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Miércoles, 21 Julio 2021

Estudio de autopsia de adulto mayor es malinterpretado para decir que vacuna no lo protegió

Por Gloria Correa

En redes sociales interpretaron de forma equivocada un reporte científico para asegurar que “la autopsia de un vacunado confirma la presencia de ARN viral en todos sus órganos”.

Desde el mes de junio de 2021 circula una publicación en redes sociales como Facebook (1,2 3, 4, 5), Twitter (1,2)  y Telegram, en la que aseguran: “la autopsia de un vacunado confirma la presencia de ARN viral en todos sus órganos”. 

Una información similar ha sido publicada en páginas web (1, 2, 3, 4, 5) en distintos idiomas,  circulando por Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. En dichas publicaciones se le atribuye a la vacuna contra COVID-19 la causa de muerte del hombre vacunado (con una primera dosis) al que se le hizo la autopsia. 

Etiqueta falso publicación

Pero se trata de desinformación para desalentar la vacunación. Colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN) de la que hacemos parte, como Newtral en España, la agencia de noticias AFP Factual y Fact check han verificado tales publicaciones y encontraron que la desinformación se originó a partir de una interpretación inadecuada a un artículo científico publicado en la revista Internacional de Enfermedades Infecciosas. 

El artículo es el primer reporte de una autopsia hecha a un hombre de 86 años previamente vacunado contra el SARS-CoV-2, donde los autores concluyeron que la causa de muerte fue una falla renal sumado a una neumonía causada por una bacteria, ambas ajenas a la vacuna y/o al COVID-19.

Y aunque en la autopsia encontraron material genético del nuevo coronavirus (ARN viral), fue sólo en algunos de los órganos analizados, no en todos. Tampoco hubo evidencia de lesiones compatibles con COVID-19, por lo que descartaron que el hombre hubiera sufrido dicha enfermedad, a pesar de haberse contagiado con el coronavirus en los días previos a morir. También resaltan que en los análisis de sangre ya había defensas frente a este virus gracias a la vacuna, contrario a lo que intentan señalar las viralizadas publicaciones para desalentar la vacunación. 

Aquí lo que encontramos sumado a lo que hallaron colegas verificadores sobre estas publicaciones: 

Origen de la desinformación 

Un presentador norteamericano llamado Hal Turner, publicó el pasado 13 de junio en la página web del programa The Hal Turner Radio Show, un texto con comentarios personales sobre el reporte de la primera autopsia a un hombre vacunado contra COVID-19.

Turner ha sido previamente identificado por verificadores de Politifact en Estados Unidos por difundir desinformación y por usar sus transmisiones de radio e Internet para promover teorías conspirativas. Además le han abierto procesos judiciales (1, 2) por incitar a la violencia y rechazar las leyes que restringen el uso de armas en dicho país.  

Hal Turner

Fuente: https://www.politifact.com/personalities/hal-turner-radio-show/

En el texto sobre la autopsia del vacunado, el presentador afirmó que se basó en la publicación científica titulada el “Primer caso de estudio post mortem en un paciente vacunado contra el SARS-CoV-2”. 

A pesar de que él aclara que no es médico ni científico, sino abogado, realizó precipitados señalamientos como: “La vacuna, aunque desencadenó una respuesta inmune, NO evitó que el virus ingresara a todos los órganos del cuerpo. El ARN viral se encontró en prácticamente todos los órganos del cuerpo".

“Si uno lee el artículo completo, la historia completa es: el paciente recibió la vacuna, lo hospitalizaron con colitis ulcerosa debido a coágulos de sangre, durante su hospitalización se infectó con un compañero de habitación de hospital asintomático y murió 4 días después. Mi conclusión: el jab (la vacuna) llevó a este anciano a su fin", son apartes de la inadecuada interpretación de Turner al artículo científico.

