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Sábado, 02 Septiembre 2017

¿La tierra está concentrada en manos de comunidades negras y resguardos indígenas?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Lo dijo María Fernanda Cabal refiriéndose a la propiedad de la tierra rural. Aunque Colombiacheck calificó, inicialmente, esta frase como verdadera, no es posible comparar la propiedad rural de las comunidades negras y resguardos indígenas, que es colectiva, con los propietarios privados; por lo que rectificamos y cambiamos la calificación a "Engañosa".

Actualización: Tras publicar este chequeo, recibimos críticas de lectores, expertos y periodistas independientes, quienes señalaron un error de interpretación en los datos. Vea aquí la rectificación y la explicación: "Nuestros lectores nos chequean".

 

Este era el texto original del chequeo:

En el programa La Tele Letal presentado por Martín De Francisco y Santiago Moure estuvo María Fernanda Cabal, bastión del uribismo y esposa de José Félix Lafourie, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán.

En dicho programa se habló de todo e incluso Moure le pidió a Cabal que se comiera un liberal (pan dulce en forma ovalada y de color rojizo), propuesta que la representante declinó. Ambos presentadores fueron incisivos a su manera y tocaron temas álgidos como la restitución de tierras, programa diseñado por el gobierno de Juan Manuel Santos, y la concentración de la tierra en Colombia.

De Francisco y Moure aludieron a una nota publicada por el periódico El Tiempo la cual dice que “según el Igac (Instituto Geográfico Agustín Codazzi), el 25% de los propietarios de terrenos rurales son los dueños del 95% del campo colombiano”. Es decir, que una cuarta parte de la población del país es la dueña de casi la totalidad del campo colombiano. Cifras que, sin titubear, la representante rechazó porque según dijo, “no son ciertas”.

Cabal no solo expuso sus reservas frente a las cifras del Igac sino que fue más allá al señalar que, en cuanto a la concentración de la tierra en Colombia, “está en manos de los territorios colectivos de comunidades negras y en manos de los resguardos indígenas”, una frase que conmocionó a varios sectores de la opinión pública y al propio caricaturista Matador, quien al día siguiente publicó está viñeta:

 

 

Con el objetivo de conocer la veracidad de la afirmación hecha por la representante Cabal, hicimos caso a lo que en alguna ocasión pidió: “¡estudien vagos!”. Consultamos entonces a los expertos para conocer las cifras y escudriñar si en realidad la tierra rural está en pocas manos, especialmente en las de los negros y los indígenas.

 

 

Para saber de dónde había sacado los datos que sustentan su afirmación lo primero que hicimos fue hablar con Cabal quien explicó a Colombiacheck que su afirmación se basa en un estudio de Fedegan denominado “Realidades sobre la afectación de la propiedad rural en Colombia a partir de los acuerdos de La Habana”.

En su página cuatro el estudio señala que en Colombia hay un total de 114.1 millones de hectáreas de tierra rural de las cuales 45.4 millones están en poder de privados, cantidad que corresponde al 39.7% del total y ubica a este grupo como el mayor poseedor de tierras rurales.

Después siguen las 31.6 millones de hectáreas que están en manos de indígenas a través de sus resguardos o de otras formas colectivas de propiedad y que corresponden al 27.6% del total de la tierra rural en el país.

El tercer propietario con mayor participación es el Estado con 18.7 millones de hectáreas, las cuales corresponden al 16.3% del total de la tierra rural, incluyendo los baldíos.

En cuarto puesto se ubican las áreas protegidas que comprenden 12.6 millones de hectáreas y corresponden al 11% del total de tierras en el campo colombiano. En quinto lugar están las comunidades negras que son dueños de 5.2 millones de hectáreas, lo que corresponde al 4.5% del total de la tierra rural.

Finalmente, aparecen las comunidades religiosas y otras comunidades poseen menos de un millón de hectáreas de la codiciada tierra colombiana.

En síntesis, casi una tercera parte de la tierra rural en Colombia está en manos de estas comunidades (indígenas y negras), un dato que no resulta menor si se tiene en cuenta que esta población representaba en el último censo el 14% del total de los colombianos.

La anterior cifra se obtuvo de los datos población desagregados por etnia más recientes que tiene el Dane y corresponden a 2005, cuando la población de Colombia era de 41 millones de habitantes.

Colombiacheck le preguntó a la representante Cabal y a Óscar Cubillos, coordinador de la Oficina de Planeación de Fedegán, respecto a cómo llegaron a esas conclusiones. Ambos expresaron que el estudio fue realizado con información y datos del propio gobierno nacional.

Cubillos fue más específico y aclaró que las fuentes empleadas fueron el Atlas de la Distribución de la Propiedad Rural Colombia publicado en 2012, un extenso trabajo en el que participó la Universidad de Los Andes y el Igac entre otros. Cubillos explicó que también recurrieron a información del Incoder, Parques Naturales y otras fuentes catastrales y públicas.

