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Verdadero

Sábado, 26 Mayo 2018

El agua potable que le falta al Pacífico

Por Pablo Navarrete y Miriam Forero

En un debate presidencial, Gustavo Petro llamó la atención sobre la falta de acceso a agua potable en las poblaciones del Litoral Pacífico. Encontramos que la situación puede ser aún más dramática de lo que afirmó el candidato.

Los problemas de la región Pacífico –como suele suceder en épocas de campaña electoral- han salido a flote durante las manifestaciones públicas de los actuales candidatos presidenciales. Recientemente, Duque y Vargas se enfrentaron en el Encuentro con el Pacífico, en la Universidad Javeriana, por las obras que este reclama y aquel le reprocha (vea el chequeo que hicimos al respecto).

Por su parte, el candidato de Colombia Humana, Gustavo Petro, afirmó en el Gran Debate Presidencial del Pacífico que “el 37% de las poblaciones del Litoral Pacífico no tienen agua potable y eso eleva las tasas más altas de mortalidad infantil”.

Colombiacheck encontró que, no solo la cifra supera el 40%, sino que el grado de subregistro y la carencia de información al respecto son tan altos, que la situación del Litoral puede ser aún más dramática de lo planteado por el candidato.

Esa zona del país está comprendida por los departamentos de Chocó y las provincias costeras del Valle del Cauca, Nariño y Cauca. Es una región rica en recursos hídricos, posee una gran diversidad de bosques húmedos y naturaleza salvaje y el Chocó, que es la delimitación del litoral más afectada por el fenómeno de la falta de agua potable, es el departamento con más niveles de agua dulce de Colombia.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), entre 2016 y 2017, en 30% de los municipios que conforman el Litoral Pacífico la calidad del agua para consumo humano está en riesgo alto, y el 10% tiene agua sanitariamente inviable. Esto implica que al menos 510 mil personas no tienen acceso a agua potable en esa zona del país, bañada por el océano Pacífico.

Así se desprende de un análisis que hizo Colombiacheck con datos del informe del ‘Estado de la Vigilancia de la Calidad del Agua para Consumo Humano en Colombia 2016’, del INS, en el que se puede ver el índice de riesgo de los municipios que incluye el estudio. Tuvimos en cuenta los 50 municipios que definió el Gobierno como Litoral Pacífico en su programa “Todos Somos PAZcífico” y, para los que no figuran en el mencionado estudio, acudimos a las cifras disponibles de 2017, que dan la cantidad de muestras tomadas, pero no el resultado total municipal.

Aun así, no fue posible obtener información acerca de 15 poblaciones, lo cual da luces sobre uno de los problemas de esta región y de este aspecto en particular: la escasés de datos disponibles para diagnosticar la situación y generar políticas públicas efectivas. Durante esta investigación encontramos que las cifras acerca de este tema no están actualizadas y en documentos oficiales de las gobernaciones, ni siquiera están presentadas de manera cuantitativa.

Por su parte, los datos obtenidos reflejan la preocupante situación de Chocó: de sus 30 municipios, 13 no enviaron al INS información de muestros realizados para sus análisis, ocho están en riesgo alto y 4 son sanitariamente inviables. Solo Condoto aparece sin riesgo y la capital muestra un nivel de riesgo bajo.

También llama la atención el caso de Nariño, en donde, de los 10 municipios que hacen parte del Litoral (en total el departamento tiene 64), siete tienen un riesgo alto en su agua para consumo humano. Por su parte, Cauca presenta un municipio del Litoral en situación inviable (Timbiquí), uno con riesgo medio y cuatro con riesgo bajo. Buenaventura, la única población vallecaucana que llega al Litoral, no presenta riesgo.

 

 

 

Jhon Arley Murillo, ex director del Icbf en las regionales del Valle del Cauca y Chocó, abogado y defensor de recursos públicos y recientemente elegido representante a la Cámara por la comunidad afrodescendiente de Colombia, afirma que “El nivel de potabilidad de agua en el Litoral Pacífico es casi nulo, porque ni las ciudades principales de esta región tienen servicio de agua potable permanente”.

Según estadísticas del Dane, del año 2016, la región pacífica tiene 1.403.640 habitantes, cifra equivalente al 2,9% de la población nacional, y de acuerdo con el último informe de Economías del Pacífico colombiano, entregado por el Banco de la República, los índices de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) en el Litoral Pacífico se distribuyen de la siguiente así:

- Chocó: 79% (es el más elevado de Colombia)
- V alle del Cauca (Buenaventura): 63% (tres veces superior al registrado en Cali)
- Cauca: 167% (con respecto a la media nacional)
- Nariño: el 70% de las viviendas de ese departamento cuenta con algún servicio como agua potable, alcantarillado o recolección de basuras.

