Pasar al contenido principal

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Martes, 03 Mayo 2022

El exalcalde de Medellín y candidato mencionado por Otoniel es Luis Pérez, no Federico Gutiérrez

Por José Felipe Sarmiento

Un artículo del portal paisa NT24 cambia el contexto del testimonio del narcotraficante para relacionar al aspirante de la coalición Equipo por Colombia a la Presidencia con el Clan del Golfo.

En la nota titulada “Exalcalde de Medellín entre los aliados del Clan del Golfo según Otoniel” (sic), publicada el 21 de abril de 2022, el portal antioqueño NT24 relaciona unas declaraciones de ese narcotraficante con el candidato presidencial de la coalición Equipo por Colombia, Federico Gutiérrez.

“Ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) declaró Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, cabecilla del Clan del Golfo que un exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia están entre los aliados del Clan del Golfo” (sic), dice el primer párrafo.

Enseguida, el segundo señala: “Durante la época de mayor auge en Antioquia por parte del Clan del Golfo se encontraba al mando de Medellín Federico Gutiérrez, que está vinculado por tener nexos con grupos criminales y que para el inicio de su administración este Clan se expandió a nivel en Antioquia” (sic).

Luego, el texto recoge algunos señalamientos hechos por el capturado exjefe de la organización criminal, próximo a ser extraditado a Estados Unidos, relacionados con desviación de recursos hacia ese grupo armado por medio de contratos, así como reuniones entre líderes políticos y paramilitares de 1999 a 2004, cuando Úsuga era parte de las extintas AUC. También dice que los implicados serán investigados.

Colombiacheck encontró que el artículo es cuestionable, pues mezcla eventos ciertos de forma engañosa para relacionar a Gutiérrez con el grupo narcotraficante que lideraba Otoniel. Con la información disponible en ese momento, se podía saber que no era ese exalcalde de Medellín al que se refería el exjefe del Clan del Golfo, como se confirmó luego. 

Al buscar en Google “candidato presidencial Otoniel” con resultados del 20 al 22 de abril de 2022, lo primero que aparece es un artículo del diario El Tiempo con la misma fecha que el de NT24 titulado “Los políticos que mencionó ‘Otoniel’ ante JEP; habrá compulsa de copias”. En el texto se informa que entre estos estaría “un exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia”, sin especificar quién ni si era candidato presidencial.

Otro resultado es un video de Noticias Caracol del 20 de abril en el que la periodista Catalina Vargas informa que “alias Otoniel entregó detalles de políticos, gobernadores, alcaldes, empresarios, universidades, de algunos exmiembros del DAS, también de algunos exmiembros del Gaula y de la Fuerza Pública, que al parecer habrían sido pagados por algunos miembros de las AUC y también por algunos miembros del Clan del Golfo”. Así que tampoco hizo referencia a ninguno de los aspirantes a la jefatura de Estado.

Por otro lado, teniendo en cuenta el dato de El Tiempo, cabe recordar que Gutiérrez sí ocupó la Alcaldía de Medellín de 2016 a 2019, pero ni siquiera ha aspirado a la Gobernación de Antioquia y mucho menos ha llegado a ella.

En cambio, en los últimos 35 años, que es el tiempo que ha transcurrido desde el ingreso de Úsuga a la ilegalidad a finales de los 80, como ya lo ha corroborado Colombiacheck, hay cinco políticos que sí han ocupado ambos cargos:

Dos de ellos están en el tarjetón presidencial de 2022: Pérez, por el grupo significativo de ciudadanos (firmas) Colombia Piensa en Grande, y Fajardo, por la coalición Centro Esperanza.

Por tanto, en general o solo contando a los presidenciables, para el momento en el que NT24 publicó su nota, se sabía que el aspirante del Equipo por Colombia no cumplía con el perfil descrito sobre la persona mencionada por Otoniel. Sin embargo, ni siquiera menciona a Fajardo o a Pérez, quienes sí cabían en la descripción conocida hasta entonces que publicó El Tiempo.

Además, el texto relaciona la expansión del Clan del Golfo tras la firma de la paz entre el Estado y las FARC con la administración de Gutiérrez en la capital antioqueña. Los tiempos coinciden, pero este proceso se dio en otras áreas del departamento e incluso en sus vecinos, áreas que escapaban a la jurisdicción sobre la que ejercía funciones el entonces mandatario municipal.

