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Falso

Miércoles, 21 Julio 2021

Estudio de autopsia de adulto mayor es malinterpretado para decir que vacuna no lo protegió

Por Gloria Correa

En redes sociales interpretaron de forma equivocada un reporte científico para asegurar que “la autopsia de un vacunado confirma la presencia de ARN viral en todos sus órganos”.

Desde el mes de junio de 2021 circula una publicación en redes sociales como Facebook (1,2 3, 4, 5), Twitter (1,2)  y Telegram, en la que aseguran: “la autopsia de un vacunado confirma la presencia de ARN viral en todos sus órganos”. 

Una información similar ha sido publicada en páginas web (1, 2, 3, 4, 5) en distintos idiomas,  circulando por Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. En dichas publicaciones se le atribuye a la vacuna contra COVID-19 la causa de muerte del hombre vacunado (con una primera dosis) al que se le hizo la autopsia. 

Etiqueta falso publicación

Pero se trata de desinformación para desalentar la vacunación. Colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN) de la que hacemos parte, como Newtral en España, la agencia de noticias AFP Factual y Fact check han verificado tales publicaciones y encontraron que la desinformación se originó a partir de una interpretación inadecuada a un artículo científico publicado en la revista Internacional de Enfermedades Infecciosas. 

El artículo es el primer reporte de una autopsia hecha a un hombre de 86 años previamente vacunado contra el SARS-CoV-2, donde los autores concluyeron que la causa de muerte fue una falla renal sumado a una neumonía causada por una bacteria, ambas ajenas a la vacuna y/o al COVID-19.

Y aunque en la autopsia encontraron material genético del nuevo coronavirus (ARN viral), fue sólo en algunos de los órganos analizados, no en todos. Tampoco hubo evidencia de lesiones compatibles con COVID-19, por lo que descartaron que el hombre hubiera sufrido dicha enfermedad, a pesar de haberse contagiado con el coronavirus en los días previos a morir. También resaltan que en los análisis de sangre ya había defensas frente a este virus gracias a la vacuna, contrario a lo que intentan señalar las viralizadas publicaciones para desalentar la vacunación. 

Aquí lo que encontramos sumado a lo que hallaron colegas verificadores sobre estas publicaciones: 

Origen de la desinformación 

Un presentador norteamericano llamado Hal Turner, publicó el pasado 13 de junio en la página web del programa The Hal Turner Radio Show, un texto con comentarios personales sobre el reporte de la primera autopsia a un hombre vacunado contra COVID-19.

Turner ha sido previamente identificado por verificadores de Politifact en Estados Unidos por difundir desinformación y por usar sus transmisiones de radio e Internet para promover teorías conspirativas. Además le han abierto procesos judiciales (1, 2) por incitar a la violencia y rechazar las leyes que restringen el uso de armas en dicho país.  

Hal Turner

Fuente: https://www.politifact.com/personalities/hal-turner-radio-show/

En el texto sobre la autopsia del vacunado, el presentador afirmó que se basó en la publicación científica titulada el “Primer caso de estudio post mortem en un paciente vacunado contra el SARS-CoV-2”. 

A pesar de que él aclara que no es médico ni científico, sino abogado, realizó precipitados señalamientos como: “La vacuna, aunque desencadenó una respuesta inmune, NO evitó que el virus ingresara a todos los órganos del cuerpo. El ARN viral se encontró en prácticamente todos los órganos del cuerpo".

“Si uno lee el artículo completo, la historia completa es: el paciente recibió la vacuna, lo hospitalizaron con colitis ulcerosa debido a coágulos de sangre, durante su hospitalización se infectó con un compañero de habitación de hospital asintomático y murió 4 días después. Mi conclusión: el jab (la vacuna) llevó a este anciano a su fin", son apartes de la inadecuada interpretación de Turner al artículo científico.

