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Lunes, 01 Junio 2020

La OMS aún no ha declarado COVID-19 enfermedad endémica

Por Laura Castaño Giraldo

La autoridad sanitaria expresó en una rueda de prensa que existe la posibilidad de que el virus no desaparezca, pero por ahora nadie puede predecirlo.

A mediados de mayo de 2020 empezaron a circular por redes sociales publicaciones que aseguraban que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había declarado que el COVID-19 era una enfermedad endémica (es decir, una enfermedad que nunca se erradica del todo y que permanece en cierta población).

OMS declara COVID-19 enfermedad endémica

Sin embargo, la OMS no ha declarado esto y las publicaciones tergiversaron declaraciones de directivos de la organización para afirmarlo. 

Para hacer la verificación correspondiente, lo primero que hicimos fue acudir a la página oficial de la OMS para rastrear boletines de prensa o artículos que anunciaran la decisión, pero no hallamos nada. 

Acto seguido hicimos una búsqueda avanzada en Twitter con el propósito de revisar si este organismo internacional se había pronunciado al respecto a través de su cuenta oficial. ¿Qué resultados obtuvimos? Ninguno.

Continuamos agotando posibilidades a través de una búsqueda avanzada que hicimos, en inglés y en español, en Google. Allí nos encontramos con algunos portales de noticias, como BBC y Semana, que hicieron notas sobre el tema. También nos topamos con algunos colegas chequeadores, como La Silla Vacía y AFP Factual, que se pusieron en la tarea de revisar si la OMS efectivamente había dicho que el COVID-19 ya era una enfermedad endémica.  

Tras leer sus artículos llegamos a la fuente inicial de esa información. Se trata de una rueda de prensa que transmitió en vivo la OMS, a través de su cuenta de Youtube, el 13 de mayo de 2020, en la que participaron Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general; Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS; y Maria Van Kerkhove, directora técnica COVID-19 del mismo programa.

En el minuto 01:02.20, como se ve también en la transcripción que facilita la OMS, Ryan le contesta a una periodista de Reuters, luego de que ella le preguntara sobre la longevidad del virus, que “es importante poner esto sobre la mesa. Este virus puede convertirse en otro virus endémico en nuestras comunidades y podría no desaparecer”. 

Para explicarlo, citó como ejemplo el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). “El VIH no ha desaparecido, pero hemos llegado a un acuerdo con el virus y hemos encontrado las terapias, los métodos de prevención y las personas no se sienten tan asustadas como antes”, expresó Ryan, quien también hizo la salvedad de que si bien no estaba comparando las dos patologías, es importante ser realistas y ver que quizás nadie pueda predecir si esta enfermedad desaparecerá. 

Así concluimos que es cuestionable que la OMS haya declarado que el COVID-19 es una enfermedad endémica pues, a pesar de que su equipo directivo lo planteó como una posibilidad aún no descartada en una rueda de prensa, todavía no es un hecho. 

¿Qué es una enfermedad endémica?

Según los Centros para Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), una enfermedad es endémica cuando se presenta constante o habitualmente “en una población dentro de una zona geográfica”. Incluso puede ser hiperendémica cuando hay “niveles persistentes y elevados de aparición”. 

Carlos Eduardo Pérez, médico infectólogo de la Universidad Nacional de Colombia, explicó en una entrevista que le hizo France 24 que “probablemente con el coronavirus se desarrollen vacunas o medicamentos que hagan que se controle, no que se elimine”, tal como ha sucedido con el VIH y la influenza.

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Miércoles, 27 Mayo 2020

Cárcel sí tiene 95 por ciento de casos COVID-19 confirmados en Villavicencio

Por José Felipe Sarmiento

El alcalde Felipe Harman acertó en la cifra pero no aclaró que hablaba de contagios detectados, lo que era importante porque la propagación y las medidas de detección son diferentes dentro y fuera del penal.

Al responder una pregunta sobre la situación de la epidemia de COVID-19 en Villavicencio en entrevista con el canal de noticias Red+ el pasado 15 de mayo, el alcalde, Felipe Harman, afirmó que “la cárcel concentra el 95 por ciento del contagio de mi ciudad”.

La frase del Alcalde se ajusta a las cifras oficiales de casos confirmados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la estrategia de pruebas dentro del penal es diferente a la que se realiza fuera de este, en el resto de la ciudad. Por tanto, Colombiacheck califica el pronunciamiento como ‘ verdadero pero…’.