El artículo científico de la autopsia

El presentador distorsionó un artículo publicado el 1 de junio de 2021 en la International Journal of Infectious Disease y correspondió al primer reporte de una autopsia realizada a un hombre vacunado contra COVID-19, hecha por investigadores del Instituto de Patología del Hospital Universitario OWL, de la Universidad de Bielefeld en Alemania.

Reporte de autopsia de hombre vacunado contra COVID-19

Fuente: https://www.ijidonline.com/article/S1201-9712(21)00364-7/fulltext#%20

La publicación revela la información clínica y el reporte de la autopsia de un hombre de 86 años, quien el 9 de enero de 2021 recibió una primera dosis de la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech contra COVID-19, pero murió casi un mes después por causas ajenas a la vacuna.

Los investigadores aclaran que el hombre sufría de varias enfermedades como hipertensión arterial, demencia y cáncer de próstata. Luego de ser vacunado contra el COVID-19 no tuvo síntomas por más de dos semanas, pero a los 18 días de la vacunación su estado de salud se deterioró debido a episodios de diarrea, por lo que fue hospitalizado.

Al ingresar al hospital, le realizaron la prueba del nuevo coronavirus, que dio negativa, por lo cual no fue aislado. Pero a los seis días de estar hospitalizado, su compañero de habitación dio positivo, así que le practicaron nuevamente las pruebas y dio positivo. 

Los exámenes que le hicieron al llegar al hospital ya habían determinado que la diarrea por la que ingresó se debió a una "lesión ulcerosa" en el intestino grueso cuyo diagnóstico fue colitis isquémica. Y en los últimos días su estado de salud se había deteriorado debido a una grave falla en la función del riñón (insuficiencia renal) sumado a fiebre y síntomas respiratorios causados por una neumonía bacteriana, pero a pesar del tratamiento médico administrado, falleció. 

El reporte de la autopsia indicó que las causas de muerte fueron definitivamente la insuficiencia renal y la neumonía bacteriana que afectó ambos pulmones.

A pesar de que el hombre se había contagiado por el nuevo coronavirus en sus últimos días de vida, los patólogos no encontraron lesiones "características" compatibles con COVID-19 en los órganos evaluados. Dichas lesiones se han reportado en otros estudios de autopsias de pacientes infectados (1,2 y 3), pero no vacunados. 

Pero en este caso los patólogos encontraron únicamente material genético del virus, y esto fue en 7 de 9 órganos analizados, sin daño evidente a tales órganos que se pudiera atribuir al nuevo coronavirus.

Torsten Hansen, autor principal del estudio, consultado por AFP recalcó: “En primer lugar, analizamos solo nueve órganos, lo que no supone ‘la mayoría de todos los órganos humanos’. Siete de estos tenían ARN viral (material genético del nuevo coronavirus), por lo que es simplemente erróneo afirmar que se encuentra en todos los órganos del cuerpo, a partir de esa autopsia en concreto”, como lo han señalado las viralizadas publicaciones. 

Al hombre de 86 años, también le hicieron estudios en sangre que revelaron la presencia de anticuerpos o defensas contra la proteína S ("espiga" o “pico”) del nuevo coronavirus, lo que según los autores "muestra que el paciente ya había desarrollado inmunidad (protección) mediante la vacunación”, lo que ocurrió antes de infectarse por el nuevo coronavirus.

Primera dosis de la vacuna favoreció el desarrollo de defensas 

Los autores de la publicación, quienes realizaron la autopsia, concluyeron:

“Los resultados de nuestro estudio de caso de autopsia en un paciente con vacuna de ARNm confirman que con la primera dosis de vacunación contra el SARS-CoV-2 ya se puede inducir inmunogenicidad (protección). En cambio, la inmunidad esterilizante (prevención total del contagio) no se desarrolla adecuadamente”.

Esto es opuesto a lo dicho por el presentador y en las redes sociales, donde señalan que la autopsia demostró que “las vacunas no funcionan en absoluto”.

Hansen resaltó a AFP que, a partir de la autopsia, se concluyó que el paciente murió de neumonía bacteriana y no de COVID-19: “Nuestro paciente, a pesar de ser positivo para SARS-CoV-2, no murió por COVID-19. Sugerimos que la respuesta inmunitaria gracias a la vacunación fue capaz de prevenir la COVID-19”, recalcó el patólogo alemán. Así la vacuna pudo haber evitado que el paciente desarrollara los signos y síntomas del COVID-19, que no fueron observados ni durante la estancia hospitalaria ni en la autopsia.

El patólogo también resaltó que el objetivo de su estudio era evaluar la respuesta inmune del cuerpo tras una primera dosis de la vacuna. Y también explicó que en la autopsia no encontraron  “ningún hallazgo específico que pudiera interpretarse como efecto secundario de la vacunación”.

Todo esto condice con lo que se ha reportado sobre las vacunas contra el COVID-19 ya que puede que no eviten el contagio, pero sí limitan de forma significativa (1,2, 3, 4), en la inmensa mayoría de los vacunados, el riesgo de desarrollar COVID-19 grave o morir a causa de este.

Así concluimos, que las viralizadas publicaciones acerca de esta autopsia del hombre vacunado transmiten desinformación, ya que los patólogos autores del reporte realmente concluyeron que su estudio es una muestra de que la primera dosis de la vacuna en este caso protegió al hombre de desarrollar la enfermedad,que el ARN viral sólo estaba en algunos de los órganos analizados y la causa de muerte fue ajena al nuevo coronavirus o a la vacuna.

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Viernes, 21 Agosto 2020

Lavarse la boca con sal no ‘alcaliniza’ el cuerpo ni evita el coronavirus

Por Andrés Felipe Martínez - RedCheq

No hay evidencia convincente de que enjuagarse la boca con sal o sal diluida en agua brindará protección contra el COVID-19. Por el contrario, un exceso de consumo puede afectar la respuesta del sistema inmune.

Una información que ha circulado en distintos perfiles de Facebook (1 y 2), asegura que un “equipo de químicos alemanes, con un 100% de certeza” que usando “un poquito de sal el Coronavirus no nos afectará”. 

“Sólo hay que tocar la sal con la lengua (sin agua), esparcirla dentro de la boca y luego escupirla. ¡No tiene que tragarla! Así de simple”, continúa la publicación, que al final asegura que esta es una medida para “alcalinizar la garganta” evitando que el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que produce la enfermedad del COVID-19 ingrese al cuerpo. 

“Incluso si [el virus] entra a su garganta morirá allí”, concluye la información.

 Captura de pantalla desinformación

En Colombiacheck consultamos a expertos para valorar la conveniencia de este ejercicio casero para evitar el contagio del SARS-CoV-2, y sus respuestas permiten concluir que el método no funciona. Pero además, que puede provocar deshidratación en las personas que lo realicen, lo que afecta directamente la capacidad de respuesta del sistema inmunológico ante la entrada de cualquier virus.

La información parte de la idea de que “alcalinizar” la boca y la garganta evitaría que el virus pueda contagiar al organismo. 

Primero, se debe explicar que “alcalinizar” implica modificar el balance de químicos, llamados ácidos y bases en el cuerpo, lo que es comúnmente medido como unidades de pH, o potencial de hidrógeno, que indica la concentración de iones de hidrógeno presentes en el organismo, tal como lo explicó en un chequeo anterior Alfonso Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN).

La medida de pH tiene una escala que va de 0 a 14, donde 7 se considera un valor neutro. Menos de 7 es más ácido; y más de 7 es más alcalino. Y esto puede ser medido en los seres humanos a partir de la saliva, la sangre o la orina. 

En el cuerpo humano, los riñones y los pulmones se encargan de mantener el pH balanceado y cualquier desequilibrio podría implicar afecciones graves de salud. Así lo explica el epidemiólogo clínico Róbinson Pacheco, magíster en ciencias biomédicas con énfasis en control de infecciones: “Tu sistema debe funcionar a unos pH exactos, si se desequilibran pueden representar una acidosis metabólica o una alcalosis, que son aún peores para el organismo”.