El artículo científico de la autopsia

El presentador distorsionó un artículo publicado el 1 de junio de 2021 en la International Journal of Infectious Disease y correspondió al primer reporte de una autopsia realizada a un hombre vacunado contra COVID-19, hecha por investigadores del Instituto de Patología del Hospital Universitario OWL, de la Universidad de Bielefeld en Alemania.

Reporte de autopsia de hombre vacunado contra COVID-19

Fuente: https://www.ijidonline.com/article/S1201-9712(21)00364-7/fulltext#%20

La publicación revela la información clínica y el reporte de la autopsia de un hombre de 86 años, quien el 9 de enero de 2021 recibió una primera dosis de la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech contra COVID-19, pero murió casi un mes después por causas ajenas a la vacuna.

Los investigadores aclaran que el hombre sufría de varias enfermedades como hipertensión arterial, demencia y cáncer de próstata. Luego de ser vacunado contra el COVID-19 no tuvo síntomas por más de dos semanas, pero a los 18 días de la vacunación su estado de salud se deterioró debido a episodios de diarrea, por lo que fue hospitalizado.

Al ingresar al hospital, le realizaron la prueba del nuevo coronavirus, que dio negativa, por lo cual no fue aislado. Pero a los seis días de estar hospitalizado, su compañero de habitación dio positivo, así que le practicaron nuevamente las pruebas y dio positivo. 

Los exámenes que le hicieron al llegar al hospital ya habían determinado que la diarrea por la que ingresó se debió a una "lesión ulcerosa" en el intestino grueso cuyo diagnóstico fue colitis isquémica. Y en los últimos días su estado de salud se había deteriorado debido a una grave falla en la función del riñón (insuficiencia renal) sumado a fiebre y síntomas respiratorios causados por una neumonía bacteriana, pero a pesar del tratamiento médico administrado, falleció. 

El reporte de la autopsia indicó que las causas de muerte fueron definitivamente la insuficiencia renal y la neumonía bacteriana que afectó ambos pulmones.

A pesar de que el hombre se había contagiado por el nuevo coronavirus en sus últimos días de vida, los patólogos no encontraron lesiones "características" compatibles con COVID-19 en los órganos evaluados. Dichas lesiones se han reportado en otros estudios de autopsias de pacientes infectados (1,2 y 3), pero no vacunados. 

Pero en este caso los patólogos encontraron únicamente material genético del virus, y esto fue en 7 de 9 órganos analizados, sin daño evidente a tales órganos que se pudiera atribuir al nuevo coronavirus.

Torsten Hansen, autor principal del estudio, consultado por AFP recalcó: “En primer lugar, analizamos solo nueve órganos, lo que no supone ‘la mayoría de todos los órganos humanos’. Siete de estos tenían ARN viral (material genético del nuevo coronavirus), por lo que es simplemente erróneo afirmar que se encuentra en todos los órganos del cuerpo, a partir de esa autopsia en concreto”, como lo han señalado las viralizadas publicaciones. 

Al hombre de 86 años, también le hicieron estudios en sangre que revelaron la presencia de anticuerpos o defensas contra la proteína S ("espiga" o “pico”) del nuevo coronavirus, lo que según los autores "muestra que el paciente ya había desarrollado inmunidad (protección) mediante la vacunación”, lo que ocurrió antes de infectarse por el nuevo coronavirus.

Primera dosis de la vacuna favoreció el desarrollo de defensas 

Los autores de la publicación, quienes realizaron la autopsia, concluyeron:

“Los resultados de nuestro estudio de caso de autopsia en un paciente con vacuna de ARNm confirman que con la primera dosis de vacunación contra el SARS-CoV-2 ya se puede inducir inmunogenicidad (protección). En cambio, la inmunidad esterilizante (prevención total del contagio) no se desarrolla adecuadamente”.

Esto es opuesto a lo dicho por el presentador y en las redes sociales, donde señalan que la autopsia demostró que “las vacunas no funcionan en absoluto”.

Hansen resaltó a AFP que, a partir de la autopsia, se concluyó que el paciente murió de neumonía bacteriana y no de COVID-19: “Nuestro paciente, a pesar de ser positivo para SARS-CoV-2, no murió por COVID-19. Sugerimos que la respuesta inmunitaria gracias a la vacunación fue capaz de prevenir la COVID-19”, recalcó el patólogo alemán. Así la vacuna pudo haber evitado que el paciente desarrollara los signos y síntomas del COVID-19, que no fueron observados ni durante la estancia hospitalaria ni en la autopsia.

El patólogo también resaltó que el objetivo de su estudio era evaluar la respuesta inmune del cuerpo tras una primera dosis de la vacuna. Y también explicó que en la autopsia no encontraron  “ningún hallazgo específico que pudiera interpretarse como efecto secundario de la vacunación”.

Todo esto condice con lo que se ha reportado sobre las vacunas contra el COVID-19 ya que puede que no eviten el contagio, pero sí limitan de forma significativa (1,2, 3, 4), en la inmensa mayoría de los vacunados, el riesgo de desarrollar COVID-19 grave o morir a causa de este.

Así concluimos, que las viralizadas publicaciones acerca de esta autopsia del hombre vacunado transmiten desinformación, ya que los patólogos autores del reporte realmente concluyeron que su estudio es una muestra de que la primera dosis de la vacuna en este caso protegió al hombre de desarrollar la enfermedad,que el ARN viral sólo estaba en algunos de los órganos analizados y la causa de muerte fue ajena al nuevo coronavirus o a la vacuna.

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Jueves, 04 Marzo 2021

Video de ‘médica salvadoreña’ transmite falso mensaje sobre vacunas de COVID-19

Por Gloria Correa

La médica salvadoreña María Eugenia Barrientos hace falsas afirmaciones sobre las vacunas de COVID-19. Asegura, entre otras cosas, que no son necesarias porque el nuevo coronavirus tiene tratamiento.

Desde el mes de febrero ha circulado por redes sociales un video en el que una mujer, la médica salvadoreña María Eugenia Barrientos, habla sobre las vacunación contra el COVID-19.

Lectores de Colombiacheck nos pidieron verificarlo y evidenciamos que Barrientos transmite un falso mensaje sobre las vacunas, pues asegura, entre otras cosas, que el COVID-19 tiene tratamiento y por lo tanto las vacunas no son necesarias. Además afirma que quien se ponga la vacuna puede morir.

Colegas verificadores de la agencia Ocote de Guatemala también verificaron el video y evidenciaron la falsedad de tales afirmaciones. Intentaron comunicarse con Barrientos y con los administradores de la página de facebook “Compartimos tratamientos – Salud”, donde fue originalmente publicado el video, pero no obtuvieron respuesta. 

Dra Barrientos etiqueta falso

El video ha circulado por Facebook (1, 2 y 3 ), alcanzando más de 1.000 vistas y cientos de comentarios en algunas de esas publicaciones, así como por Twitter y WhatsApp.

Durante la pandemia ya habían circulado otras publicaciones de Maria Eugenia Barrientos, como videos, entrevistas y artículos, donde también transmitía desinformaciones. Por lo cual diferentes medios como RTVE de España, Agencia Ocote de Guatemala, Bolivia Verifica y La Silla Vacía de Colombia, la han desmentido. 

En Colombiacheck tomamos las afirmaciones más relevantes del reciente video y las verificamos a través de un chequeo múltiple. A continuación lo que encontramos: 

Corren el riesgo de morirse con la vacuna

Falso

 

 

 

El video comienza con Barrientos señalando que “este tipo de pacientes” no deben ponerse estas vacunas porque corren el riesgo de morirse.

Se desconoce a qué tipo de pacientes hace referencia Barrientos, pero al revisar los reportes hechos por organizaciones que vigilan la seguridad de las vacunas contra COVID-19, como los Centros para el control y prevención de enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, a través del Sistema de notificación de reacciones adversas a las vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) notificaron en la última actualización del 25 de febrero de 2021: “Hasta la fecha, VAERS no ha detectado patrones en la causa de muerte que indiquen un problema de seguridad con las vacunas COVID-19”.

El Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC por sus siglas en inglés) de la Agencia Europea de Medicamentos también concluyó que después de realizar análisis sobre la seguridad de la vacuna de Pfizer, no se encontró vínculo de muertes de adultos mayores con la vacunación ni hallazgos que plantearan un problema de seguridad.

Por otra parte, Ashish Jha, investigador y docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, en Estados Unidos, publicó en su perfil de Twitter el 31 de enero de 2021, una tabla en la que resumió los datos de seguridad de los estudios de cinco vacunas contra COVID-19 (Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Novavax y Janssen) y en ningún caso hubo reporte de muertes

Así concluimos que no hay reportes de muertes directamente asociadas a las vacunas contra  COVID-19.

No hay que ponernos la vacuna contra el COVID-19, porque es tecnología nueva, nunca antes ocupada en humanos

Falso

 

 

 

Barrientos, también afirma que la tecnología de las vacunas contra COVID-19 es nueva y no ha sido usada previamente en humanos y a continuación señala que la gente en El Salvador no debe vacunarse.

Las vacunas desarrolladas por Pfizer y Moderna son de ARN mensajero (ARNm) y éstas sí utilizan una tecnología relativamente nueva pero que se desarrolló desde los años 90. Pero estas vacunas no son las únicas contra el COVID-19 que existen, pues hay diferentes tipos. Así lo aclaran desde la Organización Mundial de la Salud y lo contamos en un explicador sobre cuáles son y cómo funcionan los tipos de vacunas para el COVID-19.

Por ejemplo, otras vacunas como la de Coronavac o la de Sinopharm utilizan virus inactivados, que es una tecnología tradicional ya usada en vacunas muy conocidas como la de polio o la influenza.

Barrientos también señala erróneamente que la tecnología de las vacunas contra COVID-19 no ha sido usada en humanos. Pero los estudios de todas estas vacunas incluyeron 3 fases clínicas, en las que se hicieron pruebas en animales y humanos, como también lo aclaramos en Colombiacheck.

Por ejemplo, para la vacuna de Moderna, la fase 3 incluyó aproximadamente 30.000 voluntarios mayores de 18 años, de los cuales alrededor de 15.000 recibieron al menos una dosis de la vacuna, y en el caso de Pfizer, incluyó 43.000 voluntarios. Datos que demuestran que tales vacunas sí se utilizaron previamente en humanos.

Desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) también explicaron acerca del desarrollo de estas vacunas: “No partimos de cero, sino que ya disponíamos de una amplia y probada experiencia sobre cómo desarrollar vacunas con garantías de calidad, seguridad y eficacia. Con estas vacunas se han solapado fases de investigación en la experimentación en animales y en humanos, en base a la experiencia acumulada previamente”.

De ese modo, evidenciamos que las afirmaciones en las que Barrientos se basa para desalentar la vacunación contra el COVID-19 son inexactas y falsas. 

Desde la Mayo Clinic, en Estados Unidos, se enfatiza que entre los beneficios de vacunarse están que se previene el contagio de la COVID-19 o el desarrollo de síntomas graves de la enfermedad, así como la muerte por este virus, mientras se contribuye a aumentar el número de personas en la comunidad que estarían protegidas de contagiarse con el nuevo coronavirus, lo que hace que sea más difícil que la enfermedad se propague.

Moderna ya había investigado en esta vacuna para el SARS y el MERS

Falso

 

 

Barrientos continúa señalando: 

"La farmacéutica Moderna tenía otro nombre antes, y venía investigando desde SARS y desde MERS esta vacuna. Entonces la pregunta que yo les hago a ellos es: si es cierto que lo están investigando desde SARS y MERS, ¿por qué no lo sacaron desde SARS y MERS, cuando MERS tiene 30 por ciento de mortalidad, y SARS tiene 3 por ciento de mortalidad y SARS-CoV-2 tiene 2,5-2,3 por ciento de mortalidad?, ¿por qué quieren aplicarla ahorita y no la aplicaron con SARS y MERS si era tan segura? O sea, yo quiero saber esa respuesta”.

La médica continúa transmitiendo aquí un tergiversado mensaje sobre las vacunas al hacer una mezcla de afirmaciones falsas e inexactas. 

El laboratorio «ModeRNA Therapeutics», fue creada en 2010 cuando Derrick Rossi, biólogo canadiense y profesor del Departamento de Células Madre y Biología Regenerativa de la Facultad de Medicina de Harvard, empleó ARNm modificado para reprogramar células madre con la intención de tratar enfermedades cardiovasculares. Desde entonces en Moderna han trabajado por perfilarse como una plataforma líder de ARN mensajero. 

La compañía sí tuvo una pequeña variación en su nombre, inicialmente fue ModeRNA Therapeutics y actualmente es sólo Moderna, pero no encontramos evidencia de que hayan investigado previamente en una vacuna para el SARS o el MERS.

En su sitio web hacen un recuento histórico de los hitos que han tenido como empresa, ya que han trabajado con otros virus como el Chikungunya, los de las gripes H7N9 o el H10N8, pero no están explícitos estudios con los otros coronavirus. 

Además, la OMS publicó una lista de 48 candidatas a vacunas contra el MERS; todas están en la fase preclínica y ninguna está siendo desarrollada por Moderna. 

Continuando con lo que dice la médica salvadoreña, los datos de mortalidad que brinda sobre los otros coronavirus que causaron epidemias en el 2002 y el 2012 son inexactos ya que el SARS-CoV tuvo una tasa de mortalidad cercana al 10 por ciento y no al 3 por ciento.  Por su parte el MERS-CoV tuvo una tasa de mortalidad más alta, aproximadamente del 35  por ciento, mientras Barrientos afirmó que era del 30 por ciento. Para el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2), según Statista, la tasa de mortalidad está calculada aproximadamente en un 2,2 por ciento, que sería el único dato en el que Barrientos acierta. 

Pero la gran diferencia del nuevo coronavirus con los anteriores, más allá de que tienen mortalidad más alta, radica en que este último ha causado una pandemia, debido a una transmisibilidad mayor, que causa que se contagie muy fácilmente de persona a persona, como explican desde los CDC. 

Además el nuevo coronavirus es capaz de mantener una transmisión comunitaria sostenida, estimándose que cada individuo infectado puede contagiar a dos o tres personas más, detallan desde los CDC. Así ha causado los devastadores efectos a nivel mundial, al 1° de marzo de 2021 se han registrado 114.223.209 infectados a nivel mundial y 2.533.129 muertos desde que se declaró la pandemia, según el Centro de Recursos de Coronavirus de la Universidad de Johns Hopkins de Estados Unidos.

Por lo tanto, el SARS-CoV-2 puede tener una tasa de mortalidad más baja respecto a los otros dos virus, pero es más fácilmente transmisible. “Si me preguntas cuál virus es más terrorífico, sin duda es el SARS-CoV-2. Es el peor virus que hemos visto en los últimos 100 años”, afirmó Annelies Wilder-Smith, profesora de enfermedades infecciosas emergentes de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en entrevista a la BBC de Londres.

Así pues, Moderna no venía investigando una vacuna desde las epidemias causadas por los coronavirus previos, como intenta afirmar Barrientos, y el nuevo coronavirus, debido a la alta transmisibilidad, ha tenido devastadoras consecuencias a diferencia de los otros coronavirus y por eso se ha desarrollado una vacuna con tanto ahínco.


El COVID-19 sí tiene cura

Falso

 

 

 

El COVID-19 no tiene cura, y yo digo que sí tiene cura. Entonces si tú tienes una enfermedad que sí tiene cura, para qué la velocidad de la fabricación de la vacuna”, es lo que continúa señalando Barrientos en el controvertido video sobre las vacunas, sin especificar el tratamiento al que se refiere.