Colombiacheck verificó que las fuentes empleadas por Fedegan son fidedignas. Por ejemplo, para el dato de las hectáreas de los resguardos indígenas se basaron en un documento de 2011 del Incoder, para el número de áreas protegidas se fundamentaron en información de Parques Naturales de 2008 y para la tierra de comunidades negras se basaron otra vez en el Incoder.

Cubillos manifestó que en varios casos tuvieron que trabajar con información de 2009, 2011 ó 2012 porque a pesar de que, según él, han solicitado información más actualizada sobre los propietarios de la tierra rural en Colombia, los únicos datos disponibles no son tan recientes.

Este medio solicitó al Igac un pronunciamiento referente a si rebatían o avalaban el estudio de Fedegán pero hasta el momento de la publicación de esta nota no recibimos respuesta. También solicitamos información actualizada pero no la recibimos.

En el Atlas de la Distribución de la Propiedad Rural Colombia en la página 108 hay un gráfico que muestra el tipo de propietario de la tierra rural en el país. Aunque en este estudio los porcentajes de la tierra rural son más altos en cuanto a los privados y menores en cuanto a los indígenas y negros, el estudio sí muestra que en términos porcentuales esas comunidades tienen mayor tierra rural en promedio que la de cualquier otro colombiano.

 

Frente a estas cifras Cabal explicó que lo que sucede realmente es que “cuando se habla de concentración de la tierra rural generalmente solo se aborda la tierra rural que está en manos de los privados pero no el resto”. Es decir, la que tienen otros propietarios como el Estado mismo, áreas protegidas, comunidades religiosas, comunidades negras, resguardos indígenas, entre otros.

Por ejemplo, así lo abordó Iván Cepeda, senador del Polo Democrático Alternativo quien trino:

 

 

Por los anteriores datos Colombiacheck califica la aseveración de Cabal como verdadera ya que, porcentualmente, las comunidades negras e indígenas juntas sí tienen más tierra rural en promedio que cualquier otro colombiano.

Esas dos comunidades minoritarias se reparten un tercio de la torta de la tierra rural en Colombia, el resto de los colombianos, entre los que están los propietarios privados, se reparten el 39.7% como lo estableció el estudio de Fedegán.

Frente a los anteriores datos hay que tener presente que en la torta de repartición de la tierra rural, el porcentaje que corresponde a las comunidades indígenas es mucho mayor que el de las comunidades negras.

 

¿En dónde está la tierra de las comunidades negras e indígenas?

Colombiacheck se hizo esa pregunta y una aproximación a la respuesta está en el Atlas de la Distribución de la Propiedad Rural Colombia. En dicho documento no solo se mapea los propietarios de la tierra de cada departamento sino que en la página 102 se menciona un aspecto en particular sobre el aumento de la propiedad de la tierra de los indígenas:

“En el año 2000, los resguardos tenían un área registrada de 14.200,000 hectáreas y, en 2009, ésta asciende a 18.000,000 hectáreas, es decir se registró un incremento del 26.7% en nueve años. Dicho incremento puede ser resultado de la creación de nuevos resguardos, la ampliación de los existentes, la inclusión de los registros de las resoluciones expedidas por el Incoder en el catastro, o ambas”.

En relación a los departamentos en los que las minorías (entendidas como indígenas y negros) tienen más del 50% de la tierra rural, Colombiacheck encontró seis: La Guajira con el 57%; Amazonas con el 62%; Chocó con el 89%; Guaviare con el 90%; y Guainía y Vaupés, ambas con el 99% de la tierra rural.

 

 

Otros departamentos en los que estas minorías tienen por lo menos el 11% de la tierra rural son: Vichada con el 38%, Cauca con un 33%, Nariño con un 28%, Putumayo con un 21%, Valle con un 18% y Magdalena con un 11%.

 

Aunque el Igac no haya aportado información reciente sobre el tipo de propietarios de la tierra rural y la información referente al asunto sea difusa, los datos que hay disponibles sí avalan la afirmación de Cabal referente a que entre los mayores propietarios de la tierra rural en Colombia están las comunidades indígenas y negras.

El debate por la calidad de esa tierra, sus posibilidades de aprovechamiento, las condiciones de seguridad e infraestructura entre otros asuntos, son historia aparte. Pero en cuanto a porcentajes sobre la propiedad de la tierra rural, la Cabal en esta ocasión se la gana a Santiago Moure, Martin De Francisco y al propio Matador, a quienes les tocará estudiar más sobre quienes son los dueños de la tierra rural en Colombia.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Jueves, 29 Agosto 2019

Bolsonaro no dijo que fuera a destruir la reserva indígena Raposa Serra do Sol sino a desmarcarla. Pero sí dijo que les va a dar fusiles a los finqueros

Por Isabel Caballero Samper

En un video se ve al presidente de Brasil diciendo que va a destrozar una reserva indígena y a armar a terratenientes. Calificamos el video de Verdadero, pero.

El senador Iván Cepeda compartió en Twitter un video con el logo de la ONG Survival International en el que presidente de Brasil Jair Bolsonaro, según los subtítulos en español, dice que va a “destrozar” la reserva indígena Raposa Serra do Sol y que va a “darles armas a todos los terratenientes”. El senador agregó el comentario: “Bolsonaro: promotor de crímenes contra la Humanidad,” que no chequeamos por ser una opinión.

 

Colombiacheck revisó el video y encontró que hay algunas imprecisiones en la traducción de los subtítulos. Principalmente, Bolsonaro no dice que vaya a “destrozar” Raposa Serra do Sol, una reserva indígena en el estado de Roraima, lo que dice es que la va a “desmarcar”, que igual que en español tiene el sentido de eliminar una demarcación o un lindero. En portugués destrozar se podría decir destroçar, destruir o estilhaçar. De manera que aunque Bolsonaro sí está diciendo que va a acabar con la reserva indígena, lo está diciendo en un sentido jurídico y no en un sentido literal. 

El audio del video, que fue publicado originalmente en las redes en inglés y español de Survival International el 29 y 30 de octubre del 2018 respectivamente, dice:
Alô cá estado de Roraima, eu Jair Bolsonaro. Em 2019 vamos desmarcar [a reserva indígena] Raposa Serra do Sol. Vamos dar fuzil e armas a todos os fazendeiros.
“Hola aquí estado de Roraima, soy Jair Bolsonaro. En el 2019 vamos a desmarcar [la reserva indígena] Raposa Serra do Sol. Vamos a dar fusil y porte de armas a todos los finqueros.”

El error de traducción de Survival en español se repite en los subtítulos en la versión en inglés que dice “rip up”, que significa rasgar o hacer pedazos. En la cuenta de @SurvivalBrasil no aparece el video, pero parece que la cuenta no estaba activa en la época pues no hay ningún trino entre septiembre de 2017 y febrero de 2019.
 

Survival International es una organización internacional con carácter consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas que trabaja por los derechos de los pueblos indígenas y tribales alrededor del mundo.
 
Bolsonaro había ganado la segunda ronda de elecciones el 28 de octubre de 2018 y tomó posesión el 1 de enero de 2019, por eso en los videos de Survival dice que es el presidente electo de Brasil. Pero en realidad el video original fue publicado por primera vez en YouTube el 21 de enero de 2016, cuando Bolsonaro era senador, mes y medio antes de presentarse oficialmente como precandidato a las elecciones presidenciales.

En el video completo se oye como Bolsonaro dice que los fusiles con los que quiere armar a los terrateniente son para que no los “importunen” los “marginales del MST”. El MST, Movimiento de los Trabajadores sin Tierra, es una organización social que busca impulsar la reforma rural en Brasil. 

Luego Bolsonaro promete que va a construir adentro de la reserva la hidroeléctrica del río Cotingo, un proyecto por el que ha abogado el gobierno de Roraima.

La reserva indígena Raposa Serra do Sol queda en el extremo norte de Brasil, en el estado de Roraima que colinda con Venezuela y Guyana, y tiene un área 1,7 millones de hectáreas y unos 20.000 habitantes, indígenas principalmente de la etnia Macuxi. El proceso de identificación y legalización de esta reserva ha generado mucho conflicto, especialmente con cultivadores de arroz a gran escala y ganaderos que llegaron a la región en 1970. Pero también con el gobierno del estado de Roraima y con mineros ilegales, pues según un mapa del Servicio Geológico de Brasil las principales reservas mineras de Roraima, que incluyen diamantes, oro y otros minerales, están adentro de las reservas indígenas Raposa Serra do Sol y Yanomamo, que es aún más grande.

El proceso de identificar el área de la reserva Raposa Serra do Sol comenzó en los años 70 y terminó en 1993 y sólo hasta 2005 se logró la declaración oficial. En 2009 la Corte Suprema de Brasil declaró que el área de la reserva debería ser de uso exclusivo para los pueblos indígenas y se inició un proceso de evicción y reasentamiento de los finqueros no indígenas, que a pesar de que serían compensados dijeron que se trataba de un caso de “robo legalizado”.

Desde hace mucho tiempo Bolsonaro ha atacado las reservas indígenas con comentarios violentos y racistas. Y su primer decreto, publicado el mismo día de su posesión, le quitó la responsabilidad de demarcar territorios indígenas a FUNAI, la agencia de temas indígenas que depende del Ministerio de Justicia, para entregársela al Ministerio de Agricultura que puso en control de la antigua presidenta del lobby agroindustrial.
 
En conclusión, la intención de Bolsonaro es que la reserva indígena Raposa Serra do Sol pueda ser aprovechada económicamente para la ganadería extensiva, la siembra de arroz a gran escala, la minería y la producción de energía hidroeléctrica. De manera que decir que prometió “destrozarla” cuando dijo “desmarcarla” es exagerado pero no falso. Además sí prometió “a dar fusil y porte de armas a todos los finqueros”.