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Martes, 09 Mayo 2017

Farc: de acusador a acusado en el tema de armas y caletas

Por Óscar Felipe Agudelo B.

“Asalto del 26 de marzo a caleta de armas en Putumayo ordenado por mindefensa Villegas sin informar a ONU y Farc, viola protocolos firmados”, denunció Iván Márquez, miembro de las Farc. Su aseveración resulta falaz porque la guerrilla no cumplió en su momento con su parte: dar información sobre sus caletas.

El 20 de abril el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, anunció a la opinión pública que el Ejército Nacional había encontrado en Putumayo y Nariño unas caletas con armas de la guerrilla de las Farc. La primera fue encontrada y destruida en el departamento de Nariño y, dos semanas después (el 27 de marzo), se destruyó la de Putumayo.

Ante el hecho en Putumayo, Luciano Marín, conocido en las Farc como Iván Márquez, trinó ese mismo día en su cuenta de Twitter que la operación militar había violado los protocolos de dejación de armas firmados por Gobierno y Farc con motivo del Acuerdo Final de paz pactado en La Habana.

 

 

Tal señalamiento llamó la atención de Colombiacheck y decidimos comprobar si en realidad la operación militar se constituyó una violación a lo acordado, una especie de falso positivo como entre líneas lo manifestó Timochenko o Rodrigo Londoño Echeverri, su nombre de pila.

 

 

 

 

¿Qué dice el acuerdo frente al tema de las armas?

Frente al tema de las armas de las Farc hay que hacer una aclaración. El Acuerdo Final diferenció dos tipos de armas en su página 222 (Protocolo para la Dejación de las Armas), armas individuales y armamento inestable.

Las armas de tipo individual son aquellas con las que los guerrilleros ingresaron a las Zonas Veredales Transitorias de Normalización que los colombianos vimos a través de noticieros, cuando cada guerrillero que entraba a la zona veredal pasaba con su fusil al hombro.

Estas armas son las que debían dejar las Farc antes del 1 de mayo (día D + 150) y que la Misión de Monitoreo y Verificación de la ONU, MMV, guardaría en unos contenedores para fundirlas y realizar unos monumentos. Estas son las mismas armas que las Farc debían dejar por medio del cronograma fijado. El primer 30% de ellas en el día D + 90, otro 30% en el D + 120 y el restante 40% en el D + 150, que se cumplió el pasado lunes festivo.

Según la versión dada a los medios por Jean Arnault, jefe de la misión de la ONU en Colombia, el número de armas que dejaría las Farc y que quedaría en poder del MMV, sería de 7.000 y no de 14.000 como en una ocasión y erradamente anunció el presidente Juan Manuel Santos y Colombiacheck desmintió en este chequeo.

Pues bien, de esas 7.000 armas hasta la fecha solo han sido dejadas en manos de la ONU un total de 1.140 armas, así lo explicamos en la verificación que titulamos: Incertidumbre por cifra de armas que dejarán las Farc.

Teniendo claro cómo es el procedimiento para la dejación de armas de tipo individual, revisamos cómo es el asunto con el otro tipo de armas, las inestables.

Este tipo de armas son denominadas inestables porque su exterior está deteriorado, con rajaduras, abolladuras, hundimientos y oxidación. Lo inestable también corresponde a material explosivo envejecido que perdió algunas de sus propiedades por el fenómeno de exudación, así como por cualquier otro signo que permita determinar que su transporte pueda resultar peligroso. En el grupo de inestables también están las armas y explosivos de fabricación o insumos artesanales.

Todas las características anteriores las tomamos literalmente de la página 222 del Acuerdo Final de paz. En esa misma página, las Farc se comprometió a darle la información de las caletas con armas inestables al MMV el día D + 10, es decir, el 10 de diciembre de 2016.

En síntesis, todas las armas que entraron los guerrilleros a las Zonas Veredales debían ser dejadas al MMV de manera escalonada desde el día D + 90 (28 de febrero de 2017) hasta el día D + 150 (1 de mayo de 2017).

Por otra parte, según lo pactado en La Habana, las Farc debía entregar las coordenadas de las caletas con material o armas inestables el 10 de diciembre de 2016, pero esto tampoco se cumplió.

¿El operativo del Ejército violó los protocolos de dejación de armas?

Sobre este cuestionamiento Colombiacheck preguntó al MMV y a las propias Farc pero nunca tuvo respuesta. Al MMV enviamos un derecho de petición pero hasta la fecha no han dado respuesta.

Sin embargo, el 21 de abril Julián Gallo Cubillos conocido en las Farc como Carlos Antonio Lozada, quien lidera el tema de la dejación de armas, habló para la emisora RCN Radio y aclaró un tema fundamental: La fecha en la que las Farc dio información de las 949 caletas al MMV.

“La semana pasada tuvimos una reunión en la cual nosotros entregamos una cifra al componente internacional del mecanismo (MMV) en la que especifica claramente la cantidad de depósitos que tenemos. Son exactamente 949 depósitos. Entre depósitos de explosivos y depósitos de armamento”, dijo el exguerrillero.

