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Verdadero pero...

Jueves, 08 Octubre 2020

Fenofibrato para Covid-19: aún sin resultados de ensayos clínicos

Por Johan Solano - RedCheq

La información que circula en redes sí corresponde con una publicación preliminar de estudios in-vitro con dicho medicamento.

Enlace Judío, una plataforma mexicana que divulga noticias de Israel para la comunidad de América Latina, publicó el 14 de julio un artículo bajo el título: “El fármaco que un científico israelí cree que podría convertir la amenaza del COVID-19 en la de un resfriado común”. El fármaco al que hacía alusión es el Fenofibrato, un medicamento avalado por la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos, FDA (por sus siglas en inglés) desde el 2004, que es prescrito en muchos lugares del mundo a pacientes con alteraciones en el metabolismo de los lípidos (grasas) para reducir los niveles de éstas en la sangre. 

La noticia fue publicada originalmente por The Jerusalem Post y luego de aparecer en español en Enlace Judío, fue rápidamente replicado por medios de otros países (incluido Colombia). Por lo cual decidimos verificar en Colombiacheck dicha información difundida respecto al fenofibrato y el COVID-19. 

En la publicación de Enlace Judío hacían referencia a la investigación, encabezada y realizada por el profesor israelí Ya’acov Nahmias de la Universidad Hebrea de Jerusalén y el microbiólogo Benjamin TenOever del Centro Médico Mount Sinai de Nueva York, a través de la cual revalaron que el medicamento fenofibrato podría reducir la capacidad del virus SARS-CoV-2 para reproducirse e incluso hacer que desaparezca. Investigación que fue publicada como un pre-print (pre-impreso) en el portal Cell Press Sneak Peek, y que a fecha de hoy aún no ha sido publicada formalmente en la revista Cell Press. 

Esta situación no es nueva; ha ocurrido previamente con múltiples prometedores resultados de estudios in-vitro a lo largo de la pandemia que en muchos casos, debido a la contingencia, se han publicado en formato pre-print (aún pendiente de revisión por pares o especialistas), pero pueden tardar meses para ser publicados como un artículo formal en las revistas científicas. 

Según informaba el Jerusalem Post, los investigadores citados, después de tres meses de estudio sobre el metabolismo del nuevo coronavirus y su interacción con las células pulmonares, plantearon la hipótesis de que al “quitarle al nuevo coronavirus su fuente de alimentación” con medicamentos como el fenofibrato podrían evitar la replicación del virus. 

El hallazgo principal de los investigadores es que las alteraciones metabólicas pueden desempeñar un papel importante en el ciclo de vida del SARS-CoV-2 y la progresión del COVID-19. Sus hallazgos sugieren que el virus tanto directa como indirectamente modula el metabolismo de los lípidos (grasas) y la glucosa (azúcar) de las células pulmonares por lo cual se podrían usar medicamentos que inhiban dichas habilidades. 

“En conjunto, nuestros datos sugieren que el metabolismo elevado de los lípidos puede ser la base de la patogenia de COVID-19, ofreciendo nuevas vías terapéuticas”, refieren los autores. Ellos probaron 8 medicamentos que podrían interferir en la habilidad del virus para reproducirse, como se evidencia en una de las gráficas que acompañan la investigación publicada en versión preliminar. Entre esos medicamentos utilizaron Metformina, Rosiglitazona, Empaglifozina, medicamentos usualmente prescritos para pacientes con Diabetes Mellitus, así como el fenofibrato que, como se señaló anteriormente, es usado en pacientes con problemas de colesterol y triglicéridos. Los autores encontraron que el fenofibrato era uno de los que más reducía la cantidad de grasas al interior de las células infectadas por el nuevo coronavirus.

“Los virus son parásitos, no pueden replicarse a sí mismos. No pueden producir nuevos virus. Tienen que entrar a una célula humana y luego secuestrar esa célula”, explicó Nahmias, uno de los investigadores citados, “al comprender cómo el SARS-CoV-2 controla nuestro metabolismo, podemos recuperar el control del virus y privarlo de los mismos recursos que necesita para sobrevivir.”

Respecto a dicha información en Colombiacheck dialogamos con David Bautista, químico que trabaja con biomedicinas coloidales, inmunoterapias y vacunas, quien además es asistente de investigación en la Universidad de Antioquia. Él explicó que en el momento de la publicación sobre los posibles efectos del Fenofibrato para manejo del COVID-19, la información generó bastante revuelo entre los integrantes de la comunidad científica, pues era un ensayo prometedor. “De hecho el fenofibrato podría ser interesante por su capacidad antiviral y como un inmunomodulador, en otras palabras, algo similar al efecto de la Dexametasona (un corticosteroide utilizado en gran variedad de afecciones por sus efectos antiinflamatorios e inmunosupresores, ya estudiado y probado en pacientes con síntomas críticos de COVID-19 con beneficios significativos en el ensayo clínico Recovery)”, afirmó Bautista. 