La alteración del pH regular en el organismo puede ser síntoma de algunas enfermedades como la diabetes o determinadas intoxicaciones. Y también puede provocar en las personas problemas como arritmia o trastornos neurológicos, según Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III, en España, citado por el portal de verificación Maldita Ciencia

Ahora, ¿se puede modificar el pH con enjuagues de sal? El epidemiólogo Pacheco lo niega de esta forma: “En realidad no, la sal está compuesta de Cloro y Sodio, y ninguno tiene propiedades para modificar el pH del cuerpo”, y recuerda que alcalinizar dependería de una disminución de los niveles de dióxido de carbono o el aumento bicarbonato en el organismo.

En ello coincide el médico familiar y docente de la Universidad Icesi de Cali, Lauro Rivera, quien señala que “no tiene ningún sustento fisiopatológico pensar que el enjuague con sal podría modificar el pH a más alcalino”.

“Alcalinizar el cuerpo es posible sólo mediante procedimientos endovenosos y muy especializados, no se hace simplemente con gárgaras y buches”, señala Rivera.

El uso de sal en la boca para prevenir el contagio por coronavirus ha sido desestimado ya por la Organización Mundial de la Salud, OMS, quien aseguró a la sección de verificación de la agencia internacional AFP, que “no hay evidencia convincente de que enjuagarse la boca con sal o sal diluida en agua brindará protección para esta enfermedad”. 

En cambio, la OMS sigue asegurando que la mejor recomendación por ahora es mantener prácticas como el lavado frecuente de manos, proteger con el codo o con un pañuelo los estornudos o la tos, evitar el contacto con personas enfermas y cocinar bien los alimentos. “Esto ayudará a proteger a las personas de este nuevo coronavirus, pero también de una variedad de otras enfermedades”, ha dicho la OMS.

Para el epidemiólogo Pacheco, el enjuague con sal con tanta frecuencia, como lo recomienda la publicación de Facebook, podría traer más bien efectos adversos para las personas. 

“En todo caso, si la sal tuviera algún resultado, el efecto solo duraría mientras pases saliva, por que nuestro sistema se autorregula constantemente, volvemos al estándar de pH. Estarías probando sal con mucha frecuencia, y eso, estamos seguros, puede provocar una deshidratación, y ahí sí es peor, porque el sistema inmunológico no va a funcionar para protegernos de cualquier virus”, concluye el especialista. 

La idea del uso de sal, enjuagues bucales o el consumo de algunos alimentos para elevar el pH del cuerpo, como medida para prevenir el coronavirus, es una desinformación que ha circulado con distintas versiones en redes sociales. Y ya ha sido desestimada por expertos en chequeos anteriores realizados en Colombiacheck (1, 2 y 3).

La premisa parte de una verdad, y es que los virus sí pierden su efecto de contagio en niveles de pH extremos. Sin embargo, aún no hay sustento para pensar que el consumo de sal, líquidos o algún alimento pueda modificar el pH del cuerpo. Así lo explica el experto Alcamí citado por Maldita Ciencia:

“El SARS-CoV-2, igual que muchos otros virus, entra en las células de nuestro organismo utilizando un proceso llamado endocitosis, que consiste en la unión con un receptor de la célula para introducir en ella los llamados endosomas. Si el pH del endosoma aumenta y se hace alcalino, entonces no se produce la fusión del virus con la membrana del endosoma, el virus no puede completar su ciclo infeccioso y muere", dice el virólogo. 

Sin embargo, "el pH de los endosomas no es influido por los alimentos. Incluso si nos intoxicáramos crónicamente con antiácidos, el pH de nuestros endosomas no va a cambiar".

En ese sentido, es falsa la información que circula en Facebook sobre el uso de sal con frecuencia como método casero para evitar el contagio del coronavirus.