Según un análisis de la Fundación Ideas para la Paz publicado en octubre de 2021:

“Las AGC [Autodefensas Gaitanistas de Colombia, como se autodenomina el grupo armado] comenzaron un proceso de expansión y fortalecimiento producto de la desmovilización de las FARC con el que llegaron al norte del Chocó, al norte de Antioquia y a algunas zonas del sur de Córdoba. Sin embargo, este proceso se desaceleró con el lanzamiento de la segunda fase de la Operación Agamenón, en 2017”.

Esta misma ONG ya advertía en 2015, antes de la alcaldía de Guitérrez, que se había consolidado la presencia del Clan del Golfo en Medellín “gracias a un complejo entramado de redes criminales que les permiten tener el dominio territorial y, con ello, el control de la población y la regulación de diversas actividades, tanto ilegales como legales”. De modo que NT24 hizo una asociación engañosa entre una cosa y la otra.

La administración del actual candidato sí ha sido cuestionada por vínculos con la Oficina de Envigado, una compleja red criminal de la ciudad que en 2013 pasó de enemiga a aliada del Clan, según el medio especializado Insight Crime. Su primer secretario de Seguridad, Gustavo Villegas, fue capturado mientras ocupaba ese cargo y luego fue condenado por colaborar con esa organización ilegal.

El exfuncionario también ocupó las secretarías de Gobierno con Fajardo, quien primero lo tuvo como director de Paz y Reconciliación, y Hacienda con el parapolítico Ramos, entre otros cargos en la ciudad y el departamento bajo diferentes administraciones. Incluso trabajó con los gobiernos nacionales de Andrés Pastrana, como negociador en su fallido proceso de paz con el ELN, y Álvaro Uribe, como miembro de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación surgida del acuerdo para la desmovilización de las AUC.

Sin embargo, NT24 solo afirma vagamente que Gutiérrez “está vinculado por tener nexos con grupos criminales” en relación con el citado testimonio de Otoniel que en realidad no lo tocaba. Es decir que le cambió el contexto a este último para que pareciera que se había referido al aspirante presidencial de la coalición derechista, cuando no era así.

Dos días después, el 23 de abril de 2022, el diario El Espectador finalmente publicó el nombre del exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia mencionado por Úsuga ante la JEP y resultó ser el también candidato presidencial Pérez Gutiérrez. El exjefe del Clan del golfo lo señaló de tener una relación cercana con el extraditado alias Mi Sangre, otro exparamilitar y narcotraficante.

El candidato de Colombia Piensa en Grande negó la acusación y la calificó como un “refrito” en diferentes medios de comunicación (1, 2, 3).

El 1 de mayo, la columna del periodista Daniel Coronell en la revista digital Cambio reveló el listado completo de 63 personas mencionadas. Gutiérrez no aparece, Pérez sí.

De modo que la nota de NT24 es cuestionable porque tergiversa lo dicho por Otoniel para asociarlo con cuestionamientos a Gutiérrez a pesar de que el candidato del Equipo por Colombia no cumplía con el perfil señalado por el narco y finalmente se supo que efectivamente no era la persona mencionada por él.

Además, no es la primera nota engañosa de ese portal contra el mismo aspirante presidencial, pues Colombiacheck ya había verificado una sobre un video también sacado de contexto en el que supuestamente abuchean al expresidente Uribe por hacerle campaña, cuando la grabación en realidad era de 2018. En ese chequeo se explica que el contenido del sitio está enfocado a favor del alcalde de Medellín, Daniel Quintero, y el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, e incluso ha sido cuestionado antes por medios locales.

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Miércoles, 16 Febrero 2022

Las cifras de cultivos de coca que citan Fico y Barguil mezclan datos verdaderos con falsos

Por Ana María Saavedra

Los precandidatos por la coalición Equipo por Colombia han hablado del número de cultivos ilícitos. En Colombiacheck corroboramos sus cifras y encontramos que son cuestionables.

La lucha contra el narcotráfico y el alto número de cultivos de coca es uno de los temas centrales de los debates presidenciales de 2022. En uno reciente organizado por el programa Hora 20 de Caracol Radio, la periodista Diana Calderón, directora del espacio, cuestionó a los candidatos de la Coalición Equipo por Colombia sobre esto.