Al revisar verificaciones hechas a Barrientos, encontramos que desde junio pasado sugería un tratamiento que según ella, prevenía las complicaciones del COVID-19 y la muerte, sin evidencia científica que respaldara tales señalamientos. Se trataba de una una mezcla de medicamentos, que finalmente equivaldrían a un manejo sintomático para el COVID-19, pero no evita el desarrollo de la enfermedad grave o la muerte.

A febrero de 2021, hay opciones de medicamentos aprobados en los protocolos de manejo de los pacientes con COVID-19 grave o crítico, según ha actualizado la OMS. Pero ninguno de éstos es curativo como dice Barrientos y tampoco están indicados en los pacientes con enfermedad leve. En esos casos, la OMS ha establecido que el manejo es sintomático mientras el cuerpo logra superar la enfermedad. 

Por lo tanto sin un tratamiento que contenga la transmisión del nuevo coronavirus o sea curativo, se requiere del uso de las vacunas contra COVID-19 para lograr contener la pandemia, explican desde los CDC, en oposición a lo que dice Barrientos.

tratamiento Dra Barrientos Verificación de RTVE
Fuente:https://www.rtve.es/noticias/20200703/bulo-tratamiento-sintomatico-covid/2025100.shtml Imagen del cuestionado tratamiento sugerido por Barrientos para el COVID-19, que se evidenció era sólo un manejo sintomático de la enfermedad, no curativo. 

Gente con mielitis, Guillain Barré, parálisis de Bell por las vacunas

Cuestionable

 

 

 

Estamos viendo que tenemos gente con mielitis e inflamación de la columna por la aplicación de estas vacunas. Tenemos gente ya con pequeñas convulsiones, tenemos gente con Guillain Barré, gente con parálisis de Bell en la cara. Y eso fue una propia enfermera que puso en su propio Facebook, ella dice yo fui vacunada y tengo parálisis. Llora y dice que ella creía iba a hacer un bien a la gente y un ejemplo de civismo poniéndome la vacuna”, así continúa Barrientos. 

La médica atribuye varias enfermedades y síntomas neurológicos a las vacunas contra COVID-19, pero esto lo calificamos como cuestionable, pues a pesar de que se han reportado casos aislados de mielitis y parálisis facial, pero no de Guillain-Barré en el contexto de la vacunación. Algunos siguen en estudio, otros se descartaron que hubiesen sido por las vacunas y no hay aún una notificación oficial que establezca que se hayan producido directamente por las vacunas.

En los estudios de la vacuna de Astrazeneca, hubo una suspensión temporal, por reportes de 3 casos de mielitis, que es una condición neurológica caracterizada por inflamación parcial o total en la médula espinal, pudiendo causar parálisis o una alteración de la sensibilidad, entre otros síntomas.

De esos casos, se descartó que dos tuvieran relación directa con la vacuna y sólo uno sigue en estudio para evaluar una relación de causalidad. Los estudios de la vacuna de Astrazeneca se retomaron por orden de los organismos regulatorios y evaluadores de la seguridad, al descartar riesgos que amenacen la vida de los participantes. 

En enero, medios mexicanos también reportaron un caso de mielitis en una médica luego de recibir la vacuna de Pfizer, pero ella tenía antecedentes de alergias los cuales no reportó cuando la interrogaron antes de aplicarle la vacuna. El caso sigue en estudio por los entes regulatorios de dicho país, para evaluar si hubo o no relación de causalidad con la vacuna. 

Por casos como ese, la vigilancia de la seguridad de las vacunas contra COVID-19 sigue, para evaluar la aparición de efectos secundarios no identificados previamente. Siempre que se reportan síntomas que pudiesen estar o no relacionados con la vacunación, se hace un exhaustivo y minucioso análisis, para evaluar si éstos ocurrieron por el azar es decir pura casualidad, o por el contrario la vacuna fue la causa, lo cual si se llega a concluir se publica a la comunidad científica y a la población en general, como lo contamos recientemente en el explicador que realizamos sobre la seguridad de las vacunas

Pero los más recientes reportes de las autoridades sanitarias encargadas de tal labor en Estados Unidos y Europa, no han reportado ni casos de mielitis, ni Guillain Barré o parálisis facial por estas vacunas,como afirma Barrientos.  