La declaración evidencia que las Farc sí informó al MMV la cantidad de las caletas, pero también deja claro que esa información solo la reportaron hasta la segunda semana de abril y no el 10 de diciembre de 2016, como quedó establecido en la página 222 del Acuerdo Final.

Los operativos en los que el Ejército destruyó las caletas de Putumayo y Nariño fueron en marzo, es decir, cuando no había información de las caletas farianas.

Al respecto Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, Cerac, explicó a Colombiacheck que desde su punto de vista no hay una violación a los protocolos firmados porque en ninguna parte del Acuerdo Final se estableció sobre las autoridades civiles o militares una limitación de sus funciones constitucionales o legales.

Para Restrepo las operaciones en Putumayo y Nariño no se trataron de acciones hostiles contra las Farc, ni de “una infracción de alguno de los compromisos que tiene la Fuerza Pública en el marco de los acuerdos”, dijo.

¿Y si el Ejército encuentra más caletas?

Ese tema cada día es más espinoso porque una cosa dicen las Farc y otra el Gobierno. Por ahora las Farc ya confesaron que no entregaron la información de las caletas en el tiempo pactado.

El tema de la discordia pasa porque el Gobierno nacional, bajo la representación del ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, sostuvo el 7 de mayo en Noticias RCN que aún no habían recibido las coordenadas de las caletas.

“Ni el Ministerio ni la Fuerza Pública tiene todavía ninguna información masiva de Naciones Unidas sobre localización de los llamados depósitos de armas de las Farc”, señaló Villegas, quien agregó que la guerrilla solamente había entregado información de dos caletas.

Respecto al papel del MMV en el enredo de las caletas Restrepo explicó que si las Farc han entregado las coordenadas también habría un retraso por parte del componente internacional por “las responsabilidades que tienen en el marco del Acuerdo”.

Por ahora el propio Villegas manifestó que seguirán buscando hasta que les entreguen los puntos de ubicación de las armas: “Si hay cooperación de las Farc para encontrar armamento que esté en caletas, con mucho gusto yo les reconoceré que esas armas hacen parte del desarme y serán entregadas a Naciones Unidas. Pero si las caletas se encuentran por operaciones de control territorial de las Fuerzas Armadas pues serán incautaciones de armamento ilegal y eso es la política que vamos a aplicar hacia adelante. Ya tenemos un inventario de Naciones Unidas y nos falta ese inventario de las caletas que los jefes de las Farc han dicho que son muy numerosas”, señaló Villegas el pasado 3 de mayo en conferencia de prensa.

En referencia a los retrasos con las caletas Carlos Antonio Lozada señaló que también se debe en parte al incumplimiento del Gobierno en la construcción de las Zonas Veredales.

Sin coordenadas en manos del Ejército seguirá la polémica pues los operativos de la Fuerza Pública continuarán y en ellos puede o no que hallen caletas. Sobre la dejación de las armas Carlos Antonio Lozada en entrevista con revista Semana sostuvo que para el 31 de mayo ya las Farc habrán dejado todas las armas que tienen en los campamentos pero para las caletas solicitó tres meses más. Algo que parece el presidente Santos concederá: “posiblemente les demos el plazo”, manifestó el primer mandatario en RCN Radio.

Lozada también dijo que era necesario el plazo porque algunos de los guerrilleros que ayudarán en el hallazgo y destrucción de las 949 caletas aún no tienen cédula, una tarea que debe resolver el Gobierno. En todo caso, respecto a si las Farc ya entregó o no las coordenadas de las caletas la pelota la tiene el MMV, un componente que en varios casos ha brillado por su silencio, ha si lo contó Colombiacheck en “Los Chicharrones que revisará el Consejo de Seguridad de la ONU”.

Por todo lo anterior Colombiacheck califica la afirmación de Iván Márquez como falsa porque en el momento de la operación del Ejército (en marzo) la mismas Farc ( por medio de Carlos Antonio Lozada) confesaron que aún no habían entregado la información de las caletas pese a haberse comprometido a darla en diciembre de 2016. Además, la Fuerza Pública está legitimada para continuar con sus operaciones de control territorial porque en ninguna parte del acuerdo de La Habana se pactó una limitación en este asunto, explicó el profesor Restrepo.

Domingo, 12 Junio 2016

El conteo del horror

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Las cuentas sobre la cantidad de secuestrados en Colombia no cuadran. Hay diferencias entre las cifras del Ministerio de la Defensa con las de otras entidades. ¿Quién está mintiendo?

Días después del anuncio del presidente Juan Manuel Santos sobre el inicio de las negociaciones de paz con el ELN, el Ministerio de Defensa dijo que “4.590 personas habían sido secuestradas por ese grupo subversivo entre 1996 y 2016”. La cifra causó polémica y abrió el debate por el conteo de los rehenes en Colombia..