José Darío Uribe, exgerente del Banco de la República, advertía en 2015, en la nota editorial de la revista titulada Los retos del Pacífico Colombiano, que: “la falta de acceso a fuentes de agua potable alcanza una incidencia del 62%, y se refiere al porcentaje de hogares con déficit en este aspecto. En el área urbana corresponde a aquellos que no tienen disponibilidad de acueducto; y en el área rural, a los hogares que toman el agua para consumo humano de pozos o aguas lluvias y otras fuentes de aguas no tratadas”.

Así lo evidencia el Plan Nacional de Desarrollo de Buenaventura (2016-2019), al afirmar que: “En cuanto al servicio de agua potable y saneamiento básico, la situación en la zona rural es sumamente crítica. Las comunidades no disponen de acueductos y sistemas de alcantarillado. En nuestra zona rural normalmente se toma agua lluvia o la gente se provee de los ríos o manantiales, además, en las casas no se cuenta con unidades sanitarias y la disposición de las excretas se hace a campo abierto”.

A menor agua mayor mortalidad infantil

Para Murillo, la situación de abandono que hoy viven los habitantes del Litoral Pacífico se debe a que “falta más responsabilidad de los gobiernos locales. Por el Sistema General de Participaciones hay un rubro de saneamiento básico destinado a que las alcaldías y gobernaciones inviertan recursos en agua potable, pero estos se usan mal, terminan despilfarrados o utilizados indebidamente por la corrupción. También falta más inversión por parte del Gobierno Nacional hacia el Pacífico, pues esta zona no ha sido prioridad en los últimos años”.

Como advirtió Petro, esta carencia de agua potable es un detonante para que se disparen las tasas de mortalidad infantil en esa zona del país. Por eso, el INS recomienda mejoras en el acceso al líquido vital y en los sistemas de vigilancia, en un estudio que realizó al respecto, en conjunto con la Universidad de Vicosa de Brasil: “La calidad del agua demostró tener un impacto importante en la mortalidad infantil, por lo que se requiere la adopción de políticas que fortalezcan los sistemas de suministro de agua en el país. Es esencial fortalecer los programas de vigilancia en salud ambiental, para orientar las acciones de mejoramiento de la calidad del agua e influir positivamente en la salud.”

El portal web Late con Chocó referencia un estudio realizado por la Universidad Tecnológica del Chocó, en 2012, según el cual “en Quibdó, la contaminación hídrica es la principal causa de mortalidad infantil, siendo la gastroenteritis en un 16%, deshidratación 12,4%, diarrea aguda 3,8% y desnutrición 3,8%. Las principales causas de la mortalidad anual en niños de 6 meses de edad”.

Para Jhon Arley Murillo “La relación entre falta de agua potable y mortalidad infantil es directa. En el Pacífico, los casos de mortalidad infantil que se dan asociados a temas de desnutrición tienen como razón la falta de acceso al agua potable. El departamento más afectado es el Chocó, porque los últimos casos que ha habido, han sido en comunidades indígenas, y están asociados al consumo de agua directa de las fuentes hídricas del departamento. Fuentes que no se ven sometidas a ningún tipo de tratamiento”.

Es destacable que frente al tema de desnutrición y mortalidad infantil en el área global del Litoral Pacífico, tampoco hay un dato que precise la situación actual de los niños de esa zona del país, ni siquiera se registra una cifra sólida en la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (Ensin) 2015.

 

* Pablo Navarrete: Estudiante de periodismo de la Universidad Santiago de Cali. Participó en el proyecto “Laboratorio de verificación de datos”, de Colombiacheck, con el apoyo de Facebook, Deutsche Welle Akademie y la Pontificia Universidad Javeriana. Este artículo fue desarrollado con el acompañamiento y edición de Colombiacheck.

Conozca la ruta del chequeo
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    Frase: El 37% de las poblaciones del Litoral Pacífico no tienen agua potable y eso eleva las tasas más altas de mortalidad infantil

    Autor de la frase: Gustavo Petro

    Fuentes consultadas y expertos:

    Informe de Economías del Pacífico Colombiano, entregado por el Banco de la República

    Estado de la Vigilancia de la Calidad del Agua para Consumo Humano en Colombia 2016, INS

    Revista del Banco de la República, número 1057 de noviembre del 2015.

    Último estudio entregado por la Defensoría del Pueblo de Colombia, en el 2016, titulado Problemática humanitaria en la región pacífica colombiana.

    Portal web Late con Chocó

    Plan de Desarrollo de Buenaventura 2016-2019

    Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (ENSIN) 2015

    Jhon Arley Murillo, ex director del Icbf en las regionales del Valle del Cauca y Chocó, abogado y defensor de recursos públicos y recientemente elegido representante a la Cámara por la comunidad afrodescendiente de Colombia

    Contexto: ‘Gran debate presidencial del Pacífico’.

    Calificación de la afirmación: Verdadera

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Falso

Viernes, 15 Diciembre 2017

Iván Duque basa una propuesta de campaña en información falsa

Por Sania Salazar

El candidato presidencial dice que la mayor deserción estudiantil se da en noveno grado, pero un estudio basado en cifras del Mineducación dice que esa es una creencia errónea.