Dos de los precandidatos: David Barguil, senador del Partido Conservador, y Federico Gutiérrez, exalcalde de Medellín que aspira por firmas, dieron cifras de las hectáreas de coca. El segundo ya había hablado de las hectáreas de cultivos ilícitos en otro debate de Caracol Radio en enero pasado. Así que en Colombiacheck decidimos verificar qué tanto acertaron los precandidatos en sus cifras.

Nos contactamos con los equipos de prensa de ambos candidatos para precisar cómo sustentaban sus afirmaciones y en el caso de Barguil para que aclarara a qué año hacía referencia en el caso de las 40.000 hectáreas, pero no contestaron.

Entonces, cotejamos las cifras dadas con los datos oficiales y encontramos que ambos mezclaron en sus afirmaciones cifras reales con datos falsos o imprecisos. 


Barguil y las hectáreas de coca

El precandidato conservador David Barguil aseguró durante el debate de la coalición Equipo por Colombia de Caracol Radio que en Colombia “pasamos de 40.000 a 245.000 hectáreas de coca”.

Ya habíamos verificado afirmaciones similares sobre las cifras de los cultivos de coca al expresidente del Senado Ernesto Macías y al expresidente Andrés Pastrana en una entrevista en El Espectador. 

Como lo explicamos en dichos chequeos, en Colombia hay tres tipos de mediciones: el Simci (Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos) de las Naciones Unidas, en este se censan las hectáreas de coca una vez al año desde 1999; otro realizado por la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, ONDCP,  de Estados Unidos  y el Siima (Sistema Integrado de Información y Monitoreo Antinarcóticos), que opera la Policía Antinarcóticos, pero del que no se entregan datos públicos.

De estos sistemas, el oficial en el país es el realizado por la ONU, contratado por el gobierno y en el que se realiza un censo cada año desde 1999.

 En este gráfico,  realizado por Adam Isaacson, director para la veeduría defensa de Wola (Washington Office on Latin America), una organización civil a favor de los derechos humanos en Washington,  se observan las cifras de las mediciones del Simci y de Estados Unidos.

 

En cuanto a las cifras de 2020 del sistema SIMCI, pues el informe de 2021 aún no sale, la cifra es de 143.000 hectáreas, una disminución respecto a 2019. Esta continúa una tendencia que viene desde 2017, contraria a lo que reflejan las mediciones de Estados Unidos, como se observa en el gráfico.

La Embajada de Estados Unidos en Bogotá publicó un reporte de los cultivos de coca en Colombia, basado en la información de la  Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP).

 

 

Así que, al buscar las cifras dadas por Barguil, encontramos que efectivamente para 2020 el número de hectáreas en el país, según esa medición de EE.UU., era de 245.000. Sin embargo, en ese conteo no hay ningún año con 40.000 hectáreas.

Colombia nunca ha tenido esa cifra de 40.000 hectáreas. Los años con menos cultivos, desde que existen las mediciones del SIMCI de la ONU, son 2012 y 2013, ambos con 48.000 hectáreas. Y en las mediciones de EE.UU., está 1994 con 45.000. Los años 2012 y 2013 tuvieron 78.000 y 85.000.

Barguil acierta en la cifra de 245.000, si toma la medición de Estados Unidos, pero las 40.000 hectáreas no aparecen en esos reportes. El dato más aproximado de esa cantidad de cultivos es de otro reporte, el del SIMCI, el cual tiene una metodología diferente.  Es engañoso tomar datos de ambos informes para compararlos. Por esas razones, calificamos su afirmación como cuestionable.

Fico y los cultivos

En el mismo debate, Gutiérrez dijo: “Estamos nadando en drogas en todo el país, 245.000 hectáreas (...)”.

Gutiérrez había asegurado en el debate de los medios del grupo Prisa del 21 de enero de 2022: “En 1998, teníamos 180.000 hectáreas; en 2012, 70.000 y hoy tenemos 245.000”.

Fico comete una imprecisión similar a la de Barguil, ya que acierta en las 245.000 hectáreas, si se basa en la medición de Estados Unidos.

Sin embargo, para 1998 esa misma medición da cuenta de 102.000 hectáreas, 78.000 menos que el dato del exalcalde de Medellín. En cuanto a 2012, la cifra de Estados Unidos es de 70.000, 8.000 menos. Estos datos están en el gráfico citado anteriormente.

Por esas razones, la afirmación de Gutiérrez es cuestionable pues mezcla datos verdaderos con otros aproximados y otros falsos.