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Lunes, 25 Febrero 2019

El 40 por ciento de los doctores en Colombia son mujeres

Por Sania Salazar

El 40 por ciento de los doctores graduados entre 2010 y 2017 en Colombia son mujeres. Pero expertos llaman la atención en las áreas de conocimiento en las que las mujeres hacen doctorado, pues suelen ser profesiones tradicionalmente femeninas.

Ana María Tribín Uribe, consejera Presidencial para la equidad de la mujer, publicó en su cuenta de Twitter datos de participación femenina en el estudio de doctorados en Colombia. Inicialmente aseguró que “solo el 38 por ciento de los doctorados colombianos son de mujeres”, pero después corrigió en otro trino en el que indicó que el 40 por ciento de quienes estudiaron un doctorado en Colombia entre 2010 y 2017 son mujeres.

Ante la pregunta de una tuitera, la Consejera indicó que los datos eran del Ministerio de Educación.

Según las cifras del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior del Ministerio de Educación, entre 2010 y 2017 se graduaron 3.085 personas de doctorados en el país, 1.847 eran hombres y 1.238 eran mujeres. Es decir, que las mujeres son el 40,1 por ciento del total de doctores en el país.

Orlando Acosta, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y quien le ha hecho seguimiento a los doctorados en el país, indicó que internacionalmente preocupa que la participación femenina en doctorados es menor que la de los hombres. “No es porque las discriminen, aunque hay casos esporádicos que señalan que puede haber discriminación, sino porque es una decisión autónoma, parece que  culturalmente la mujer no ha sido criada en un ambiente donde se entienda que la investigación es un espacio que también puede ser ocupado por las mujeres”, señaló Acosta, quien aclaró que hay bastantes discusiones al respecto, pero que para él es un asunto más cultural.

Pero el profesor resaltó que hay áreas en las que la tendencia es que la mayoría de doctores sean mujeres, como en enfermería, nutrición y fisioterapia.

“Ese es un tema que tiene muchos componentes muy debatibles en algunos puntos, si es por exclusión o por decisión personal, y si es por decisión personal por qué razón la investigación no es un incentivo para las mujeres”, se pregunta Acosta, quien señaló además que es un asunto complejo en el que es difícil establecer los determinantes ciertos que expliquen por qué hay menos mujeres en doctorados.

Isabel Londoño Polo, directora de la Fundación Mujeres por Colombia, aseguró que hay que analizar en qué áreas del conocimiento están haciendo doctorados las mujeres, pues pasa que los hacen en profesiones tradicionalmente femeninas y las profesiones tradicionalmente masculinas siguen teniendo como mayoría a los hombres.

“Lo que necesitamos  es que las mujeres haga doctorados en ciencias y en ingeniería”, indicó.

Para aumentar la participación de mujeres en doctorados y en general en la investigación en el país, Londoño Polo recomendó mejorar el clima de respeto hacia las mujeres en las universidades, garantizar la paridad en el otorgamiento de becas a hombres y mujeres y que haya un castigo fuerte al robo de ideas dentro de las universidades, ya que las mujeres tienden a ser víctimas de este problema.

Viernes, 26 Octubre 2018

En Colombia no hay cifras concluyentes sobre el aborto

Por Sania Salazar

La Representante a la Cámara por Cambio Radical Ángela Sánchez tiene razón. No hay cifras consolidadas ni actualizadas sobre el aborto en Colombia. Organizaciones sociales lo atribuyen a deficiencias técnicas y a estigmas sobre el aborto.

Durante un debate sobre el aborto en el programa Zona Franca, la Representante a la Cámara por Cambio Radical Ángela Sánchez aseguró que en Colombia “no hay un monitoreo claro en cifras” sobre el aborto, “no hay bases para establecer una política pública clara en temas como la prevención y la educación sexual”.

“Las cifra que incorrectamente emplean las organizaciones pro-aborto es la del Instituto Guttmacher, que en 2011 calculó que en Colombia se realizaron 400.000 abortos”, le dijo Sánchez a Colombiacheck. También añadió que esos cálculos tienen “serios problemas metodológicos, tal como lo han planteado diversos estudios, entre ellos, uno realizado por la Universidad Externado”.

Durante el debate en Zona Franca, Mariana Ardila, abogada de Women’s Link, aclaró que las cifras del Instituto estadounidense Guttmacher son un estimado, como también lo aclara esa institución en su página web. Allí, el Instituto también indica que esa cifra corresponde a los abortos inducidos que se habrían practicado en Colombia en 2008.