Iván Duque, elegido el pasado 10 de diciembre como candidato presidencial del partido Centro Democrático, basa una de sus propuestas en educación en que “la mayor deserción estudiantil en el país se empieza a dar en noveno grado”.

 

 

¿El candidato tiene la información correcta para formular acertadamente esa propuesta de campaña y convencer al electorado de que lo eligan a él como presidente de Colombia?

Colombiacheck revisó cifras del Ministerio de Educación y de un estudio de la Universidad de Los Andes al respecto y concluyó que la afirmación de Duque es Falsa.

Según datos del Ministerio de Educación, en 2016 la mayor deserción escolar en el sector oficial se dio en sexto grado con un 5,87%, seguido de séptimo con una deserción del 4, 8% y de octavo grado con 4,51%. En noveno el porcentaje fue de 3, 92%.

Según esa cartera, la deserción en Colombia pasó de 4,8% en 2010 a a 3,72% en 2016.

Fuente: Ministerio de Educación

 

En octubre de 2014 durante la presentación del plan piloto para establecer la jornada única escolar de ocho horas diarias en 550 colegios del país el Presidente Juan Manuel Santos aseguró: “Comenzamos por el noveno grado porque es donde se está presentando el mayor número de deserción escolar. Los muchachos y las muchachas se están saliendo de los colegios en el noveno grado. Entonces tenemos que enfocar los esfuerzos donde más impacto tengamos. Esfuerzos que se van a ir prolongando a los demás cursos, a los demás grados, pero que vamos a comenzar por el noveno grado”.

Pero el documento titulado Caracterización de la educación media en Colombia. Trayectorias de permanencia, deserción y repitencia en la educación secundaria colombiana y sus factores asociados, de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, de la Universidad de Los Andes desvirtúa la creencia de que hay una mayor deserción en noveno grado.

El estudio, solicitado por el Ministerio de Educación y realizado con información de esa cartera, se publicó en diciembre de 2016. El resultado del mismo aclara en primera instancia, que en Colombia no hay una caracterización detallada de la deserción en la secundaria en general, ni en la educación media en particular.

“Al analizar la deserción se encuentra que no existen grandes diferencias en las tasas entre los diferentes grados. En particular, no se ve evidencia de que la tasa de deserción sea más alta entre noveno y décimo grado —es decir, en el paso de secundaria básica a educación media—, como generalmente se afirma. En contraste, la tasa de deserción sí es significativamente más alta cuando se pasa de primaria a secundaria, es decir, de quinto a sexto grado”, concluye el análisis.

El profesor Fabio Sánchez Torres, quien participó en el estudio, explicó que de de cada 100 estudiantes que terminan quinto alrededor de 83 entran a sexto, lo cual significa que la tasa de deserción entre quinto y sexto grado es de 17%. De ahí en adelante las tasas fluctúan entre 7% y 8% de grado a grado y no se observa un salto particularmente (aumentos en deserción) grande entre noveno y décimo. (Ver gráfica).

En general, una de las conclusiones principales es que para reducir el riesgo de deserción de los estudiantes en la secundaria y para aumentar su probabilidad de llegada a la educación media hay que intervenir en etapas más tempranas, en particular entre sexto y noveno grado.

Causas de la deserción

El informe señala que según la Encuesta Nacional de Deserción encontró que “la deserción está asociada a: algunas condiciones familiares de los estudiantes, como problemas económicos, nivel educativo de los padres y trabajo infantil; algunas condiciones individuales, como el ingreso tardío a la educación, pérdida de cursos y bajas expectativas de formación postsecundaria; algunas características de las instituciones educativas, como la distancia, la infraestructura y la discontinuidad en la oferta de cursos; y otras características, como inseguridad en la zona, dificultades académicas y falta de gusto”.

*Algunos datos

-En promedio, 65 de cada 100 estudiantes que finalizan sexto llegan a grado undécimo.

-La caída más grande en la probabilidad de permanencia en secundaria ocurre justo antes de iniciarla, es decir, entre quinto y sexto grado. (Ahí se da la mayor deserción).

-En promedio, 55 de cada 100 estudiantes que terminan quinto grado finalizan undécimo grado.

-Hay disparidades regionales importantes en la probabilidad de permanencia en secundaria. Mientras que en Bogotá llegan a grado undécimo el 76 % de los estudiantes observados en grado sexto, en la Amazonía, el Pacífico y la Orinoquía llega un poco menos del 60 %.

-Las mujeres tienen una probabilidad asociada de permanencia mayor que la de los hombres.

Colombiacheck contactó telefónicamente el pasado 11 de diciembre al equipo de prensa de Duque para averiguar qué fuente utilizó el candidato para escribir el trino, pero aunque insistimos al llamar al número personal del candidato, no obtuvimos respuesta. También le solicitamos a Duque una entrevista a través de un mensaje en Twitter, pero tampoco respondió.

*Datos tomados de Caracterización de la educación media en Colombia. Trayectorias de permanencia, deserción y repitencia en la educación secundaria colombiana y sus factores asociados