Según el reporte oficial de la Gobernación del Meta, publicado en la cuenta del mandatario departamental Juan Guillermo Zuluaga el 14 de mayo en la tarde, hasta ese momento había 867 casos confirmados de COVID-19 en el centro de reclusión y 42 en el resto de Villavicencio. Es decir que se habían detectado 908 personas enfermas en la ciudad y que, en efecto, 95,4 por ciento de ellas estaban en esta cárcel.

Casi dos semanas después, el 26 de mayo, la cifra sigue siendo cercana. De los 931 contagios confirmados en la capital del Meta, 878 son de la cárcel, lo que representa un 94,3 por ciento.

Entonces, la cifra del mandatario local es cierta, aunque este no tuvo en cuenta las diferencias en la estrategia de testeo dentro y fuera del penal. “No es lo mismo en la comunidad de Villavicencio que en la cárcel. El porcentaje de pruebas es diferente [...] porque los internos son una población especial que se puede contaminar muy fácilmente”, explica el epidemiólogo Andrés Fandiño Losada, investigador de la Universidad del Valle.

Dada la expansión del brote interno, las autoridades nacionales y locales acordaron que le harían pruebas de la enfermedad a toda la población carcelaria. El director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), general Norberto Mujica, hizo el anuncio tras una reunión con Harman, Zuluaga y el viceminitro de Justicia, Javier Sarmiento, el pasado 24 de abril.

El mismo día que el alcalde habló en Red+, el Ministerio de Justicia publicó un comunicado en el que daba razón del número de pruebas aplicadas a internos y personal de la cárcel de Villavicencio hasta esa fecha. Iban 1.453, con 811 resultados positivos, ninguno negativo y 642 pendientes. 

Según le informó el Inpec a Colombiacheck, la cárcel de Villavicencio tiene 1.688 reclusos —a pesar de que la capacidad es para 899, por lo que el hacinamiento es de 87,8 por ciento— y 196 trabajadores entre dragoneantes y administrativos. En total, son 1.884 personas. O sea que, para el 15 de mayo, se habían hecho 77 pruebas por cada 100 personas.

Entre tanto, las proyecciones de población de Villavicencio para 2020, elaboradas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), son de 545.302 habitantes. Hacerles pruebas a todos implicaría desbordar los 60 laboratorios del país que, según el Instituto Nacional de Salud (INS), tienen capacidad de procesar un máximo de 16.143 al día. El total va en 271.118 desde el 5 de marzo.

Colombiacheck intentó confirmar con las secretarías de salud, tanto departamental como municipal, el número de pruebas que se han aplicado en la ciudad fuera de la cárcel. Aunque la segunda prometió entregar el dato, no lo había hecho hasta el momento de publicar esta nota. El alcalde Harman también contestó los primeros mensajes sin responder las preguntas al respecto.

No obstante, los datos del INS indican que en todo el Meta se han hecho cerca de 7.000 pruebas hasta el 26 de mayo. Son 6.899 por millón de habitantes, en un departamento con población de 1,06 millones. Es imposible que todas se hayan aplicado en Villavicencio porque también hay 39 casos detectados en otros municipios. Pero, aunque así fuera, equivaldría a 1,28 por cada 100 personas.

Según el doctor Fandiño, “el mismo proceso exhaustivo que se hace en la cárcel no se está haciendo en el resto de la ciudad, porque no está indicado”. Las condiciones de propagación del coronavirus afuera son distintas y, en consecuencia, las medidas adecuadas para detectarlo y enfrentarlo también difieren.

Francisco Sarmiento, también epidemiólogo, considera que la situación de hacinamiento y las condiciones de higiene dentro del establecimiento penitenciario son un factor diferencial que podría tener efectos en el contagio. Además, dice que la mayor tasa de pruebas implica una mayor detección, en términos proporcionales, de personas asintomáticas. No obstante, Fandiño matiza este último punto porque, incluso con las PCR (las más confiables), hay dudas sobre la capacidad de diagnóstico en pacientes que no presentan síntomas.

“Lo correcto habría sido decir que el 95 por ciento de los casos detectados está en la cárcel”, concluye Sarmiento. Es decir que el cálculo del alcalde es correcto, aunque le faltó aclarar que se refería a los contagios confirmados. 

Por estas razones, calificamos la afirmación como “verdadera pero…” ya que, en este caso, las diferencias entre ambas poblaciones hacen que ese detalle sea importante para entender las implicaciones de la situación.