Respecto al Guillain-Barré, que es otra condición neurológica en la que el mismo sistema inmune del cuerpo ataca los nervios, como lo explicamos en un chequeo previo, el neurólogo de la Universidad CES de Medellín, Gustavo Adolfo Díaz explicó a Colombiacheck: “En particular con el COVID-19 no hay datos que confirmen esa asociación entre la vacuna y el Guillain-Barré”. 

De los casos de parálisis facial atribuidos a las vacunas contra COVID-19, de los que habla Barrientos, desde los CDC de Estados Unidos señalaron que si bien se reportaron casos de parálisis facial entre los participantes de los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer: “No consideran que los mismos se encontraran por encima del índice anticipado en la población general. No se ha establecido en forma concluyente que estos casos fueron causados por la vacuna".

Así, hasta ahora ninguno de los síntomas, ni enfermedades descritos por Barrientos ha sido confirmado que sea causado directamente por las vacunas del COVID-19, además ese tipo de efectos secundarios son estadísticamente muy raros en comparación con el beneficio que se puede obtener con la vacunación, como aclaran desde los CDC.

Ni las farmacéuticas están seguras de que la vacuna vaya a funcionar o a protegernos realmente

Falso

 

 

Si yo como farmacéutica me quito la responsabilidad, y digo: si algo pasa a mí no me demanden. Ah, bueno, entonces ni ellos están seguros de que esto realmente ni vaya a funcionar como dicen, ni nos vayan a proteger como dicen. Entonces, ¿porqué voy a obligar a la gente a ponérsela, porqué lo voy a hacer obligatorio ponérsela?”, continúa Barrientos. 

Las vacunas contra COVID-19, como explicamos previamente, pasaron por estudios de seguridad y eficacia (evaluación de la capacidad de las vacunas para proteger frente a la enfermedad), cuyos resultados fueron publicados en revistas científicas y divulgados en comunicados públicos. Así, las farmacéuticas, los entes reguladores y la población en general, saben que estas vacunas sí protegen contra el COVID-19, contrario a lo que señala Barrientos. 

Aunque es cierto que las farmacéuticas están exentas de responsabilidad frente a reacciones adversas a las vacunas. En Colombia, la ley 2064 del 9 de Diciembre sobre la vacunación contra COVID-19, establece un procedimiento para el manejo de los efectos adversos con la intervención del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud - IETS, como lo explicaron desde el Ministerio de Salud.  

"Esto permite a los colombianos tener muchísima claridad; con la creación de un consejo de evaluación de tecnologías que estudie caso a caso los eventos adversos que se presenten y les dé una respuesta científica y técnica a los colombianos", apuntó el ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez.

Por otra parte, la vacunación contra el COVID-19 no es obligatoria en Colombia. La persona que quiera rehusarse debe firmar como disidente, según han aclarado desde el Ministerio de Salud. Esto basado en un principio llamado “dignidad humana”, con el que las personas se pueden negar a realizarse un procedimiento médico, de modo que cada persona tendrá la potestad de decidir si recibe la vacuna o no. 

En países como El Salvador, de donde es Barrientos, el presidente también señaló que la vacuna contra el COVID-19, será gratuita, universal y voluntaria. 

En conclusión la doctora Barrientos da un falso y distorsionado mensaje sobre las vacunas contra COVID-19 que puede resultar perjudicial para quienes la escuchen, al desalentar la vacunación. 

Desde los CDC de Estados Unidos, advierten que la combinación de vacunarse, así como seguir aplicando las medidas de bioseguridad (uso de mascarillas, distanciamiento social y lavado de manos) ofrecerá la mejor protección contra el COVID-19, ya que “para detener una pandemia, es necesario utilizar todas las herramientas que tenemos disponibles”.