de monitoreo de Bogotá en 2010. Ese año se estaba sacando un plan de descontaminación del aire que iba a durar diez años, y la meta era llevar a toda la ciudad a cumplir la norma colombiana de calidad del aire”, explica Rojas. “Era una situación hipotética que iba a darse entre 2010 y 2020”.

Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud, a través del Observatorio Nacional de Salud (ONS), realizó un informe que compara las muertes por violencia frente a las muertes por enfermedades respiratorias: el Informe Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia.

De acuerdo con la información que le dio a Colombiacheck el INS, Bogotá registró, en 2016, 1.606 muertes por violencia. Según los análisis del ONS, 2.164 muertes son atribuibles a factores de riesgo ambiental, específicamente 1.963 por aire de mala calidad. Sin embargo, eso incluye enfermedades respiratorias (IRA -Infecciones Respiratorias Agudas-, EPOC -enfermedad pulmonar obstructiva crónica- y cáncer de pulmón) así como enfermedades cardiovasculares (EIC -enfermedad isquémica del corazón-, ACV -accidente cerebrovascular-). Solo por enfermedades respiratorias asociadas a contaminación de aire son 845 muertes.

La institución, además, fue clara en afirmar que las enfermedades respiratorias no se atribuyen de manera exclusiva a la mala calidad del aire, sino que se pueden dar también por los cambios bruscos de temperatura y el contagio de virus. “Lo que hace la contaminación en el aire es afectar la capacidad de defensa del organismo que se ocupa de limpiar por el aire contaminado”, nos dijeron en la entidad.

Consultamos a Rojas por la diferencia abismal que hay entre las muertes que prevee su estudio y las que registra el ONS, frente a lo cual señala que “no es tan extraño encontrar ese tipo de diferencias en estudios porque algunos pueden utilizar un factor mayor o menor para la relación entre contaminación y muerte”, todo depende de qué metodología se usó y cómo se usó. Y añadió que, en todo caso, actualmente no se cuenta con un estudio que permita analizar a hoy, como dice López, cuántas son las personas que mueren por enfermedades respiratorias que estén directamente relacionadas a la mala calidad del aire.