Sánchez dijo, además, que el aborto en Colombia está mal diagnosticado y sobredimensionado debido a que no hay cifras reales, lo que crea grandes dificultades para diseñar y ejecutar políticas públicas para enfrentar el problema.

“Detrás de la palabra ABORTO, se esconden una serie de imaginarios relacionados con la ilegalidad, el miedo y, en el peor de los casos, el delito. La expresión IVE, Interrupción Voluntaria del Embarazo permite analizar una realidad desde el campo de la ética, la libertad y la autonomía de las mujeres y posibilita una decisión desde la mirada de los derechos sexuales y reproductivos que, ante todo, son derechos humanos”, resalta Profamilia en su página web.

Hay que recordar que en Colombia la Interrupción Voluntaria del Embarazo está despenalizada en tres casos: Cuando el embarazo pone en peligro la salud —física o mental— de la mujer, o su vida. Cuando el embarazo es resultado de una violación o de incesto. O Cuando hay malformaciones del feto que son incompatibles con la vida por fuera del útero.

Cifras desactualizadas, incompletas. . .

Colombiacheck encontró un artículo académico titulado “El mito de los 400 mil abortos en Colombia”, del docente e investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Externado Mauricio Rubio, publicado en 2015. En él, el académico concluye que esa cifra sobre abortos clandestinos no tiene ninguna justificación.

En el artículo, el docente aborda dos métodos para calcular el número de abortos: primero, la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, (ENDS), que incluye una pregunta sobre aborto en todas sus versiones desde 1990.

“Así, las IE (interrupciones de embarazo) -espontáneas e inducidas- derivadas de las ENDS son un poco más de 100 mil. Si se tienen en cuenta los datos de las encuestas de 2005 y 2010 -el 55% por pérdidas y solo el 30% por aborto- el número total de interrupciones voluntarias estaría entre 30 y 40 mil anuales; una cifra diez veces menor que los 400 mil tan pregonados”, concluye el profesor.

Segundo, el otro instrumento de medición al que recurrió Rubio fueron las encuestas de autorreporte, como la encuesta anónima del Externado, cuya pregunta principal era: "¿Se ha practicado o se ha mandado practicar alguna vez un aborto?". En el texto, el investigador explica que esa forma de redactar la pregunta “elimina la posible confusión entre aborto inducido y espontáneo”.

Según Rubio, las cifras que obtuvo el Externado hace más de dos décadas indicaron que “se obtendría un rango de 75.000 a 114.000 abortos anuales, con un valor medio de 90.000. Menos de la cuarta parte de la pertinaz cifra de 400.000 que ninguna evidencia corrobora”.

Colombiacheck preguntó por cifras de aborto en el Ministerio de Salud y Protección Social, pero nos pidieron mandar un correo del que no hemos recibido respuesta hasta la publicación de esta nota.

Una de las pocas instituciones que tiene cifras actualizadas sobre casos de aborto en las tres causas despenalizadas en Colombia es Profamilia. Según el Informe anual de actividades de Profamilia, durante 2017 practicaron 10.514 procedimientos de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), 63% más que en 2016, cuando realizaron 6.440.

La organización Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres tiene cifras sobre los casos que han atendido por barreras para acceder al aborto. Desde 2015 han asesorado a 1.122 mujeres que han tenido obstáculos para abortar.

La política pública

Para Juliana Martínez Londoño, Coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, hay una deficiencia en el sistema de información que tiene que ver tanto con cómo capturan los datos quienes prestan los servicios y los reportan a las autoridades, como con los estigmas que rodean al aborto. “Ese estigma conduce a que las interrupciones voluntarias del embarazo se hagan por fuera del sistema de salud, lo que hace pensar que hay un subestimado. Sería imposible saber con certeza la cantidad de abortos que ocurren por fuera del sistema de salud”, indicó.

Martínez Londoño aseguró que las cifras son importantes para conocer las dimensiones de un problema o de una situación social, pero además, y sobre todo, para conocer sus características.

“Saber las edades a las que las mujeres acceden a una interrupción voluntaria del embarazo y saber las condiciones en que lo hacen, saber en qué lugar están, por cuál de las causales acceden, conocer los pormenores de esa situación y enriquecer la comprensión del fenómeno del aborto legal tendría efectos de política pública que permitirían tomar tanto medidas correctivas como medidas para ampliar difusión, estado de implementación del derecho, reconocimiento, formación de los funcionarios”, explicó Martínez Londoño.