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Falso

Miércoles, 24 Octubre 2018

El Espectador no llamó “falso Nobel” a Juan Manuel Santos

Por Ana María Saavedra

Un montaje que circula en redes usa la imagen de El Espectador para decirle al expresidente “falso Nobel”, “alias ‘Santiago’” e “infiltrado de la izquierda”, pero el periódico bogotano no ha llamado a Santos de esa manera.

La noticia de que el expresidente Juan Manuel Santos debutó como profesor de la Universidad de Harvard fue titular de varios medios de comunicación colombianos, entre ellos el diario El Espectador.

El periódico publicó notas al respecto tanto en la web como en su versión impresa. Sin embargo, en redes sociales se alteró un pantallazo de la noticia digital de este diario titulada “Juan Manuel Santos se estrena como profesor” para insultar al expresidente.

La verdadera nota de El Espectador tiene este sumario: “El expresidente y Nobel de Paz reapareció este viernes en Twitter, en donde publicó una foto en Harvard Kennedy School, en Cambridge (EE.UU.). Su primera lección, según dijo, será la de enseñarles a sus alumnos hacer lo correcto y no popular”.

Nota real de El Espectador sobre Santos en Harvard

Pero en Facebook está rotando un montaje en el que se ve el logo de El Espectador y la imagen de su nota, con la información cambiada:

Nota falsa sobre Santos

Este tipo de montajes son sencillos de realizar para cualquier persona con al menos un mínimo conocimiento de HTML, el lenguaje web con el que se construyen las páginas de internet.

Cada vez que un usuario consulta en un computador o en un celular una página web, su código HTML es descargado al navegador. Por lo tanto, el usuario puede, únicamente en su navegador, modificar a su antojo ese código introduciendo información diferente (como en este caso que se modifican distintos textos) y tomar una captura de pantalla haciendo creer que se trata de la página web original.

Ejemplo de falsa página

 

Algunos ciberdelincuentes utilizan este sencillo método para descargar páginas web de bancos, subirlas a internet en una URL similar a la original y hacerle creer a las personas que están en la página de su banco para obtener sus datos bancarios y robar su dinero. Un método conocido como phishing.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Sábado, 22 Julio 2017

“Tumaco tiene más coca que Bolivia, y Nariño más que Perú”

Por Sania Salazar

Claudia Gurisatti publicó un trino con la comparación y aunque los números le dan la razón, hay que tener en cuenta las diferencias culturales y que las cifras de los países vecinos son de hace dos años.

El pasado 8 de julio, mientras Claudia Gurisatti era víctima de un fuerte matoneo en Twitter, la directora de Noticias RCN trinó esto:

 

 

Colombiacheck quiso verificar su afirmación para lo cual llamamos a la oficina de la periodista buscando obtener más detalles sobre la frase, allí nos dijeron que la información obedeció a un informe que publicó el noticiero y nos dijeron que las cifras de Perú y Bolivia también las tomaron de las Naciones Unidas.

El informe periodístico salió al aire un día antes del trino de Gurisatti y alertaba sobre el aumento de los cultivos ilícitos en el país, pues periodistas del canal conocieron con anticipación el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, UNODC. Dicho documento se publicó formalmente el pasado 14 de julio.

“Actualmente, según las cifras de la ONU, solo Nariño tiene más coca que Perú, que reportó 40.000 hectáreas en 2015 y Tumaco tendría más coca que Bolivia”, es lo que dice el informe al respecto.

Después de revisar las cifras y de consultar con un experto, Colombiacheck califica la afirmación de Gurisatti como aproximada, pues si bien los números le dan la razón a la periodista, para establecer una comparación como esas se deben tener en cuenta aspectos que explican el fenómeno en cada país.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que mientras en Colombia ya conocemos el informe de 2016, en el caso de Perú y Bolivia las cifras más recientes son las de 2015.

Revisamos el Monitoreo de cultivos de coca 2015 de Perú, realizado también por la ONU, cuya conclusión es que “al 31 de diciembre del 2015, la superficie bajo cultivos de coca fue estimada en 40.300 hectáreas”. Según el informe de la ONU sobre la situación en 2016, Nariño terminó el año con 42.627 hectáreas. Efectivamente Nariño tiene 2.327 hectáreas más sembradas de coca que Perú.

En el caso de Bolivia, la ONU indica que en 2015 había allí 20.200 hectáreas de coca. Tumaco cerró el 2016 con 23.148 hectáreas, donde este municipio de la costa pacífica colombia supera por 2.948 hectáreas de coca a Bolivia.

Si de números se trata, debemos decir que Gurisatti tiene razón, pero a la hora de comparar cultivos ilícitos hay que tener otros factores en cuenta.

“Tanto en Bolivia como en Perú hay una industria lícita alrededor de la coca, culturalmente en Bolivia usan la coca extensamente, es una coca diferente a la que se usa para la cocaína, es cultivada y cosechada de manera diferente”, fue una de las precisiones que señaló Julián Wilches, investigador asociado de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, cuando lo consultamos.

El experto recordó que en ambos países culturalmente hay una aceptación mucho más amplia de la coca y existe una industria criminal mucho más pequeña alrededor del cultivo.

Wilches también indicó que el equipo de la ONU que hace la medición en Colombia tiene las mayores capacidades técnicas de los tres países, entre otras razones, porque en Colombia ha habido más cultivos ilícitos, entonces se tienen herramientas como aviones para hacer sobrevuelos y validar la información y estos se tienen debido al Plan Colombia, mediante el cual Estados Unidos apoyó a Colombia, iniciativa para fortalecer la lucha antidrogas.

En resumen, en Colombia los cultivos ilícitos están mejor medidos aunque las metodologías son prácticamente idénticas.

“Es una comparación incompleta ya que hay factores culturales y políticos muy diferentes en los países, para comparar hay que revisar muchas aristas y entender las diferencias”, concluyó el investigador.