Los datos del Ministerio de la Defensa fueron publicados en Noticias RCN, luego se difundieron por las redes sociales y, finalmente, llegaron a oídos del periodista Herbin Hoyos, quien sin titubeos trinó que la información no corresponde a la realidad (vea aquí la información de Mindefensa).

 

 

La supuesta diferencia señalada por Hoyos ascendía, según su trino, a un total de 300 secuestrados, una cifra llamativa mucho más tratándose de vidas humanas que quedan suspendidas en medio de este delito considerado de lesa humanidad.

En apoyo al periodista, quien también se desempeña como presidente de la Federación Colombiana de Víctimas de las Farc (Fevcol), salió el tuitero Fabio Alberto López, un cibernauta quien en tono irónico aprovechó la oportunidad para criticar el gobierno Santos por la aparente despreocupación por los rehenes, aunque su trino es impreciso pues aumenta la cifra de la diferencia en 100 secuestrados.

 

 

Tras la polémica suscitada por las cifras divulgadas por la cartera de Defensa, Colombiacheck buscó a Hoyos, luego fue al Ministerio, acudió a otras entidades y finalmente obtuvo su propia conclusión: cifras de rehenes hay muchas y cada cual registra un número de acuerdo a su propia metodología. Por eso no se puede afirmar que alguno de los que llevan estás estadísticas del horror, esté mintiendo.

Herbin Hoyos manifestó que las cifras del gobierno no corresponden a la realidad porque sólo tienen en cuenta a las personas que denuncian sus casos ante alguna autoridad estatal. “Existe un gran número de secuestrados cuyas familias no denuncian y por esta razón el gobierno no los ha registrado como tales”, explicó.

La teoría respecto a que el número de rehenes es mucho mayor al que entregó el gobierno es reforzada también por el Observatorio Nacional de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, Cnmh.

La información de dicho observatorio presenta “5.795 rehenes del ELN entre 1996 y 2015”, una brecha de 1.205 secuestrados, mucho mayor que la señalada por Hoyos y que representa un 21% más rehenes de los notificados por el Ministerio de la Defensa.

 

¿Cómo puede existir semejante diferencia entre dos entidades del Estado?

En cuanto a la metodología del Ministerio de Defensa, César Restrepo Flórez, director de Estudios Estratégicos de la entidad, explicó que los datos del Ministerio provienen exclusivamente de los registros de denuncias que emite la Fiscalía.

Restrepo Flórez argumentó que el conteo de los rehenes es un asunto complejo porque no en todas las ocasiones se sabe con claridad el autor del delito y no en todas las ocasiones se conoce ni se puede corroborar si en realidad son rehenes. “Luego de una investigación sobre si es o no un secuestro la Fiscalía nos remite la información y con eso construimos las estadísticas”, enfatizó Restrepo Flórez.

El director de Estudios Estratégicos de la cartera de Defensa recalcó que pueden existir otras formas de hacer el conteo de los rehenes diferentes al sólo hecho de tomar las denuncias, pero que el Ministerio de Defensa sólo se fía de las cifras que le remite la Fiscalía porque estas se dan luego de un complejo proceso de investigación.

Restrepo Flórez expresó que sus estadísticas son fiables y que de hecho varias organizaciones las usan como referentes (fuentes primarias) para emitir cifras de secuestrados.

 

Por el lado del Centro Nacional de Memoria Histórica, la metodología de medición de rehenes en bien distinta. Según la entidad, ellos realizan una contrastación de fuentes diversas para producir gran parte de la información que emiten, las cifras de rehenes no son la excepción.

Para establecer cuántos rehenes hay en Colombia, además de usar la base de datos del Ministerio de Defensa como fuente primaria, buscan otras bases de datos y maneras de obtener información. “La contrastación de fuentes diversas se hace con información de Mindefensa, Procuraduría, notas de prensa e información aportada por organizaciones de la sociedad civil, entre otras fuentes”, aseveró Claudia Báez, vocera del Observatorio de Memoria y Conflicto del Cnmh.

Colombiacheck también buscó a la fundación País Libre, entidad que al parecer tiene cifras de rehenes, pero hasta el momento de esta publicación no respondieron a nuestro llamado.

En síntesis, es un asunto complejo determinar cuál entidad maneja las cifras sobre número de secuestrados más precisas. Es fundamental entender que el Ministerio de Defensa sólo trabaja con la información que le remite la Fiscalía porque para ellos es mucho más fiable y menos proclive al error.

Acudir a otras fuentes de información para hacer el conteo de los rehenes como la prensa, los juzgados o la sociedad civil también es válido pero existe una mayor posibilidad de que esas fuentes de información sean mucho más imprecisas o se repitan, ya que no cuentan con el largo proceso de verificación que realiza la Fiscalía. "Con la información que produce nuestra oficina se planean varias operaciones militares, es por esto que debemos esmerarnos en que sea una información muy cercana a la verdad y lo más alejada a los márgenes de error", puntualizó Restrepo Flórez.