El investigador explica además respecto al uso del Fenobibrato, que aunque hay una gran cantidad de artículos de prensa relacionados con el tema, no existen artículos científicos con suficiente validez sobre el avance de dicha línea de investigación: “Generalmente estas investigaciones se publican en revistas científicas especializadas para su revisión por pares. El portal Cell Press Sneak Peak sólo compartió lo que se conoce como un preprint, un preliminar de la investigación”. Lo que sugiere que los medios en los que se difundió propagaron precipitadamente los hallazgos descritos por los investigadores. 

“Ensayos In vitro con células de pulmón fueron las que arrojaron los resultados de tales investigadores, que si bien son prometedores no son concluyentes”, afirmó Bautista. Incluso en Israel en este momento atraviesan una segunda ola de Covid que ocasionó una nueva cuarentena estricta. “De tener ya pruebas definitivas de la efectividad del fenofibrato se estarían aplicando en el país para mitigar esta segunda ola”, explica el investigador.

Al realizar una búsqueda en Pub Med, el portal más importante de publicaciones médicas y científicas (comprende más de 30 millones de citas de literatura biomédica, revistas de ciencias biológicas y libros en línea), no encontramos registro de la investigación sobre Fenofibrato citada por el Jerusalem Post, ni de otras investigaciones relacionadas con dicho medicamento para COVID-19. 

Además en la página Clinicaltrials.gov que es la mayor base de datos de ensayos clínicos con registros de más de 329.000 ensayos de 209 países, donde se registran los ensayos clínicos en curso y que corresponden a los estudios de investigación de mayor validez científica que se están llevando a cabo, encontramos un ensayo clínico en fase inicial de reclutamiento a partir del 18 agosto de 2020. Este ensayo está siendo realizado por investigadores de la Universidad de Pensilvania y Arizona (Estados Unidos) para evaluar el uso de fenofibrato en pacientes con COVID-19 y busca reclutar 300 personas y compararlo con placebo. No obstante, aún quedan pendientes los avances de dicha investigación. 

Este caso es muy común en el mundo científico, donde en una investigación participan personas reconocidas, de instituciones muy reputadas, se hace la publicación del “pre print sin la revisión por pares” que genera un impacto mediático grande. 

Por lo que la información respecto al prometedor uso del Fenofibrato en COVID-19 la calificamos como Verdadero pero, debido a que lo difundido por el portal Enlace Judío sí correspondió a una publicación preliminar de estudios in-vitro con dicho medicamento en células de pulmón infectadas por el nuevo coronavirus, pero aún se requiere más evidencia científica para sustentar los efectos hallados en el laboratorio y corroborar la hipótesis planteada por los investigadores.

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Falso

Miércoles, 06 Mayo 2020

Fotos de cuerpos en una playa no son de ‘muertos por COVID-19 arrojados al agua en Ecuador’

Por Ana María Saavedra

Tres de las fotos son de un naufragio en Libia en 2014 y otra es de Ecuador, pero de 2017.

Cuatro imágenes se han viralizado en redes sociales con el mensaje:

“Muertos por COVID-19 arrojados al agua en Ecuador estarían causando mortandad de peces en Perú (Imágenes fuertes). PESCADORES DE CHIMBOTE ASEGURAN QUE LAS AGUAS ESTÁN CONTAMINADAS Y ALERTAN A NO COMER ALIMENTOS DEL MAR”.

Las imágenes han sido compartidas tanto en Facebook como en Youtube y en un portal llamado La Piragua.

Sin embargo, al realizar una búsqueda inversa en Google de estas imágenes (1, 2, 3, 4) encontramos que las primeras tres corresponden a los cuerpos de migrantes muertos en el Mediterráneo, en las costas de Libia en 2014.

Estas fotos fueron tomadas de un video difundido acerca de la tragedia por el medio turco Habeler, con fecha del 26 de agosto de 2014. En la nota se asegura que “el número de personas que murieron como resultado del hundimiento del bote que transportaba inmigrantes ilegales africanos en Libia superó los 200”.

La cuarta foto es una imagen tomada por la Armada del Ecuador en 2017 y publicada por el diario El Telégrafo en la noticia “Tres pescadores fueron rescatados tras choque de lanchas en Anconcito”. En el pie de foto se indica: “la lancha Niña Darina sufrió daños materiales debido al impacto con otra embarcación”.

Otro de los datos que evidencia la falsedad de esta información difundida es que Chimbote, Perú, no queda cerca de la frontera con Ecuador. Según Google Maps, son 1076 kilómetros por carretera hasta la provincia de Guayas, que es la zona de Ecuador que vive la mayor crisis por el número de contagios y muertos por la COVID-19.

Al 3 de mayo, según la información oficial divulgada en el portal coronavirusecuador en esta zona del país iban 683 personas fallecidas confirmadas y 13.053 contagiados.

Con la búsqueda inversa de las imágenes también descubrimos que estas también han sido usadas para publicar desinformaciones en otros países. En mayo del año pasado, el medio de comunicación brasilero Boatos publicó una verificación en la que desmintió que ese video se tratara de personas muertas por un ciclón en la playa de Beira, en Mozambique.

Así que es falso que estas imágenes correspondan a cuerpos de personas muertas por COVID-19 arrojadas al mar en Ecuador.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus